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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

¿Te apetece ir a buscar huevos de mariposa? Ahora es la época

Huevo de mariposa topacio. Foto: Zerynthia

Buscar mariposas en invierno parece un trabajo inútil. Pero si buscamos sus huevos quizá sea mucho más productivo. Porque por si alguno no lo sabe, las mariposas, como todos los insectos (moscas incluidas), ponen huevos. Y es ahora, con la vegetación desnuda de hojas, cuando con mayor facilidad podemos detectar las puestas de algunas mariposas que son muy difíciles de ver en estado adulto o imago.

La propuesta me parece genial. La Asociación Española para la Protección de las Mariposas y su Medio Zerynthia nos propone una muy interesante actividad campera de “ciencia ciudadana” para estos días. Salir a buscar diminutos huevos de la mariposa topacio (Thecla betulae), contarlos, localizarlos y pasar toda esa información a una base de datos nacional. Por supuesto, ni los tocarás ni mucho menos los cogerás.

Suena a buscar una aguja en un pajar, pero no es tan complicado. Tan solo se necesita encontrar una zona donde crezcan abundantes los endrinos (Prunus spinosa), ese arbusto espinoso, pariente de los ciruelos, con cuyos frutos se elabora el famoso pacharán. La razón es que esta planta es la única donde la mariposa topacio pone sus huevos. Y esto es así porque sus hojas son las únicas de las que se pueden alimentar sus crías. Por eso se llama “planta nutricia”.

Los adultos son mariposas rojizas de pequeño tamaño que tienen la costumbre de vivir en lo alto de los árboles. Allí no hay flores que libar, pero se alimentan principalmente del conocido como rocío de miel,

Mariposa topacio. Foto: Wikimedia Commons

Trabajo preciso y metódico

El censo invernal de huevos se hace solo a lo largo de 100 metros. En ellos, cual Sherlock Holmes, deberemos convertirnos en auténticos sabuesos del detalle. Y cual recolectores de setas, aprenderemos que, como en toda búsqueda, es necesario encontrar el primero. A partir de ahí, nos confirman los especialistas en la especie, “es coser y cantar”.

Los huevos se encuentran especialmente en las ramas de endrino próximas a bosques o bosquetes de árboles caducifolios. Tienen especial preferencia con las zonas próximas a cursos de agua.

Las mariposas los colocan normalmente sobre varas jóvenes, de unos dos años de edad. No han de tener líquenes (importante). Están puestos normalmente de uno en uno en las axilas que forman las ramitas secundarias y/o espinas respecto al tronco principal. Y otro detalle fundamental: hay que buscarlos a una altura entre las rodillas y algo más arriba de la cara.

Tarea de detectives, sin duda. Para cualquier duda, en la página web de Zerynthia puedes obtener más información.

¿El premio? Te llevas gratis un paseo precioso, dos horas de concentración naturalista en busca de vida invernal y el agradecimiento de los científicos que, con tus datos, tendrán un mayor conocimiento sobre densidades y distribución de tan curiosa especie.

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1 comentario

  1. Cuantos se necesitan para hacer una tortilla para 4 personas?

    24 diciembre 2019 | 20:34

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