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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

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Nueva temporada de ahorcamiento de perros en España

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Era un día perfecto. Una mañana de sábado con un sol tan intenso como frío. Ideal para dar un paseo; para disfrutar del invierno a sorbos, con pasos tranquilos a través del campo adormecido por la helada. Admirando extasiado el vuelo acrobático de los milanos reales, escuchando el lejano trompeteo de las grullas, siguiendo la carrera saltarina del corzo, el vuelo poderoso del halcón peregrino. Un día perfecto hasta que me di de bruces con él. Colgado de una rama. Esquelético cual momia profanada. Ahorcado. Una brutal herida señalaba el sitio donde llevaba el chip identificador, arrancado para eliminar pruebas.

Era un pobre perro de caza. Galgo o podenco, daba lo mismo. Su dueño había decidido eliminarlo una vez concluida la temporada de caza.

Lo he quitado”, explicaría en el bar a sus amigos de escopeta mientras se bebía de un trago una generosa copa de sol y sombra. “No servía. Muy despistado. Y flojo. Se cansaba enseguida”.

El resto de la cuadrilla asentiría comprensiva. No más preguntas. No tiene sentido cuidar durante todo el año a un perro que no se gana en conejos y liebres el pienso que se come. “Ven aquí bonito”. “Mete la cabeza en este collar de alambre”. Tirón y a tomar por el culo. No pasa nada. Encontraré otro mejor.

Sólo en España y durante los meses de enero y febrero, unos 50.000 perros aparecen ahogados en pozos, ahorcados, disparados, envenenados, atropellados o abandonados. Las protectoras están desboradas. E indignadas.

El problema se solucionaba prohibiendo usar estos animales para cazar, pero sería tanto como prohibir la caza, pues el cazador no es nada sin sus perros. Por lo menos habría que endurecer las penas por maltrato animal y poner fin a la impunidad de la que gozan estos salvajes sin sentimientos. Porque yo no quiero más paseos de muerte.

El pasado año 2014 PACMA presentó un dossier en el que se documentaban cincuenta casos de maltrato a galgos. Fueron seleccionados entre cientos de ellos que se pudieron documentar en solo unos meses en diversas provincias españolas.

Foto: Wikipedia Commons

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Consejos para no derrochar comida en Navidad

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© Wikimedia Commons

Cuando viví en Inglaterra eran habituales los chistes y los consejos referidos al plato estrella de Navidad, el pavo. Grande, hermoso… e inacabable. Terminaban los festejos y seguías comiendo los restos de ese mismo pavo de todas las maneras posibles.

De regreso a España me di cuenta de que, en nuestro país, las compulsivas compras navideñas de alimentos se resuelven de dos formas radicalmente diferentes. Las de los derrochones y las de los apañados. Los primeros no tienen reparos en tirar a la basura todo aquello no consumido en el mismo día. Los segundos tratan de aprovecharlo con imaginación.

Bien es cierto que los españoles no somos los únicos. En el mundo se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos cada año, según denuncia la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). En concreto Europa arroja al cubo de basura 89 millones de toneladas de alimentos anuales, de acuerdo a los datos de la Comisión Europea. Esto significa que cada europeo tiramos unos 179 kilos de comida al año. Y más en concreto, España es el sexto país que más comida tira dentro de Unión Europea (UE), con 7,7 millones de toneladas, como recoge un informe del Parlamento Europeo. Esto se traduce en que desperdiciamos el 18% de lo que compramos para alimentarnos. Lo preocupante es que casi la mitad de estos alimentos (45%) no tendrían por qué acabar en la basura si se hubieran gestionado mejor.

Para evitar esta situación, la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), apoyada por la estrategia “Más alimento, menos desperdicio” del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ha difundido en estas fechas ocho consejos para recordar a los ciudadanos cómo evitar el desperdicio de alimentos navideños:

  1. Planificar con inteligencia los menús y compras navideñas.
  2. Congelar raciones para otros días y reutilizar los restos de las comidas.
  3. Pedir consejo al camarero para medir bien lo que el grupo puede consumir.
  4. Llevarse las sobras del restaurante a casa.
  5. Organizar bien el frigorífico.
  6. Seguir las instrucciones de almacenamiento, conservación y preparación que aparecen en las etiquetas de los alimentos.
  7. Respetar la cadena de frío.
  8. Organizarse bien mientras se cocina para no tirar nada.

¿Se te ocurre alguna idea más? Yo pondría como primer punto las benditas croquetas, nuestro plato estrella de aprovechamiento alimentario, pero seguro que hay otras recetas fantásticas para reutilizar tanta comida maravillosa que, muchas veces, acaba en la basura. Tienes los comentarios abiertos para darnos todas esas ideas fantásticas.

Puedes descargarte en este enlace la Guía práctica para el consumidor: Cómo reducir el desperdicio alimentario.

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Vendo lobo o algo parecido

Perro lobo

Me lo he encontrado nada más llegar a Burgos. Tradicional paseo por La Quinta y Fuentes Blancas, saludo obligado a media ciudad paseante y, allí estaba. Un lobo auténtico. O al menos eso parecía. Estaba atado a la puerta de un bar, así que, por lógica, no podía ser un ejemplar salvaje. Al momento me acordé de lo que decía Félix Rodríguez de la Fuente respecto al primero de estos cánidos salvajes que vio en su vida. Un fiero ejemplar al que intentaban dar caza en su pueblo, Poza de la Sal, cuando era niño.

Fíjate en sus ojos. Son de un brillante amarillo ámbar. Hipnotizantes. Tanto que el jovencito Félix, a quien esa vez habían situado estratégicamente para que diera el aviso a los cazadores si veía llegar al perseguido animal, lo dejó escapar sin emitir apenas un leve sonido, mudo ante la impresión provocada por la presencia cercana de ese formidable lobo.

Yo hice lo mismo frente al animal que tenía a mi lado. Al momento los ojos me revelaron su condición de mascota. Marrones claros pero sin un atisbo de fiereza y, por supuesto, sin ese espectacular color del que hablaba Félix. Sólo podía ser lo que aquí en España se conoce por un “perro lobo“. Un cruce de macho de lobo con hembra de perro. Forzado o natural, esto último no tan raro. De hecho, los últimos estudios genéticos han demostrado no sólo que el perro es la domesticación del lobo salvaje, sino que ésta surgió hace menos de 20.000 años en China a partir de no más de 50 lobas salvajes. E incluso más. Otro trabajo científico ha demostrado igualmente que en las poblaciones ibéricas lobunas hay  un 4% de ejemplares híbridos, todos ellos de padre perro y madre loba.

Supuse por ello que el ejemplar burgalés sería uno de estos híbridos forzados, un wolfdog. Pero me equivoqué. Como rápidamente me explicó un seguidor en mi cuenta de Twitter [@lacronicaverde], naturalista, burgalés y experto precisamente en el lobo, lo que acababa de ver, admirar y fotografiar era un pastor checoslovaco. “Hay varios en la ciudad”, me confirmó. “Incluso un criadero en [el barrio de] Castañares”.Collage lobo

¿Pastor checoslovaco? Ni idea de la existencia de esa raza. Rápidamente mi compañera bloguera en 20 Minutos, Melisa Tuya, me brindó igualmente a través de las redes [esta vez Instagram] toda la información necesaria: “Raza nueva, de 1999. Cuesta de 1.000 euros para arriba, por lo que he visto. […] Me da que también necesitan manos expertas […] Para gente que sabe bien lo que tiene entre manos”.

La Wikipedia, una vez más, nos amplía con detalle la información. El perro lobo checoslovaco es un híbrido de lobo con pastor alemán al que se le supone el temperamento, la mentalidad y la capacidad de entrenamiento del pastor alemán, junto con la fuerza, la constitución física y la resistencia de los lobos. Físicamente tienen una apariencia muy similar a los lobos de los Cárpatos. En resumen. Como tener en casa un lobo. O algo casi parecido.

Prácticamente todos los meses me llega algún mensaje al blog de gente bastante inculta (a tenor de las numerosas faltas de ortografía con las que escriben), donde me piden información comprar un lobo. Lo quieren “cueste lo que cueste”. E incluso algunos me especifican la edad: “Ni muy cachorros ni adultos”. ¿Un lobo en casa? ¿O un león, una pantera, un oso? ¿Estamos locos?

Esta sociedad nuestra nunca dejará de sorprenderme. ¿Cómo puede alguien aspirar a tener en su casa un animal salvaje, o un híbrido que se lo parezca? Y puestos en nuestros cabales, buscando una mascota: ¿Cómo se puede preferir un perro de raza extraña valorado en una millonada, cuando miles de perros anónimos son abandonados y sacrificados todos los meses en España? Sinceramente, no lo entiendo.

La mía es una opción personal, lo sé, pero prefiero mil veces un maravilloso chucho rescatado de la perrera. Y seguir soñando porque algún día, como le pasó a Félix, caminando por el campo me encuentre frente a frente con los ojos ambarinos de un lobo salvaje, nos miremos apenas un segundo y siga su trote libre para no volver a encontrármelo nunca más.

Pero saber que está allí, en el monte, es y será para mí suficiente.

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Rosa Montero lidera una ciberacción contra el abandono de mascotas en verano

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Perro abandonado. © Avaaz

Llega el verano y las mascotas que compramos en Navidad como (supuesto) original regalo se convierten en un problema. ¿Llevarlas con nosotros de vacaciones? ¿Pagar a alguien porque nos la cuide? Para mucha gente, demasiada, el problema se soluciona abandonando al pobre perro o gato en cualquier sitio “para que se busque la vida”. La mayoría acabará muerto en una cuneta, atropellado por esos mismos coches de la operación salida que dieron la señal de expulsión de ese hogar que, ingenuo, el pobre animal creía para siempre. O en el “corredor de la muerte” de una perrera municipal, esperando la inyección letal. O asilvestrándose y provocando gravísimos daños ambientales.

En nuestro país se produce el abandono de un animal de compañía cada 3 minutosMás de 300.000 mascotas desahuciadas cada año según datos de la Fapam, Federación de las Asociaciones de Protección Animal de la Comunidad de Madrid.

Para luchar contra ello es necesario modificar las leyes, hacerlas más duras. Así lo exige una cibercampaña que la popular periodista y escritora Rosa Montero acaba de poner en marcha con gran éxito. En apenas cuatro días ha reunido casi 80.000 firmas de las 200.000 que necesita.

El Congreso de los Diputados ha aprobado una propuesta que urge al Gobierno a legislar contra el abandono y el maltrato de animales de compañía. La Proposición No de Ley pide actualizar las condenas por abandono y maltrato, prohibir el sacrificio de animales en los centros de acogida y establecer medidas de control poblacional. Pero como explica Rosa Montero, sólo si generamos una inmensa ola de presión ciudadana lograremos que se agilicen los trámites y se ponga en marcha una campaña de sensibilización capaz de salvar a miles de mascotas.

Julio y agosto son los meses del miedo para decenas de miles de mascotas. Pero nunca antes habíamos estado tan cerca de proteger a nuestros animales de compañía. Aprovechemos esta oportunidad única para lograrlo. Firma la petición y muévela todo lo que puedas. ¡Consigámoslo!

https://secure.avaaz.org/es/sos_mascotas_rosa_montero_7/?bmgWYab&v=42582

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Apalean y torturan a un burrito junto a un colegio de Almería

El burrito Capitán

Deplorable estado en que fue encontrado Capitán. © La Huella Roja

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Capitán es igual pero en marroncito. Un tierno peluche de 15 meses, animoso amigo de los niños de un colegio de Almería junto a cuyos muros gustaba de triscar alguna planta.

Niños, aulas, animales con ángel, sensibilidad, educación. Todo estalló en pedazos hace unos días. Un grupo de chavales, por llamarles algo, la emprendieron a golpes contra el pobre pollino. Como bestias salvajes, y que me perdone la fauna por tan injusta comparación. Con una violencia inconcebible, injustificable. Evito los detalles de su fechoría pues se me ponen los pelos de punta descubriendo hasta dónde puede llegar la brutalidad humana, la indiferencia ante el dolor ajeno.

Por suerte también hay gente buena. Como las dos profesoras que avisaron a la protectora “La Huella Roja” y los voluntarios de esta asociación que han logrado salvarle la vida. Trasladado a un refugio para equinos de Sevilla, el burrito podrá recuperarse con asistencia especializada de las graves heridas que aún sufre.

Cerca de 100.000 personas hemos firmado una petición en Change.org pidiendo a la Guardia Civil contundentes medidas legales contra los maltratadores que torturaron y apalearon al animal. Si los pillan, algo poco probable.

Y es que muy mal lo estamos haciendo para que hijos nuestros, amigos y colegas nuestros, nietos nuestros, apaleen hasta casi matar a un pobre jumento. Este año se cumple un siglo de Platero y yo, la obra más famosa de Juan Ramón Jiménez, esa que tantos aprendimos de memoria en el colegio. Entonces todos queríamos tener un asnito para acariciarlo. Ahora vamos hacia atrás.

Veo la foto de Capitán herido y se me cae la cara de vergüenza. ¡Vaya burros de dos patas estamos criando!

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Muere Elisa, la gallina denunciada por sexista

Elisa

No se lo dije, pero estas cosas los animales las notan. Y más cuando se trataba de nuestra querida Elisa, la sensible gallina que, como os conté hace unos meses, había superado el trauma de la violencia de género y rehecho su vida en Fuerteventura como mascota. Cómo explicarle que su historia real, su rechazo valiente a ese gallo maltratador, a esas gallinas jóvenes y crueles, había sido tachado por el Instituto Andaluz de la Mujer de “producto” vejatorio y discriminatorio. “Por incurrir en prácticas sexistas“, resume la jefa del Servicio en la denuncia remitida por correo certificado.Denuncia Andalucía

Hace unos días ha muerto Elisa. No creo que fuera del disgusto. Había vuelto a poner huevos, se la veía feliz, ajena al revuelo montado en el Observatorio Andaluz de la Publicidad no Sexista por un relato que, lejos de resultar ofensivo, se apoyaba en el milenario recurso literario de la fábula para lanzar el mensaje positivo de rechazo a esos acomplejados machos con espolones, a esos camorristas adictos al bullying, mostrando así las ventajas de apartarse de tan malas compañías.

Pero no. En concreto, en la denuncia se me dice que el artículo sobre Elisa “promueve modelos que consolidan pautas tradicionalmente fijadas para mujeres y hombres“. Y eso que yo sólo hablaba de gallos y gallinas.

Ahora, que éstos de la Junta son personas muy prácticas. Ya puestos, y seguramente por ahorrar, en el mismo sobre me incluyeron información sobre la celebración en Jaén de un encuentro feminista titulado “El poder y el liderazgo de las mujeres“.

Ojoplático estoy. Aunque han ganado. No volveré a hablar nunca más de Elisa, a pesar de tener pruebas fundadas de que su muerte no fue accidental. Pero en esto de la violencia de género no admito bromas. Ese gallo cabrón tiene los días contados.

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Los cerdos vietnamitas amenazan a los jabalíes españoles

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La culpa la tuvo George Clooney. Como él, muchos quisieron tener de mascota un cerdito vietnamita. Con apenas 5 kilos, tiene pinta de no haber roto un plato en su vida. Pero vaya si los ha roto. Los imitadores del actor no se pararon a pensar que compraban un cerdito, cer-di-to. Una cría que con el paso del tiempo se convirtió en adulto ganando peso y tamaño. No como nuestros cerdos blancos, que pueden llegar a pesar 300 kilos, pero sí casi los 100. ¿Les parece posible tener un bicho así trotando por el pasillo? El original regalo de Reyes pronto se convirtió en un tormento. Pero sus dueños no podían convertirlos en chorizos, así que optaron por “liberarlos”.

Viet-na-mi-ta. Procedente de Vietnam. Ni de Móstoles ni de L’Hospitalet. Muchos no lo han entendido así. Y han soltado sus cerditos glotones por el campo español.

“No harán daño a nadie”, pensará más de uno. “Podrán vivir salvajes, igual que un jabalí”. Exactamente, ahí está el problema. Estos cerdos asiáticos, una raza de otro continente, se han adaptado perfectamente a nuestros montes. Incluso han hecho tan buenas migas con los jabalíes que se han reproducido con ellos dando lugar a extraños híbridos, como demuestra un reciente estudio científico publicado en la revista Animal Biodiversity and Conservation.

¿Divertido? En absoluto. Es una catástrofe ecológica. Su presencia pone en peligro la pureza genética de nuestros jabalíes autóctonos. Sin miedo al ser humano aumenta el peligro de que produzcan daños en la agricultura. También provocarán accidentes de tráfico. Y todo por no tener un poco de cabeza sus dueños.

Mapaches, serpientes, coatís, galápagos, cotorras,… Nos estamos cargando la naturaleza a golpe de liberaciones descabelladas. Cuando lo fácil sería acudir a una protectora de animales y dar hogar a alguno de tantos perros y gatos abandonados, dejando a cerdos vietnamitas y al resto de este zoo loco de exóticas en sus países de origen.

Foto: Pets clan

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En Navidad sé responsable, las mascotas no son juguetes

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Más de un millón de mascotas malviven abandonadas en nuestro país. Son un millón de razones para no comprar animales estas Navidades, un millón de razones para adoptar ese millón de seres indefensos llenos de buenos sentimientos.

Por suerte para un gran número de ellos, en lugar de vagar solitarios por las calles y carreteras están recogidos en albergues, protectoras, perreras… Esperándote. Muchos fueron inconscientes “regalitos de Navidad”.

Desde la FAPAM (Federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa  Animal de la Comunidad de Madrid) se hace un llamamiento en estas fechas a la responsabilidad para que los ciudadanos valoren que la compra de animales a la hora de hacer un regalo en Navidad no es la decisión más acertada. Porque un animal no es un juguete, son seres vivos con necesidades emocionales y físicas. Incorporar un animal a nuestra vida debe ser una responsabilidad meditada y asumida por toda la familia. Nunca un acto de capricho temporal, pues no se debe jugar con la vida de ningún ser vivo.

Cuando la decisión de incorporar un animal a nuestra vida familiar está meditada debemos pensar en la adopción. Nunca en animales “de marca” criados a mayor gloria de sus dueños como un producto de consumo más. “Cachorros de cristalera” como los denomina acertadamente mi compañera bloguera Melisa Tuya.

España es el país de la CEE con mayor número de animales buscando un hogar, más de 300.000 son abandonados anualmente. Los albergues, protectoras y perreras españoles están abarrotados. En países como Alemania u Holanda el abandono de mascotas es casi inexistente. Es importante adoptarlos en protectoras porque el alto número de animales que acogen unido a los recortes y la pérdida de socios hacen muy difícil la supervivencia de muchas de ellas.

No mires hacía otro lado, ayúdales.

Foto: http://beautifuldesktopwallpapers2014.blogspot.com.es

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La atribulada historia de Elisa, la gallina que superó el trauma de la violencia de género

Elisa Elisa fue víctima de violencia de género… en el gallinero, pues es una gallina.

Al principio todo iba bien. Estaban solos el gallo y ella, estupendamente cuidados en el jardín de mis amigos, mucho terreno para explorar en un pequeño pueblo de la isla de Fuerteventura. Vivían un idilio, alternando momentos locos de cópulas desenfrenadas con otros más plácidos aprovechados para poner algún que otro huevo, no muchos. Los suficientes para justificar el pienso.

Pero un buen día aparecieron Michelle y las otras tres nuevas. El gallo quedó deslumbrado con las recién llegadas de un gallinero vecino al que su dueña había dado cerrojazo. Y Elisa fue automáticamente repudiada, apartada de su pareja y del resto del grupo.

El pobre animal cayó en una terrible depresión. Se quedaba de espaldas a todos, mirando embobada la pared. Triste. No contentas con ello, las otras cuatro la picoteaban inmisericordes. Hasta que un día Elisa tomó una decisión trascendental. Abandonó el gallinero y se fue a vivir a la huerta. ¡Bendito cambio! Ha vuelto a recuperar la alegría. Mejor sola que mal acompañada.

Todas las noches se encarama sobre la malla del techo del pequeño invernadero y allí descansa plácidamente como si durmiera recostada en una hamaca. Cuando alguna vez el gallo se acerca a ella, orgullosa, lo desprecia.

Sus dueños están felices con el cambio. Aunque han perdido una ponedora han ganado una mascota. Sí, no te extrañes. Elisa es ahora una más de la familia. Le encanta el tomate y la corteza de ese buen queso de cabra que nunca falta en la casa.

Es verdad que algunas veces se pasa de confianzuda y hay que invitarla a salir del salón, no lo vaya a poner todo perdido, pero a mis amigos les merece la pena aunque ella no les pague con una sonrisa pues ¿pueden sonreír las gallinas?

En la foto la gallina Elisa junto a los pies de su dueña, esperando alguna corteza de queso majorero.

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La reforma del Código Penal endurece las penas por maltrato animal e incendios forestales

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El Consejo de Ministros ha aprobado la remisión a las Cortes Generales del Proyecto de Ley de reforma del Código Penal. Una profunda reforma que revisa nuestro actual sistema penal para dar respuesta a las nuevas exigencias de una sociedad del siglo XXI.

Gracias a su nueva redacción se conseguirá el castigo de conductas que hasta ahora quedaban impunes como el maltrato a los animales o los incendios forestales.

Malos tratos a los animales

La reforma aumenta el castigo al maltratador de animales, ya sean domésticos, a los habitualmente domesticados, a los que viven bajo control humano y a todos los que no viven en estado salvaje. La pena se ve agravada cuando se causa la muerte y se añade la posibilidad de imponer una inhabilitación para la tenencia del animal.

Con la nueva reforma y según ha informado el Partido Animalista PACMA, el artículo 337 del Código Penal, referente al delito de maltrato animal, quedará así:

337.1. El que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente a:

a) un animal doméstico o amansado.

b) un animal de los que habitualmente están domesticados.

c) un animal que temporal o permanentemente vive bajo control humano.

d) cualquier animal que no viva en estado salvaje, causándole lesiones que menoscaben gravemente su salud, será castigado con la pena de tres meses a un año de prisión e inhabilitación especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales domésticos o amansados.

337.2. Las penas previstas en el apartado anterior se impondrán en su mitad superior cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes: 

a) Se hubieran utilizado armas, instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretamente peligrosas para la vida del animal.

b) Hubiera mediado ensañamiento.

c) Se hubiera causado al animal la pérdida o la inutilidad de un sentido, órgano o miembro principal.

d) Los hechos se hubieran ejecutado en presencia de un menor de edad.

337.3. Si se hubiera causado la muerte del animal se impondrá una pena de seis a dieciocho meses de prisión e inhabilitación especial de dos a cuatro años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales domésticos o amansados.

337.4. Los que, fuera de los supuestos a que se refieren los apartados anteriores de este artículo, maltrataren cruelmente a los animales domésticos o a cualesquiera otros en espectáculos no autorizados legalmente, serán castigados con una pena de multa de uno a seis meses.

337 bis. El que abandone a un animal doméstico o amansado en condiciones en que pueda peligrar su vida o integridad será castigado con una pena de multa de uno a seis meses.

Incendios forestales

La reforma del Código Penal también contempla un endurecimiento de las penas para los autores de incendios forestales que se consideren especialmente graves, como aquellos que afecten a lugares habitados o sean hábitat de especies en peligro de extinción. La pena prevista actualmente para estos delitos es de tres a cinco años de cárcel y, con la reforma, se elevará hasta los seis años.

Además, cuando los incendios afecten a espacios naturales protegidos se castigarán del mismo modo que los delitos contra el medioambiente, lo que significa que sus autores podrán ser castigados con la pena superior en grado, que en este caso supone nueve años de prisión.

En la misma línea, la reforma incorporará la posibilidad de imponer al responsable actuaciones orientadas a reparar el daño causado y se considerará la atenuante de reparación de daño.

También se incluyen como supuesto agravado los incendios provocados en un momento en el que las condiciones climatológicas o del terreno incrementen de forma relevante el riesgo de propagación.

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