¿Te sueles contagiar de los bostezos ajenos o … no? Descubre por qué

Puede ser que no estemos cansados ni tengamos sueño, pero lo normal es que si tenemos enfrente a una persona bostezando nosotros también lo hagamos, contagiados automáticamente por un impulso irremediable de abrir la boca.  Más aún si vemos a seres queridos haciéndolo, hay estudios que demuestran que el contagio será mayor cuanta más relación afectiva tengamos con el otro, familiares o amigos serán más inductores de nuestro bostezo que los desconocidos. Es un acto genético e involuntario, no es una conducta aprendida, los bebés lo hacen desde el nacimiento, también otros mamíferos, como los chimpancés, los lobos, o los perros.

Pero parece ser que sí que hay gente que puede resistirse al contagio con total inmunidad. El mundo de la psicopatía no deja de sorprendernos, la investigación nos sigue demostrando hallazgos asombrosos sobre este perfil de personalidad que tanto nos inquieta. Un estudio reciente de la Universidad de Baylor (EE.UU) ha profundizado sobre los indicadores psicopáticos introduciendo un elemento novedoso hasta el momento.

La psicopatía se caracteriza por un estilo de vida antisocial con comportamientos egoístas, manipuladores, impulsivos, audaces, insensibles, dominantes y particularmente carentes de empatía. El bostezo contagioso en nuestra especie ha sido fuertemente vinculado a la empatía.

En el experimento, se expusieron a 135 estudiantes, hombres y mujeres, que completaron el Inventario de Personalidad Psicopática Revisado (PPI-R), a un paradigma que pretendía inducir un bostezo reaccionario. El caso es que encontraron que las puntuaciones en la subescala PPI-R referentes a una alta frialdad emocional predijeron significativamente una posibilidad reducida de bostezar.

Anteriormente ya se conocía que la falta de empatía se relacionaba con la inmunidad al bostezo contagioso. Se había demostrado, por ejemplo, que los niños diagnosticados en el espectro del autismo son menos propensos a contagiarse de un bostezo, pero este es el primer estudio que muestra su relación con la psicopatía. Por supuesto, este patrón no sirve como herramienta de diagnóstico para la psicopatía, pero es una conexión interesante, realmente demuestra cómo este perfil de personalidad afecta a diversos comportamientos del día a día de formas inesperadas

5 comentarios

  1. Eso solo lo hacen los sicopatas.

    30 noviembre 2018 | 10:06 am

  2. Dice ser Tren

    Sorprendente!!!!! Me encanta leer artículos que me aporten nuevos conocimientos!
    Gracias!

    30 noviembre 2018 | 10:20 am

  3. El bostezo contagioso en nuestra especie ha sido fuertemente vinculado a la empatía…..

    30 noviembre 2018 | 10:20 am

  4. Dice ser Victor Saura

    Pues aunque parezca todo lo contrario voy a dar por bueno lo argumentado. No es que me crea una autoridad en la materia, sino, todo lo contrario, pero, puestos a irse de “amarres”, la lógica me dice cuanto más empático eres más identificado te sientes con el que tienes enfrente. La empatía se hace más fuerte cuando el vínculo va más allá de un sesgo meramente de amistad.

    Asimismo, y pese a lo que puedan decir los que del tema saben más por lo que callan que por lo que dicen, hay circunstancias que ayudan a entender ciertos comportamientos. Cuando alguien se mueve en los parámetros de frialdad y lejanía, lo que no puede esperarse es un rasgo nimio de imitación. La gente de sentimientos erráticos por más que quieran meterse en el papel, no podrán hacerlo con las garantías debidas. Su moral de hilo fino les impediría discernir forma y fondo, o lo que es lo mismo, realidad de fantasía…

    Un saludo,

    VSP

    30 noviembre 2018 | 1:41 pm

  5. Dice ser José Luisq

    Siempre encantado de leerte.

    Un saludo.

    11 diciembre 2018 | 11:45 pm

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