Reflexiones de una librera Reflexiones de una librera

Reflexiones de una librera
actualizada y decidida a interactuar
con el prójimo a librazos,
ya sea entre anaqueles o travestida
en iRegina, su réplica digital

«Yo Soy Madame Bovary»

Y que Flaubert me perdone la licencia, pero es que soy de un bovarismo desmesurado. Vivo en un estado de frustración e insatisfacción crónica, atrapada entre mis aspiraciones y fantasías, y la insoportable parquedad de la realidad que habito.

(Madame Bovary 1949 / V. Minnelli)

(Madame Bovary 1949 / V. Minnelli)

De no ser por Reginaexlibrislandia y por mis atracones de ficción pura mi existencia estaría irremediablemente abocada a un final trágico en lo emocional y en lo financiero. Y cada vez que vuelvo a esa novela capital de la literatura -y lo hago periódicamente, unas veces por voluntad propia y otras porque se la prescribo a algún reginaexlibrislandiano- me reafirmo en mi diagnóstico y lo verbalizo frente al espejo: Yo soy Madame Bovary.

Pero no solo yo: si rascáis un poco os daréis cuenta de que vosotros, mis reginaexlibrislandanos, también sois ella, ya sea a perpetuidad o en algún momento puntual de vuestra existencia. Es la grandeza de un personaje que se alimenta de melodrama, sexo, ensueños, rebeldía, violencia y ambición, seis de las fuentes que alimentan cualquier trama de proyección universal, solo que condensadas todas en Enma Bovary.

Así que mejor y llegados a este punto matizo el título del post de hoy: Todos somos Madame Bovary. Os aseguro que, cuanto antes lo acepteis y conviváis con ello, mejor. De hecho es el tantra que musitaba una reginaexlibrislandiana asidua esta mañana mientras abandonaba mis confines entre cabizbaja y pensativa con un ejemplar de la edición de Siruela bajo el brazo. Apenas una hora antes se materializaba ante mí recelosa de la lectura del novelón de Flaubert:

Clienta: Buenos días, Regina

Regina ExLibris: ¡Ah, hola, XXX! Sé un ángel y dame un segundo que, o me libro de estas cajas vacías, o me pongo a gritar aquí mismo en plan soprano histérica hasta que estallen los cristales del escaparate… ¡que vaya mañanita llevo!

Clienta: ¡Ja, ja, ja, ja! Uy, te noto entre tensa y acelerada y son poco más de las 11, querida ¿se puede saber cuánto café has bebido ya?

Regina ExLibris: ¿Tú qué crees? ¡Apenas una mísera taza antes de venir! Han cortado el agua y, claro, sin agua NO HAY CAFÉ. Como tarden mucho en reanudar el servicio te juro que voy a aquel anaquel, saco un ejemplar de El libro del Café y ME LO COMO. ¡Literalmente!

Clienta: ¡Ja, ja, ja, ja! Vaya tela, Regina, cómo estamos hoy…

Regina ExLibris: Pero, dime, ¿necesitas algo?

(M.Bovary /V. Minnelli)

(M.Bovary /V. Minnelli)

Clienta: Pues mira, sí. Me voy unos días fuera y en el club de lectura han acordado leer Madame Bovary para comentarlo a la vuelta. Pero, yo qué sé, hija, es que es un libro que siempre me da dado como pereza. No me preguntes por qué. Vi la película en el cine hace unos diez o doce años, y me desanimó aún más. Así que vengo sin tener claro si lo quiero o si me lo salto… Sinceramente no sé si tengo el ánimo para rollos moralizantes sobre mujeres adúlteras escritos por hombres.

Regina ExLibris: ¿Moralizantes? No, querida, nada más lejos de la realidad. Flaubert ni se burla de Emma Bovary ni moraliza sobre sus emociones. Lo que hace es pulverizar todas las convenciones morales y literarias de la Burguesía del siglo XIX para presentar un prototipo de heroína rebelde que se niega a resignarse al destino.

Clienta: Ah, entonces la cosa cambia. Pero, entonces, ¿cuál es el punto?

Regina ExLibris: La novela es el magistral retrato de una libertina elegante y con delirios de grandeza que anhela en secreto las emociones maravillosas y desmesuradas que devora en sus novelas románticas y que es una de las más grandes adúlteras de libro de todos los tiempos. Desgarrada entre la prosaica realidad en que vive y sus ensueños de romances y riquezas, Enma nunca será feliz junto a su marido, un modesto médico de pueblo. Ni el nacimiento de su hija ni su affaire con un joven seductor de provincias lograrán colmar a la eternamente insatisfecha Madame Bovary.

Clienta: Mmmmm, visto así ya me va entrando más por el ojo. ¿Lo tienes?

Madame Bovary

Madame Bovary

Regina ExLibris: Sí, en varias ediciones (te diré que ahora existen en circulación más de sesenta traducciones al castellano disponibles). Yo te recomiendo una de las últimas, la de Siruela de Mauro Armiño, que además incluye fragmentos inéditos sacados de los manuscritos. Que ya que te metes en harina… Pero, como te digo, hay otras buenas, como la última de Alba Editorial Señora Bovary.

Clienta: No, vale, me quedo con la que dices de Siruela. Pinta bien.

Regina ExLibris: Te vas a sorprender, y mucho. Porque te verás reflejada en facetas de un personaje poliédrico que así, de entrada y sin haber leído la novela, puede no caerte simpática. Pero, como siempre digo, Todos somos Madame Bovary… al menos una vez en la vida. Ya me dirás a la vuelta si tengo o no razón.

Y se fue, como os decía, musitando esa frase en plan tántrico. Y yo no sólo me reafirmé en mi bovarismo desmesurado, es que aproveché el cierre de la franja del almuerzo para releérmela. Y cada vez que vuelvo a ella me parece incluso mejor. En la narración nada falta y nada sobra, y es efectivo hasta el extremo de que el texto fluye con más rapidez cuando Enma está emocionada, excitada o contenta, y se ralentiza cuando ella está aburrida o deprimida. Muy, muy grande, el maestro Flaubert.

Sin duda, un libro de los que hay que leer al menos una vez en la vida. Palabra de Regina ExLibris (a ratos Madame Bovary).

  • Y vosotros, queridos, ¿leisteis Madame Bovary? ¿Os sentísteis Bovary alguna vez?
  • Sígueme en Facebook y Twitter

9 comentarios

  1. Dice ser Ignotis parentibus

    Ana Karenina era esta en versión rusa

    28 julio 2017 | 13:38

  2. Dice ser Alien Carraz

    El corazón de una mujer guarda secretos ardientes que son la llama del torrente que corre por sus venas. La pasión está siempre al acecho. La urbe atestada de almas en pena sirve bien al propósito de encender las hogueras.

    28 julio 2017 | 14:00

  3. Dice ser Muraka Mi

    Hola me llamo Julio y tengo una duda:

    Me he dado cuenta con los años que las traducciones al español de los libros que he leído difieren en ocasiones mucho del texto original hasta el punto de que ha veces el traductor suprime párrafos enteros y hasta se inventa algunas cosas o las cambia.

    Esto puede ser debido a tres cosas:

    1ª Existen varias versiones de ese libro y el traductor elige entre una de esas versiones originales.

    2ª El traductor censura algunas cosas del texto o las cambia a su antojo a causa de la censura oficial en la dictadura de Franco o del país latinoamericano en donde se realizó esa traducción.

    3ª El traductor simplemente prefiere inventar para que esté a su gusto el texto o simplemente para no realizar el esfuerzo de traducir fielmente el texto.

    Incluso en clásicos griegos y latinos encuentro que sucede esto. ¿Puedes aclararme esta duda?

    Hablo 9 idiomas.

    28 julio 2017 | 14:53

  4. Dice ser Carmen

    Madame Bovary… Revisited.

    La he empezado dos veces, ninguna de las dos la terminé. No entiendo que se la considere un clásico del Realismo. En este caso, el francés. Es el realismo bajo el prisma de un autor masculino que critica la figura de una mujer obligada a sobrevivir sí o sí casándose con alguien de posición. Esa es la realidad. Si no, las mujeres o bien iban al convento, o si heredaban algo de sus padres, pasaba al marido. O sea, no veo en la novela ese realismo del que hablan tantos analistas.
    Claro que bovarismo es aburrimiento!. Hasta yo me aburriría si me prohibieran todo. Que es al fin y al cabo de lo que habla la bendita (y soporífera) novela.
    Bovarismo….en fin… Desrealismo diría yo.

    28 julio 2017 | 16:45

  5. Dice ser Lola

    Hola,
    Leí la novela hace ya mucho tiempo, creo que es hora de releerla. Yo era muy joven cuando la leí, unos 16 años pero no recuerdo mucho de la trama, en esa época mi novela preferida era Jane Eyre.

    28 julio 2017 | 19:26

  6. Dice ser Ignotis parentibus

    Carmen

    Deberías trasladarte e la época y no verla desde un punto de vista actual. Las cosas era asi, no solo para ella sino para todas e incluso todos o bastantes. Lo matrimonios solían pactarse entre los padres y los intereses de los futuros esposos a nadie le interesaban.

    Donde vivo y en el siglo XV o XVI uno mató a otro de una familia y desde entonces fueron rivales. pero años después se casó o casaron los padres del asesinado a una hija con un hijo de la otra familia para unir sus patrimonios.

    28 julio 2017 | 20:16

  7. Dice ser Mara

    Lo leí hace años y no me gustó demasiado. Supongo que para la época fue un gran libro que rompía tabúes y reflejaba una realidad pero hoy en día me parece algo soso. De todas formas lo considero de esos libros que «hay que leer».

    28 julio 2017 | 20:57

  8. Dice ser Carmen

    Ignotis, sí efectivamente. Sé a qué te refieres, un tanto de empatía histórica, llamémosla así. Pero me refería más a cómo los críticos literarios la consideran un clásico dentro del Realismo, pero desde un punto de vista realista en sentido estricto , no lo es. Al menos, no me lo parece porque se limita a retratarla como una mujer aburrida, enamoradiza, bovarizada, en fin, pero no se indaga en ello. El realismo lo vería yo, quizás, en el ahondamiento psicológico de esa psique femenina de esa época que explique el porqué de ese tedio en las mujeres en el siglo XIX.
    Quizás haga un tercer intento en leerla. Pero a la tercera va la vencida. 🤔

    28 julio 2017 | 22:30

  9. Dice ser Ajax

    Si!!!! Tuve que leer este libro para literatura universal de segundo de bachiller y he de decir que lo llegué a odiar con toda mi alma (me lo tuve que leer en tres días por dejar todo para el final). Pero después de mucho tiempo, el sentimiento de «odio» ha desaparecido y creo que lo volveré a leer detenidamente y con paciencia, ya que en el fondo no era el libro lo que llegué a odiar, sino más bien el hecho de tener que leerlo deprisa y corriendo en tan poco tiempo. Sin ninguna duda lo volveré a leer en cuanto tenga tiempo.

    29 julio 2017 | 1:18

Los comentarios están cerrados.