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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Somos animales, pero unos más y otros menos

Somos animales. Racionales, añadirán muchos en seguida. ¿Racionales?, se preguntarán otros. Antes de bajar de los árboles, y después, nuestra especie ha mantenido una relación de amor-odio hacia los otros animales, los que no son como nosotros. Los hemos cazado para alimentarnos de ellos o para defendernos de ellos. Los hemos domesticado para aprovecharnos de ellos. Los hemos cuidado como a uno más de la familia, pero también los hemos maltratado como al peor de nuestros enemigos. ¿Cuál es nuestra actual relación con los (otros) animales?

Hay un libro que, si lo lees, te cambiará la vida. Porque ya no volverás a ver a los animales como hasta ahora. Nunca más volverás a decir eso de que “así se ha hecho toda la vida” o “tampoco están tan mal”. Tampoco harás el habitual comentario de “tratan a los animales como si fueran personas”. ‘We Animals‘ (Plaza y Valdés Editores, 2017), de la fotógrafa canadiense Jo-Anne McArthur, es una profunda reflexión visual sobre la responsabilidad humana en el maltrato animal.

Podríamos decir que el libro no tiene nada de excepcional, y eso es precisamente lo más terrible. Son imágenes de nuestra relación cotidiana con el mundo animal. Más de cien fotografías seleccionadas de entre las miles de imágenes que la fotógrafa tiene alojadas en www.weanimals.org, un archivo en cuya realización ha invertido más de diez años. En él muestra a los animales en granjas, laboratorios, circos, zoológicos, acuarios y mercados. Una crueldad asumida como lógica, por ejercerse en nombre de la alimentación, el entretenimiento, la ciencia o la moda.

Pero también tiene su versión más humana de la mano de muchos activistas empeñados en lograr un mundo mejor, donde estas escenas pasen a ser pronto feo recuerdo del pasado. Es el capítulo dedicado a la compasión.

Algunas de las fotografías se han tomado bajo engaño, reconoce la artista y activista animal. Es lógico. Si explicaba para qué quería hacerlas, nunca le habrían dejado entrar en granjas o centros de investigación. Pero otras, algunas terriblemente duras, son tan públicas como cotidianas. O están maquilladamente ocultas, como las relacionadas con la industria alimentaria y los mataderos, siempre a puerta cerrada para que los consumidores no caigamos en la cuenta del sufrimiento que hay detrás de, por ejemplo, un bocadillo de chorizo.

En esta obra podemos ver desde una granja de gallinas ponedoras hasta un tigre de un templo budista; desde un conejo en un matadero a un león marino haciendo tristes acrobacias. La tauromaquia y las granjas industriales de España también están reflejadas. También incluye una de las fotografías más famosas de la canadiense, la imagen de un gorila adormilado de camino hacia su nuevo refugio, premio del público Wildlife Photographer of the Year 2018 que organiza cada año el Museo de Historia Natural de Londres.

Su minuciosa mirada y su visión compasiva son un reflejo de la relación dolorosa y compleja que nos une a los animales. Pero como explica Marcos de Miguel, director de Plaza y Valdés Editores, “no te quedes solo con ver las fotos. Lee los textos que ella ha escrito porque son igual de impactantes”.

La primatóloga Jane Goodall ha dicho de este libro, que califica como “totalmente revolucionario”:

Estas imágenes nos llevan a lugares oscuros y ocultos que solo han visitado algunas personas valientes como Jo-Anne McArthur. Nos revelan las prácticas secretas que mucha gente no quiere conocer. Por el bien de los animales, os pido que no solo observéis, sino que sintáis; porque si conseguimos entender su sufrimiento, dejaremos de tolerarlo. De la misma manera, las imágenes conmovedoras al final del libro nos muestran el camino que dirige hacia la compasión.

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4 comentarios

  1. Dice ser Antisectario

    Ese libro es mi mas ni menos que otro panfleto sectario animalista.Me lo regalan y lo tiro a la basura.

    21 julio 2018 | 15:41

  2. Dice ser Wil

    Animalismo puro y duro, que aburrimiento.

    21 julio 2018 | 18:59

  3. Dice ser Cyrano

    Faltaron las fotos de los chimpancés comiendo las crías de otros monos e incluso canibalizando las crias de otros grupos. Claro, cuando Diane Fossey descubrió que los chimpancés hacían la guerra, el exterminio total y el canibalismo (hace ya 40 años) todos los “animalistas” se hicieron los sordos. Que pena tanto dogmatismo.
    Panfleto animalista y poco más.

    22 julio 2018 | 11:38

  4. Dice ser Doraemon

    Me ha llegado al alma!!
    A partir de hoy me propongo alimentarme a base de barro.

    Pero claro… me surge una curiosa paradoja.
    En el barro tambien existen pequeños animalitos, insectos minúsculos, ácaros… ¿como puedo hacer para no ser cruel hacia ellos?

    22 julio 2018 | 12:39

Los comentarios están cerrados.