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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

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Un cristal acaba con las vacaciones de un pajarito siberiano

En la imagen, sobre mi mano, un pajarito que apenas pesa ocho o nueve gramos. Está vivo pero muy grave. No vio una gran cristalera. Perseguía incansable pequeños mosquitos. Su instinto no le advirtió de la presencia de invisibles trampas humanas. Pensó que era un espacio abierto. El impacto fue tremendo para él e insignificante para el entorno. Apenas un golpe seco. Se reventó contra el cristal.

Me lo encontré en el suelo, inmóvil, aturdido. Mi primera impresión fue de pena. Pobrecito.

La segunda impresión fue de auténtica sorpresa: ¡un mosquitero bilistado! Era una de las aves más raras que se pueden ver en Europa occidental, un pájaro propio de la taiga siberiana, capaz de hacerse volando, de noche y en muy poco tiempo, los más de 6.000 kilómetros que separan a los Montes Urales de Canarias. Pero el pajarito acabó su periplo reventándose contra una cristalera en el sur de Fuerteventura. Ya es mala suerte.

Hice todo lo posible para intentar que se recuperara. Básicamente, dejarlo en una cajita de cartón bien aireada, en penumbra y sin ruido, cruzando los dedos para que la conmoción fuera a menos. Todo en vano. A la mañana siguiente amaneció muerto. Fin del viaje. Lee el resto de la entrada »

Las cigüeñas no celebrarán hoy a san Blas

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Por san Blas, la cigüeña verás.

Y si no la vieres, año de nieves.

Hoy 3 de febrero, fiesta de san Blas, miramos al cielo en busca de cigüeñas y nieve. Según las previsiones meteorológicas, todo parece indicar que, si no el año, al menos esta semana se presenta con frío y nieves en España por culpa de la entrada de una potente ola de frío que a partir de mañana nos va a dejar a todos tiritando. Pero respecto a cigüeñas, lo que se dice cigüeñas, el refrán ya no funciona. Porque aunque es verdad que muchas están llegando estos días de sus cuarteles de invierno más allá del Sáhara, otras vendrán más tarde y otras en realidad no se movieron de la Península Ibérica. Los datos científicos confirman que las cigüeñas hace ya tiempo que pasan de san Blas.

Gracias al seguimiento realizado por el programa Migra, que lleva a cabo SEO/BirdLife con la colaboración de la Fundación Iberdrola, se han observado movimientos migratorios muy diferentes en la cigüeña blanca (Ciconia ciconia), especie que está cambiando su migración en las últimas décadas.

Como explica la veterana asociación conservacionista a través de una nota de prensa, hace muchos años la cigüeña blanca invernaba principalmente en África y su llegada desde las remotas tierras africanas nos marcaba el inicio de la primavera. Ya en los años 50 del siglo pasado, se comenzó a barruntar la invernada de algunas cigüeñas en el sur de España. Sin embargo, en las últimas décadas cada vez más cigüeñas blancas están invernando en España, y se ha detectado un importante cambio en su conducta migratoria. De las 7.500 cigüeñas contadas en España en el invierno de 1995 se pasó a las más de 31.000 aves en el año 2004. Y es que en arrozales y basureros las cigüeñas han encontrado una nueva fuente de alimentación que les permite soportar el invierno en tierras peninsulares, sin necesidad de marcharse hasta la lejana África subsahariana.

De vuelta al nido

La mayoría de las cigüeñas blancas que se han quedado en España ha regresado ya a sus nidos, aunque hay algunas que están aún en sus zonas de invernada. Muchos de los jóvenes nacidos en 2014 se quedarán en el norte de Marruecos sin regresar a España hasta años posteriores. En los próximos días terminarán o comenzarán su viaje las aves que aún no han llegado a sus territorios, uno de los fenómenos más espectaculares de la naturaleza.

“Parece que la mayoría de las cigüeñas blancas adultas se quedan a invernar en España, mientras que los jóvenes se van a África”, afirma Javier de la Puente, técnico del Área de Seguimiento de Avifauna de SEO/Life.

Pero aún no se sabe cómo cambia este comportamiento y las razones concretas de porqué los adultos migran a larga o corta distancia.

“En el futuro, con la información que se está recogiendo en el programa Migra, intentaremos dar respuesta a estos interrogantes y también descubrir que ocurre cuando las aves dejen de tener comida en los vertederos de España”, explica De La Puente.

Cigüeñas blancas con GPS en directo

Entre 2012 y 2014 se han marcado más de 60 cigüeñas blancas dentro del programa Migra por toda España. La información sobre sus viajes y movimientos está disponible para muchas de ellas en la página web www.migraciondeaves.org: 5 en Álava, 9 en Cáceres, 8 en Ciudad Real, 1 en Huelva, 2 en Huesca, 1 en La Rioja, 3 en León, 1 en Lugo y 6 en Madrid. De las aves disponibles en la web 25 son cigüeñas adultas y 11 son ejemplares marcados como pollos.

Las cigüeñas marcadas nos han mostrado muy distintos comportamientos migratorios, desde no moverse de su nido, hasta desplazarse más de 3.400 kilómetros para invernar en el Sahel africano.

Para los más curiosos, adjunto os dejo el curriculum vitae de los pájaros más interesantes y viajeros (o no) de este proyecto:

Yerga: Se marcó el 1 de mayo de 2012 en Alfaro (La Rioja) y es una migradora de larga distancia. Inverna en Senegal y Gambia a unos 3.500 kilómetros de su nido. Durante tres inviernos seguidos ha realizado la misma migración y ha invernado en la misma zona de África. El 26 de enero aún estaba en Marruecos, cerca de Marrakech, a 1.300 kilómetros de su nido. Dentro de poco llegará a España cruzando por el estrecho de Gibraltar.

Blas: Se marcó el 17 de mayo de 2012 en Pinilla del Valle (Madrid). Inverna habitualmente en el sur de Madrid a unos 70 kilómetros de su nido: durante el invierno se alimenta en vertedero de Valdemingómez y duerme en las graveras de El Porcal (Rivas-Vaciamadrid). El 26 de enero aún estaba en el vertedero de Colmenar Viejo a unos 30 kilómetros de su nido.

Juan: Se marcó el 14 de marzo de 2013 en Malpartida de Cáceres (pueblo europeo de la cigüeña). Inverna en Doñana, a unos 265 kilómetros de su nido. Regresó a su nido el 17 de diciembre de 2014.

Mari Cruz: Se marcó el 6 de mayo de 2013 en Ciudad Real y es migradora de corta distancia. Inverna en los arrozales de Doñana a unos 250 kilómetros de su nido. El 25 de enero estaba a 50 kilómetros del nido, en el vertedero de Almagro (Ciudad Real).

Alba: Se marcó el 30 de mayo de 2013 cerca de León y es migradora de media distancia. Este año ha invernado en el vertedero de Rabat (Marruecos), a unos 1.000 kilómetros de su nido. El invierno pasado, sin embargo se quedó a invernar en el sur de la península Ibérica: en los vertederos de Medina Sidonia y Benalup-Casas Viejas en Cádiz. El 26 de enero estaba en Cádiz a unos 700 kilómetros de su nido.

Felicia: Se marcó el 4 de junio de 2013 en la isla de Orenin, cerca de Vitoria (Álava), y es migradora de corta distancia. Inverna habitualmente en el sur de Madrid, a unos 300 kilómetros de su nido: se alimenta en el vertedero de Valdemingómez y duerme en las graveras de El Porcal (Rivas-Vaciamadrid). El pasado 10 de enero regresó a su nido.

Violeta: Se marcó el 19 de junio de 2013 en Binaced (Huesca) y es migradora de muy corta distancia. Inverna habitualmente en Lérida, en el vertedero de Montoliu a tan solo 50 kilómetros de su nido. Durante el invierno vuelve a su nido en Huesca cada cierto tiempo.

Javier: Se marcó el 11 de mayo de 2014 en el Parque Nacional de Doñana (Huelva) y es migradora de larga distancia. Inverna en Malí y Senegal a 2.700 kilómetros de su nido. El 25 de enero estaba al norte de Marruecos a 200 kilómetros de su nido.

Foto: Wikimedia Commons

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Rambo sobrevive al invierno

Rambo es una heroica golondrina común (Hirundo rustica) que ha logrado una hazaña inimaginable, sobrevivir en Inglaterra al invierno más frío de los últimos 30 años.

Pájaro extremadamente delicado, debería haber migrado al cálido África subsahariano el pasado otoño, pero por razones desconocidas no lo hizo, prefirió quedarse en una reserva natural cercana a la ciudad de Penzance, en la península de Cornualles.

Otras seis compañeras que se quedaron con ella no lo resistieron y perecieron con la llegada de los primeros fríos. Pero emulando al sufrido personaje de Sylvester Stallone, esta joven golondrina (cuyo género se ignora) sigue viva para desconcierto de los ornitólogos, tras haber superado temperaturas inferiores a los 12 grados bajo cero. Un frío que acaba con moscas y mosquitos, su único alimento y fuente energética disponible. ¿Qué comía? Nadie lo sabe.

Una noticia como ésta habría pasado completamente desapercibida en España, pero en el Reino Unido, donde el amor por las aves es generalizado, ha acaparado estos días televisiones y periódicos, entre ellos los populares Daily Mail y The Sun.

Aquí en nuestro país la climatología es más benigna, por lo que siempre se quedan algunas golondrinas y aviones a pasar el invierno en el sur peninsular. Y aunque el frío todavía sea generalizado, las primeras valientes están comenzando a regresar de su viaje africano. Por ejemplo en el sur de Madrid, donde estos días se han visto varias en unas graveras encharcadas.

Nosotros no lo notamos, pero ellas, aunque no sean Rambo, ya huelen la primavera.

Fotos: Daily Mail.

Llegan las grullas

Ya están aquí un año más. Fieles a su cita otoñal, unas 80.000 grullas comunes procedentes del norte de Europa surcan estos días los cielos peninsulares en busca de lugares tranquilos donde pasar los duros meses invernales. Apretados bandos se han visto ya sobrevolando media España camino de las dehesas extremeñas. Incluso sus inconfundibles trompeteos han podido ser perfectamente escuchados en entornos tan urbanos como las localidades madrileñas de Collado Villalba, Coslada, Pinto, Alameda de Osuna, Aluche o Leganés. Por supuesto ya han llegado también a la laguna aragonesa de Gallocanta, donde se reunirán más de 30.000 ejemplares.

Ahora se las saluda y en febrero las despediremos con afecto. Si tenemos suerte y las vemos posadas, podremos igualmente comprobar que Boccaccio tenía razón en su famoso libro El Decamerón. Las grullas sólo tienen una pata, a no ser que se las asuste y enseñen la otra.

Las primeras grullas ya han llegado a Gallocanta (Foto: Allucant)