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¿Paracetamol o ibuprofeno?, ¿qué es mejor para mi hijo?

Cuando un niño tiene fiebre o le duele algo siempre surge la misma duda: ¿qué será mejor para mi hijo: el paracetamol o el ibuprofeno?. De hecho, hay padres que afirman que a sus hijos el paracetamol “no les hace nada” y siempre optan por el ibuprofeno o al revés.

Cierto es que ambos sirven para calmar el dolor y bajar la fiebre pero presentan algunas diferencias que es bueno conocerlas. En este post os contaremos cuáles son para que podáis elegir uno u otro en función de lo que les pase a vuestro hijo.

¿Qué es el paracetamol?

El paracetamol es el fármaco más empledado a nivel mundial para tratar la fiebre y el dolor. Tiene la ventaja de que puede emplearse a cualquier edad, incluso en recién nacidos.

Tras su administración, empieza a hacer efecto a los 30-60 minutos, consiguiendo un efecto máximo a las 3-4 horas. Si nos fijamos en la fiebre, el paracetamol consigue descender entre 1 y 2ºC de temperatura en la gran mayoría de los niños (por lo que tampoco esperes que tu hijo se quede en 36ºC si partía de 40ºC…) Dependiendo de la dosis administrada, se puede repetir cada 4-6 horas.

A pesar de que es un fármaco muy seguro si se emplea a la dosis correcta, el paracetamol es la primera causa de intoxicación en la edad pediátrica (tanto accidental como voluntaria) por lo que debemos estar muy atentos a qué cantidad le damos a nuestros hijos, ya que sus efectos pueden ser graves.

¿Qué es el ibuprofeno?

El ibuprofeno pertenece al grupo de los llamados antiinflamatorios no esteroideos por lo que, además de bajar la fiebre y calmar el dolor, actúa como antiinflamatorio. A diferencia del paracetamol, su empleo suele reservarse para los mayores de 6 meses de edad.

Los tiempos de acción son similares al paracetamol con un pico en torno a la hora de su administración y un efecto máximo al cabo de 3-4 horas. Su intervalo entre dosis es de 6 a 8 horas.

Los efectos secundarios del ibuprofeno son algo más frecuentes que los del paracetamol aunque suelen ser de carácter leve.

¿Y qué es mejor: paracetamol o ibuprofeno?

La Asociación Española de Pediatría recomienda el paracetamol como primera opción para tratar la fiebre y el dolor. En el caso de que además de estos dos síntomas existiera inflamación, el empleo del ibuprofeno como primera opción estaría justificado.

Aunque existen estudios que han observado que el ibuprofeno es ligeramente superior para bajar la fiebre frente al paracetamol, sin embargo, pocos de ellos valoran la mejoría en el estado general del niño. Por ello, a la hora de elegir un antitérmico en un niño concreto debemos basarnos en la preferencia del niño y si existe o no cierto grado de inflamación asociada.

Por el contrario, en procesos en los que existe un componente importante inflamatorio, como en un esguince o una una otitis, debemos utilizar el ibuprofeno en primer lugar.

¿Y si no le baja, puedo alternarlos?

Cuando un niño tiene fiebre, el objetivo principal de todos lo padres es volver a los 36ºC como si con ello consiguieran que la infección que está provocando el cuadro clínico se solucionara antes. En ese intento, muchos padres se plantean la opción de dar de forma combinada el paracetamol con el ibuprofeno. Sin embargo, tenéis que saber que esto es un error.

El objetivo de tratar la fiebre en los niños es mejorar su estado general. Cuando un niño tiene fiebre suele estar decaído e irritable y por eso, bajarle la temperatura, es lo adecuado para que se encuentre mejor. Por ello no está recomendado alternar paracetamol con ibuprofeno en un intento de bajar a toda costa la fiebre ya que lo que buscamos siempre es mejorar el estado general del niño y no la cifra que nos marca el termómetro. En el caso de que a las 3-4 horas de haberle administrado paracetamol o ibuprofeno el niño continúe con una temperatura mayor de 38ºC y persista decaído, de forma puntual se podría administrar el otro fármaco, pero esto no sería alternarlos como la mayoría de la gente entiende, sería más bien darle un rescate.

Si quieres saber más sobre la alternancia de paracetamol e ibuprofeno puedes consultar este otro post de nuestro blog.

¿Y es mejor darlo en jarabe o comprimidos?

Las dosis en pediatría se calculan por peso y luego se decide, dependiendo de si el niño es capaz de tomar una pastilla, si se administra de una forma u otra. Los jarabes existen porque los niños pequeños no suelen ser capaces de tomarse los comprimidos, en general hasta los 10-12 años, por lo que hasta que llegue ese momento, los padres soléis emplear los jarabes.

Sin embargo, comprimidos y jarabes son equivalentes por lo que no existe un limite de edad para emplear unos u otros, teniendo en cuenta que la dosis siempre debe estar ajustada al peso.

Debido a que una de las causas principales de errores en la administración de este tipo de fármacos se debe a que los padres recuerdan de memoria la última cantidad que le dieron a su hijo de paracetamol o ibuprofeno, de forma deliberada, hemos decidido no incluir en este post las dosis por peso de cada uno de los fármacos para que sea vuestro pediatra el que os indique qué cantidad debéis dar a vuestros hijos en cada momento. Tambien podéis calcular la dosis de uno y otro según el peso y la marca comercial del jarabe en esta calculadora de la Comunidad de Madrid (Link).

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Fuentes:

  • Effectiveness of paracetamol versus ibuprofen administration in febrile children: A systematic literature review (Link).
  • Manual de Intoxicaciones de la SEUP (Link).
  • Pediamecum Paracetamol (Link) e Ibuprofeno (Link).

¿Debo alternar Paracetamol con Ibuprofeno? La respuesta es No.

No, esa es la respuesta. Rotundamente No. Lo sentimos si esto te parece un spoiler de lo que vas a leer a continuación, pero por si solo tienes unos segundos para echar un vistazo a esta entrada queríamos dejártelo claro, pero si realmente quieres saber el porqué de esta respuesta lee hasta el final del post.

Cuando inauguramos este blog hace unos meses lo hicimos con una entrada que se titulaba “Mi hijo tiene fiebre, ¿y ahora qué?”. En esa entrada os dábamos consejo sobre qué cosas podías hacer cuando vuestros hijos tuvieran fiebre y qué debías vigilar para saber cuándo acudir a ver al pediatra. También escribimos un post de nuestras sección Mitos y Leyendas sobre las Convulsiones Febriles en las que exponíamos, entre otras cosas, que la fiebre no hace daño al cerebro.

Sin embargo, una de las preguntas que más nos hacen los p/madres en la consulta es si deben alternar Paracetamol con Ibuprofeno mientras sus hijos tiene fiebre. Para poder dar respuesta a esta pregunta nos debemos plantear antes una serie de cuestiones y dar algunas explicaciones. A ver si conseguimos convencerte.

¿Qué es la fiebre?

La elevación de la temperatura corporal por encima de 38ºC es lo que los pediatras denominamos fiebre. Si la temperatura se mantiene entre 37-38ºC lo llamamos febrícula.

Esta elevación de la temperatura ocurre cuando los leucocitos (células de la sangre que nos defienden de las infecciones) actúan contra algún microorganismo (virus o bacterias). Estas células secretan a la sangre una serie de moléculas las cuáles dan la orden al cuerpo humano de elevar la temperatura.

Por tanto, la fiebre es una respuesta fisiológica que ocurre normalmente durante una infección. Un síntoma más como los mocos de un catarro o la diarrea de una gastroenteritis.

Y entonces, ¿para qué sirve la fiebre?

La elevación de la temperatura tiene un papel en la defensa de las infecciones ya que ayuda a destruir a los microbios que los provocan.

La fiebre además desencadena una serie de respuestas en el cuerpo de los niños como que el corazón lata más rápido, el niño respire a más velocidad o presenten dolor de cabeza y muscular. Todos estos cambios no tienen trascendencia en un niño sano pero provocan disconfort e incomodidad.

Por tanto, ¿cuál es el objetivo al tratar la fiebre?

Después de lo que has leído esperamos que haya quedado claro que la fiebre no provoca daño a los niños (ni en su cerebro ni de ninguna otra forma) y, parece evidente, que el tratamiento debe ir encaminado a mejorar el malestar que provoca.

Es decir, cuando administramos un antitérmico (medicina para la fiebre) lo hacemos con el objetivo de que nuestros hijos se encuentren mejor, si además desciende la temperatura pues fantástico, pero lo importante es observar como el niño se espabila, vuelve a comer y retoma el juego.

¿Cuándo debo dar un antitérmico a mi hijo?

La administración de un jarabe a un niño para tratar la fiebre debe hacerse de forma individualizada. Habrá niños que con 38ºC solo quieran estar en brazos de sus padres y otros que seguirán corriendo por el salón. En el primero la indicación para administrar la medicación es obligada mientras que en el segundo niño podríamos esperar.

A medida que la temperatura de la fiebre asciende es más probable que el estado general del niño empeore, lo que casi garantiza que haya que darle algo al niño para que se encuentre mejor.

Por tanto, lo que te debe importar para decidir si le administras un antitérmico a tu hijo es el estado general y no el grado de temperatura de la fiebre.

Y qué es mejor ¿Paracetamol o Ibuprofeno?

Pues ni uno ni otro, simplemente son diferentes aunque sirvan para lo mismo.

El Paracetamol es antitérmico y analgésico y puede repetirse cada 4-6 horas. El 80% de los niños a los que se les da un jarabe de paracemol reducen su temperatura en 1 o 2ºC. Sus efecto se suele empezar a notar a los 30-60 minutos con un máximo de acción a las 3-4 horas.

El Ibuprofeno, además de antitérmico y analgésico, es antiiflamatorio. Se puede repetir cada 6-8 horas, y al igual que el paracetamol, desciende la temperatura corporal 1-2ºC a los 60 minutos con un máximo de acción a las 3-4 horas.

La mayoría de las asociaciones de pediatría (la americana, la española…) recomiendan el empleo de paracetamol como primera opción para tratar la fiebre. Sin embargo, puede estar justificado utilizar el ibuprofeno en algunos casos como primera opción (sobre todo cuando se busca además un efecto antiinflamatorio).

Ambos fármacos tienen efectos secundarios aunque son raros. La mayoría de estos efectos no deseados están relacionados con un mal ajuste de la dosis al peso del niño o por un error al administrárselo. Por ello debes pedir a tu pediatra que te especifique qué dosis debes dar a tu hijo y con qué intervalo.

¿Y cómo sé si estás medicinas están siendo efectivas?

Como has podido entender, el objetivo de los antipiréticos es que los niños se encuentren mejor. Ten en cuenta que estas medicinas no las damos para que el niño se cure de la gastroenteritis o de la otitis, sino que se las damos para que mientras la enfermedad se cura (unas veces con antibiótico y otras no) lo pasen lo mejor posible. Por tanto, lo que debes hacer es vigilar su nivel de actividad (si vuelve a jugar, si te pide salir a dar un paseo), la cantidad de líquidos que toman y otros signos asociados a enfermedades más graves (manchas en la piel, letargia, dificultad respiratoria…).

Es frecuente que muchos padres nos enseñen un papel donde han ido apuntando la temperatura de sus hijos tras un antitérmico cada 15-20 minutos. Los pediatras a eso no le damos importancia, en serio, no lo miramos, porque sabemos que la respuesta de la fiebre a estas medicinas no nos da pistas sobre qué microorganismo las provoca o si la infección que tiene el niño es más o menos grave. Repetimos, el estado general es lo más importante.

Y por fin, ¿por qué no debo alternar Paracetamol con Ibuprofeno?

No existe ningún estudio que haya demostrado que dar primero paracetamol y 3-4 horas después ibuprofeno mejore el control de la fiebre en los niños. Teniendo esto en cuenta y basándonos en que lo importante es que el estado general del niño mejore, no tiene sentido estar dando a nuestros hijos primero paracetamol y después ibuprofeno. Lo suyo es elegir uno de los dos y cada 6 horas (siempre que la fiebre le vuelva a subir y el niño vuelva a estar incómodo) darle el mismo.

Algunos autores recomiendan que de forma puntual (es decir, no habitualmente) y en el caso de que 3-4 horas después de haber dado paracetamol o ibuprofeno y el niño siga con fiebre y siga estando incómodo, se puede administrar el otro con el objetivo de que el niño se encuentre mejor. Es lo que a nosotros nos gusta llamar “un rescate”, que nada tiene que ver con estar alternando antitérmicos. En el momento en el que la fiebre se controle, lo indicado sería seguir con solo paracetamol cada 6 horas o solo ibuprofeno cada 6 horas mientras dure la fiebre.


Para acabar, te dejamos unos de nuestros #Pediconsejos que resume muy bien qué es lo importante en la fiebre.


Esperamos que después de todo lo que habéis leído comprendáis mejor porqué se produce la fiebre y cuál es el objetivo al tratarla. Entender que la fiebre no es mala, que solo es incómoda y un síntoma más de una infección, nos dará la seguridad suficiente para saber que eso de alternar paracetamol-ibuprofeno no tiene ningún sentido. Te dejamos en este link la hoja de padres de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría con consejos sobre la fiebre y en este otro link el decálogo sobre la fiebre de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.

Por último, si en alguna ocasión necesitas calcular la dosis de antitérmico de tu hijo porque ha cambiado de peso puedes entrar en este Link en el que encontrarás una calculadora. Esa herramienta ha sido desarrollada por pediatras y puedes confiar en su uso.

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NOTA: la información que has leído en este post esta extraída de la última actualización del UpToDate del tema Fever in infants: Pathophysiology and management. Esta plataforma on-line actualiza sus contenidos de forma frecuente en base a las nuevas evidencias científicas.