Soy sueca, pero vivo en España desde hace unos meses, y hay tantas cosas que me llaman la atención...

Archivo de septiembre, 2010

Levantando mis propias paredes

Mi hermana me preguntó esta semana si puedo ir a un concierto en febrero. Quiere reservar las entradas ahora, ya que es posible que se agoten muy pronto.

Los ojos se me llenaron de lágrimas cuando me di cuenta de que no puedo reservar algo para febrero. Ni siquiera sé si voy a estar en Madrid. Por primera vez en mi vida no tengo ningún plan certero. ¿Mi jefe sigue dispuesto a pagarme por trabajar a distancia? En ese caso, ¿mi inquilino en Estocolmo todavía querrá alquilar mi apartamento? Y si eso ocurre… ¿me quedo en Madrid?

Esto me ha hecho pensar acerca de las diferencias de estar aquí, en Madrid, y en mi ‘hogar’, Estocolmo, y en lo que realmente es un hogar.

Recuerdo cuando compré mi apartamento en Estocolmo. No hace ni siquiera un año desde que mi ex y yo tuvimos una gran bronca. Tras dos años juntos, nos íbamos a ir a vivir juntos a un apartamento más grande. Dos meses antes de que esto ocurriera, él cambió de opinión. Quería vivir solo. Y yo barajé todas las opciones: ¿Alquilar? ¿Compartir casa? ¿Comprar? No, comprar una casa me convierte en adulta -pensaba-; además, ¿qué banco va a dejar dinero a una joven escritora que no tiene ninguna seguridad económica? Pero tras estudiar las alternativas, llegué a la conclusión de que me saldría tan caro alquilar como comprar un apartamento. Encontré uno cerca del Globe Arena de Estocolmo, utilicé argumentos pobres, pero bien armados, con el banco y compré mi propia casa.

Pero cuando me planté allí y empecé a retirar el papel pintado de varias generaciones mientras escuchaba ‘All The Single Ladies’, de Beyonce, no me sentí feliz. ¿Por qué? Porque no era realmente lo que yo había decidido. Vivir sola en esta casa no era lo que yo quería. Era su deseo. Su último paso fue no dar ni un paso más en nuestra relación. Su obra maestra. Su triunfo. Su soledad.

Por eso no siento ese apartamento como mi hogar. Para mí representa los restos de una relación disfuncional en la que uno presiona para convertirse en soltero y el otro hace lo propio para sentirse más vinculado a su propia isla. Cada pared es una traición, el suelo está frío, el techo es destructivo.

Tuve que pagar mucho por mi casa. Dinero que recuperaré. Lo que él ganó fue una vida en común, pero en su empresa.

Lo que más deseo, por encima de todo, es poder reservar las entradas para el concierto de febrero y hacer mías las canciones que allí suenen. Quiero borrar de mi memora “All the single ladies’ y dejar que las paredes de Madrid se conviertan en mis propias paredes.

Expectativas que matan

Todo esto de la búsqueda de una pareja, las relaciones, el matrimonio para toda la vida y la danza llamada amor me hace pensar: ¿cómo funciona realmente?

Un hombre me contó una historia sobre cómo había estado enamorado de una chica. Nunca hizo nada al respecto, y un día la vio en brazos de otro hombre y su corazón se rompió. No creo que el mejor consejo en este caso hubiera sido: “Deberías haber hecho algo diferente”. Porque creo firmemente que si algo está bien, entonces todas las piezas encajan en el lugar correcto.

Tengo un amigo que nunca ha mantenido una relación seria. Lo ha evitado hasta el último momento, y ahora está a punto de crear un perfil en una web de citas. Me pidió que le ayudara a escribir un texto descriptivo para su perfil. Le pregunté qué esperaba de una relación. No entendió bien la pregunta, así que le dije: “Si has tenido alguna vez el corazón roto en pedazos, si has sufrido esas peleas interminables… Entonces ya sabes a qué me refiero. Sabes lo que es beneficioso para ti y también qué evitar cuando te embarques en una nueva relación”.

Tras hablar con mucha gente sobre este asunto, me he dado cuenta de que las parejas pelean por las diferencias que los separan, pero también porque esperan que la persona con la que mantienen una relación se comporte de la manera en la que ellos han imaginado que lo hará, se generan unas expectativas acerca de cómo debe actuar/ser su pareja.

Palma 2010

(Palma 2010)

Por ejemplo, otro amiga mantuvo una relación idílica durante dos años, hasta que ella le preguntó si algún día quería crear una familia. Él dijo que él no quería ser padre, y se enzarzaron en una lucha que se prolongó durante todo año siguiente… y último. Él intentó cambiar la forma de pensar de ella, y viceversa.

Estas expectativas que las personas se generan acerca de los demás son como un veneno que lentamente destruye todo lo positivo. Llamadme cínica, pero realmente no creo que se pueda pretender que una pareja satisfaga todos tus deseos. Con esto no quiero decir que crea en la poligamia, pero sí pienso que la persona con la que compartes tu vida sólo puede satisfacer una parte de esos deseos.

La receta para una relación exitosa pasa por tener malos ratos que nos harán capaces de aprender qué es lo mejor para nosotros. Es necesario pasar tiempo con uno mismo, aprender qué es lo que nos divierte hacer, qué es lo que te hace sonreír en una noche de domingo lluviosa cuando tu pareja quiere ver un partido de fútbol… En vez de intentar sacarlo del sofá, déjalo allí, sal a la calle y tómate una cañita con tus amigas. También es importante que tú -al igual que tu pareja- no trates de llevar siempre a tu compañero/a en tu misma dirección; animaos mutuamente a hacer vuestras propias cosas, a vivir vuestra vida de una forma más independiente. Cuando os reencontréis tras haber hecho planes diferentes, tendréis más que contaros cuando os deis la mano u os miréis a los ojos antes de iros a dormir. Y probablemente esto suena como un cliché, pero es cierto:

La comunicación es la clave de todo, como lo es mantener una relación basada en la realidad y no en expectativas. Es una pérdida de tiempo, tanto para ti como para tu pareja.

Un corazón roto no toma buenas decisiones

Un corazón roto no toma buenas decisiones.
Lucha bajo el sotobosque
Azota tu cara cuando corres a través de él
Se culpa a sí mismo por los errores que cometió

Y lo sigue haciendo mal para corregir los fallos que tú tuviste
Cae en los brazos de gente que no lo merece
Solo porque significaría un momento de paz
Un momento de descanso antes de que el dolor empiece de nuevo

Después de haber tropezado en la enmarañada vegetación
Marcó su camino en la selva de la desesperación
Resbaló sobre el hielo del infierno y tú caíste de espaldas
Entonces
Sólo entonces
Puede tu corazón mirar a la luna y su luz
Y ves que las estrellas están dispuestas a sonreirte de nuevo

Y te das cuenta de que el mundo sigue girando a pesar de que tu corazón está haciendo una pausa
Pero no ha dejado de latir
Porque cada minuto que lucha por levantarse del frío hielo
Tus pies toman un profundo suspiro
Y tu nariz comienza a apuntar
hacia algo nuevo, hacia algo que podría ser tu hogar
Un corazón roto no toma buenas decisones
Pero un corazón vivo tiene una sola opción

Seguir luchando

Cada vez me estoy enamorando más y más…

Este último fin de semana fue totalmente loco. Mis padres vinieron de visita desde Suecia y alquilamos un coche.

El sábado estuvimos viendo jugar al Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu. Nunca había estado allí antes. Aunque el partido tuvo un ritmo lento, fue una experiencia genial. ¿Alguien tiene entradas para el ‘clásico’? ¡Que me las mande!

También estuvimos en Segovia, una ciudad muy hermosa, donde comimos fenomenal. Me quede muy sorprendida de las construcciones antiguas y cómo la gente puede ser tan… inteligente.

Mi lugar favorito hasta ahora es Manzanares el Real. Me gustaría vivir allí algún día. Después de un gran almuerzo, estuvimos un rato en las lagunas frías y paseamos alrededor de las montañas.

Ahora tengo otro amigo de visita. Vamos a ir a las Islas Baleares el próximo fin de semana.

Cada vez me estoy enamorando más y más de España…

Mis patinazos con el español

Me estoy divirtiendo mucho aprendiendo este idioma. Los errores que cometo han pasado de ser graves a solo graciosos, y no pocas veces, embarazosos.

Os voy a dar algunos ejemplos para que podáis reíros de mí o conmigo.

Cuando estudiaba en Alicante hace ocho años, quise preguntar si la tortilla llevaba cebolla o no:

“¿Hay ‘rodillas’ en esa cosa que se come con patatas ¿eh?”.
“¿Rodillas? No, pero sí lleva cebolla…”

Por suerte yo no era la única extranjera en esa Universidad…

Otra vez pregunté en un restaurante por el cuarto de baño;

“¿Puedes usar el baño?”.
Este hombre tenía un gran sentido del humor y bromeó:
“¿Tú, yo o ambos juntos?”.

Me di cuenta de mi error y abandoné el lugar, roja como un tomate…

Pero debo decir que el día que me di cuenta de que yo podía hacer una broma en español me sentí muy emocionada. Esto es lo que pasó:

Fui a correr al Retiro, y cuando terminé vi que había cinco policías de pie en un círculo. Tenía curiosidad por hablar un buen rato con esos tipos. Quería preguntarles sobre los crímines en general. Esta fue nuestra conversación:

-Oye, lo siento por molestar, pero me interesa saber por qué siempre hay tantos policías en este parque?
-Es una rutina.
-¿Pero cuáles son los delitos más comunes aquí en el parque?
-Bueno, se roban monederos cuando la gente se queda dormida, tráfico de drogas…
-Sí, me he dado cuenta de que oigo la palabra ‘hachís’ cada vez que entro en el parque.
-¿Te sientes incómoda por ello?
-¡Sí, un poco, porque básicamente lo que yo busco es heroína!

Los chicos fueron agradecidos riéndose a carcajadas. Nos deseamos un buen día mutuamente y volví a casa. Y entonces me di cuenta de que ¡maldición!, acababa de hacer una broma en español! ¡Me sentía tan bien!

Un escritor que sólo busca ser amado no es un buen escritor

En primer lugar, estoy muy agradecida: desde que he empezado a escribir estas líneas, más de 100 personas se han tomado la molestia de escribir en mi primer post.

Todos estos comentarios me ayudan a hacerme una mejor idea de la cultura española. Y gracias a ellos, desagradables o no, se está creando un debate y estoy muy contenta por ello.

Algunas opiniones pueden resumirse en la idea de “tu país no es mejor”. Y sí, tienen razón. Pero si os fijáis detalladamente en el texto, veréis que no estoy haciendo una declaración de lo que es bueno o malo, mejor o peor. Con mi primer post quería escribir sobre la vida española desde un punto de vista objetivo y divertido. Y, por supuesto, he generalizado. Generalizar ayuda a crear una idea global. Es un hecho psicológico. ¿Qué pasa si en una biblioteca los libros no se catalogaran por géneros? ¿Son acaso todos las novelas policiacos lo mismo? Por supuesto que no. Y, creedme, soy muy consciente de ello.

Yo he elegido vivir aquí por un montón de razones, pero una de ellas es que creo que es encantador que los españoles (en general) sean más relajados que los suecos.

No tengo más que amor por este país… Su cultura, comida, costumbres, su gente, la diferencia que hay entre el sur y el norte, y de ello os daréis cuenta en mis textos.

Es universal (y muy humano) el hecho de que a todos nos gusta sentirnos apreciados. Pero como escritora no estoy luchando por ello, sólo me importa abrir temas a debate. Creo que cualquier escritor que trata de ser amado no es un buen escritor.

Al comparar con mi país he conseguido más comentarios que al escribir sobre cualquier otra cosa. La gente generalmente no se toma tanto tiempo o atención en un debate como lo ha hecho en éste. Y creo que es muy saludable y os aplaudo. Por eso, otra vez, gracias.