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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

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El abrazo de un gorila a su rescatador conmueve al mundo

El rescate de la gorila Pikin, mejor fotografía del Wildlife Photographer of the Year, según el público.

El abrazo de una joven gorila occidental de llanura (Gorilla gorilla gorilla) a su salvador ha enternecido al mundo. Pikin había sido capturada en un mercado de Camerún con el objetivo de ser vendida para carne. La ONG Ape Action Africa la rescató poco antes de que fuera sacrificada y despiezada.

Llevada a un centro de acogida, la fotógrafa y activista canadiense Jo-Anne McArthur tomó esta imagen cuando la gorila estaba siendo trasladada junto a un grupo de gorilas a un refugio forestal más grande y seguro. El transporte se hizo en coches particulares. Al principio el animal estaba sedado, pero pronto se despertó y contra todo pronóstico, al verse en los brazos de su cuidador, Appolinaire Ndohoudou, mantuvo la calma durante todo el trayecto. Lee el resto de la entrada »

Cinco razones para no usar el ascensor

Razones

Una visita obligada en Londres es la iglesia de Saint Martin in the Fields. Localizada en la plaza de Trafalgar, junto a la National Gallery y la gran columnata dedicada a Nelson, ofrece maravillosos conciertos de música clásica, muchos de ellos gratuitos. Tras una costosísima restauración, desde 2009 se muestra espléndida. Tanto el templo como la sugerente cripta subterránea, reconvertida en café restaurante.

Un ascensor permite acceder a ella, aunque muy poca gente lo utiliza. El mérito lo tiene un sencillo cartel instalado junto a la puerta de entrada. Se titula “Cinco razones para usar las escaleras” y son las siguientes:

  • Sólo son 22 escalones.
  • Es un buen ejercicio.
  • Es más rápido.
  • Ahorras energía.
  • Aquellos que realmente necesiten usar el ascensor valorarán que lo hagas.

Impecable razonamiento. ¿No te parece?

Me encantaría poder ver este tipo de carteles en tantos y tantos edificios donde el ascensor se utiliza por rutina, muchas veces sin necesidad. Como ves, no se habla de ecología. Es puro sentido común.

Dicen los médicos que hacer el amor consume la misma energía que subir cuatro pisos de escaleras. Ésta podría ser la sexta razón. Desde Romeo y Julieta escaleras y amantes siempre se han llevado medianamente bien. Pero tampoco es como para contarlo en una iglesia.

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Llega la (mala) moda de las comidas preparadas

Ready meals

Es lo que tiene viajar. Descubres, te sorprendes… y comparas. Esta semana estoy en Londres, una ciudad que me asombra y escandaliza por igual.

Por ejemplo, y empiezo por lo malo, resulta increíble que el país donde probablemente más libros de cocina se publican del mundo y más y mejores programas gastronómicos se pueden ver en televisión, sea donde sus moradores menos cocinan. Al margen de la mareante densidad de restaurantes de todo tipo por kilómetro cuadrado, la popularización de las comidas preparadas no tiene parangón en Europa.

Bocadillos, sándwiches, ensaladas, pizzas, sushi, sopas, fruta, postres. Todo, absolutamente todo, se compra ya cocinado, bien embalado, listo para consumir en el trabajo, un parque o en casa. No os podéis imaginar las ingentes cantidades de envases de plástico y papel tirados a la basura que ello supone. Porque el reciclaje es aquí, en esta gran metrópoli, muy poco eficiente. Una carencia que se suple con la polémica incineración de residuos.

La parte positiva es el amor de esta gente por la jardinería, los huertos urbanos, los alimentos ecológicos y las muy educativas granjas-escuela. Gracias a ello es posible encontrar praderas con ovejas y bosques con ciervos en medio de un espectacular paisaje de rascacielos. O mercados populares con infinitas variedades de hortalizas.

Por eso aquí siempre me asalta la misma duda. Analizando un comportamiento de consumo tan contradictorio en un país, por otro lado, tan avanzado, lo veo como el modelo a seguir también en España, queramos o no, pues es el que marcan los tiempos. Y no me gusta. La solución sería españolizar los hábitos alimenticios de Europa (dieta mediterránea, slow food) a cambio de aumentar nuestra sensibilidad con el entorno natural. Pero dudo que esta terrible crisis del sistema nos vaya a dejar hacerlo.

Os dejo a continuación unas imágenes de esta gran ciudad de inmensos contrastes. Por ejemplo, un rebaño de ovejas pastando muy cerca de la City londinense, en el barrio de Mudchute (Isle of Dogs).

Ovejas

 

O esta otra del famoso mercado de Borough, meca de la comida con denominación de origen.

Market

Pero por el contrario, aquí os muestro una prueba irrefutable de esta locura por la comida embalada: copas de vino francés de beber y tirar, ¡como si fuera un yogur!

Copa vino

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Descubren en un museo la mascota disecada de Darwin

En una reciente visita al Museo de Historia Natural de Londres me he encontrado con una increíble historia que me gustaría compartir con todos vosotros. Trata de la pérdida y descubrimiento de la curiosa mascota adoptada por Charles Darwin en las islas Galápagos y que le acompañó a lo largo de su largo viaje en el Beagle; esa vuelta al mundo fundamental para elaborar su famosa teoría de la evolución biológica.

Era una tortuga, pero no una tortuga cualquiera. Se trataba de una cría de la tortuga gigante de la isla de Santiago, años más tarde bautizada científicamente Chelonoidis darwini en honor del insigne naturalista británico. En esa época la recolección de especímenes era fundamental para avanzar en el estudio y la catalogación de la naturaleza. Amante de los animales, Charles Darwin se encariñó con este animal y lo tuvo como mascota en su camarote desde octubre de 1835 hasta su llegada a Falmouth en octubre de 1836 tras el largo periplo.

Tuvo suerte el animal, pues sólo 4 de las 48 tortugas llevadas al Beagle se salvaron de servir de comida a la tripulación y lograron llegar vivas a Inglaterra.

Como era de prever, la tortuguita no aguantó el húmedo clima inglés y murió apenas un año después. Científico escrupuloso, Darwin entregó el cadáver de su exótica mascota al museo, donde rápidamente fue disecado y etiquetado. Pero contra todo pronóstico el ejemplar se perdió, extraviado entre las colecciones. ¿Se puede perder una valiosa tortuga disecada? Pues sí, es perfectamente posible.

La razón principal de este olvido fue que el número original de su catalogación se había escrito en la parte interior del caparazón, una zona invisible si no se abre y da la vuelta al animal disecado. Por eso, desde 1874 aparecía en los catálogos oficiales como ejemplar joven de procedencia desconocida.

Mientras hacía una lista de los reptiles colectados por Darwin en el Beagle, el conservador del museo Colin McCarthy se sentía frustrado de no encontrar entre las colecciones conservadas ninguna tortuga, algo ciertamente extraño. Así que decidió revisar todos los animales y sus etiquetas. Para su sorpresa, hace 5 años hizo un importante descubrimiento. Cuando miró la zona ventral del caparazón de este animal desconocido comprobó que tenía en sus manos a la perdida tortuga de Darwin. Así lo demostraba el registro original: Número 37.8.13.1 y lugar de recolección, James Island, ahora conocida como San Salvador o Santiago. “Ha sido uno de los momentos más excitantes de mi carrera” reconoció posteriormente Colin.

170 años después, el Museo británico muestra orgulloso esta tortuga perdida y recuperada como parte de la colección original del Beagle. Y allí la podéis ver todos los que os acerquéis a sus vitrinas, repletas de sorpresas tan curiosas como ésta que hoy os traigo al blog.

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Hasta el gorrión se extingue

Sí amigos. El gorrión se extingue. El pájaro más abundante de pueblos y ciudades, el único que nos ha acompañado fiel desde el Neolítico, se bate en retirada. No hoy ni mañana, es verdad, pero sus tendencias mundiales a la baja son cada día más preocupantes.

Nuestras ciudades irrespirables, ajetreadas, apretadas, resultan ya demasiado para él y se va. Lo echaremos de menos, pues a pesar de no ser bello, de no ser un gran cantor, sus piares nos alegran tanto como un beso, nos recuerdan nuestro pasado rural, nuestra condición natural.

Prácticamente se ha extinguido ya de grandes ciudades europeas como Londres, Dublín, Edimburgo, Praga o Berlín. En Gran Bretaña han desaparecido 5 millones de parejas en los últimos 30 años. La situación no es aún tan alarmante en España, donde con una población de 10 millones de parejas se considera la especie más abundante y más ampliamente distribuida. Pero se comienza a ver una preocupante tendencia negativa. En los naranjales de Valencia, por ejemplo, los descensos son superiores al 90%. Y en el centro de Madrid cada vez hay menos.

Decía el poeta Miguel Hernández que “los gorriones son los niños del aire”, empeñados en una lucha alegre “por existir en la luz, por llenar de píos y revuelos el silencio torvo del mundo”. Quizá estos niños se han hecho mayores y se han cansado de nuestros malos modos.

>¿Por qué se extinguen?

En las áreas urbanas la culpa la tiene nuestra excesiva limpieza de calles y jardines, lo que les escamotea alimento. También la competencia feroz de las palomas por esas migajas de nuestros desperdicios.

En las zonas rurales la razón es el despoblamiento de los pueblos, el abandono de las tierras de cultivo, unido a un excesivo uso de productos químicos.

Si hasta los gorriones nos abandonan ¿no será una señal?

Terminemos, sin embargo, con un sabor dulce. Con la poesía del genial Claudio Rodríguez dedicada al humilde gorrión. Ojalá esta simpática ave siga enredada entre nuestros zapatos mucho tiempo.

GORRIÓN

No olvida. No se aleja

este granuja astuto

de nuestra vida. Siempre

de prestado, sin rumbo,

como cualquiera, aquí anda,

se lava aquí, tozudo,

entre nuestros zapatos.

¿Qué busca en nuestro oscuro

vivir? ¿Qué amor encuentra

en nuestro pan tan duro?

Ya dio al aire a los muertos

este gorrión, que pudo

volar, pero aquí sigue,

aquí abajo, seguro,

metiendo en su pechuga

todo el polvo del mundo.

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Michael Jackson quiere usar elefantes en sus conciertos

El hombre espectáculo quiere convertir sus conciertos en un espectáculo… circense.

Para sus 50 conciertos en Londres en julio próximo, Michael Jackson está empeñado en montar una espectacular entrada al escenario montado sobre un elefante, acompañado por un centenar de guerreros masai, panteras encadenadas, serpientes, aves tropicales y monos, ha revelado el diario británico Daily Mirror.

Quiere hacer algo “exótico” e “inolvidable”, y no se le ha ocurrido otra barbaridad más ridícula que salir micrófono en mano entre animales e indígenas africanos.

Las críticas no se han hecho esperar. El grupo Trato Ético para Animales (PETA) instó al músico estadounidense a desechar esta excéntrica idea “de inmediato” o de lo contrario amenazan con boicotear sus conciertos. Contrarios a los circos y los zoológicos, justifican este rechazo por el tremenda presión que se les infligirá a los pobres bichos durante los conciertos:

“Estos animales exóticos deberían estar en Africa, no en el estadio O2 Arena entre miles de fans gritando, en medio de luces muy fuertes y explosiones en el escenario. A estos animales se les priva de todo lo que es natural e importante para ellos al verse forzados a actuar bajo condiciones de mucho estrés”.

Probablemente al final Michael Jackson no saldrá cabalgando sobre un elefante (indio, pues los africanos son indomables), pero por razones mucho más prosaicas que la ética animal. Como recoge nuestro periódico digital 20Minutos.es, los manager de Jackson no están entusiasmados con la idea, pues supone gastar millones de dólares y la contratación de múltiples pólizas de seguros.

Será la pasta y no la ética, lo único que le hará cambiar de opinión al Rey del Pop.

Miniparcelas contra el aeropuerto más grande de Europa

Grupos ecologistas liderados por Greenpeace luchan desde hace varios años contra uno de los aeropuertos que más tráfico internacional de pasajeros recibe en todo el mundo, el británico de Londres-Heathrow, considerado el más grande y transitado de Europa.

No están solos. La población de la zona, una de las más densamente pobladas del Reino Unido, está más que harta de un aeropuerto metido en la ciudad donde despega o aterriza un avión cada 90 segundos, igual de día que de noche. Unas instalaciones que en estos momentos violan ya las normas sobre calidad del aire de la Unión Europea.

A punto de aprobar el gobierno laborista tan polémica ampliación, los ecologistas han optado por una pacífica jugada extraordinariamente curiosa. Acaban de comprar una pequeña parcela de apenas una hectárea en medio del área prevista para la expansión de la gran infraestructura, y cuya escritura han firmado varios famosos, entre ellos la actriz Emma Thompson. La idea de Greenpeace es dividir en minúsculos lotes el terreno, que a su vez venderá a miles de activistas para que defiendan con uñas y dientes su tierra frente a la expropiación forzosa prevista por el Gobierno.

El objetivo de la operación es que BAA, la empresa propietaria del aeropuerto, propiedad a su vez del grupo español Ferrovial, se vea obligada a negociar con cada uno de los dueños de esas parcelas, lo que dificultará el proceso de ampliación del aeropuerto. Imagínense, años de litigio para expropiar una ridícula parcela de un centímetro cuadrado. No me negarán la originalidad de la propuesta.

¿Lograrán parar la ampliación? Todo parece apuntar a su favor, al menos de momento, con un gobierno cada día más atemorizado ante la repercusión electoral que la protesta está provocando. Aunque sus defensores la señalan como una infraestructura vital para el empleo, el crecimiento económico y la competitividad a largo plazo de la economía británica.

Es una lucha contra el ruido, pero también una lucha contra la contaminación atmosférica y el cambio climático, pues el aumento del número de vuelos disparará en más de un 50 por ciento las emisiones de dióxido de carbono. Un Heathrow ampliado, operando en su total capacidad, se convertiría en la primera fuente de emisiones de CO2 del país, con unos 27 millones de toneladas al año.

Desgraciadamente, nuestra sociedad sigue su disparatado crecimiento, y si al final no crece Heathrow, lo hará Fráncfort o París. Si pasara algo así en España, en Barajas por ejemplo, ¿estaríamos todos tan unidos en la protesta?

—-

Como complemento, os incluyo el vídeo de una original manifestación de Greenpeace protagonizada por cientos de simpatizantes, y que pudieron ver claramente todos los aviones que pasaron esa mañana por la zona.

Añado también otro muy divertido de Amy Greenhouse, la alter ego ecologista de Amy Winehouse, claramente posicionada en contra de la ampliación de Heathrow.