Entradas etiquetadas como ‘condón’

‘Los meses de verano suelen ser en los que más condones se compran’

El de 2020 va a ser el verano de los preservativos. No tengo pruebas (todavía), pero tampoco dudas al respecto.

Si por lo general, es en los meses de calor cuando la frecuencia de relaciones sexuales se dispara, sumándole el posconfinamiento y las ganas que compartimos todos de disfrutar y aprovechar al máximo, obtenemos como resultado el momento del año más sexual.

CONTROL FACEBOOK

Es algo que confirma Manuel Aznar, Product Manager de Control España: “Los meses de verano suelen ser los más fuertes del año y en los que más condones se compran”.

Y la explicación no podría ser más lógica: “El buen tiempo, las vacaciones y otras actividades de ocio despiertan el apetito sexual de la gente. Este verano, como consecuencia del coronavirus y las normas de distanciamiento social, afrontamos una nueva forma de relacionarnos, pero eso no debe significar bajar la guardia”.

Pero, ¿cuál es nuestra relación con los preservativos en verano? ¿Los usamos correctamente? ¿Forman parte de las primeras cosas que metemos en la maleta antes de irnos de viaje? Manuel Aznar nos contesta a estas y otras preguntas.

Cuando llega el verano, ¿tendemos a relajarnos con la protección o seguimos usándola con la misma asiduidad? 
En general las costumbres suelen ser las mismas en todas las épocas del año, no influye si es verano, primavera o invierno. Según nuestro último Barómetro Control del 2019 “Los jóvenes y el sexo”, un 76.6% de los jóvenes declaran que utilizan siempre el preservativo masculino en sus relaciones sexuales para estar protegidos. Sin embargo, hay 1 de cada 4 que solo lo utiliza ocasionalmente, con el riesgo que eso conlleva. Conviene recordar que el preservativo es el único método de doble barrera, ya que además de evitar embarazos no deseados, también protege frente al contagio de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).

¿Es un producto que no falte a la hora de hacer la maleta o que nos preocupemos por conseguir si viajamos fuera de casa?
Depende un poco más de la personalidad de cada uno/a. Hay personas más organizadas que ya se lo llevan de casa y otras más despreocupadas que lo compran en el lugar de destino. Afortunadamente se trata de un tipo de producto que se puede conseguir fácilmente en farmacias, máquinas expendedoras, hipermercados e incluso online con lo que nunca debe ser una excusa no tenerlo a mano para no utilizarlo.

Las temperaturas, las escapadas a la playa… ¿Cómo afectan los factores externos a los preservativos? ¿Pueden llegar a dañarlos de algún modo?
Un calor excesivo durante un periodo largo de tiempo podría dañar el envoltorio y como consecuencia la conservación del propio preservativo. Esto podría provocar que el preservativo se rompiera durante la relación sexual. Por tanto, debemos evitar una exposición solar prolongada y fuentes que produzcan mucho calor.

¿Cómo podemos guardarlos de forma que no se estropeen? ¿El clásico bolsillo de la cartera es una buena idea?
Lo ideal sería tenerlo en casa o en el hotel, en algún lugar fresco como por ejemplo el cajón de la mesita de noche. Obviamente si necesitamos llevarlo con nosotros, porque nunca se sabe cómo y dónde puede acabar la noche, debemos llevarlo en un sitio seguro donde no pueda rasgarse y donde no se genere mucho calor. Quizá, lo ideal sea llevarlos en una condonera individual. De esta manera, nos aseguramos su perfecta conservación, ya que el bolsillo de la cartera puede ser una gran fuente de calor.

Ya que en verano tendemos a relacionarnos con más gente y los encuentros sexuales se dan en todo tipo de sitios, ¿cómo podemos asegurarnos de que la situación no nos desconcentre y colocarlo correctamente?
La respuesta es sencilla: practicando. Tanto para una adecuada concentración, como para una correcta colocación, el truco está en practicar. Esto nos permitirá disfrutar de nuestras relaciones sexuales en todas las situaciones. La concentración debe desarrollarla y afianzarla uno/a mismo/a.

Para la colocación del preservativo, por ejemplo, Control dispone de un modelo llamado Easy Way que está especialmente desarrollado para ayudarnos a una correcta y más rápida colocación del condón. Este modelo dispone de una banda azul que nos indica el lado por el que debemos colocarnos el preservativo y después, tirando de esta banda el preservativo se coloca en el pene en menos de un segundo.

¿Qué errores seguimos cometiendo a la hora de ponerlo?
Las más habituales, y que encima nos ponen en riesgo, son abrir el envoltorio con los dientes, rasgar el preservativo con la uña y colocarlo al revés. Estas situaciones suelen provocar la rotura del preservativo y nos pueden dar un susto.

Si estamos en la playa o en el campo, ¿cómo podemos guardarlos -para deshacernos de ellos más tarde-, sin contaminar el medio ambiente?
Es tarea de todos preservar el medio ambiente y cuidar de nuestro planeta. Por esto mismo, es nuestro deber hacer una correcta separación de los diferentes residuos. Los preservativos usados deben tirarse al contenedor gris, ya que no se trata de un residuo
reciclable. La respuesta a cómo o dónde guardarlos -si estamos en la playa o en el campo para después deshacernos de ellos- es donde se pueda: un pañuelo, el propio envoltorio…. Pero de lo que debemos asegurarnos es que lo hacemos en el contenedor correcto.

Y, para terminar, ¿cómo contestar al chico de turno que jura y perjura que mejor no usarlo porque no tiene ninguna enfermedad y controla perfectamente cómo hacer la marcha atrás?
En primer lugar, la marcha atrás no es un método eficaz para evitar el contagio de ITS. Suele utilizarse para evitar embarazos no deseados, pero tampoco en este sentido es efectivo y podríamos llevarnos un susto. Respecto a tener o no la seguridad de transmitir algún tipo de infección durante la relación sexual, el preservativo no solo evita que nosotros se las contagiemos a otras personas, sino que también nos protege a nosotros de las infecciones que pudiera tener la otra persona. Es decir, es bidireccional.

De hecho, los resultados de nuestro Barómetro reflejan que 1 de cada 4 jóvenes desconocen el estado sexual de su pareja. Hay infecciones que pueden transmitirse sin que nosotros seamos conscientes. Por tanto, lo más responsable es utilizar siempre el preservativo y consultar con nuestro médico a un médico si tenemos alguna duda respecto a nuestra salud sexual.

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Instagram, Twitter y Facebook).

En una relación larga, ¿con condón o sin condón?

Llega el momento en una relación de pareja que miras a tu novio a los ojos y te dice “Bueno, qué, ¿lo hacemos sin?” “¿Cómo? ¡Pues claro que no!”, respondes como buena ex alumna de colegio de monjas que ha aprendido en las charlas de orientación sexual que el preservativo es su mejor amigo.

CONTROL FACEBOOK

Pero pasa el tiempo y aquello entre los dos ya es más serio. Así que te preguntas si seguir usando protección.

No por nada, pero los condones no son precisamente baratos. Si a eso le sumas que es algo que utilizas a menudo, termina por ser un gasto considerable.

Plantearte dejarlo no debería ser algo que decides una noche y pones en práctica al día siguiente. Ya que por mucho que llevéis tiempo, no sabes hasta qué punto es sinónimo de monogamia.

Por eso la exclusividad en la relación es lo primero a tratar, aunque suponga que tienes que confiar en que va a ser respetada por encima de todo. Y, lo segundo, que ambos estéis sanos.

Yo no es que no me fíe de mi pareja, es que me fío más de un test de enfermedades venéreas. Así que cuando hay resultados negativos de por medios, tienes la tranquilidad de que, entre la monogamia y la salud sexual, no tiene por qué haber contagios.

El tercer punto a considerar es el embarazo. ¿Cuánto te preocupa el riesgo de que haya un bebé de por medio?

A mí al principio, era algo que me aterraba. Años después, siguiendo con mi pareja, con la que tengo pensado construir el resto de mi vida, y en el punto económico en el que estamos, la idea no me resulta tan angustiosa.

Así que la respuesta no es otra que depende de la importancia que le des a las tres bases fundamentales, las mismas que nos hacen usarlo. Pero ante la duda con cualquiera de ellas, mejor que la relación que nunca termines sea con el preservativo.

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Instagram, Twitter y Facebook).

Cuando no existían los condones, con pellejos de morcilla follaban los muy cabrones

Querid@s,

En tiempos de los Romanos cuándo no existían los condones, con pellejos de morcilla follaban los muy cabrones. Eso dicen. Quién te ha visto y quién te ve querido condón. Ha llovido mucho desde que aparecieron los primeros ejemplares hasta nuestros días. Los superdotados de los egipcios utilizaban fundas de tela sobre el pene.

condon

Cuenta la leyenda que un tal rey Minos, allá por el 1200 a.C, utilizaba vejigas de pescado o de cabra para retener el semen. Menos mal que se han invertido tiempo y esfuerzos, y se han sustituido las tripas animales por el látex. No sé yo si me introduciría la vejiga de algún animal en mi vagina, por muy vigoroso pene que envolviera en su interior. Ahora hay condones para todos los gustos, en todos los colores. Algunos vienen estampados, otros con formas anatómicas especiales para conseguir más placer. Hay más largos y anchos, hay ajustados. Más gruesos (extra fuertes) o más delgados (sensitivos). Con o sin lubricante, lubricados ligeramente, extra lubricados, etc, etc, etc. Como ven hay condones para dar y vender.

Y sabores de todo tipo, tantos que algunos los confunden con chicles. Tengo fe en que algún día alguien saque a la venta condones con sabor a pene. Se forran. En cuanto a los tamaños, también hay para todos los gustos. Si se puede elegir, yo prefiero caballo grande y que ande.

Qué duda cabe que los condones son un coñazo para todos. Cuando uno está en pleno calentón y deseando dar rienda suelta a las bajas pasiones, lo que menos apetece es tenerse que poner a buscar el condón y ponérselo. Es una jodienda. Pero vale la pena hacer ese pequeño esfuerzo en un determinado momento a cambio de no pillar alguna enfermedad sexual desagradables hasta de pronunciar o provocar un embarazo no deseado. Eso sí es una jodienda. Por alguna razón, ya no están de moda los anuncios de televisión para concienciar a los más jóvenes e insensatos sobre las imperiosa necesidad y las múltiples ventajas de ponerse el condón. Antes formaban parte de nuestras cotidianas vidas frente al televisor. Recuerdo mis viejos tiempos cuando la televisión y el gobierno de España nos bombardeaban con anuncios de condones. Volvamos por un momento la vista atrás. Tod@s recordaran el mítico Póntelo Pónselo. Cómo olvidarlo. Para los más olvidadizos, aquí lo tienen.

Ahora los niños aprenden lo que es el sexo seguro de la mano de sus profesores de biología o educación sexual, imagino. Navegando por la red en busca de hilarantes e insólitos anuncios de condones he encontrado un porrón de ellos. Hay tantos que no sé ni por donde empezar. Por ejemplo este que tiene varios eslóganes impagables.“Aquí no hay fiesta sin globo.”, “Si nos vas a forrarte, vete a casa a tocarte.”

O este que deja bien claras las instrucciones de uso y cómo se ha de proceder cuando se trata de colocar el condón. Pensaran tod@s ustedes que ya son mayorcitos y que es algo fácil, pero algun@s no se aclaran a la hora de colocarse la gomita. Tal era el caso de un ex amante que tuve que se hacía la picha un lío cuando tenía que enfundarse la pistola. FYI y a modo de repaso, consultemos el manual de instrucciones de los condones:

Después de abrir el envoltorio con los dedos (nada de tijeras o boca), póngase-o que se lo pongan- el condón en el pene cuando esté erecto y sólo cuando esté erecto. Y disfruten todo lo que puedan, que para algo nos hemos puesto la gomita. Sé que piensan que estos pequeños detalles están de sobra, pero los anuncios pretenden informar amplia y extensamente a l@s usuari@s de preservativos sin dar nada por sentado. Especialmente dirigido a los más ahorradores y ecológicos son los vídeos en los que dejan muy claro que la gomita es de un solo uso y que en estos menesteres aquí no toca reciclar. Estos amenos vídeos también incluyen como parte del manual de instrucciones comprobar en el envoltorio la fecha de caducidad antes de usar y asegurarse de que el condón no sea del siglo pasado.

Para los condones no hay que escatimar y siempre hemos de exigir un mínimo de calidad. El condón debe estar impepinablemente homologado por la Unión Europea. No me sean ratas en estos asuntos y no compren condones en el chino, que el dinero está para algo. Busquen el símbolo CE en el envoltorio. Una vez finalizada la faena, hay que retirar el condón inmediatamente después de la eyaculación, cuando el pene todavía esta erecto. Así evitaremos riesgos innecesarios. Y luego…a la basura. Nada de tirarlo al retrete, pues acabarán flotando en las aguas de nuestro ríos y nuestros mares. Aunque no sea activista de Greenpeace, quiero mis ríos y mis mares libres de plásticos. Y de semen ajeno.

Ámense pero siempre con protección. Diga lo que diga el Papa, que sigue sin justificar el uso del preservativo y no hablará de él hasta que no estén resueltos los «grandes» problemas: malnutrición, trabajo esclavo, explotación, falta de agua potable o tráfico de armas. Osea, nunca. Y para terminar, échenle un ojo a este desternillante y didáctico vídeo en el que hasta cuatro condones de colores nos hacen bailar al ritmo de la música bollywodiense. Desde el punto de vista del amigo condón, sus protagonistas indios cubren todos los temas posibles como preservativos para mujeres, incomodidad, como ponérselo y como le protegerá contra el SIDA y otras enfermedades, pero también toca un asunto que jamás he visto en una campaña publicitaria: sexo anal entre homosexuales. Con un par.

Que follen mucho y mejor.