Lo que no nos cuentan Lo que no nos cuentan

"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

¿Los grandes olvidados en comunicación no verbal? Mírate los pies

Las expresiones faciales siempre llaman nuestra atención, el primer contacto visual con otra persona siempre está dirigido al rostro, y es fundamental analizar las emociones básicas del otro a la hora de interpretar el lenguaje corporal, pero a veces descuidamos otros canales no verbales también importantes en la comunicación gestual. Hoy nos centraremos en piernas y pies, los más olvidados por la investigación, pasan desapercibidos cuando realmente ejercen el movimiento más inconsciente de todos.

Podemos controlar nuestra cara, nuestras manos y brazos, pero cuanto más descendemos en nuestro cuerpo y más nos alejamos del cerebro y de nuestra área visual directa más involuntarios son los gestos y, por tanto, más información realista nos proporcionarán. Durante millones de años, nuestro sistema límbico se aseguró de que nuestros pies y piernas reaccionaran instantáneamente ante cualquier amenaza o preocupación; su fiabilidad ha asegurado, en parte, nuestra supervivencia.

El experto en lenguaje corporal y colaborador de la CIA, Joe Navarro, destaca algunos ejemplos prácticos:

Alguien se acerca a nosotros a altas horas de la noche mientras estamos en el cajero automático y nuestras piernas se tensan, asegurándonos de una base sólida y orientando nuestros pies hacia una ruta de escape, preparándonos para huir si es necesario. De la misma manera, nuestro cerebro límbico le dice a nuestros pies que no caminen demasiado cerca del borde de un precipicio empinado, por lo que nos acercamos vacilantes.

Cruzamos las piernas cuando estamos cómodamente de pie en el ascensor, pero cuando un grupo de extraños ingresa, inmediatamente nos separamos de las piernas para que nuestros pies estén firmemente en el suelo en caso de que tengamos que irnos rápidamente. Otro ejemplo, cuando las personas se gustan entre sí, aumentará la proximidad de los pies que finalmente culminarán con el contacto o lo que a menudo se denomina “juego de pies“, especialmente durante la fase de cortejo.

Podemos, si estamos sentados, retirar los pies repentinamente debajo de la silla cuando se nos hace una pregunta difícil o incriminatoria, como para protegerlos, o nuestros pies pueden temblar o tambalear el tobillo, revelando nuestra tensión nerviosa o falta de confianza. Nuestros pies pueden reflejar ansiedad y miedo en tiempo real, algo que a veces ocultamos con una sonrisa. Y si bien podemos detectar nerviosismo o tensión, lo que no podemos decir es que es un indicio decisivo de engaño.

Anteriormente en el blog, he realizado análisis en los que las piernas y pies han sido muy reveladores, como en el caso de Rajoy, que siempre controla la estabilidad y el equilibrio de la parte superior de su cuerpo pero descuida mucho la parte inferior, y en según qué planos… le cazamos!! Aquí os dejo mis ejemplos:

¿Qué no pudo controlar Mariano Rajoy en su entrevista con Jordi Évole?

El lenguaje no verbal delata a Mariano Rajoy

Análisis de las fotografías de Obama en su reunión con Sánchez, Rivera e Iglesias

 

 

*Fuente de consulta: Psychology Today

1 comentario

  1. Dice ser ignotis parentibus

    Los patachula siempre tienen un pie rectro y otro apuntando haci afuera ¿que significa?

    24 noviembre 2018 | 3:32 pm

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