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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Miniparcelas contra el aeropuerto más grande de Europa

Grupos ecologistas liderados por Greenpeace luchan desde hace varios años contra uno de los aeropuertos que más tráfico internacional de pasajeros recibe en todo el mundo, el británico de Londres-Heathrow, considerado el más grande y transitado de Europa.

No están solos. La población de la zona, una de las más densamente pobladas del Reino Unido, está más que harta de un aeropuerto metido en la ciudad donde despega o aterriza un avión cada 90 segundos, igual de día que de noche. Unas instalaciones que en estos momentos violan ya las normas sobre calidad del aire de la Unión Europea.

A punto de aprobar el gobierno laborista tan polémica ampliación, los ecologistas han optado por una pacífica jugada extraordinariamente curiosa. Acaban de comprar una pequeña parcela de apenas una hectárea en medio del área prevista para la expansión de la gran infraestructura, y cuya escritura han firmado varios famosos, entre ellos la actriz Emma Thompson. La idea de Greenpeace es dividir en minúsculos lotes el terreno, que a su vez venderá a miles de activistas para que defiendan con uñas y dientes su tierra frente a la expropiación forzosa prevista por el Gobierno.

El objetivo de la operación es que BAA, la empresa propietaria del aeropuerto, propiedad a su vez del grupo español Ferrovial, se vea obligada a negociar con cada uno de los dueños de esas parcelas, lo que dificultará el proceso de ampliación del aeropuerto. Imagínense, años de litigio para expropiar una ridícula parcela de un centímetro cuadrado. No me negarán la originalidad de la propuesta.

¿Lograrán parar la ampliación? Todo parece apuntar a su favor, al menos de momento, con un gobierno cada día más atemorizado ante la repercusión electoral que la protesta está provocando. Aunque sus defensores la señalan como una infraestructura vital para el empleo, el crecimiento económico y la competitividad a largo plazo de la economía británica.

Es una lucha contra el ruido, pero también una lucha contra la contaminación atmosférica y el cambio climático, pues el aumento del número de vuelos disparará en más de un 50 por ciento las emisiones de dióxido de carbono. Un Heathrow ampliado, operando en su total capacidad, se convertiría en la primera fuente de emisiones de CO2 del país, con unos 27 millones de toneladas al año.

Desgraciadamente, nuestra sociedad sigue su disparatado crecimiento, y si al final no crece Heathrow, lo hará Fráncfort o París. Si pasara algo así en España, en Barajas por ejemplo, ¿estaríamos todos tan unidos en la protesta?

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Como complemento, os incluyo el vídeo de una original manifestación de Greenpeace protagonizada por cientos de simpatizantes, y que pudieron ver claramente todos los aviones que pasaron esa mañana por la zona.

Añado también otro muy divertido de Amy Greenhouse, la alter ego ecologista de Amy Winehouse, claramente posicionada en contra de la ampliación de Heathrow.

2 comentarios

  1. PUES LOS DE FERROVIAL DEBEN ESTAR ENCANTADOS…DONDE PUEDO COMPRAR UNA ???http://comielotrodia.wordpress.com

    15 enero 2009 | 08:30

  2. Dice ser visnuh

    Si es que ya estamos con lo de siempre: nos quejamos de algo pero no damos soluciones a cambio. Si no se hace la ampliacion de Heathrow, se hara un nuevo aeropuerto lo mas cerca posible de este, deteriorando una nueva zona que no lo estaba y causando algun problema similar al del aeropuerto de Ciudad Real. Con esto de comprar las parcelitas, lo unico que van a conseguir es trasladerle el problema a otros que no lo tienen. Al final el aeropuerto se va a hacer, seguro, de una u otra manera, y lo que van a conseguir es que otra gente distinta tenga el problema con el ruido y la contaminacion. El problema es que la gente quiere volar pero no quieren ruido y contaminacion: seguro que Emma Thompson no coge un barquito para andar de Gran Bretaña a Hollywood, y seguro que estos de Greenpeace cogen un avion cuando se quieren dar una vuelta por Tarifa para venir a observar aves.Lo que tienen que hacer los de Greenpeace es sentarse a una mesa y estudiar una alternativa a lo que se plantea, en vez de intentar paralizar un proyecto que ellos mismos saben que se va a llevar a cabo, lo cual me parece pecar de ingenuidad.

    15 enero 2009 | 09:50

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