La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘murciélagos’

¿Por qué odiamos a algunos animales?

Hay fobias para todo, especialmente para los animales, la conocida como zoofobia. Existe la entomofobia (miedo a los insectos) y aún hay otras más específicas como la aracnofobia (miedo a las arañas) o la mirmecofobia (miedo a las hormigas). También se conoce la ofidiofobia (miedo a las serpientes) e incluso la alektorofobia (miedo a las gallinas) o la ictiofobia (miedo a los peces).

Ornitólogo apasionado, conocí una vez una chica que sentía terror por las aves. Pensé que era una extraña forma de ligar, pero cuando le enseñé los restos de un pajarito muerto casi se tira por la ventana presa del pánico. Obviamente, no llegamos a nada.

Sin embargo, una cosa son las fobias y otra las manías o el supuesto asco hacia los animales. ¿Será lo mismo? Pienso que no.

Para muchos es tan sólo un problema de belleza. Los animales feos como las babosas no nos gustan, pero los bonitos como los koalas nos parecen maravillosos. En otros casos es un problema de colores. Los cuervos, tan negros ellos, son repudiados por la mayoría, mientras que las palomas, mucho más dañinas para el campo y los monumentos, tienen el aprecio generalizado del respetable por eso de su inmaculada librea.

Y así llegamos a donde siempre acabamos: falta de educación. Por encima de fobias y filias, en la naturaleza nada es superfluo. Incluso moscas, cucarachas y ratas tienen una importante utilidad ecológica. Cuando odiamos a estos seres aparentemente poco agraciados sin más justificación que la de nuestros gustos personales el problema es nuestro, no de ellos. ¿No os parece?

También puedes encontrarme en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/cronicaverde)

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

 

La telebasura llega a los documentales de naturaleza

Me escribe Félix indignado y no le falta razón. Naturalista experto en murciélagos, se ha encontrado con un programa de televisión en la Cuatro, Frank de la jungla, que le ha puesto los pelos de punta. Es la segunda temporada del famoso Frank Cuesta, un tenista leonés que se presenta como herpetólogo sólo porque le encanta atrapar serpientes en Tailandia, donde vive desde hace años.

En esta España nuestra de belenesestebanes y jorgejavieres se ve que hacía falta un aventurero capaz de emular a Rodríguez de la Fuente de la forma más chusca y chapucera. Y ahí lo tienen ustedes, explicando sin sonrojarse que los grandes murciélagos frugívoros son ratones gigantes con alas (¿roedores?) y que el “falso vampiro” es un animal de siniestro nombre y “rasgos humanoides” que vive en cuevas inexploradas. Este último muy difícil de cazar para los científicos, pero no para este pseudocientífico que muestra lo fácil de su captura utilizando contra los indefensos animales pistolas eléctricas. Algo que en España ni se habría atrevido a proponer pues habría acabado frente al juez.

Estas y otras barbaridades, como golpear serpientes contra el suelo entre gritos histéricos, se muestran con despreocupación aventurera en la nueva telebasura de los documentales de la naturaleza, presentados bajo el epígrafe de “alucinante viaje al fondo de la tierra” ¿No será al fondo de la incultura?

El tal Frank y su equipo de filmación deben desconocerlo, pero las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP), la Convención sobre la conservación de las especies migratorias de animales silvestres (CMS) y el Secretariado del Acuerdo para la conservación de las poblaciones de murciélagos europeos (EUROBATS) se han unido para celebrar en 2011 el Año Mundial de los murciélagos. Como recuerda la Asociación Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos (SECEMU), este evento internacional pretende divulgar la importancia de la conservación de tan increíbles y beneficiosos mamíferos voladores. Pero con cabeza y conocimiento, no con sensacionalismo inculto.

Tantos años de educación ambiental para acabar viendo a unos bárbaros aterrorizando animales con una pistola. Y lo que es peor, con la friolera de tener 1,2 millones de espectadores prendados por este salvaje.

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share