Reflexiones de una librera Reflexiones de una librera

Reflexiones de una librera
actualizada y decidida a interactuar
con el prójimo a librazos,
ya sea entre anaqueles o travestida
en iRegina, su réplica digital

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Robbie Williams es el Conejo de Alicia

¿Qué tienen en común Aerosmith, Tim Burton, Robbie Williams, Lewis Carroll y Reginaexlibrislandia? Fácil: los tres primeros recrearon a su manera la mítica Alicia del escritor victoriano despertando con ello el interés de muchos por un libro que, lejos de envejecer, se atrinchera en su propia Edad de Oro.

Sí, queridos, porque si la banda de rock lanzó el clip de su single Sunshine, el cineasta apenas ha terminado de filmar su versión del cuento y ahora el cantante pop Robbie Williams decide metamorfosearse en el mítico Conejo para darle un toque onírico y lewiscarrolliano al clip de su You Know me, el segundo tema de su disco ‘Reality killed the Video Star’.

 

 

Quizás demasiado ajena a los bombardeos catódicos han sido esta tarde unas adolescentes quienes, iphone en mano, me han enseñado el clip y me han preguntado si se trataba o no de algo basado en Alicia en el País de las Maravillas:

 

– Clienta: Oiga, estooo, ¿puede decirnos algo?- Regina: Sí, claro. Vosotras diréis.

– Clienta: Verá, Lourdes y yo hemos visto el nuevo vídeo de Robbie Williams y ella no se cree que vaya de Alicia la del cuento.

– R.: Pues la verdad es que no sé de qué libro me habláis…

– C.: Ah, se lo enseñamos. ¡Mire!:

 

– Regina: ¡Andaaa! Pues sí… Se puede decir que el vídeo está basado en una mezcla de cosas de Alicia en el País de las Maravillas, pero también de su continuación: Al otro lado del espejo y lo que Alicia encontró allí…- C: Ah, pero, ¿hay dos partes?

– R.: Sí.

– C.: ¿Y el vídeo de Robbie va de ellas, no?

– R.: Sí, guiños hay, sí.

– C.: ¿Ves, Lourdes? ¡TE LO DIJEEEEEEEEE! ¡Corre, tía, ponlo en el twiter!

– C2: Vale, vale, ya voooyyy.

– C.: Oiga y, ¿los tiene?

– R.: Pues sí. En dos libros o en uno con ilustraciones.

– C.: Ah, pues sepáremelo que voy a pedirle dinero a mi madre, que me debe lo de mi cumple. ¿Puede?

Claro que podía, y lo hice. Y poco antes de echar el cierre apareció para llevarse su ejemplar de Alicia en la fantástica edición de Valdemar. Y yo busqué por la web el vídeo de Robbie Williams y lo vi de nuevo mientras me preguntaba qué pensaría Lewis Carroll de todo esto… aunque cuanto constituya un cebo bibliófilo bienvenido sea a mis confines libreros.

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿habíais visto el videoclip You Know me, de Robbie Williams? ¿Qué os parece? ¿Y si algún conocido vuestro le diera por leer Alicia tras ver el clip? ¿Qué os parecería?

“Si no es por los Aerosmith no me leo Alicia en el País de las Maravillas”

Raro es el día que no echo el cierre en reginaexlibrislandia sonriente y farfullando algo así como que los caminos de la Madre Literatura son gloriosamente imprevisibles.

Y es que cuando no me deleito observando en silencio el ritual de apareamiento libro-lector son los propios reginaexlibrislandianos quienes me confían qué ardid utilizó la Providencia Librera para llevarles a éste o aquel libro, o para presentarles a tal o cual escritor.

Pues bien, el de hoy había llevado a un chico de ventipocos de Aerosmith a Lewis Carroll en apenas una canción: Sunshine. Vamos, que Steve Tyler fue a este chico lo que el Conejo a Alicia: su guía al País de las Maravillas.

Todo empezó así: el muchacho se adentró en mis confines en busca de alguna buena edición de Alicia en el País de las Maravillas para regalársela a ‘su piba’ por su cumpleaños:

– Cliente: Mira, verás, quiero Alicia en el País de las Maravillas, pero en una edición guapa. La que yo tengo creo que es de Alianza, pero aunque tiene ilustraciones y está bien me gustaría alguna más curradita, ¿sabes?- Regina: Pues tengo por aquí un ejemplar de una de mis favoritas, la de Valdemar.

– C.: ¿A verla? Mmm, sí, si, algo así buscaba. Es para mi piba, ¿sabes? Aún no se la ha leído, aunque ya se yo que lo va a flipar.

– R.: Parece que a ti te gustó mucho, ¿no?

– C.: Aluciné, y mira que me la leí hace solo un par de meses. Ya ves, es la típica historia que te sabes y de la que pasas porque es para críos y mil historias, y luego lo que te digo, lo flipas.

– R.: ¿Y cómo es que al final te dio por leerla?

– C.: ¡Eso es lo mejor! Por un tema de los Aerosmith que se llama Sunshine… La verdad es que vi primero el videoclip y luego me pegué a la letra. Y de ahí lo que te cuento, que si no es por Aerosmith no me leo Alicia en el País de las Maravillas. Me dio por ahí, vamos, que me picó la curiosidad y me lo ventilé en una hora.

Nada más irse con su ejemplar en mano mi pelucón y yo corrimos a buscar el videoclip de Sunshine que tanto bien parece estar haciendo por las Letras entre algún que otro rockero de corazón con algún que otro prejuicio literario.

Aquí lo tenéis, queridos, interpretadlo como mi muestra de regia gratitud a los Aerosmith en nombre de Carroll y de nosotros, los aliciamaniacos del mundo de tinta:

Y a vosotros, queridos, ¿leísteis Alicia…? ¿quién os llevó hasta el País de las Maravillas? ¿Alguna vez llegasteis a un libro por una canción? Si es lo que yo digo, los caminos de la Madre Literatura son gloriosamente imprevisibles…

“Tengo casi 40 años y quiero empezar a leer”

¿Qué diríais que tienen en común un buen librero y el Príncipe de la Cenicienta? Pues que si éste removió su corte para hallar el pie que se ajustara al zapatito de cristal nosotros tenemos que poner nuestra librería y nuestra mente paras arriba hasta dar con el libro que busca cada reginaexlibrislandiano que se adentra en nuestros confines.

Siempre hay un título adecuado a cada persona y su circunstancia, aunque a veces es difícil dar con él en cuestión de minutos.

Sin ir más lejos ayer un desconocido me noqueó poco antes de echar el cierre, aunque creo que reaccioné a tiempo. Llevaba gafas de sol negras, el pelo largo, un arete de plata, vaqueros negros y unos cascos que escupían acordes a bastantes decibelios según comprobé cuando se los quitó para dirigirse a mi:

– Cliente: Buenas tardes.- Regina: ¡Ah! ¡Hola!

– C.: Verás, quiero un libro.

– R.: Bien, creo que estás en el lugar adecuado.

– C.: Ya, pero es que, bueno, no leo demasiado.

– R.: OK, ¿qué es lo último que leíste?

– C.: Es lo que trato de decirte, que apenas leí nada en toda mi vida. De libros, quiero decir. Y tengo casi 40 años y quiero empezar a leer, por eso quiero que me des alguno que me guste, para que no lo deje. ¿Sabes cómo te digo?

– R.: Mmm, si, déjame pensar.

– C.: ¿Qué te gusta hacer?

– R.: La música, el fútbol, los bares, ya sabes

Paréntesis: Trabajando en las trincheras libreras he aprendido que, por ejemplo, si buscas un libro para un niño al que le cuesta leer lo esencial es que la historia tenga un personaje protagonista de su edad para que se identifique con él, y alguna afición común. Si eso no engancha a la criaturita -y pocas veces falla- poco más se puede hacer por el pequeño lector, salvo rezar… Total, que decidí emplear con este chico la misma estrategia, y me saqué del pelucón un libro fantástico al que llegué hace meses gracias a mi ‘armstrongfl, querido’.

– R.: ¿Te suena la película Alta Fidelidad, de allá por el 2000, con John Cusack? – C.: No, la verdad.

– R.: Bien, porque se basó en el libro que tengo en mente y no quería que conocieras la historia. Se llama igual, Alta Fidelidad, y es de un escritor inglés: Nick Hornby.

– C.: El título mola, ¿de qué va?

– R.: En él Rob, un adicto a la música pop de 36 años, regenta una tienda de vinilos en Londres junto a dos ayudantes. A falta de clientela, confeccionan listas de temas -y de lo que se tercie- para cada ocasión (rupturas, funerales…). Cuando su novia lo deja por otro, Rob escarba en su pasado emocional para demostrar que esta ruptura no es tan traumática como lo fueron otras, esas que reblandecieron su autoestima transformándolo, al son de hits pop, en un hombre inseguro y melancólico. Vamos que Nick Hornby realiza una divertida disección de un Peter Pan con chupa de cuero que no sabe si quedarse con los niños perdidos divirtiéndose al día en el País de Nunca Jamás o fugarse con Wendy al mundo real, donde todo es rutina, responsabilidades y facturas.

– C.: ¡Esa canción me suena, siiiiii! ¿ Y lo tienes?

– R.: Pues sí, aquí está. Y mira, si te gusta y tienes ocasión ve después la peli, porque está muy bien adaptada.

Y se fue con su Alta Fidelidad y yo me quedé con la esperanza de traer de nuevo a la vida un apetito lector en coma.

Y vosotros, queridos, ¿leísteis Alta Fidelidad? ¿Qué título le recomendaríais a alguien que, entrado en años, quiere aficionarse a la lectura?

Os dejo con el trailer de Alta Fidelidad: