La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

¿Se ven ahora más pájaros en las ciudades que antes del confinamiento?

Gorriones comunes. Foto: Pixabay

Me llama todo asombrado un amigo de Madrid. Acaba de pasar frente a la parroquia de Vicálvaro y se ha encontrado más de 20 gorriones correteando frente a la puerta de la iglesia. Su pregunta es directa: ¿Dónde se habían metido hasta ahora los gorriones? Porque, asegura, de ver muy poquitos en años anteriores, desde que ha empezado el confinamiento por culpa del coronavirus los observa en gran número y en cualquier calle donde antes eran rarísimos.

Se lo explico:

  • Ahora nos fijamos más en las aves: Siempre estuvieron allí, gorriones, mirlos, colirrojos tizones, palomas, tórtolas, carboneros, vencejos,… pero no los mirábamos. Con esta vida loca nuestra del corre corre, como para fijarte en cómo un gorrión se comía las miguitas en la terraza.
  • Ahora las escuchamos mejor: Sin los ruidos ensordecedores de la ciudad, del tráfico y las obras, sus cantos son ahora más audibles que nunca. Los de los pájaros, el viento en los árboles, los ladridos e incluso las canciones de algún vecino o vecina especialmente alegres.
  • Ahora las envidiamos más: Pueden ir y venir de un lugar para otro sin confinamientos ni limitaciones ¡Y pueden volar! Cuántos de nosotros soñamos en estos días con poder hacerlo.

Pero también es posible que haya más:

  • Una primavera sin humanos es una primavera sin molestias, sin atropellos, sin venenos.
  • Una primavera donde la falta de gente en las calles y menor mantenimiento, unido a lluvias abundantes, ha provocado una auténtica revolución verde de las mal llamadas “malas hierbas”.
  • Sin pisoteo ni herbicidas, hay ahora más alimento (semillas, insectos) que nunca en las calles.
  • Una oportunidad que están aprovechando los animales salvajes, gorriones incluidos, para criar mejor que nunca. Su abundante descendencia este año explica también ese mayor número de aves que podemos ver en las ciudades.

Visto lo visto, lanzo aquí una pregunta incómoda:

Si ahora estamos disfrutando de esas calles más verdes y con más pájaros. ¿Por qué no las dejamos igual de verdes y hermosas para cuando salgamos del encierro?

Renaturalicemos las ciudades. Ha quedado demostrado que nos emociona.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

6 comentarios

  1. Dice ser Yo mismo

    Vivo frente a un gran descampado y desde el confinamiento las oalomas que antes pululaban por la ciudad ahora está en los descampados comiendo bichos, que es como debería de ser.
    Ha quedado demostrado sobradamente y no es que no lo superamos ya de antemano que el ser humano destroza y revienta el planeta.

    20 abril 2020 | 09:00

  2. Dice ser Mosky

    Se ha demostrado con esto que el ser humano es la peor pandemia que pueda existir. Está claro que es cuestión de responsabilidad.

    20 abril 2020 | 10:50

  3. Dice ser Noticia

    A qui en el campo siguien igual, por qué será.

    22 abril 2020 | 18:47

  4. Dice ser Fabiola Yañez

    la naturaleza le esta dando una leccion a los humanos. Todo esto dejo menos contaminacion, aguas cristalinas peces donde no habia, lo mismo con los pajaros!

    25 abril 2020 | 04:18

  5. Dice ser Wil

    En mi pueblo los animales siguen como siempre, igual el cáncer son las grandes ciudades y su aglomeración de humanos sin ton ni son. Pero parece que el orden actual nos quiere hacinados y controlados, y la mayoría de vosotros encantados.

    25 abril 2020 | 12:49

  6. Dice ser Diego

    sin dudas ahora se ven mas pajaros, hay menos contaminacion y mas tranquilidad!

    07 mayo 2020 | 16:00

Los comentarios están cerrados.