El callo solar existe, pero ¿merece la pena?

Fuente: Unsplash

Fuente: Unsplash

El callo solar está de moda. O lo que es lo mismo, tomar el sol sin protección con el objetivo de que ésta se haga más resistente a la radiación solar y, por tanto, poder disfrutar de los beneficios del cuerpo celeste sin tener que recurrir los principios básicos sobre protección solar que promulga la comunidad científica.

Y aunque el término «callo solar» no está admitido desde el punto de vista científico, sí que es cierto que a medida que una persona recibe radiación solar sin protección, surgen unos cambios en la piel que de algún modo intenta hacerse más resistente contra la agresión que supone esta radiación.

Sin embargo, que esto ocurra no quiere decir que los peligros de la radiación solar desaparezcan, lo que nos tiene que hacer que nos preguntemos si realmente ese beneficio, que la piel sea algo más resiente, supera el riesgo de una exposición solar prolongada de manera no controlada.

En este post repasamos los efectos de la radiación solar en la piel para que, desde la información, podías tomar la mejor de las decisiones posibles.

El sol, una fuente de radiación

La energía que llega a la tierra desde el sol lo hace en forma de radiación que, dependiendo de la longitud de onda, la podemos clasificar en varios espectros: desde el infrarrojo, pasando por la luz visible, hasta los famosos rayos ultravioleta (UV), tanto de tipo A, B y C. Cada uno tiene un efecto diferente en la piel, veámoslo por partes.

  • Rayos ultravioleta C: por suerte quedan atrapados en la capa de ozono, ya que son incompatibles con la vida.
  • Rayos ultravioleta B: responsable principal de los efectos a corto plazo del sol, principalmente las quemaduras solares, que se han relacionado con la alteración del ADN de la piel y, por tanto, con el cáncer de piel. Por otro lado, es responsable de que la piel se broncee y también de que ésta sintetice vitamina D.
  • Rayos ultravioleta A: responsable principal del fotoenvejecimiento y, aunque en menor medida que los UVB, también se ha relacionado con el cáncer cutáneo. Este tipo de radiación también es responsable del bronceado a largo plazo.
  • Luz visible, entre la que encontramos la luz azul: puede dar lugar a manchas en la piel e hipermpigmentación. Este tipo de luz también la emiten las pantallas, pero el sol lo hace con una intensidad de 100 a 1.000 veces más, por lo que difícilmente podemos asociar los efectos negativos de la luz azul solar a la luz artificial.
  • Infrarrojo: sensación de calor en la piel y pérdida de elasticidad y firmeza.

Los efectos negativos de la radiación a largo plazo

Como has podido leer, el espectro de radiación de la energía del sol que nos llega a la tierra es muy diferente, pero en conjunto da lugar a unos cambios en la piel que podríamos tildar de negativos: fotoenvejecimiento y cáncer de piel.

En cuanto al fotoenvejecimeinto, como su nombre indica, son los cambios que el sol produce en la piel que le dan un aspecto envejecido de forma prematura: arrugas, aumento del grosor, pérdida de elasticidad, manchas…

Sirvan como ejemplo estas dos fotos de aquí abajo que corresponden, primero, a un conductor de camión que estuvo trabajando 28 años sin protección solar y en el que se puede ver cómo el lado izquierdo de la cara está más envejecida. Y en la segunda foto podemos ver a una señora que sí usaba protección solar en la cara pero no en el cuello.

Fuente: The New England Journal of Medicine.

Details are in the caption following the image

Fuente: Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology.

El problema del fotoenvejecimiento es que no aparece a corto plazo, es decir, de un día para otro no vas a tener la cara llena de arrugas y manchas, si no que van a ser cambio progresivos y pequeños que de algún modo pueden llegar a parecer imperceptibles.

Gran parte de estos cambios los produce la propia piel en un intento de hacerse más resistente al sol: la piel más gruesa para que la radiación no penetre, arrugas para crear repliegues que protejan a la piel que queda en los surcos, mayor bronceado para que la melanina (el pigmento responsable del color de la piel) bloquee más radiación solar…

En este sentido, esto es a lo que podríamos llamar callo solar, es decir, a esos cambios que aparecen en la piel como consecuencia del sol que hacen la piel más resistente a la radiación solar.

Sin embargo, no debemos olvidar que si la piel está intentando protegerse del sol es porque este trae consigo otro efecto negativo a largo plazo, el cáncer, tanto el temido melanoma, pero también otros tipos menos agresivos como el carcinoma basocelular y el carcinoma epidermoide.

Estos tipos de cáncer se producen como consecuencia de las mutaciones que se producen en el ADN de las células de la piel como consecuencia de la radiación solar. Estas mutaciones aparecen sobre todo, pero no exclusivamente, cuando la exposición al sol es prolongada.

Lo que pasa con el cáncer de piel, parecido al fotoenvejecimiento, es que no hay una mutación única del ADN que produzca cáncer, si no que son el conjunto de ellas, y seguramente también la menor capacidad de control de estas mutaciones que aparecen cuando envejecemos, las que con el tiempo (años y años…) acaban desembocando en este tipo enfermedad.

Como decíamos al inicio de este texto, mucha gente cree que el callo solar les protege de los efectos negativos del sol, y es cierto que la exposición solar induce cambios en la piel que la hacen más resistente, pero de ningún modo compensa el riesgo que supone de cara a sufrir un cáncer de piel.

Si tienes curiosidad sobre la salud infantil, en nuestro libro encontrarás explicaciones sencillas y amenas a las enfermedades más importantes de la infancia como las que estás leyendo en este post. Puedes adquirirlo aquí.

¿Y el sol aporta algo bueno?

Por supuesto, sin él la vida en la tierra sería imposible.

Por ejemplo, gracias al sol nuestro cuerpo se sincroniza con el día y la noche, lo que nos dice por tanto cuándo debemos estar despiertos y cuándo irnos a dormir, es decir, es lo que marca el ritmo circadiano.

También el sol, en concreto la radiación UVB, es la responsable de la síntesis de vitamina D, una vitamina un tanto particular por que no dependemos de ella solo conla dieta si no que somos capaces de sintetizarla en la piel gracias a la exposición solar.

La dosis de vitamina D que nuestro cuerpo necesita se sintetiza con unos 10 minutos de sol al día en zonas fotoexpuestas (cara, brazos, manos…) en actividades habituales sin necesidad de tomar el sol como tal.

Por otro lado, muchas de las personas que confían en el callo solar ponen como motivo para tomar el solo los bajos niveles de vitamina D cuando se hacen estudios poblacionales. Es cierto que si coges a un grupo amplio de personas sanas y les haces una analítica para ver qué niveles tienen de vitamina D, muchos de ellos estarán en rango de deficiencia.

El problema real es que los niveles que nos muestra el laboratorio son los recomendados para salud ósea (recordemos que la vitamina D es la responsable del metabolismo el calcio) y no está claro que esos niveles bajos se relacionen realmente en personas sanas con algún tipo de enfermedad. Tal es así que desde hace años la comunidad científica debate si esos niveles de vitamina D que definen los rangos de insuficiencia y deficiencia son adecuados para personas sanas.

Libros

¿Conoces nuestros libritos infantiles para que los niños aprendan a lavarse las manos y los dientes? Puedes adquirirlos aquí.

¿Y qué puedo hacer para tomar el sol de forma segura?

En cualquier caso, podemos disfrutar de los beneficios del sol sin que esto suponga un riesgo para nosotros (o nuestros hijos) en el futuro.

Recordad que los niños son especialmente vulnerables a la radiación solar porque tienen la piel un 30% más fina y su capacidad de reparación el daño cutáneo es menor, además de que el 80% de la radiación que nuestra piel recibe lo hace durante la infancia.

Por todo ello, en la mediad de lo posible debemos evitar la exposición al sol sin protección en las horas centrales del día, sobre todo en tres las 12h y las 17h, y en caso de que nuestra piel vaya a estar expuesta al sol más de 15-20 minutos lo debemos hacer con protección solar, ya sea física (gorras, camisetas, buscar la sombra…) o mediante cremas son filtros solares que deberemos replicar en función de la actividad y el tiempo que nos lleve hacerla.

Si queréis saber más sobre protección solar en la infancia podes leer este post que es muy completo.


En resumen, si llamamos callo solar a los cambios que se producen en la piel tras una exposición prolongada y repetitiva, por supuesto que existe. Lo que ya no es tan evidente es que esos cambios realmente protejan de los efectos perjudiciales del sol, por lo que, al menos si nos basamos en la evidencia científica, por el momento es más sensato tomar el sol con protección que sin ella.

¿Has escuchado «Sin Cita Previa», el podcast del que somos presentadores? No te lo pierdas porque tratamos un montón de temas que seguro que son de tu interés. Puedes escucharlo en:

Escribe aquí tu comentario





    Normas para comentar en 20minutos.es

    • Antes de enviar su comentario lee atentamente las normas para comentar en 20minutos.es.
    • Esta es la opinión de los internautas, no la de 20minutos.es.
    • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
    • Por favor, céntrate en el tema.
    • Algunos blogs tienen moderación previa, ten paciencia si no ves tu comentario.

    Información sobre el tratamiento de sus datos personales

    En cumplimiento de lo dispuesto en el Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril de 2016 relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos, y Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales le informamos que los datos de carácter personal que nos facilite en este formulario de contacto serán tratados de forma confidencial y quedarán incorporados a la correspondiente actividad de tratamiento titularidad de 20 MINUTOS EDITORA, S.L, con la única finalidad de gestionar los comentarios aportados al blog por Ud. Asimismo, de prestar su consentimiento le enviaremos comunicaciones comerciales electrónicas de productos y servicios propios o de terceros.

    No está permitido escribir comentarios por menores de 14 años. Si detectamos el envío de comentario de un usuario menor de esta edad será suprimido, así como sus datos personales.

    Algunos datos personales pueden ser objeto de tratamiento a través de la instalación de cookies y de tecnologías de tracking, así como a través de su acceso a esta web desde sus canales en redes sociales. Le rogamos consulte para una más detallada información nuestra Política de Privacidad y nuestra Política de Cookies.

    Los datos personales se conservarán indefinidamente hasta que solicite su supresión.

    Puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión y portabilidad de sus datos, de limitación y oposición a su tratamiento, así como a no ser objeto de decisiones basadas únicamente en el tratamiento automatizado de sus datos, cuando procedan, ante el responsable citado en la dirección dpo@henneo.com

    Le informamos igualmente que puede presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos, si no está satisfecho con en el ejercicio de sus derechos.