La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘maltrato’

El niño torero se hace mayor pero sigue matando

Jairo Miguel Sánchez, el niño torero más precoz de toda la historia de la tauromaquia, quien a los ocho años ya se enfrentó a una becerra y a los once mató su primer novillo, se ha hecho mayor pero sigue acuchillando toros.

Los mató por cientos en México, pues la ley española le exige los dieciséis años para poder torear. [¿Pueden los niños ser toreros?] Pero recién cumplida esa edad se acaba de estrenar matándolos de seis en seis en España.

Apoyado (o empujado) por sus padres, cuando el resto de los niños estudiaba en el colegio él arrastraba por América su espadita y su capote de niño. Si en lugar de toros cortara cuellos de ternera en un matadero no le habrían dejado, pero dicen que lo suyo es arte, y además da mucho dinero. A todos.

La vida y la profesión le han dado muchas cornadas. Estuvo a punto de morir varias veces, pero no se rinde ante la evidencia. Temerario como sólo la juventud lo puede ser, su manera de hacerse un hueco en el sangriento espectáculo es poniendo una vez más en peligro su vida. Por ello el pasado sábado protagonizó “la gesta” de estoquear seis toros en solitario en Cáceres, su tierra natal. Nadie lo había hecho nunca tan joven.

De pequeños nos llevaban a ver al bombero torero y ahora nos traen al niño torero. Por los dos siempre he sentido una pena infinita.

Jairo Miguel, te doy un consejo. Cuelga el estoque y coge los los libros. El verdadero arte de la vida no es torturar toros, es ser persona. Y todavía estás a tiempo de lograrlo.

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

Circos sin animales payasos

Me escribe José Miguel, un lector de Zaragoza, avergonzado por los carteles que un circo ha colocado estos días en su ciudad. Hace unos años las estrellas eran leones montando en moto. En esta ocasión es un pobre oso pardo de origen ruso que baila el hula hoop y toca la trompeta. Y me pregunta, nos pregunta:

“¿No es el oso pardo un animal en peligro de extinción en España? ¿No está protegido? Supongo que ese oso tendrá todos los papeles del CITES en regla, pero aún así no deja de ser una contradicción el que por un lado se le proteja y por otro se permitan exhibiciones denigrantes y humillantes como ésta. ¿Es que no ha servido para nada tantos años de protección de la naturaleza, ecología y sensibilización medioambiental?”

Tiene toda la razón José Miguel. El animal no lo sabe ni tiene capacidad para impedirlo, pero es el hazmerreír del bosque.

“A los niños les hace gracia”, justificarán algunos. Seguramente no tanto si sus padres les contaran toda la terrible crueldad que hay detrás de esas miles de horas de agotadoras sesiones de doma y entrenamiento, de esos viajes interminables alrededor del mundo dentro de estrechas jaulas, de esa vida sin más futuro que elegir entre latigazo o zanahoria, de esas muertes injustas cuando ya no sirven por viejos o por torpes. Les hemos robado la dignidad hasta convertirlos en tristes payasos de cuatro patas, mantenedores de pobres galas que hace décadas han dejado de interesar al gran público.

Por suerte el maravilloso mundo del circo está evolucionando. Son muchas las experiencias circenses verdaderamente modernas e innovadoras que repudian los animales amaestrados, precisamente las más exitosas. Ése es el camino. Y rechazar el acudir a tan denigrantes espectáculos, con niños o sin ellos, debe ser nuestra actitud más cívica.

—-

En la imagen, Yogui, un oso ruso vestido con la camiseta del Real Valladolid, toca la trompeta antes de jugar al fútbol con varios jugadores. Se trata de la promoción ideada por el Gran Circo Mundial durante su estancia en la capital del Pisuerga. ¿Os parece divertido o es sólo indignante?

Piden la eutanasia para un león maltratado en un circo

“Pepe Lucho”, un pobre león paralítico por culpa de los malos tratos recibidos por su domador en un circo de Perú, espera una muerte anunciada que no le llega. La ley que no supo o no quiso protegerlo impide ahora eutasianarlo para acortar su terrible sufrimiento.

Según ha informado la Agencia EFE, los defensores de este felino paralítico y con graves heridas por malos tratos, recluido en el zoológico de la ciudad peruana de Huancayo después de su paso por un circo, llevan dos meses esperando a que la burocracia permita su eutanasia. Incluso han hecho una vigilia frente a la catedral, para exigir que se permita acabar con la agonía del sufrido león.

Regalado al zoológico huancaíno por su domador (ya no le servía), el león vive desde hace dos años en una jaula, postrado en el suelo debido a un daño irreversible en su médula espinal que terminó por paralizarle las patas posteriores y le hizo perder el control de la vejiga y de los intestinos.

El animal también sufre de una herida abierta que no cicatriza a la altura de la última vértebra, lo que, según los veterinarios del zoológico, le genera un intenso dolor. Su estado actual es deplorable.

Todas estas heridas son consecuencia del maltrato al que “Pepe Lucho” fue sometido durante su paso por el circo, donde su domador lo golpeaba para obligarle a realizar toda clase de piruetas ante el público.

Los veterinarios del zoológico han tratado de poner freno a los padecimientos del león, pero sólo han conseguido paliar en parte su dolor con analgésicos y antibióticos, por lo que la recomendación es aplicarle la eutanasia.

Sin embargo, la municipalidad provincial de Huancayo no ha autorizado su sacrificio porque primero es necesario seguir un trámite administrativo, del que se desconoce cual será su duración.

Pobre animal, víctima inocente de nosotros, de nuestras aficiones al espectáculo, de nuestra maldad, de nuestra burocracia. ¿Cuántos más sufrirán malos tratos en estos lugares de mala muerte? Hace unos días José Saramago pedía el cierre de todos los circos y zoológicos. El caso del pobre “Pepe Lucho” es una triste prueba más de que tiene toda la razón del mundo. ¿No os parece?

Foto: Agencia EFE.

Piden una casilla en la declaración de la Renta contra el maltrato de los toros

Las cifras son apabullantes. El Estado español se gasta al año 564 millones de euros (94.000 millones de pesetas) en subvencionar los espectáculos taurinos. Un patético espectáculo de tortura y muerte animal que pagamos todos, queramos o no, a pesar de que a un 70 % de los españoles no nos interesa y hasta nos repugna el supuesto arte de la tauromaquia.

Por eso la idea lanzada por el equipo del programa televisivo de La Sexta, Caiga Quien Caiga (CQC) no puede ser más original. Pedir al Gobierno que, igual que nos permite destinar parte de nuestros impuestos a la Iglesia católica o a las ONG, se incluya en la próxima Declaración de la Renta una casilla donde podamos poner una equis los que no queremos subvencionar más torturas de animales.

Como explica la guerrera y provocadora presentadora Estíbaliz Gabilondo,

Cultura y tradiciones sí, subvencionar el maltrato animal, con mi dinero por lo menos, no.

Con mi dinero tampoco, añado yo.

Si estás de acuerdo con esta propuesta, te invito a apoyar la ciberacción que nos propone CQC. Envía un correo electrónico al Ministerio de Economía y Hacienda, solicitando a sus responsables que se incluya en la próxima Declaración de la Renta una casilla donde se especifique que no deseas que el dinero de tus impuestos se destine a la sangrienta barbarie taurina y el maltrato animal. A la dirección del Ministerio: secretaria.prensa@meh.es

Toda la propuesta, y la opinión de la gente de la calle, la tienes en este vídeo del programa.