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Amor, si el karma existe, que no vuelva a ponerme en tu camino

Estoy a punto de cumplir 27 años. La edad que tú tenías cuando me conociste. En aquel momento, los seis años que nos diferenciaban me parecían una tontería por mucho que tú te empeñaras en llamarme “pequeñaja” continuamente.

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Hay quien dice incluso que es hasta recomendable que el hombre sea más mayor. Yo creo que lo recomendable es que sea buena persona.

Voy a cumplir 27 años y, hubo un momento de mi vida, en el que no las tenía todas conmigo de si llegaría a cumplirlos. Por ti, claro. Por ti que me hiciste dudar tantas tardes de si volvería o no a mi casa.

Con los acelerones, los frenazos, las conducciones en sentido contrario con coches viniendo de frente, tus manos fuertes, tus puños llenos de arañazos, tu boca sangrando.

Y todavía alguien se preguntará por qué a punto de cumplir 27 años tengo miedo a la oscuridad. Y al día, no nos engañemos. No me acuerdo de lo que es pasar por mi calle sin miedo, sin el corazón galopándome en el pecho antes de abrir el portal, sin salir de casa mirando antes a ambos lados, sin que se me atenace la garganta cuando veo un Peugeot morado.

Desde que llegaste a mi vida y yo me fui de la tuya, cumplo, cada año, con miedo. Pensando si algún día volverás a cumplir todas las sentencias que me pusiste por escrito. Los mails, mensajes y whatsapps en los que me declaras muerta son tantos que se me antoja aún increíble que no acataras ninguna.

De ahí que nunca esté tranquila. Porque dijiste que sería tuya para siempre. Que, aunque me fuera, seguiríamos perteneciéndonos. Y ahora que he aprendido que no soy de nadie más que de mí misma, me da miedo que vuelvas a terminar el trabajo.

Voy a cumplir 27 años, que es cuando tú te topaste con una yo de 21 y le dijiste que no valía nada y que su único valor residía en el amor que decías sentir por mí.

No me imagino, a mis casi 27 años, amenazando a nadie ni de 21 ni de 22 ni de 30 ni de 60. No me imagino diciendo las cosas que me hiciste escuchar.

Que estaba liada con todos mis amigos, que, si había karma en este mundo, terminaría con sida o algo peor por puta, por zorra. Que cómo me atrevía a moverme por el presente si no era contigo al lado, a tener un pasado, a pelear por mi futuro, en definitiva, a ser yo sin ti.

A punto de cumplir los 27 sigo andando más rápido si siento pasos detrás de mí, sigo con miedo de espacios abiertos con gente donde podamos encontrarnos, sigo evitando pasar por tu Madrid.

Tú decías que, si la justicia poética existe, volveríamos a encontrarnos algún día. Yo rezo porque si realmente hay en el mundo algo así, no vuelva a ponerme en tu camino. Porque sigo con el temor de estar en él sin darme cuenta y de que decidas que hasta ahí han llegado mis pasos.

Escapar de ti fue el más pequeño de los desafíos incluso con cubertería afilada, golpes, gritos, escupitajos, persecuciones y casi un accidente con un conductor de autobús de por medio.

Eso es lo gracioso, que aquella tarde infernal fue lo más sencillo de todo. Lo complicado es llegar así a los 27 años.

Pero puedo garantizarte que, cuando llegue mi día, soplaré esas velas con todo el aire de mis pulmones. Porque el acto más revolucionario que se me ocurre, después de ese amor tan envenenado que trajiste bajo el brazo, es vivir y seguir cumpliendo (y celebrando) los años.

Y aún con miedo seguir saliendo a la calle, seguir riéndome a carcajadas, seguir maquillándome cuando tanto te molestaba, seguir teniendo amigos, compañeros, hombres de confianza, amigas que me quieren y no como las que te encargaste de apartar de mi vida dejándome aislada.

Lo más rebelde de mis 27 años es tener la suerte de darle las gracias a mis padres por apoyarme, por saber que algo pasaba, por pagarme una psicóloga, por darme tanto cariño y apoyo en casa.

Porque el acto más insurrecto de todos ha sido aprender, de nuevo, a querer, a quererme.

Duquesa Doslabios.

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Sexo por narices, ¿usas en la cama el sentido del olfato?

El sexo es de las pocas actividades que deja salir nuestro instinto más animal. Un momento en el que apartamos a un lado los pensamientos y nos limitamos a dejar que sean los sentidos los únicos encargados de guiarnos.

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Presenciar un desnudo, definir una espalda con las yemas de los dedos, una palabra potente al oído y una lengua curiosa son prácticas que convierten la vista, el tacto, el oído o el gusto en, quizás, los sentidos que más ponemos en práctica.

Pero no menos importante es el papel que cumple en cualquier intercambio sexual el olfato.

Para incluirlo de una manera más activa, son varias las empresas de productos eróticos que crean perfumes específicos, como es el caso de Bijoux Indiscrets. Su CEO, Elsa Viegas, nos recuerda la importancia que tiene convertir los olores en parte del juego.

Se dice que los hombres son más visuales y que nosotras nos dejamos seducir por el oído. Pero, ¿qué papel tiene el olfato en el erotismo?
Simplificando: todo. Tanto la tendencia a ser seducido por la vista de los hombres como el oído de las mujeres, es una cuestión evolutiva. Pero no tienen nada que hacer frente al olfato. El olor que desprendemos por nuestras glándulas es una invitación continua a dejarse llevar por el deseo, algo que aunque se haya perdido en gran medida en el tiempo, sigue coleando en nuestros instintos más primarios.

¿Es uno de nuestros aspectos más animales que estamos descuidando? ¿Ha pasado a un segundo plano?En absoluto. Creo que está muy en boga, desde hace muchas décadas, el perfumarse, por ejemplo. No es nuestro olor natural, pero es la prueba viva de que intentamos seducir mediante el olfato. Si hablamos de nuestro propio olor nuestras referencias de seducción han cambiado. Lo que ahora es sexy por oler al último perfume de una marca cara, antes era el olor a sudor de una dura jornada de trabajo, hablando de hombres, claro. El olor de la mujer por general nunca se ha visto demasiado bien, no en público al menos.

¿De qué manera podemos volver el olfato un aliado de la sexualidad? ¿Cómo podemos entrenarlo?
Creo que lo fundamental es desestigmatizar el olor natural del cuerpo. Todo está demasiado aséptico, tanto que no solo estamos limpiando nuestro cuerpo sino que estamos quitándole muchas propiedades necesarias para la salud. Por ejemplo, ¿cuánta gente sabe que la vulva solo debería lavarse con agua? ¿Que realmente no huele mal y que la vagina se limpia sola? El mejor entrenamiento es comprender esto, conocer los cuerpos e identificar qué es insalubre y qué no.

Ya que se dedican a crear productos de cosmética erótica, ¿a qué diría que huele el erotismo?
Te diría que dulce e intenso. Probablemente un aroma que exista actualmente y lo relacione con el erotismo sin ninguna duda es Aphrodisia, un aroma creado en exclusiva para nosotras por un maestro perfumista de Barcelona basado en una receta milenaria afrodisíaca del Kamasutra. Es realmente único y engloba a la perfección la idea de seducir mediante el olfato.

¿Cómo se decide un perfume en vez de otro? ¿Qué se tiene en cuenta?
Es un proceso complejo. Para empezar, en Bijoux Indiscrets tenemos un respeto absoluto por el medio ambiente y el mundo animal, por lo que descartamos cualquier ingrediente o proceso que incida en eso. Investigamos las últimas tendencias como punto de partida y a partir de ahí trabajamos, junto con maestros perfumistas, la formulación. Siempre se espera de un aroma que te transporte a algún momento agradable o que aluda a un momento atractivo para el imaginario colectivo.

¿Cómo nos afectan en la cama los diferentes aromas? ¿Despiertan diferentes sentimientos distintas fórmulas?
Cada aroma despertará un sentimiento distinto, dependiendo de si has tenido o no relación con ese aroma y qué recuerdo tienes de él o qué te inspira. No es lo mismo un aroma cálido y fuerte con toques de canela que una fragancia fresca floral y cítrica; seguramente la primera te resulte más sugerente y la segunda más amena. Aunque no es una ciencia cierta, porque la persona que lo lleve también despierta algo por sí misma, con o sin perfume.

Saliendo de los más típicos como pueden ser la fresa o el chocolate, ¿qué perfume nos recomendaría para experimentar?
Bubble Gum, nuestra última creación para gel de masaje e íntimo y bruma corporal. Los aromas deberían evocar algo y creo que no hay momento más feliz que el de la adolescencia, donde experimentas, donde te echas un chicle en a la boca por si al final te atreves a dar el paso con el chico o la chica que te gusta. Es divertido, dulce y gamberro. Lo tiene todo para pasar un muy buen rato.

Así que si, tras leer esto, tienes ganas de volver a tu nariz más experimental, empieza por algo tan sencillo como mantener cerrados los ojos o usar una venda para taparlos. A ciegas, guiándote solo de los otros cuatro, notarás que empiezas, sin darte cuenta, a volverle a prestarle atención al olfato.

Duquesa Doslabios.

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Orden en el amor: aplicando la filosofía de Marie Kondo a las relaciones

Del documental de Marie Kondo, la experta del orden cuya filosofía ha querido llevar Netflix a todos los rincones del mundo en forma de serie de autoayuda, me ha servido para dos cosas. En primer lugar para cambiar radicalmente la organización de mi cajón de la ropa interior (nunca volveréis a doblar los calcetines igual).

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Pero además, escuchando sus consejos sobre cómo ordenar mi espacio, me di cuenta de que eran lecciones que podía aplicar a otros aspectos de mi vida, y, especialmente, a mi intimidad. Una manera de estructurar mis relaciones independientemente del tipo que fueran.

Así que, para personas caóticas como yo, esta es la conclusión que podéis sacar del método KonMari.

Quédate solo con lo que te traiga alegría es una norma ideal para perder de vista todo lo que vamos acumulando por casa, sí, pero también con las personas. Piensa por un momento de qué te sirve gastar tu energía, tu tiempo e igual hasta tu dinero, en una persona con la que no sientes que aquello vaya a trascender.

Las relaciones estancadas, las que solo traen discusiones, peleas, días sin hablar, rupturas constantes, silencios incómodos y malestar en vez de momentos de felicidad, entran también en el mismo saco imaginario.

Es importante que te des cuenta de ello para aplicar su segunda máxima: dejar ir para hacer espacio a las cosas que importan. Se incluyen en esta categoría los por si acasos, que es lo que se conoce como el banquillo.

Ya seas recurrente en el asiento o si eres quien está al otro lado fichando si están los sitios ocupados, mejor cortar por lo sano y dejar marchar a las personas o bien irnos si estamos esperando turno.

Para Marie Kondo es fundamental tratar las cosas como si estuvieran vivas, evitando dejar los objetos tirados, arrugados o descolocados, algo que, desgraciadamente, hacemos en ciertas ocasiones en pareja de manera más o menos consciente. Por ello, el equivalente de esta norma, sería tratar siempre bien al otro.

La clave del orden es tener las cosas organizadas por categorías, manteniendo cada cosa en su lugar. Las camisetas en un lado, los zapatos en otro y los vasos de la cocina todos juntos en vez de desperdigados.

¿Cómo se extrapola esto? Además de servir para ordenar el cajón de las perversiones (vibradores en sus bolsitas, los frascos de lubricantes agrupados…), ayuda a clasificar tus relaciones.

A muchos no nos gustan las etiquetas, especialmente cuando salen de manera irremediable en las comidas familiares, pero en el método KonMari emocional puedes usarlas libremente. Hay personas con las que sabes que puedes pasar un buen rato sin compromiso, algunas para hacer planes subidos de tono, otras que puede llegar a interesarte conocer más en profundidad…

Los objetos sentimentales tienen tanta cabida en el espacio de nuestra casa como en las relaciones. Antiguas cartas de ex parejas, regalos… ¿Son cosas que realmente te traigan felicidad? De ser así guárdalas donde corresponda.

De lo contrario despídete dándoles las gracias (mostrarse agradecido por el bien prestado es algo muy importante en la filosofía del orden) y tíralas sin mirar atrás. Te han traído buenos momentos y pasarán a tus recuerdos. Ahora tienes espacio para las cosas realmente importantes, las que te traen verdadera felicidad.

Por último, el objetivo es comprometerse con el orden y verlo como una actividad de disfrute, es decir, mantener a largo plazo esas máximas en nuestra vida y no caer en las costumbres anteriores. Es todo un reto, pero como dice muy sabiamente: “El espacio en el que vivimos debería ser para la persona en la que nos estamos convirtiendo ahora, no para la persona que fuimos en el pasado“, un mantra que funciona a nivel personal.

Duquesa Doslabios.

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¿Ha llegado el apocalipsis sexual?

Como mujer nacida en los 90, hay varios problemas que me preocupan de mi generación: la crisis económica que nos ha dejado independientemente de nuestros estudios en el paro, las malas condiciones laborales cuando tenemos la suerte de encontrar trabajo, la fuga de cerebros para trabajar de pizzero en Londres… Y, por supuesto, la crisis sexual.

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Creo que los millennials nos encontramos en pleno apocalipsis de la sexualidad y ni siquiera nos hemos dado cuenta de que lo tenemos sobre las cabezas.

De entre nosotros ya salen los primeros impotentes, ya que muchos hombres jóvenes están teniendo problemas a la hora de excitarse por culpa de los estímulos de la pornografía.

Estando expuestos y encontrando placer viendo imágenes explícitas e irreales hacen que las relaciones sexuales convencionales resulten poco estimulantes y terminen padeciendo disfunción eréctil siendo el nuevo mercado de las clínicas de salud sexual masculina.

Aunque no tenga relación con la industria cinematográfica, cabe mencionar también que la calidad del semen ha empeorado.

Ni Crossfit ni puenting, vivir en las ciudades es el nuevo deporte de riesgo ya que factores ambientales como la contaminación, los químicos que llegan a los alimentos así como un estilo de vida poco saludable en el que abunden las sustancias poco recomendables pasan factura a los espermatozoides volviéndolos más pequeños y deformes.

La conclusión es que cada vez son más parejas las que tienen que recurrir a las clínicas de fertilidad y fecundación asistida para poder tener hijos, otro punto en contra de la vida sexual de la Generación Y.

Si 1980 fue la década del sida, en los últimos 5 años podemos hablar del cáncer de garganta provocado por el sexo oral, una enfermedad que no hace otra cosa más que crecer en España.

Aunque todavía estamos muy por detrás del número de personas que lo padecen en Estados Unidos o en Europa, a este ritmo de parejas sexuales sin protección alguna, aumentarán los casos. Una enfermedad que, encima, tienen más riesgo de contraer los hombres.

E irónicamente, en contraposición a la promiscuidad y falta de barreras que hacen que crezcan los casos de contagiados de VPH, como millennials somos la generación que menos practica sexo.

Quitando aquellas personas en los veintitantos que han aceptado el celibato como forma de vida, el menos número de casos, varios estudios han revelado que nuestra vida sexual es mucho menos activa que la de la generación anterior, la nacida entre los 60 y 70.

Por mucho que parezca que las tecnologías nos acercan, la conexión online no siempre es la clave. Estamos tan saturados que nos perdemos el contacto directo, experiencias reales, vínculos en vivo y conversaciones más allá de emoticonos.

En plena era del #MeToo, la preocupación sobre la seguridad está más latente que nunca ya que cada vez hay más conciencia sobre los riesgos de quedar con personas desconocidas.

La masculinidad tóxica propia de una sociedad machista también deja claro que debemos aprender nuevas maneras de relacionarnos alejadas de los estereotipos de género y del mito del amor romántico.

Y si a eso le sumamos nuestros problemas de compromiso, que no nos casamos, que no tenemos prisa en dar pasos acompañados, (algo que no tiene por qué ser necesariamente malo) tenemos el último factor que prueba que los millennials estamos en pleno cambio afectivo-sexual.

Pero que no cunda el pánico, al igual que hemos salido de la etapa de los contratos de prácticas cuando parecía imposible, saldremos de esta. Somos millennials.

Duquesa Doslabios.

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¿Sufres de estrés? Enamórate

Sí, yo también he leído el titular con voz de anuncio de la Teletienda al escribirlo. Pero por mucho que podamos pensar que lo más agobiante del mundo es llegar a casa y ver que nuestra pareja no ha vaciado el lavavajillas, sino que se ha limitado a sacar un plato para recalentarse la cena, el amor es el mejor antiestrés.

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Mejor que cualquier ansiolítico y 100% natural, una medicina en forma de persona de carne y hueso.

Así como hay otras buenas razones para enamorarse, como poder compartir los postres, hay varios estudios que han puesto el amor bajo la mira descubriendo que independientemente de si está en el aire, como decía John Paul Young, ronda por el cerebro.

Hay varios cambios que suceden sin que nos demos cuenta en el interior de nuestro cráneo. Modificaciones que van desde la explicación de la felicidad, la tranquilidad o la falta de miedo.

De hecho, por mucho que el amor romántico diga que la persona de la que nos enamoramos tiene que ponernos el mundo del revés, la cabeza en los pies y el corazón a ritmo de hombros de Shakira, lo cierto es que, a nivel fisiológico, supone todo lo contrario.

Calma y seguridad son dos sensaciones que experimentamos cuando estamos con la persona de la que nos hemos enamorado.

La Neurobiología del Amor, un estudio de la Universidad de Medicina de Berlín de 2005, fue la investigación que descubrió de qué manera estar enamorado interaccionaba con los sistemas de respuesta del estrés.

Ante discusiones, problemas o situaciones de agobio, una persona enamorada reacciona de manera más calmada.

Al aumentar la sensación de seguridad, disminuyen la de estrés y ansiedad. De hecho, es tal la estabilidad que se siente, que es incluso extensible a otros aspectos de la vida, lo que permite tomar mejores decisiones que si los enamorados estuvieran en un estado emocional alterado.

Este cambio lo secundó el Instituto Blavatnik, de la Escuela de Medicina de Harvard de Medicina, con un estudio realizado en parejas enamoradas averiguando por qué cuando estamos enamorados enseguida nos lo notan en casa.

La felicidad que sentimos, es difícil de disimular hasta el punto que sentimos que brillamos, algo que sucede a nivel cerebral en algunas zonas.

El amor nos hace sentir satisfechos, de hecho hace que aumente la actividad en las zonas que están asociadas con el sexo, la memoria y la recompensa ya que se iluminan en los escáneres de las personas enamoradas.

¿A cambio? Disminuye la actividad cerebral en las zonas relacionadas con el miedo y el disgusto. Lo que nos da la ecuación de que Amor= – menos mal rollo + más felicidad.

Tampoco podemos olvidar el papel de la dopamina en el amor, un neurotransmisor que estimula los centros de placer que se libera en mayor cantidad cuando estamos en pareja, así que ante la duda, enamórate y mucho.

Duquesa Doslabios.

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8 de marzo, no es por mí por quien marcho

Te digo que no, que no es por mí por quien grito, que no es por mí por quien marcho.

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No es por mí por quien agitaré las manos en alto, por quien protesto, por quien reclamo.

No es por mí, pero sí es por todas las que no pueden estar a mi lado.

Es por la que quedó con su exnovio, “Una vez más, te lo prometo, mamá”, solo para romper en persona y terminó reventada contra la mediana de la carretera.

Es por la que se fue de Erasmus y se despertó sin bragas, con la cabeza y la boca pesadas. La que entendió que no había sido solo un sueño sino una pesadilla que repetiría su cabeza en bucle desde ese día.

Es por la que salió a correr, como cualquier otra tarde, y terminó tirada, desnuda y asesinada, detrás de unos arbustos.

Es por la que llegaba a casa y le reventaron la cabeza a puñetazos en su portal. O por la otra a la que le reventaron el resto del cuerpo.

Es por la vecina de tus abuelos, esa a la que siempre pegaba su marido cuando llegaba a casa independientemente de si había pasado por el bar primero.

Es por ellas y es por ti. Que te tocan el culo sin permiso en la discoteca, que se agachan para verte las bragas mientras subes las escaleras mecánicas del metro cuando llevas falda, que te dicen “guarra” por mandarle un WhatsApp de madrugada y negarte luego a ir a su casa, que te piden que te apartes si amamantas, que eres una monja si vas muy tapada, que sonrías que estás más guapa, que te llaman calientapollas por subir a Instagram una foto sin sujetador, que te acompaña a casa con la condición de que le dejes subir, que te hacen gestos cuando bailas reggaeton, que te dicen que eres una desconfiada si no aceptas hacerlo sin condón.

Es por todas por quien daré la cara, la voz y las palabras. Hoy es por nosotras.

Nos vemos en las calles.

¿Por qué ya no hablamos del VIH?

En el colegio, en la clase de educación sexual, ahí fue cuando me hablaron del sida por primera vez. El tema volvió a aparecer en una novela romántica y en una serie de HBO. Pero poco más. Vacío absoluto entre las tres ocasiones.

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Es como si el VIH ya no estuviera presente, como si se hubiera tomado unas vacaciones y solo nos lo hubiera recordado últimamente Bohemian Rhapsody con el fatal desenlace que, aunque no representan, sabemos que tuvo Freddy Mercury.

Puede que la noticia de que Nacho Vidal, el famoso actor de porno, podría haberse contagiado, algo que continúa sin estar del todo claro, haya avivado por unos días el tema de conversación. Pero, sinceramente, quitando esos casos ¿cuánto llevábamos sin hablar de ella?

Era algo que sacaba de sus casillas a mi anterior jefe. “Tú no te acuerdas, pero en los 90 había carteles por todas partes que te recordaban que podías contagiarte de sida. Y ahora fíjate. ¿Ves algo en la tele, en la radio, en las redes? ¿Cuántas campañas hay en marcha? Nada, es como si se hubiera erradicado cuando la gente se lo sigue pegando“.

La realidad, aunque ojalá fuera que ha desaparecido, es que continúa entre nosotros, silencioso pero matón, y no solo eso, sino que ha descendido la preocupación por contagiarse. Las barreras de protección no se toman tan en serio como hace unos años ya que el uso de esta clase de métodos ha descendido.

Y no solo eso, que se haya encontrado un tratamiento que permite vivir con la enfermedad sin que esta avance, ha hecho, en cierta manera, que dejemos de preocuparnos. Que nos relajemos. Pero, ¿es esa la postura inteligente? Obviamente no.

Cada año se diagnostican más de 4.000 casos nuevos en España. Es cierto que se sigue avanzando en las investigaciones, que hay casos con resultados positivos e incluso se conocen pacientes (dos en concreto) que han superado por completo la enfermedad.

Eso no quita que la prevención es la mejor medida que podemos tomar, y la única que está en nuestra mano para tener una vida y una sexualidad plenas y sanas.

Así que quiero aprovechar para recordar un concepto básico, ya que el mayor riesgo es el de no estar bien informado.

El VIH se contagia cuando fluidos como sangre, semen, líquido preseminal, secreciones rectales, secreciones vaginales o leche materna entran en contacto con una membrana mucosa (dentro del recto, la vagina, la abertura del pene y la boca) o una herida que pueda estar abierta y, por tanto, tener contacto con la sangre.

Para combatir esos contactos, los preservativos, para cualquier tipo de intercambio sexual, serán nuestros mayores aliados.

Duquesa Doslabios.

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6 mitos de la copa menstrual que deberías dejar de creer

La copa menstrual es un objeto tan diferente a los productos de higiene femenina a los que estamos acostumbradas que es normal que circulen leyendas sobre ella.

Facebook lacopamenstrual.es

Algunas de las más comunes, y al mismo tiempo, que más nos preocupan, distan bastante de ser verdaderas. Hoy me encargo de arrojar algo de luz sobre ellas y seguir afirmando que la menstruación con copa es la menstruación mejor.

Para empezar, la copa no se cae mientras vas andando. Tampoco si echas a correr o montas en bici. La copa está diseñada con forma de campana para mantenerse sujeta mientras recoge el flujo menstrual. Es importante sin embargo, encontrar la que es más apropiada para cada una. La talla (cambian factores como el diámetro, longitud o grosor) puede ser diferente en función de si hemos tenido hijos.

No se pierde por dentro del cuerpo. Es uno de los mayores miedos, meter aquello y no volverlo a ver nunca más. Sin embargo al final de la vagina tenemos el cérvix, un estrechamiento antes del útero que impide que desaparezca en nuestro interior. ¿Para sacarla si por un casual notas que está especialmente arriba de la vagina? Empujar hacia abajo como si quisieras tirarte un pedo, pero vaginal.

A diferencia de los tampones que, por culpa de los materiales secan las paredes vaginales y están relacionados con el Síndrome del Shock Tóxico, la copa no tiene este problema, por lo que puedes dormir con ella tranquilamente. Al estar hechas, en su mayoría de silicona quirúrgica, no hay inconveniente en que la lleves puesta mientras duermes.

Y no, aunque te tumbes la sangre de la copa no sube al útero. ¿Recuerdas el cérvix de antes? Pues a partir de ahí no pasa nada. No, ni por mucho que te pongas a hacer el pino. Las contracciones del útero hacen que descienda el líquido aunque desafiemos a las leyes de la gravedad.

La copa menstrual no te ‘quita’ la virginidad. Socialmente, una persona es virgen hasta que tiene sexo con otra, por lo que no es algo que dependa del recipiente de silicona. Sí que es cierto que, si eres un poco manazas, puede que te rompas el himen sin querer, algo que también te puede pasar con los tampones. Pero ni vas a darte cuenta ni supone una gran diferencia en tu vida tenerlo o no intacto.

Puedes hacer pis y caca con la copa puesta. Y no solo eso, sino que es una maravilla de cómoda. No tengas miedo de que se escurrirá al wáter porque, como decía al principio, tus músculos están trabajando, aunque no te des cuenta, para tenerla sujeta.

Duquesa Doslabios.

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“Un hombre que paga por sexo no está bien de la cabeza”

Dentro de la prostitución: conversaciones con la chica X

Hace poco conocí a la chica X. Sabes de quién hablo. Tú también la conoces.  La que vive en un piso de Madrid, de Valencia, de un pueblo de Toledo con cinco mil habitantes o cerca de la playa. Es esa que te cruzas en el supermercado, en el gimnasio, la que podría tener la edad de tu hija, de tu hermana mayor o de tu novia, cualquiera de las mujeres que te rodean. Aunque esta, en concreto, tiene 26 años, y esto es lo que me contó de su oficio, la prostitución.

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¿Qué clase de protección tienes ante clientes que se niegan a pagar, recurren a la violencia o no quieren marcharse de tu piso?
Yo cobro al principio, si no paga, se va. Varias veces han venido sin dinero o con menos del acordado.
Al último que me hizo eso me dio tanta bronca… Llega y me intenta besar ya en la puerta. Un asco, muy baboso. Le aparto y le llevo a la habitación, le pido el dinero y empieza a tocarse el pene y a intentar manosearme.

Le aparto de nuevo y le pido el dinero nuevamente. Me dice que no tiene. Le grité a mi amiga y entre las dos le echamos. Era un tipo bastante grande físicamente. Le echamos a empujones y una vez en la puerta le golpeamos en la cara.

¿Qué pretendía? ¿Tener sexo sin pagar con una prostituta? Hace poco a mi compañera de piso, un putero le cogió el dinero que le había pagado y se fue corriendo. Le tuvo que amenazar para que volviera a devolver el dinero. Y eso que lo había tratado bien. Yo no me dejo ni tocar, pero ella hace de todo.

Encontramos el lugar donde trabajaba, y se asustó. Cuando regresó le grabamos con el móvil. El hombre parecía un gato asustado corriendo por todos lados. Ella le partió un palo de la escoba en la cabeza. Se lo merecía. Se fue llorando. ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué robarle a una prostituta a la que acabas de follar?

¿Ha cambiado tu percepción de los hombres?
Sí, de ver tantas fotos de parejitas o con hijos. Me dan asco. Cada vez que veo a la típica pareja con hijos pequeños en la calle me lo imagino a él de putero. ¿Cómo puedes hacerle eso a tu pareja? Premeditadamente, pagando, buscando. No tienen respeto ni por ellos ni por las personas que tienen al lado. ¿Cómo puedes formar una familia así, bajo la mentira?

¿Cómo vas a educar a tu hijo si eres un mentiroso de serie? ¿Acostarte mirando a los ojos a tu pareja después de haber estado con otra persona? Muchos de ellos son bisexuales, contratan prostitutos incluso.
Aparte no hay más que ver sus móviles y las búsquedas que hacen en internet.

Estoy bloqueada a nivel sexual, no siento deseo, me cuesta hasta con un chico que me gusta. Imagina con los puteros. Nulo. Se excitan hasta con animales. A mi compañera de piso le han preguntado si su cachorro participaba. ¿Cómo se puede estar tan enfermo?

¿Has vuelto a coincidir con tus clientes en otros contextos?
Yo olvido sus caras enseguida, no los recordaría, pero ellos si se acuerdan de mí. Están en todas partes, médicos, políticos, policías, guardias civiles, tipos en el paro, etc. Si he coincidido con ellos no me habré enterado. Creo que si veo alguno con la novia me reiría y le haría sentir mal si ha sido maleducado conmigo.

¿Cómo te ves dentro de diez años?
La idea del suicidio ronda a veces mi cabeza, con más o menos fuerza. Si sigo metida en esto terminaré haciéndolo. No sé, no me veo dentro de diez años. A veces me gustaría poder ver el futuro y saber si estaré viva o no. Todo lo que he tenido que aguantar… No sé. Intento reprimirlo pero ahí está.

¿Tus ingresos te permiten ahorrar/vivir con comodidad o es un oficio que solo te permite vivir al día?
En mi caso no obtengo mucho, pago el alquiler, las facturas y poco más. Pero mi compañera, la yonki, en dos días hace 800 euros y se los gasta en fiesta o de compras, en tonterías. Hay personas que tienen un imán para los puteros y otras que no. Si yo ganara lo que gana ella, podría cumplir mis metas enseguida.
Como dice el dicho “Dios le da pan a quien no tiene dientes”.

¿Ves relación entre la prostitución y el machismo?
Más que machismo creo que es una enfermedad mental, hay hombres machistas que no pagan por sexo.
Un hombre que paga por sexo no está bien de la cabeza. Hay chicos de 18 años que ya están pagando por sexo, ¿qué les espera para los 50? Todo el mercado sexual está dirigido a hombres. Estuve en alguna agencia donde había chicos y el 99% de los clientes eran hombres, casados o con novia.

¿Cómo pueden pedirle sexo a una prostituta sin condón o besos con lengua? Están totalmente locos. Tienen una noción distorsionada de la realidad. Incluso te piden abrazos. Las carencias afectivas no se solucionan pagando. Si no puedes generar emociones en personas libres, no esperes que pagando alguien vaya a sentir algo por ti.

Es un encuentro entre personas con problemas mentales, ellos y nosotras. Aunque entre nosotras hay de todo, las que estamos por necesidad porque no tenemos otra fuente de ingresos, las que lo hacen por drogas, las que lo hacen por lujos (las pocas las vip) y a otras les da igual, se excitan con todo pero son las menos.

Buscamos cosas diferentes. Nosotras dinero, ellos sexo/compañía. Entre ellos hay puteros ‘normales’, que buscan sexo y nada más, luego están los que cruzan la línea y pretenden encuentros pasionales, como si fueras su amante. Eso es muy agotador mentalmente, y los que se drogan o piden toda clase de porquerías, son los más enfermos.

También puedes leer aquí la primera y la segunda parte de la entrevista:

“Me acuerdo del primer putero que atendí, un pederasta”

“Muchos puteros se niegan a usar condón y muchas prostitutas lo aceptan” 

Duquesa Doslabios.

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¿Sexo con amigos? Sí, y más del que pensamos

Confiamos en nuestras amistades por encima de todo, pero en el ámbito íntimo, todavía más. Ni internet, ni nuestros padres, a quienes primero preguntamos en nuestra vida por el sexo es a los amigos. De hecho, seguro que, haciendo un poco de memoria, puedes recordar esas charlas en el patio del colegio donde te enterabas entre risitas del proceso que hay detrás de crear bebés.

DIM

El más espabilado o espabilada del grupo, era quien llevaba la voz cantante autoproclamándose hábil en la materia. De hecho, el 30,3% de los jóvenes españoles recurrimos a la orientación que nos da nuestro círculo más cercano según el estudio de Control Los jóvenes españoles y el sexo.

Aunque luego crecemos y descubrimos que quizás esa persona que tanto explicaba cómo el papá ponía la semillita y la mamá el horno, estaba tan o más pez que el resto, con el paso de los años siguen teniendo importancia en nuestra vida sexual una vez pasada la etapa de desarrollo.

Tanto que, el mismo estudio realizado en una muestra de 2.000 personas, concluyó que el 45% de los encuestados habían tenido sexo con amigos.

Hay varios factores que facilitan que se dé la situación más allá del célebre ‘el roce hace el cariño’. La confianza de que conoces a esa persona a un nivel más personal que a meros conocidos, la tranquilidad de que no tienes que romper el hielo, no solo en la cama, sino a la hora de dejar claro lo que significa para ambos…

Incluso la frecuencia con la que te encuentras, ya que son personas con quienes nos vemos a menudo, son algunas de las ventajas de acostarse con amigos.

Cabe recordar que, aunque conozcamos a esa persona desde siempre o como a ninguna otra, debemos protegernos igualmente. La amistad no está reñida con la salud sexual, de hecho, el cariño que se siente es lo primero que debería pesar para mirar que nuestras amistades se mantengan saludables.

Además, el sexo con amigos es una gran oportunidad para saber qué podemos mejorar. Pueden darnos un feedback sincero y sin malos rollos sobre nuestro comportamiento, conociendo así qué gusta más o menos de una manera sensible, ya que al ser personas que nos importan, solemos tratar con mucho tacto.

¿Confianza? Sí, pero tampoco en todo. Un dato curioso que reveló también el estudio de la empresa es que aun cuando los amigos son los mayores confidentes o incluso amantes, el 62,6% no compartirían sus fantasías sexuales con ellos. Supongo que hay cosas que preferimos guardar en secreto o compartir con una pareja.

Duquesa Doslabios.

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