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El insólito gesto de Puigdemont en el momento de la declaración de la DUI

Fin de semana repleto de emociones en Cataluña y en España, pero si tengo que elegir entre los posibles análisis y reacciones sucedidos en estos días, me quedo con las elocuentes respuestas no verbales de Puigdemont y Junqueras tras proclamarse la DUI en el Parlament.

Veamos qué curiosa resulta la secuencia que se produce justo después del conteo de votos a favor de la independencia de Cataluña. En ese momento, todos se levantan y Puigdemont… ¿baja la cabeza, aprieta los labios y mira a Junqueras?

No parece una reacción propia de la conducta de triunfo, alegría u orgullo, emociones esperadas en una situación como ésta. Sin embargo, sí que podemos observarlo en Junqueras, postura altiva, gesto soberbio y sonrisa de profunda satisfacción. Son dos lenguajes muy diferentes el de uno y otro.

Esta extraña reacción se consolida aún más con las declaraciones de Puigdemont al día siguiente. Mientras pronuncia al inicio de su comparecencia estas palabras: “Ayer vivimos un día histórico, un día cargado de sentido democrático y de sentido cívico. El Parlament cumplió con lo que los ciudadanos votaron el día 27 de septiembre, donde la mayoría surgida de las urnas encomendó al Parlamento la proclamación de la independencia…”

Su expresión facial es la siguiente (dos fotogramas de dos momentos distintos en estos escasos minutos iniciales):

Si describimos la acción facial que se produce, podemos destacar cómo sus cejas forman un perfecto triángulo producto de la elevación de la zona del entrecejo. Los fieles seguidores del blog ya habrán adivinado que esta descripción se corresponde irrefutablemente con la emoción básica y universal de la tristeza.

¿Pensáis que realmente son coherentes sus palabras con la expresión emocional que demuestra en este momento? ¡¿Con la tristeza?! No sé lo que pasa por la cabeza del ya expresidente de la Generalitat pero desde luego no podemos inferir que la comunicación no verbal sea congruente con una experiencia de logro, triunfo, euforia o satisfacción… sino más bien todo lo contrario…

 

 

 

 

 

 

 

La réplica (no verbal) de Puigdemont al Rey Felipe VI

El presidente de la Generalitat reaparece, con una escenografía solemne y una sola bandera (la catalana), tras la intervención del Rey después de lo acontecido el 1-O. Ya vimos cómo la comunicación no verbal dotaba de un plus de significado el mensaje de Felipe VI, y de nuevo con Puigdemont le expresión emocional vuelve a dar pistas sobre la profundidad de las palabras.

En general, su comunicación ha sido más espontánea y natural que la del Rey, no estar sentado ha contribuido a esta diferencia, ya que tenía más libertad de movimiento y esta dinámica provoca que el cuerpo ‘se suelte’ y ‘hable’ más (con el riesgo de que esto nos beneficie o no…).

Sorprendentemente, me ha parecido muy relajado, su rostro aparecía sereno cuando no suele ser habitual. El ceño fruncido forma parte de su línea base de comportamiento y en este caso solo mostró ira mientras enunciaba la intervención policial en Cataluña contra el pueblo civil catalán, acompañado después de tristeza.

Su expresión gestual es muy ilustrativa, coherente con el mensaje, armónica, con lo cuál denota credibilidad y convicción total en lo que dice. Los gestos de sus manos fueron muy adecuados, juntaba los dedos en forma de pirámide, transmitiendo así reflexión, calma y seguridad. Todo marchaba en una línea positiva hasta que menciona al rey y le devuelve (inconscientemente) el gesto del dedo acusador, levanta su dedo índice y señala a cámara con su mano izquierda, con la derecha y finalmente con las dos.

Este gesto tan sutil y aparentemente inofensivo entraña un significado nada positivo, de forma no consciente nuestro cuerpo quiere culpar, obligar o señalar de forma agresiva a nuestro interlocutor. Las personas que habitualmente realizan este gesto suelen creer que están en un nivel por encima de la persona a la que señalan, pueden pensar que tienen más autoridad. Sin embargo, también puede ocurrir que las personas que con frecuencia no señalan con el dedo, lo hagan, por ejemplo, en el caso de que estén enfadadas y crean que llevan la razón o pueden apuntar con el dedo para señalar que es la otra persona la que tiene la culpa de lo ocurrido…

¿Cuál es vuestra hipótesis?

 

 

 

Análisis no verbal de la aparición de Felipe VI tras el 1-O

El Rey Felipe VI aparece para pronunciarse sobre la situación en Cataluña tras el 1-O. El mensaje verbal ha sido directo y contundente contra el Gobierno Catalán y su lenguaje corporal no ha sido menos. Su comunicación ha estado encorsetada por la lectura del telepronter, al final, no deja de ser un discurso muy, muy, preparado, medido y leído.

Esto deja poco margen para la espontaneidad de las emociones, aun así, podemos detectar algunas claves emocionales reveladoras.

Ha sido especialmente interesante la evolución de las emociones en pocos minutos. En el inicio se filtran expresiones de ira intensa, muy significativa la asociada a la palabra “ilegal”, ha sido el momento más contundente en su expresión emocional, tonalidad y gestualidad.

Pero a medida que avanza en su intervención, la ira se convierte en profunda tristeza, que se mantiene casi constante en la mitad de su discurso, sobre todo cuando habla de la irresponsabilidad de las autoridades catalanas y cuando alude a la “unidad de España”.

Respecto a sus gestos, ha utilizado muchos más ilustradores de lo que suele manifestar, lo cuál significa que está comprometido y cree en lo que dice. Se esfuerza por enfatizar sus palabras y que el mensaje llegue a través de la pantalla. Destaca especialmente la apertura de manos y brazos en señal de ofrecimiento al dirigirse al pueblo catalán.

Y a vosotros… ¿os ha convencido?

 

Análisis no verbal: Inés Arrimadas muy hundida

Foto – EFE

Se han producido numerosas reacciones en el panorama político tras el 1-O que iré analizando estos días. Algunas trascienden por su contenido verbal y otras destacan por la elocuencia en la expresión corporal. Ha sido especialmente comentada la comunicación no verbal de Inés Arrimadas durante la rueda de prensa del líder de Ciudadanos, Albert Rivera (vídeo).

Mi colega de profesión J.L Martín Ovejero calificaba a Arrimadas como “muy hundida“. Efectivamente he podido cuantificar más de una decena de microexpresiones de tristeza en pocos minutos, su mirada estaba perdida, a veces, ni parpadeaba, su actitud era pensativa, muy reflexiva en la mayor parte de su aparición ante los medios.

Es una mujer muy expresiva y filtraba también emociones variopintas mientras escuchaba al representante de Ciudadanos, por ejemplo, sonrisas irónicas y desprecio cuando Rivera se pronunciaba al respecto del gobierno catalán. Pero también orgullo cuando se llamaba a la unión de la nación y cuando se sentía satisfecha de lo pronunciado por el presidente de su partido.

Inés Arrimadas has sido la responsable de la coherencia en el discurso de Albert Rivera, con su cuerpo asentía cada palabra e ilustraba el mensaje constantemente dándole fuerza y emocionalidad. El cansancio, el estrés y la tensión padecida también se hacía visible por su asimetría facial. Mi compañero Francisco Campos Maya escribe un artículo muy interesante al respecto.

 

El lenguaje corporal de Puigdemont revela sus intenciones

Programa ‘Salvados’. Puigdemont y Évole

Charla tensa, muy tensa a mi parecer, entre Carles Puigdemont y Jordi Évole, a quien felicito como entrevistador por sus preguntas sorpresivas, por el modo en que las realiza, su insistencia y su réplica vehemente. Quizá hable/corte demasiado en algunas ocasiones pero en general su estilo de entrevista, desde luego, da pie a un buen material interpretable.

Puigdemont comienza seguro en su discurso y su corporalidad pero se desestabiliza rápidamente ante los planteamientos ‘complicados’ de Évole.

Se nota sobre todo en: la fluidez del habla (acaba prácticamente tartamudeando), en los silencios (las latencias de respuesta al principio son casi nulas y se amplían significativamente hacia el final), el contacto visual (en el inicio es constante con su interlocutor y acaba desapareciendo) y en las pistas fisiológicas (bebe constantemente agua y traga saliva, lo que indica la sequedad en la garganta producto de la tensión experimentada).

Respecto a las emociones clave durante la entrevista, destacaría las siguientes:

  • Convicción total de que “sí se va a celebrar el referéndum”, independientemente de lo que pasé el 1-O, Puigdemont siente y cree que se llevará a término, su lenguaje corporal es coherente con las respuestas verbales afirmativas en este sentido.
  • Falta de convicción, sin embargo, al hablar de las “garantías del referéndum”, su gestualidad aquí queda paralizada, su cuerpo no ilustra el mensaje, hay un cambio de actitud que genera duda.
  • Emociones muy intensas de ira cuando se refiere al gobierno español y sus acciones ante la consulta del 1-O.
  • Muy curioso, sin embargo, que cuando manifiesta la negativa de Mariano Rajoy al diálogo con él podamos apreciar en su rostro una microexpresión de tristeza (caracterizada por la elevación del músculo central de la frente, las cejas quedan formando un triángulo).
  • Microexpresiones de asco y desprecio ante la idea de la retirada de urnas por los Mossos.
  • Finalmente, emoción de miedo y postura de huida ante la pregunta de sobre su posible detención, curioso que no muestre ira y sí dudas por la elevación de hombros, podemos pensar que contempla todas las posibilidades.

Florentino Pérez nos cuenta lo que realmente piensa de Cristiano Ronaldo

Polémica en el Real MadridCristiano Ronaldo ha defraudado supuestamente a hacienda; a partir de esta acusación planea la sombra de la duda sobre la permanencia del jugador en el club blanco, además, parece ser que éste no se ha sentido muy apoyado por su presidente Florentino Pérez. Y Florentino ha hablado. Analizamos su declaración para el programa deportivo ‘El Transistor’.

Mi captador de microexpresiones favorito, J.L Martín Ovejero, ha detectado emociones muy interesantes que reflejan lo que realmente el presidente del Real Madrid estaba experimentando al tratar el tema. En primer lugar, mientras habla de Cristiano Ronaldo, hay impacto emocional, porque hay un cambio notable en su expresión, más tensión en el rostro, más movimiento, está concentrado, es un tema que le preocupa y sabe que es importante ‘medir’ cada una de las palabras que va a pronunciar.

¿IRA O TRISTEZA ANTE LA SITUACIÓN? En la imagen lo podemos apreciar sin género de duda. En palabras del experto: “Apreciamos claramente tristeza, nunca he constatado enfado en el rostro de Florentino Pérez; y sus gestos en los que se auto señala exteriorizan un compromiso sincero con sus palabras. Interesante no olvidar que, aunque le veamos, era una entrevista para la radio, por lo que no se le ve atento a cámaras.

EL ASCO TAMBIÉN APARECE. “Una expresión facial de asco se hace visible cuando se compara el caso de Ronaldo al de Messi. Florentino Pérez se niega a entrar en esa comparación.”

DAME UN RESPIRO. “La idea de que Ronaldo no reconsidere su postura y definitivamente abandone el club blanco parece dejar sin aire a su Presidente.” Realmente se aprecia su agobio, incomodidad y desasosiego con tan solo imaginarse esa idea.

La entrevista fue bastante larga, 90 minutos, un tiempo más que suficiente para demostrar su profusa incomodidad con el tema, no dejó de realizar gestos manipuladores con objetos (micrófono, corbata, bolígrafo…), acciones que demuestran la tensión y el nerviosismo asociados al mensaje verbal. Esta agitación disminuía visiblemente cuando trataban otras cuestiones. Se aprecia una comunicación bastante coherente, emocional y comprometida con lo que dice.

Las insólitas emociones de Susana Díaz en su discurso tras la derrota

La candidata socialista, Susana Díaz, no convenció. En los debates Pedro Sánchez se crecía, y tras las tablas adquiridas en las elecciones generales, su comunicación no verbal fue mucho más natural, coherente, preparada sin artificio, conectando con el público a través de su mirada y expresiones faciales. Esto (supongo) no ha sido una variable determinante pero ya sabemos, todo cuenta.

Han sido muy elocuentes las reacciones de Susana Díaz durante la primera aparición pública tras conocerse los resultados de las Primarias del PSOE. En primer lugar, llama la atención que no nombre en ningún momento a Pedro Sánchez, evita referirse a él, eludiendo así, por tanto, cualquier vinculación o deferencia hacia su persona, se distancia totalmente del ganador, lo cuál sugiere un gran impacto emocional, para bien o para mal (por el resto de canales expresivos, debemos entender que para mal), pero desde luego no le resulta indiferente.

Su gestualidad, intensidad en su discurso y movimientos descienden notablemente en referencia a su línea base de comportamiento. Está totalmente abatida, bloqueada, lo que infiere que realmente sí ha sido una sorpresa para ella, y no esperaba un resultado tan desfavorable para ella.

Mi colega de profesión y amigo, Francisco Campos Maya, ha captado dos microexpresiones genuinas de Susana Díaz en esta comparecencia. Esta primera de intensa y profunda TRISTEZA, ejecutada en el momento en el que agradece la participación de los afiliados en estas Primarias. Como bien apunta el experto, “Es interesante fijarse en la elevación de barbilla, acción que corresponde con el “puchero“, que podemos observar en las niñas y en los niños más pequeños cuando están tristes.”

Esta segunda imagen correspondería con una expresión mixta entre la emoción de ASCO e IRA, justo cuando habla de la enhorabuena que ha trasladado a su principal rival, Pedro Sánchez (aunque no le nombra).

¿Lloras con las películas? Eres una persona emocionalmente fuerte

Aunque la tristeza se considera tradicionalmente como una de las emociones básicas negativas, no siempre es contraria al placer. Existe gran variabilidad cultural e incluso algunas culturas no poseen palabras para definirla. ¿Para qué sirve la tristeza? Una de las principales funciones es la comunicación a los demás de que no te encuentras bien, esto puede generar la ayuda de los  demás, empatía o comportamientos altruistas, otra función es la cohesión con otras personas, especialmente con aquéllos que se encuentran en la misma situación.

¿Quién no se ha emocionado alguna vez con una película? Concretamente algunas encuestas apuntan a que alrededor del 92% de la población ha llorado intensamente, el resto reconoce haberse emocionado o sentir un nudo en la garganta al ver una secuencia triste.

El Dr. Jeffrey Zacks, Profesor de Psicología en la Universidad de Washington en St Louis, lo atribuye a lo que se conoce como “regla espejo” o “neuronas espejo, por ejemplo si alguien te sonríe, tu le sonríes de vuelta, si alguien muestra tristeza, el sentimiento de emoción aflora casi sin darnos cuenta. En definitiva, sentimos empatía, un aspecto esencial de la inteligencia emocional, una habilidad común entre los grandes líderes y entre los sujetos altamente exitosos.

Los personajes de ficción bien trabajados, realmente te permiten sentirte en sus zapatos y observar la realidad de una manera diferente, nos volvemos más abiertos de mente y más comprensivos, lo que nos hace cada vez más compasivos en nuestras interacciones con los demás en la realidad. Mucho de esto tiene que ver con la forma en la que está estructurado nuestro cerebro. Las películas están diseñadas para impactarnos a un nivel emocional y frecuentemente logran su objetivo.

Cuando vemos películas con un alto contenido emocional, nuestro cerebro libera oxitocina, una hormona potente que también se comporta como un neurotransmisor. La oxitocina nos ayuda a conectarnos con otros seres humanos y nos lleva a ser más empáticos, amables, confiables y desinteresados.

Paul J. Zak, un neuroeconomista de Claremont Graduate School, es reconocido mundialmente como un experto en oxitocina, y ha llevado a cabo muchas investigaciones para saber más de ella. En una de sus investigaciones, mostró a los participantes un video del Hospital de niños de St. Jude. La mitad del grupo vio un segmento del video que mostraba a un padre hablando del cáncer terminal de su hijo pequeño, Ben. La otra mitad vio un segmento donde Ben y su padre visitaban el zoológico.

El segmento que mostraba al padre discutiendo acerca del cáncer de su hijo era obviamente más difícil de ver y causaba una respuesta emocional más alta. Pero los participantes mostraron un aumento de un 47% de sus niveles de oxitocina en la sangre, lo que afectaba positivamente en su conducta.

A continuación, a todos los participantes se les pidió que tomaran decisiones que involucraran dinero y a otras personas. Los resultados mostraron que las personas que vieron el segmento más emocional del video tenían más probabilidades de ser generosos con personas que no conocían y de donar dinero a alguna acción social.

Curiosamente, aquellos que donaron dinero parecían estar más felices que aquellos que no lo hicieron. Lo que todo esto sugiere es que cuando lloramos en alguna película es debido, entre otras cosas, a la oxitocina, la cuál nos permite sentirnos más conectados con los personajes, aumenta nuestros niveles de empatía, altruismo e incluso aumenta nuestro bienestar.

 

 

*Fuente de consulta: Elite Daily 

El pederasta de Ciudad Lineal ¿triste?

Antonio Ortiz, presunto pederasta de Ciudad Lineal (EUROPA PRESS)

Os adelanto que la respuesta es NO, (hay casos que se merecen las mayúsculas y dar una respuesta sin rodeos). Anteriormente analizamos el insólito lenguaje corporal del presunto pederasta de Ciudad Lineal, pero hace escasos días pudimos escuchar por primera vez la voz de Antonio Ortiz en el juicio y podemos fijar la atención en dos partes destacables: el análisis de su discurso y su expresión facial. (Pincha aquí para ver las imágenes de su declaración)

Respecto a la primera, podemos apuntar a que su actitud al inicio del discurso es socarrona, cuando declara por ejemplo  “Quiero decir que decidí no declarar porque la verdad, sinceramente, no iban a creer lo que iba a decir. Resultaba un poco absurdo hacer una declaración”. Solo esa frase ya podría encuadrarse en más de tres indicadores estratégicos de mentira, con un intento de refuerzo de la credibilidad bastante burdo.

A través de sus palabras y conducta podemos inferir que su intención es burlarse o ridiculizar alguna de las acusaciones más nimias (la fuga, la rueda de reconocimiento), por supuesto, en comparación con los hechos principales y atroces por los que se le juzgan, poniendo en duda todo el trabajo policial realizado al respecto pero sin dar una alternativa a lo sucedido.

Es decir, durante todo su testimonio intenta desviar la atención de lo importante y se dedica a dar justificaciones de los detalles más periféricos de la historia, pero en ningún momento intenta explicar la gravedad de los hechos centrales. En la parte final se declara inocente, y sí que hace mención a las violaciones sufridas por las menores, curiosamente como “esto” y por “eso”: “No tengo absolutamente nada que ver con esto. Soy inocente, señoría”. “Eso no tiene nombre”. Bueno, podríamos descifrar la dureza que hay detrás del ‘esto’ y el ‘eso’, pero para ello solo hay que leer el testimonio de las menores.

Asimismo, dice sentirlo mucho por sus familias, pero aquí entra en juego la expresión facial que acompaña a esta declaración de sentimientos y lamentos por lo sucedido. Parece que se le quiebra la voz, algo que podemos falsear, y controla la boca, arrugando los labios hacia dentro, aunque es apreciable su tensión. La parte más inconsciente de la tristeza son las cejas y aquí nos encontramos una clara incoherencia entre lo que dice y lo que expresa con su rostro.

Como vemos en el fotograma comparativo, esta tristeza sí corresponde con una emoción real, muy difícil de simular, ya que la acción muscular del rostro que se activa con esta expresión emocional no es un movimiento controlable por nosotros mismos y por tanto cuando se produce, le debemos dar total credibilidad. El movimiento se describe como: descenso leve de las comisuras labiales (sin tensión en la barbilla, si no, sí que sería un gesto adrede) y una elevación de la zona interna de las cejas, (éstas forman un triángulo), podéis intentarlo vosotros mismos frente al espejo para comprobar la complejidad de reproducirla exactamente así.

Vemos cómo este caso no se produce nada de lo descrito, y por tanto, nos encontramos ante una simulación de la tristeza y no ante una aflicción real.

Pedro Sánchez dimite con tristeza

Captura del vídeo de la dimisión de Pedro Sánchez. Expresión de la emoción de tristeza.

Captura del vídeo de la dimisión de Pedro Sánchez. Expresión de la emoción de tristeza.

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, dimite tras perder una votación a mano alzada en el Comité Federal del partido sobre la celebración de un Congreso Extraordinario. Al contrario de la comparecencia realizada en el día de ayer no ha leído nada, su mirada estaba exclusivamente dirigida a los medios de comunicación allí presentes, pocas veces a cámara.

Y hoy no encontramos ni ira, ni desprecio, ni asco, solo podemos observar una profunda emoción de tristeza que, como he captado en el fotograma adjunto, se caracteriza por una elevación de la zona central de las cejas formando una triangulación sutil del ceño. El sentimiento que deja entrever su rostro es de dolor anímico producido, en este caso, por un suceso muy desfavorable y ante una pérdida irreparable de su cargo representativo.

Otro aspecto interesante de su lenguaje corporal lo encontramos en las manos, se las sujeta entrelazándolas con fuerza, este gesto es un automanipulador que expresa una tensión y nerviosismo extremos. Aunque Sánchez intente aparentar tranquilidad y aceptación, su cuerpo descarga el altísimo estrés propio del suceso, la carga emocional que adolece es irreprimible y acaba filtrándose en su comunicación no verbal.