Archivo de noviembre, 2018

La primera vez que entré en un bar en España, salí sin poder pedir nada

Por Tom

La primera vez que entré en un bar en España, salí sin poder pedir nada. Me senté en el bar, al lado de la barra…y esperé. Y esperé y esperé y esperé. No estaba a full pero tampoco estaba vacío, aún así, no conseguí que alguien se diera cuenta de que este pobre inglés estaba sin su relaxing cup of café con leche.

Algo indignado fui a mi siguiente clase, y se me olvidó el incidente. Pero no fue un caso aislado… durante las siguientes semanas me encontré de nuevo en bares, pegado a barras, siendo ignorado. No lo entendía. Sin duda mi madre hubiera estado muy feliz sabiendo que no podía llegar a beber la cantidad que habitualmente consumo… pero yo estaba desconsolado.

Pensé que a lo mejor era por mi pésimo nivel de español, quizás podían oler mi falta de conocimiento del idioma, y me evitaban.

La respuesta me vino de repente un día que había salido con un grupo de amigos a tomar unas cañas. Ya era capaz de pedir cañas en cantidades altas debido a mi nuevo dominio de los números españoles. Pero mientras mis amigos pedían con éxito, yo seguía frustrado en mis esfuerzos. Cambiamos de sitio y fui testigo de algo extraordinario. Una amigo, cuya ronda era la próxima, gritó desde la calle “¡siete cañas cuando puedas por favor!”. Nada más llegar a la barra encontramos allí siete cañas frescas con sus gotas de sudor todavía bajando lentamente por los laterales de los vasos.

Los otros del grupo pedían de una manera similar, unos casi subiendo en la barra, otros simplemente gritando al cielo.

Llegó mi ronda y lo intenté (menos mal que fue la octava ronda ya y había cogido confianza). Sin mirar a nadie en particular, pronuncié con mucho cuidado las palabras clave. Como era de esperar, llegaron siete cañas nuevas, brillando con luz propia. Había descubierto la clave.

(GTRES)

En Inglaterra es muy distinto el estilo de pedir. Al llegar a un sitio, si toda la gente de la barra está ocupada, hay que esperar sí o sí. Pedir antes de que te hablen sería la cumbre de la mala educación. Es algo que tenemos muy inculcado. Hasta “cuando puedas” en Inglaterra sería entendido al revés, más en plan: “No tardes, ¡eh!. ¡Qué tengo sed!”

En principio me pareció raro tener que gritar tu pedido al entrar en el bar, o incluso después de estar en la barra un par de minutos. De hecho, aún me cuesta a veces. Sin embargo, la diferencia en estilo de servicio, aunque sea distinto, no es menos cercano. De hecho después de pasar un buen rato bebiendo en un bar cerca de mi casa por primera vez, la segunda vez que entré (no mucho después) me dieron la bienvenida de la manera “¡Eeeey! El cabrón rubio este” Desde entonces somos todos amigos y he pasado muchas tardes, y luego noches y mañanas, pidiendo y bebiendo felizmente.

Algo que me parecía maleducado resultó ser una forma de mostrar cercanía con la gente, un enlace entre proveedor y cliente. Una avenencia que elimina una barrera entre la gente.

Hay que viajar, damas y caballeros, si no os arriesgáis vivir en la ignorancia.

La palabra desahucio es sinónimo de subasta en griego

Por Vicky

Quien ha viajado a Atenas lo sabe. Es una ciudad peculiar caracterizada por la diversidad.. de rostros, idiomas y de paisaje. Por ser una de las capitales más antiguas del mundo, no es sorprendente que callejeando veas una construcción típica de los años 70 al lado de una que es lo más cercano a los rascacielos de Nueva York a su vez próxima a escombros de lo que fue una villa antigua de los años 20. Digamos que siempre ha abrazado su caos.

De hecho, nadie puede discutir que Atenas mantiene una relación especial con sus “ruinas”. La última vez que me di un paseo por el centro tuve la sensación de haber visto más viviendas abandonadas de la cuenta. Pensé que fue por lo que Eurostat confirma como una reducción ligera de la población entre 2017 y 2018 con consecuencias notables sobre todos para las ciudades tradicionalmente superpobladas. Pero no.

La respuesta está en lo que en España se llama desahucio y que en Grecia se traduce últimamente a “subastas electrónicas”. Es la razón por la que la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS) ha visto necesario intervenir esta semana en las políticas nacionales de los precios de inmuebles comerciales para alertar de su rápido crecimiento y peligroso para el endeudamiento de los bancos, indicando como ejemplo lo que está pasando ahora en Grecia.

(ARCHIVO)

Viviendas, pisos, chalets… residencias hipotecadas que sus dueños no han podido pagar, son subastadas en el marco de un sistema electrónico impulsado por los bancos por su saneamiento.

Miles de griegos intentan salvar sus casas de las ejecuciones hipotecarias y evitar actos desesperados como el de la mujer de 65 años que se tiró de la ventana de su piso en Madrid antes de su desahucio previsto para este lunes. Sucesos como este se habían producido en Grecia al principio de la crisis económica por motivos de impagos de todo tipo y han marcado de modo irreversible la conciencia helena. >

Desde que el Banco Central Europeo (BCE) lleva las riendas del futuro hipotecario griego, cientos de manifestaciones se han programado para evitar los desahucios. La última está convocada por la confederación General de los Trabajadores Griegos para este miércoles y es de carácter de huelga general.

Gracias a la crítica y presión popular hacia el Gobierno, el mes pasado se ha conseguido salvar a 7 viviendas de un total de 15 que se iban a subastar. Sin embargo, se calcula que unas 700 residencias están en proceso de subasta electrónica por todo el país, muchas de ellas siendo primeras viviendas y de valor inferior a 300.000 euros (la cantidad mínima establecida por la ley para que sean sumergidas en ejecuciones hipotecarias).

Hay muchas expectativas de la convocatoria de este miércoles, ya que es la primera vez que se convoca una manifestación contra las subastas a nivel nacional.

Hasta la fecha, las marchas se realizaban principalmente por los afectados y con el apoyo de colectivos locales u organizaciones políticas minoritarias, que luchan para devolver la vida en hogar (físico) de los vecinos y detener lo que van siendo ciudades fantasmas.

The Office Analyses

Por Tom

I heard about the analyses for the first time when I was still very fresh off the boat. I was in an english class in an insurance company. The groups was telling me that they might arrive late the coming week because they all had to do ‘the analysis.’

“Analysis?” I asked. I had no idea what it was.

“Yes! You know, that analysis!” They told me.

Well, I didn’t know, and they explain to me that they are analyses of blood and various other things.

I still didn’t speak spanish and the spanglish explanation didn’t make it very clear. I understood that they were some sort of military-type analyses for illicit substances.

I was a bit shocked that they would do these types of tests in the office – an annual drug test, but well…I was in a new country, there would be new things. It was even more surprising that they had drugs analyses every year mostly because a certain Javier in the group, as it seemed at least to me, that there was no way on earth that he would ever pass this type of test due to his semi-high state even at eight in the morning.

I completely forgot about ‘the analyses’ until a few months after this class when, in another class, when another student arrived on the verge of tears from his analysis. It had been revealed that his cholesterol was so high that the doctor had almost had a heart attack. In consequence, he would have to stop eating, among other things, eggs, which had reduced this forty-something man to a pretty pathetic state.

I asked again about the analyses and discovered that they are, in fact, general analyses, a checkup if you will.

In the UK the ‘office analyses’ don’t exist. You take care of your own health, and that’s that.

I thought it was very admirable that offices are legally required to provide these yearly analyses. Although the results may not always be as favourable as you might like, I am sure that there are people in a much better state of health as a result of taking these tests.

GTRES

Violencia de género en Grecia y en España

Por Vicky

El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer fue celebrado este domingo con grandes muestras de apoyo en muchas ciudades europeas. Hombres, mujeres, famosos, representantes de la política y colectivos han aprovechado la ocasión para recordar todos los testimonios de mujeres en todo el mundo denunciando haber sido víctimas de acoso y reclamando políticas públicas que reduzcan el todavía alto grado de violencia sexual.

Castigo, demostración de poder o de superioridad social… la violencia contra el ‘sexo débil’ tiene muchas aplicaciones y proviene de la desigualdad de género. Tras la explosión del movimiento Me Too miles de mujeres han encontrado la voz para denunciar y las formas para  sensibilizar a la sociedad.

Sin embargo, el problema parece que reside en la educación. El caso de la joven irlandesa violada por un hombre de 27 años, finalmente absuelto bajo el argumento de que la ropa interior de la chica era un tanga, es un claro ejemplo. Más que educación es algo generacional. Enseñanzas tradicionales sobre el cómo actuar, hablar, vestir o estar, se dan de manera muy diferente a personas de un género que a las del otro.

No es violencia ni acoso, pero es raro ver en Grecia que el padre lleve el carrito con el bebé durante un paseo en familia, que le dé de comer o que intente calmarlo en un restaurante. En reuniones con amigos lo más probable es que llamen directamente a las madres o a cualquier presencia femenina en la habitación para acudir al llanto de los niños, sin pensar en la opción masculina.

Según datos oficiales, el 25% de las griegas han sido víctimas de violencia machista casi una décima por debajo de la media europea que alcanza el 33%. Aún así, se nota una gran diferencia en la mentalidad del país heleno con la de muchos otros miembros de la Unión Europea, aunque no llegue a ser violencia física.

Varios expertos y autores hablan de la pirámide de violencia de género. Se supone que la punta es el maltrato que acaba en asesinato y en la base se encuentran todos los estereotipos que disminuyen el valor de la mujer y la colocan en un lugar secundario e inferior al del hombre.

Esta base que en España se queda en la cola de la pirámide, para Grecia es la media normal. No se trata de insultos o acoso, sino de una falta de percepción igualitaria.

Ayudar en los preparativos de una comida, saber decorar y dejar detalles es algo que se espera de mí. Preguntar sobre cualquier servicio o información a desconocidos (más si estos son hombres), es un acto que siempre ha sido reservado para la figura masculina que me acompaña. Son algunos pequeños gestos que se hacen a diario en Grecia y de forma interiorizada por ambas partes. Sé qué papel desempeñar, cuándo y cuánto hacer notar mi presencia. Una vez en España he tenido que replantearme esas costumbres y reajustar las medidas de mis actos.

Tanto yo como otros compatriotas míos que han vivido un tiempo en España opinamos igual. No se duda de que aquí también hay víctimas de la violencia de género, pero también bastante (aunque no suficiente) libertad para luchar contra ello y hacerse entender en la sociedad sin que te tengan que decir que “debes asentar la cabeza y dejar de dedicar tu tiempo y energía a cosas que siempre han sido así y que no van a cambiar” (frase literal que he llegado a escuchar).

Por eso las marchas que se realizan todos los años son necesarias. No existen para conmemorar a las víctimas, sino como jornadas para exigir derechos naturales y promover el cambio.

Concentración en Guatemala por el 25N. (EFE/Edwin Bercián)

En Madrid. (EFE/J.J. Guillén)

En México. (EFE/Sáshenka Gutiérrez)

En Barcelona. (EFE/Marta Pérez)

En Colombia. (EFE/ Ernesto Guzman Jr)

La fábula griega que necesitan saber en California

Por Vicky

Cuatro meses después del incendio más mortífero que se ha registrado en Grecia y en Europa desde 1900, el de la región de Atica, los habitantes de los barrios afectados recuerdan esos momentos y esta semana han mostrado su solidaridad con las víctimas del incendio en California.

Los jóvenes de Mati, la localidad que fue casi extinguida y que actualmente se parece a una escena de guerra, han preparado varios carteles con mensajes de apoyo y un vídeo en el que cuentan cómo es su vida después de esos trágicos días.

“Mi familia por parte de padre sigue allí, en San Diego. Estamos en contacto y nos preocupa que estén pasando por lo mismo que pasamos nosotros. Sabemos lo que es la decepción, el dolor, el miedo, lo que se siente al perder tu casa, al salir y ver que todo ha cambiado, al perder a las personas que están cerca de ti”, dice Kalli, nacida en California y residente de Mati.

Otra joven, Afrodite Hatzianastasiadi, expresa su decepción por cómo se llevó la situación aquél día: ”Sentimos un abandono total por parte de las autoridades locales, así que tuvimos que organizarnos y hacer cosas por nuestra cuenta, aunque fueran pequeñas. Es muy poco estético y psicológicamente difícil abrir los ojos y ver tierra quemada y pasar por ahí cada día. Pero estamos dispuestos a hacer que la zona quede mejor de lo que estaba, tenemos mucha energía y esta experiencia nos ha enseñado mucho”.

A pesar de que en el fondo sabemos que lo material no vale tanto y que lo importante es la vida, es difícil olvidar lo que dejas atrás porque para muchas personas cuando dejan una casa, un parque o la plaza mayor del pueblo es como perder años de su vida. He tenido suerte no haber perdido ni familia ni amigos en los incendios de Rafina, pero si he tenido que contar “muertes” materiales.

Recuerdo aquella tarde cuando llamé a mi familia para ponernos al día y me contestaron que estaban “en casa de la tía”. Con tranquilidad les dije que me llamaran al volver a nuestra casa, pero me respondieron que aquella noche no iban a volver.

Ellos al igual que mucha gente se refugiaron en casas de familiares y amigos o donde pudieron alejarse de la pesadilla. Avisados del tráfico que se había generado en las carreteras principales, tuvieron que coger carreteras secundarias y yendo al sentido contrario. Y es que la diferencia entre la vida y la muerte podía ser un giro a la derecha o a la izquierda. Sin noticias sobre el estado de su barrio y escuchando a explosiones (de los coches) cada cinco minutos; este fue el resumen de su noche en la casa de mis tíos. El resto es una historia más o menos conocida.

Varios coches calcinados tras el incendio registrado en Argyra Akti, cerca de Nea Makri. (PANTELIS SAITAS / EFE)

¿Cómo se vive el día después?

Según mi familia y mis amistades el ambiente daba mucho miedo y algunos tardaron días en conciliar el sueño por las noches. Había focos pequeños controlados, casas que todavía echaban humo y cables eléctricos que chispeaban. Al mes volví a Grecia para pasar unos días con ellos. He tenido que borrar de mi mapa mental algunas casas del vecindario, mi colegio y la mayor parte del paisaje verde que rodeaba mi barrio. También aprendí a diferenciar cuando cambia de corriente el viento porque al hacerlo se olía todavía a quemado. Los días de tormenta de verano teníamos que cerrar las ventanas (a pesar del calor) porque el ambiente se volvía insoportable.

Ante este panorama no esperes mucho. No me hizo falta visitar Mati y Neos Voutzas para entender las dimensiones de los daños. Me bastaba con ver a la gente que seguía callada cada vez que el tema salía a la conversación y sus miradas tristes. Siempre llegan mensajes de apoyo, gente que se acuerda de ti y te da ánimos pero lo único que quieres saber al final del día es el ‘por qué’.

Cuatro meses después los griegos no han recibido ninguna explicación de lo ocurrido, solo las condolencias por parte del gobierno. Mientras tanto, se ha hablado de corrupción política, de errores por falta de organización, de insuficiencia de protección ciudadana y muchas promesas. El incendio de Mati no solo ha llevado consigo vidas, sino además toda la confianza y todo aquello que se daba por hecho para la seguridad de los ciudadanos.

En realidad los jóvenes de Mati han preparado este vídeo para animar a los californianos de cara a los días que les esperan. Una nota mental: que la mejor preparación es tener una mano que sostener en los momentos difíciles.

Incendio en Grecia
Vista de un móvil en el lugar donde se encontraron 26 cadáveres calcinados, tras el incendio registrado en Mati. (Efe)

Llanto de ‘brexit’

Por Tom

Los ingleses solemos ser conocidos como fríos, poco expresivos, incluso porque nos falta rango emocional. Puede ser. Pero algo que sí ha provocado emociones es el ‘brexit’. Las emociones han sido muchas y fuertes.

Primero fue incredulidad por parte de los que votaron “remain” y de los que no votaron, porque les pareció una conclusión ineludible que no saldríamos. Nunca. Jamás.

Por mi parte, y la de otros como yo, que no solamente votaron “remain” sino que también vivimos en Europa, dentro de la Unión Europea, fue una sorpresa total. Incluso pensé que a lo mejor fue un error, o que el gobierno no haría caso al voto al final. No tuve suerte. Me sentí algo decepcionado en principio, pero poco más, como si hubiera pedido un plato con mucha ilusión y luego resultó rico pero nada orgásmico.

Sin embargo, pasaron los días y me sentía cada vez más inseguro de mi ‘estatus’ en España como británico. Es una sensación poco común sentir que tu país te ha puesto en riesgo de cierto modo. Hablaban de negocios huyendo de Reino Unido, del cambio de las condiciones de los extranjeros, incluso de personas quedándose sin trabajo.

Tras el furor inicial, la gente se relajó. Como no había habido cambios ni muy bruscos ni muy violentos, el ‘brexit’ pasó al subconsciente, presente pero solamente para lamentarlo por encima de las mesas y las pintas en los pubs. Aunque ubicuo en las noticias, asumió una posición de segundo plano. Quedamos resignados al hecho de que en algún futuro saldríamos de la UE, pero como algo muy distante y muy nublado.

El sentimiento entre la mayoría de mis amigos, mi familia y yo, fue de tristeza exasperada. Un sentimiento compartido por muchos británicos. Había sido una especie de traición, pese a saber que hubo mucha gente a favor de salir. Reino Unido, después de todo, es un país como España; tenemos mucha gente mayor, que tiene una conexión fuerte con el pasado, con el Reino Unido tras la Segunda Guerra Mundial, que cree que Gran Bretaña es exactamente eso…great. Pero solos, sin otros países, sin uniones, y sin gente de fuera interfiriendo. Mi abuelo, de 76 años, fue atendido en el hospital por doctores, enfermeras, y celadores de fuera del Reino Unido. Al hablar sobre como le trataban, les llamaba ‘oscuritos.’ Racismo por falta de educación. Es imposible explicarle que la idea de que sean “oscuritos pero majos” no es del todo maravillosamente correcta en muchos niveles. Y lo suyo no es muy inusual.

Manifestación contra el ‘brexit’ el pasado sábado en Londres. (EFE)


Aparte, también tenemos una parte importante de la población que mantiene la idea de que seamos un país muy fuerte y que ocupemos una posición dominante en un mundo globalizado. Que Reino Unido sea un país estable, moderno, progresista, decente y que represente ese tipo de ideas está (estaba) bastante presente en la gente en general. Comprender que no es así, ni mucho menos, y que de hecho hay muchísima gente que preferiría que diéramos un paso en una dirección que verdaderamente parece una regresión al pasado es escalofriante.

El incremento en incidentes de racismo e intolerancia es entristecedor en extremo. La sensación de haber vivido en un país que creías conocer, y resulta que no es así, es muy difícil de asumir. La impresión de que la mitad de la gente del Reino Unido ha traicionado a la otra mitad, y que luego nos ha traicionado a todos el gobierno, nos muestra el Reino Unido de otra manera, a través de otro filtro. Como si tu país no fuera tu país. Como si te hubiera abandonado de alguna forma.

Muchos dicen que el futuro del país se ha decidido por gente que no vivirá para verlo caer en la ruina que muchos presagian. Aunque sea así, las cosas son como son y ahora habrá que lidiar con la situación a la que nos enfrentamos. El país está dividido. La gente está envenenada de sentimiento antieuropeísta.

Ahora nos llegan a los oídos cosas como el gobierno de Reino Unido acaba de votar que animales no sienten; abriendo el camino a cambiar las leyes sin restricciones mientras salimos de la UE, mudando la piel de sus leyes y normas. Se votarán cada una de las leyes que se nos aplican bajo el paraguas de la Unión Europea, y se descartarán las que el gobierno consideren inútiles en el ‘Gran’ Bretaña del futuro.

Hay mucha incertidumbre. Hay que llegar a muchos acuerdos, rehacer muchas leyes, con muchos países, ya que no habrá leyes generales de la UE. Deja mucho espacio para preguntarse que pasará, que nos tocará padecer como gente no-europea.

Solemos tener miedo a lo desconocido y exagerar mucho en cuanto los peligros y las nefastas consecuencias del ‘brexit’; como niños intentando asustarse porque hay algo entretenido en ello. Seguramente no será tan terrible como imaginamos… ¿No? Dicho eso, sí el gobierno es capaz de hacer el paso monumental de votar que los animales no sienten, ¿qué más hay que podría cambiar?.

En resumen, me ha dejado con la sensación de estar fuera de lugar en mi país y entre su gente, de haberle malentendido toda la vida, y de no saber si volveremos a ponernos de acuerdo y ser los amigos que una vez éramos.

Pero oye, no es todo negativo; puede que haya otro referéndum y todo se disipe.

Marcha en Liverpool en septiembre a favor de una nueva votación sobre el ‘brexit’. (WILL OLIVER / EPA / EFE)

¿Quién pagó la crisis económica en Grecia?

Por Vicky

Es habitual que no tengamos el control total de un momento hasta que el momento llegue a su fin. Solo entonces se puede ver con claridad todo lo que pasó, reflexionar sobre cómo empezó, de qué y cuántas maneras nos impactó y valorar las consecuencias. Muchos medios griegos empezaron su día con el último estudio sobre el resultado de la crisis económica realizado por diaNEOsis.

Como cabía esperar, nadie queda exento del informe y todos sufrimos la crisis en mayor o menor medida. Un buen resumen de los gráficos que ofrecen los investigadores de diaNEOsis es este anunciado: “Antes de la quiebra económica de Grecia los hogares helenos aumentaron su riqueza al 14%… con la crisis sus ingresos se redujeron al 42%”.

En el informe se examina la actividad económica, social y política durante el período 2009-2018, años en los que Grecia ha experimentado cambios profundos con repercusiones para la próxima década. Según los expertos del estudio, las siguientes transformaciones son las que más han hundido el país y las que hay que corregir a partir de ahora.

Los más afectados por la crisis:

Los grandes perdedores de la crisis económica han sido los jóvenes y los trabajadores de hasta 45 años de edad. Los primeros ha  perdido un 45% de sus ingresos anuales, cifra que se acentúa de manera analógica al nivel de sus estudios. Es decir, los estudiantes universitarios con trabajo pero sin título perdieron un 32%, mientras que los trabajadores más formados o los ya graduados (título de grado, máster y/o doctorado) han tenido las mayores reducciones salariales. Fe de eso da el hecho de que el salario mínimo ha sufrido múltiples bajadas hasta llegar a los actuales 500 mensuales.

Cómo influyó a las nuevas generaciones:

La crisis aumentó a un 20% el riesgo de pobreza infantil. A pesar de que todo tipo de familias han sido afectadas, este porcentaje lo forman sobre todo aquellas con dos o un hijo único. Las familias numerosas quedan en la cola de esta categoría. El estudio también advierte de que aquellos que han crecido en un ambiente con dificultades económicas tienen 2,2 posibilidades de convertirse en adultos con dificultades económicas en el futuro.

Cambios en las clases sociales:

Las personas que siempre se consideraban pobres o con salarios que no les permitían vivir como la media, se encontró en el año 2014 un 56% más pobre que en el 2009. Por el otro lado, las valoraciones en el mismo período de tiempo indican que la clase más alta ha sido un 42% más pobre que en el principio de la crisis. Esas diferencias se notan más en los residentes de ciudades de tamaño medio (ni muy grandes y tampoco de la periferia o de los pueblos).

Consecuencias en la movilidad:

Los residentes procedentes de países no miembros de la Unión Europea han visto sus salarios bajando al 50%, frente a la media de los griegos o europeos trabajadores que solo se ha reducido a un 34%.

Desempleo:

Los hombres han tenido menos empleabilidad que las mujeres, cifra que se disparó en los sectores de las construcciones (63%) e ingeniería (38%). Los áreas con reducciones menores de personal han sido las de administración pública (2%) y de la agricultura (9%).

El paro en los jóvenes de hasta 29 años de edad ha alcanzado el 50% y solo el 9% de las personas de entre 45 y 64 años. De ambos grupos los menos deseables por las empresas han sido los mejor formados, ya que su nivel de conocimientos y experiencia requeriría un mayor sueldo. Aun así, el 57% de los que consiguieron mantener su empleo o encontrar uno nuevo, decidieron ampliar sus estudios y apuntarse a un máster o un doctorado.

¿Cómo se pueden sobrellevar las consecuencias una vez finalizada la crisis?

Tras analizar todos los datos, el mismo estudio sugiere que las nuevas medidas económicas urgen destinarse a los desempleados y a organizaciones solidarias, con especial enfoque en la población infantil, afirmando que es necesario y factible encontrar los  fondos para mejorar los sectores más afectados por la crisis.

(Simela Pantzartzi / EFE)

A health service not so good for your health

Por Tom

In the UK we love our NHS. Outside the UK it is famous for its excellence. But…does the reality match up to the expectations?

Here are a few headlines from the press:

  • N.H.S Overwhelmed in UK (New York Times)
  • N.H.S under threat (Guardian)
  • UK’s National Health Service faces problems (Wall Street Journal)
  • N.H.S faces problems all year (Guardian)
  • NHS ordered to cancel all routine surgeries in january after rise in flu cases (Telegraph)
  • One in seven important surgeries cancelled the same day, according to data (Independent)
  • NHS calcels 14% of surgeries at the last minute, according to investigation (Guardian)
  • “The waiting list will grow up to five million people in 2021” (Simon Stevens, Director of the NHS).

So, not as marvellous as it seemed.

From personal experience inside one of the UK’s hospitals recently, the environment is reminiscent of a post apocalypse film. The entrance was, in fact, fine…but that was the full extent of it. Venturing further into the building, the scene changed dramatically. Paint peeled from the walls, ceiling panels were completely absent, leaving a heaving mass of dirty electrical cables around even dirtier ventilation tubing in full view of cowering patrons below, carts of sheets and buckets of who knows what lined the halls.

A state of barely suppressed desperation impregnates the whole building.

Two things stuck out during my sojourn in hospital:

First – 95% of the staff weren’t British. Foreigners – immigrants – keeping the wheels of the service turning. Interesting, if one considers what may happen to these very same people in the advent of a Brexit deal (or even no deal). I know dozens of Spanish nurses that have gone to the UK to work.

Second – I, THomas Jacob Bedwin, british by birth no longer have normal medical care in the UK. As I haven’t lived in the UK for the past 12 uninterrupted months, I must pay.

Although it’s not a direct result of the Brexit, what is certain is that the referendum has unleashed a feeling of independentism. Our island is for us, everyone else isn’t welcome.

It seems like us (the british) are losing what made us civilised.

Let’s check the Independent: Brexit vote sees highest spike in religious and racial hate crimes ever recorded, the photos are scary.

My advice? Skip your way to Urgencias with a smile on your face, it could be a lot worse!

(GTRES)

Πως εχετε δει να αλλαζουν τα δικα σας στεκια με τα χρονια;

Por Vicky

Θα ελεγα πως ολα αρχισαν με την αγροτικη μεταναστευση και επιδεινωθηκε με την απαγορευση του καπνισματος. Οι πολεις γινονταν ολο και πιο επιμελεις και φαινονταν προσεγμενες. Τον ιδιο δρομο επρεπε να παρουν και τα στεκια της. Επειτα η οικονομικη κριση αναγκασε να κατεβουν πολλα ρολα και μονο οσοι προτοπωρουσαν καταφεραν να επιβιωσουν.

Η μυρωδια ενος ζεστου καφε με ‘τσουρος’ το πρωι η ενα πιατο με μπαρες ψωμιου αλλειμενες με ντοματα και λαδι ειναι αυτη που ολοι εχουμε στο μυαλο ως παραδοσιακο ισπανικο πρωινο.

(J.M.García / EFE)

Τωρα το μενου εχει εμπλουτιστει με αυγα μπενεντικτ, αμερικανικα πανκεικς και μαφιν απειρων γευσεων και συνδυασμων. Οι καφεδες σερβιρονται με μπολικη σαντιγι η αντικαθισταται απο χυμους ντετοξ. Αυτες ειναι οι νεες ‘κλασσικες’ επιλογες που θα βρεις σε ολες τις καφετεριες που σεβονται τον εαυτο τους. Και υπαρχουν στην Μαδριτη, στην Αθηνα και σε οποιαδηποτε αλλη γωνια του κοσμου.
Τα απογευματα σερβιρουν βερμουτ, μπυρες απο ανεξαρτητους παραγωγους και για να τσιμπησεις σου προσφερουν γουακαμολε η οποιαδηποτε λιχουδια που φερει το ονομα ‘γαστρο’. Η διακοσμηση των μπαρ περιλαμβανει ποδηλατα κρεμασμενα στους τειχους, παλια πικ-απ, λαμπακια που θυμιζουν διακοπες σε καποιο τροπικο νησι και την πολυθρονα της γιαγιας σου. Αυτα ειναι τα καινουρια στεκια που κανουν σαλο και βλεπουν χιλιομετρικες ουρες στην εισοδο τους. Η επιβιωση της αγορας μοιαζει με αυτη της φυσικης αλυσιδας. Πρεπει να ανανεωθεις και να μυριστεις αμεσως τις καινουριες τασεις αν δεν θελεις να δεις ποτε να μπαινει λουκετο στη  πορτα σου. Συνεβη πριν μερικα χρονια με τα take away. Μπορει πλεον να μην υπαρχουν καταστηματα που να προσφερουν αυτη την δυνατοτητα γιατι εφευρεθηκε κατι πιο ευκολο.. οι εφαρμογες που κανουν για εσενα την αγορα και στο φερνουν απευθειας σπιτι σου. Το concept επιβιωσε, η συνηθεια ομως αλλαξε.

Οπως και στην Ελλαδα, οι Ισπανοι πιστευουν οτι ‘’ο πελατης εχει παντα δικιο’’. Οποτε αν το να βρεθεις με την παρεα σου σε μια καφετερια για να συζητησετε και νιωσεις την αναγκη να κανεις κατι πιο ενδιαφερον απο το να καθεστε σε μια καρεκλα και να βλεπετε το ιδιο τοπιο, δεν υπαρχει αμφιβολια οτι το μαγαζι θα εχει κρυμμενο καπου ενα σκασι, ενα ταβλι η χαρτια. Ουτε οι Ελληνες αλλα ουτε και οι Ισπανοι εγιναν ξαφνικα λατρεις των επιτραπεζιων παιχνιδιων. Απλα σημερα χρειαζομαστε κατι που να μας κανει να νιωθουμε πιο ενεργους.

Η τεχνολογια υπαρχει για να μας διευκολυνει την ζωη. Ωστοσο, εξακολουθουμε να χρειαζομαστε καποιου βαθμου ‘’πεδεμο’’ και μια ιστορια για να εχουμε να λεμε την επομενη φορα που θα βρεθουμε με φιλους και γνωστους. Με αυτη την εννοια, ξερουμε ολοι πολυ καλα οτι οι καλυτερες ιστοριες και αναμνησεις γραφονται στα μπαρ η τελοσπαντων οποιαδηποτε στιγμη που θα αποφασισεις να βγεις απο το σπιτι και να ζησεις την ζωη σου.

Αυτος ειναι ο λογος που βλεπουμε τα παλια μας στεκια τοσο αλλαγμενα. Οσα περισσοτερα ποστερ εχουν κολλημενα πανω στις πορτες τους, τοσο το καλυτερο. Μπορει να ειναι ενα προγραμμα λαιβ συναυλιων, μια νυχτα με κωμικους μονολογους, ενα σαββατοκυριακο αφιερωμενο στην μοντερνα ποιηση η μια συγκεντρωση για ανταλλαγη ξενων γλωσσων. Ο σκοπος ειναι να προσφερεις κατι διαφορετικο απο τα κλασσικα και συνηθισμενα, που να ξεφευγει απο τον χωρο της μπαρας. Οι πελατες ψαχνουν για σχεδια που δεν μπορουν να κανουν στο σπιτι τους. Εναν χωρο εμπνευσμενο στην σειρα που ειναι τωρα της μοδας, μουσικη απο την προσωπικη συλλογη βινυλιων του ιδιοκτητη και οχι της λιστας του στο Spotify, μια μερα αφιερωμενη στην γαστρονομια μιας ξενης χωρας. Δεν χρειαζεται τιποτα αλλο παρα απο ενα καλα διαμορφωμενο και προσωπικο γουστο για να θυμισεις στους πελατες σου για ποιον λογο πρεπει να επιστρεψουν στους δρομους. Η διασκεδαση παντα ταλαντευοταν αναμεσα στο παραδοσιακο και στο μοντερνο. Δεν ειναι κακο ουτε για χιπστερς. Ειναι ατομα που εχουν βρει την φωνη τους και την δινουν σε οσους ακομα την ψαχνουν. 

Εσεις, πως εχετε δει να αλλαζουν τα δικα σας στεκια;   

La mayor diferencia entre la prostitución en España y en el Reino Unido es que para los ingleses está peor visto

La prostitución en España es alegal, igual que en el Reino Unido. De algún modo, ha terminado ocupando un vacío del cual parece difícil salir. Tendemos a pensar que si un acto no es legal, es ilegal, o al revés, pero a veces las cosas no son tan sencillas. No es un delito, pero es una actividad laboral no legalizada. Actualmente, asistimos a un debate que parece infinito entre los que están a favor de legalizarlo o abolirlo, pero se sigue sin llegar a un acuerdo.

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha declarado recientemente que “la prostitución es ilegal en España”, y la ministra de trabajo Magdalena Valerio lo ha llamado ‘actividad ilegal’, pero no es de todo cierto. No está regulado como en otros países, como Alemania, donde es legal desde 2002, o en Suecia, donde ahora se castiga a los clientes de la prostitución.

En España, como en Reino Unido, hay zonas de las ciudades en las que no es raro encontrarse prostituta en plena calle, incluso tienen fama por ello. En Londres, el Soho, por ejemplo, es conocido precisamente este motivo; Holbeck en Leeds fue la primera zona de prueba de prostitución legal en Reino Unido; o Merseyside en Liverpool. Y Madrid también tiene zonas conocidas por ello: las calles de Montera, Desengaño,de la Ballesta, el triángulo de la prostitución entre Legazpi y Atocha, Casa de Campo, el Polígono Marconi de Villaverde y, por supuesto, los clubes de carretera con sus neones, que yo no soy consciente de que existan como en UK como aquí. También se pueden contratar servicios por internet y cada vez son más los hombres que también la ejercen, siendo más notable la presencia de estos en Chueca y Puerta del Sol, además de por páginas web como Telechapero.

Una mujer ejerce la prostitución en la calle Montera de Madrid, uno de los puntos rojos de esta actividad en la capital. (JORGE PARÍS)

Según el diario Independent, 1 de cada 10 hombres en Reino Unido ha utilizado en algún momento los servicios ofrecidos por la prostitución. En España se estima que acuden un 39% y es el primer país de la UE en consumo de prostitución. El motivo más frecuente por lo cual la gente ‘va de putas’ es, según el mismo medio, por ocio y una mayoría cree que las prostitutas son ‘víctimas’ de alguna manera, ¿cómo es posible que siguen usando sus servicios? Carmen Meneses, antropóloga de la universidad de Comillas, asegura que los hombres que pagan por sexo no asumen las consecuencias reales de sus actos. El síndrome de “no me pasará a mí” que todos tenemos.

La diferencia que veo yo entre nuestros dos países es la visibilidad. En Reino Unido, aparte de ser menos popular, es mucho menos visible, menos aceptado, más visto con malos ojos. En España es algo más abierto, más normal, menos mugriento y sórdido. De hecho hay hasta ‘artículos’ muy accesibles en internet sobre el tema. Por ejemplo: este texto en Coches.net que declara ser un “manual para ir de putas”. Incluso en las series españolas como Aquí no hay quien viva, el tema sale a menudo como algo perfectamente normal, y la verdad es que en la calle Desengaño, la situación es así: saludas todos los días a las chicas de la calle. En otra serie me suena haber visto una madre comprarle al hijo una puta porque es un chico muy raro y se preocupa que nunca conocerá a una chica.

Los motivos que encuentro por los que se paga por sexo, tras hablarlo con amigos, conocidos, desconocidos y prostitutas, son varios. Algunos me han hablado del ‘pobre amigo’ del grupo, que es el feo o el raro, y que llegó el momento en que decidieron entre todos que era hora de que echara un polvo “porque si no el pobre no va a perder la virginidad nunca”. En este caso fue un regalo, pagaron los demás de la pandilla. Un tal Paco me ha contado la historia de su vida, durante la cual ha pasado mucho tiempo en la compañía de prostitutas simplemente porque le agrada y no lo vio como algo raro ni problemático. Ahora es abuelo y sigue yendo cuando puede. Otro conocido empezó cuando llegó al país y ahora gasta la mayoría de su sueldo en prostitutas. Tiene 18 años. Otros me dicen que simplemente es por conveniencia. Pagan como si fuera una hamburguesa: sabes lo que has pedido y lo que vas a conseguir. Curiosamente, la única persona que me ha dicho que contrataría a una persona por sexo ‘profesional,’ por una experiencia con un experto, fue una mujer.

Por lo que he visto desde mi ventana -tengo esa extraña suerte-, gran parte de la clientela son personas en cierto modo excluidas de la sociedad, y llegan buscando no solamente sexo sino también compañía. El domingo por la mañana por ejemplo, en mi zona, hay bastante movimiento, sobre todo hombres muy mayores.

Los motivos por los cuales la gente vende sexo también son variados. Hay mujeres que llevan más de 25 años trabajando en las calles, todos los días, independientemente del clima. Ya no les queda otra. Algunas prueban en otras países, por ejemplo una me contó que había probado en Suecia, porque pagan mejor, pero después de tan solo dos semanas tuvo que regresar porque el mercado estaba muerto por las leyes. Otras personas lo ven como dinero fácil. Pagan mejor que trabajar en un bar, o limpiar oficinas. Una rumana conocida trabajaba en la prostitución solamente para pagar un préstamo, tuvo su trabajo de día en un restaurante, pero no le daba, entonces de noche salió a la calle. Otras más, ya metidas en el ciclo, son incapaces de salir, y si añadimos a la mezcla que muchos de los pisos que usan ofrecen también droga por unas monedas… se puede uno imaginar el circulo vicioso que ahí se crea. Hay universitarias buscando mejorar sus finanzas, pero se suelen encontrar en las páginas de contratación en vez de en la calle. Por último, y abarcando una multitud de maneras distintas, también existe la trata. Mujeres (normalmente) subyugadas y obligadas a prostituirse.

Los servicios en la calle son increíblemente baratos (desde mi punto de vista), empezando en unos 10 euros por felación, y 20 euros un ‘todoski’ o ‘completo’. Incluso me han dicho que hace años en la zona de la Plaza de la Luna hubo una mujer que masturbaba a sus clientes por unos dos euros. Siempre había cola.

Las páginas web ofrecen un servicio mucho más caro, empezando alrededor a unos 150 euros por hora. Hay docenas. Ofrecen mujeres y hombres e incluso experiencias VIP, personas que hablan varios idiomas, o servicio a domicilio.

La cuestión perece ser que si la mayoría de las mujeres que se encuentran en esta situación lo están por obligación, y la mayoría de la gente lo sabe, ¿por qué permitimos que la situación se perpetúe?