Entradas etiquetadas como ‘vida en pareja’

Qué duro es vivir en pareja (y qué poco se habla al respecto)

Nadie te dice lo duro que es vivir en pareja. Nadie, ni siquiera tu mejor amiga que ya te lleva dos o tres años de ventaja en la convivencia.

PIXABAY

Lo más cerca que ha estado de decirte algo parecido fue cuando, una vez de pasada, comentó una discusión por ver quién vaciaba el lavavajillas.

La cosa es que ninguna pareja de tu alrededor te lo cuenta antes de dar el paso. Aunque, siendo sincera, creo que, si alguien me lo hubiera contado, no me lo habría creído (o no me lo hubiera querido creer).

Habría soltado una risotada y habría respondido que seguro no era para tanto.

Ay. Pues igual sí me habría gustado que me hubieran contado lo que estaba por venir. Las broncas que empiezan por unos calcetines por el suelo y terminan en “Es que tu madre dijo una vez”.

Ver una cara de tu pareja que, hasta ese momento desconocías.

Descubrir que por mucho que Shakira hable del hombre que le cambie las bombillas y le lave el carro, lo más seguro es que acabes tú montando los muebles del Ikea.

Lo más difícil de la convivencia es que se enfrenta tu manera de vivir con la de otra persona, y esa manera de vivir es fruto de una educación que hemos recibido.

Por lo que los padres de uno y de otro entran, en algún momento, en la discusión.

Jamás imaginaría que terminaría teniendo que explicar cómo se limpia una mesa con una bayeta, cómo se deben cocinar los alimentos para no morir intoxicados porque (en mi caso él) deja el pollo crudo o incluso cómo se recicla.

Me ha tocado dar una serie de lecciones de sabiduría doméstica (con sus correspondientes altercados) que no me correspondían pero que he tenido que hacer igualmente.

Y si a eso le sumas las diferentes opiniones sobre el orden y la limpieza, el resultado de la ecuación es un cóctel molotov que explota día sí y día también.

Dicen que el primer mes es el más duro. En mi caso han sido tres y todavía hay ocasiones en las que me llevo (y se lleva) las manos a la cabeza.

Nadie te dice lo duro que es vivir en pareja, nadie. Así que como nadie lo hace, te lo voy a decir yo. Vivir en pareja es muy duro, de las cosas más desafiantes a las que te enfrentarás en tu vida. Pero con todo, te aseguro que merece la pena.

Duquesa Doslabios.

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook).

Quiero ser solter@, pero contigo

Querid@s,

Lean la carta que la escritora canadiense Isabelle Tessier le escribió a un chico con el que había salido durante unos meses y que se había ido de viaje por un tiempo indefinido. El pasado mes de julio adaptó esa epístola de amor y la publicó en su blog de la edición canadiense de The Huffington Post.

La cartita se ha hecho viral y ha abierto el debate sobre las relaciones y la vida en pareja. Ese texto suma más de 100.000 “Me gusta” en Facebook y se ha traducido a cinco idiomas ¡Aquí va la versión española, traducida por María Ulzurrun!

Quiero…

Quiero estar soltera contigo.

Quiero que vayas a tomarte una cerveza con tus amigos, para que al día siguiente tengas resaca y me pidas que vaya a verte porque te apetece tenerme entre tus brazos y que nos acurruquemos. Quiero que hablemos en la cama por la mañana de todo tipo de cosas, pero algunas veces por la tarde; quiero que cada uno haga lo que quiera durante el día.

Quiero que me hables sobre las noches que sales con tus amigos. Que me digas que había una chica en el bar que te ponía ojitos. Quiero que me mandes mensajes cuando estés borracho con tus amigos para que me digas chorradas, sólo para que puedas estar seguro de que yo también estoy pensando en ti.

Quiero que nos riamos mientras hacemos el amor. Que empecemos a reírnos porque estamos probando cosas nuevas y no tienen sentido. Quiero que estemos con nuestros amigos, para que me cojas de la mano y me lleves a otra habitación porque ya no puedes aguantarte más y tienes ganas de hacerme el amor ahí mismo. Quiero intentar permanecer en silencio porque hay gente y nos pueden oír.

Quiero comer contigo, que me hagas hablar sobre mí misma y que tú hables sobre ti. Quiero que discutamos sobre cuál es mejor, la costa norte o la costa sur, el barrio occidental o el oriental. Quiero imaginar el apartamento de nuestros sueños, aun sabiendo que probablemente nunca vivamos juntos. Quiero que me cuentes tus planes, esos que no tienen ni pies ni cabeza. Quiero sorprenderme diciendo: “Coge tu pasaporte, que nos vamos”.

Quiero tener miedo contigo. Hacer cosas que no haría con nadie más, porque contigo me siento segura. Volver a casa muy borracha después de una buena noche con amigos. Para que me cojas la cara, me beses, me uses como tu cojín y me abraces muy fuerte por la noche.

Quiero que tengas tu vida, para que decidas irte de viaje unas semanas por puro capricho. Para que me dejes aquí, sola y aburrida, deseando que salte tu carita en Facebook diciéndome “hola”.

No quiero que siempre me invites a tus juergas, y no quiero invitarte siempre a las mías. Así, al día siguiente puedo contarte cómo fue la noche y tú puedes contarme la tuya.

Quiero algo que sea simple y, a la vez, complicado. Algo que haga que, a menudo, me haga preguntas a mí misma, pero que, en el momento que esté contigo en la misma habitación, desaparezcan todas las dudas. Quiero que pienses que soy guapa, que estés orgulloso de decir que estamos juntos.

Quiero que me digas te quiero y, sobre todo, poder decírtelo yo a ti. Quiero que me dejes andar por delante de ti para que puedas ver cómo se mueve mi culo de lado a lado. Para que me dejes arañar las ventanas de mi coche en invierno porque mi culo se contonea y eso te hace sonreír.

Quiero hacer planes sin saber si al final los realizaremos. Estar en una relación clara. Quiero ser esa amiga con la que adoras quedar. Quiero que sigas teniendo el deseo de tontear con otras chicas pero que me busques a mí para terminar la noche juntos. Porque quiero ir contigo a casa.

Quiero ser esa a la que le haces el amor y después te quedas dormido. La que te deja en paz cuando estás trabajando y a la que le encanta cuando te pierdes en tu mundo de música. Quiero tener vida de soltera contigo. Porque nuestra vida de pareja sería igual que nuestras vidas de solteros de ahora, pero juntos.

Un día, te encontraré.

Y ahora, por supuesto, opinen, comenten lo que estimen oportuno y digan lo que tengan que decir. Alto y claro, como  siempre.

Que follen mucho y mejor.