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Lo que no nos cuentan Lo que no nos cuentan

"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

Archivo de octubre, 2017

El insólito gesto de Puigdemont en el momento de la declaración de la DUI

Fin de semana repleto de emociones en Cataluña y en España, pero si tengo que elegir entre los posibles análisis y reacciones sucedidos en estos días, me quedo con las elocuentes respuestas no verbales de Puigdemont y Junqueras tras proclamarse la DUI en el Parlament.

Veamos qué curiosa resulta la secuencia que se produce justo después del conteo de votos a favor de la independencia de Cataluña. En ese momento, todos se levantan y Puigdemont… ¿baja la cabeza, aprieta los labios y mira a Junqueras?

No parece una reacción propia de la conducta de triunfo, alegría u orgullo, emociones esperadas en una situación como ésta. Sin embargo, sí que podemos observarlo en Junqueras, postura altiva, gesto soberbio y sonrisa de profunda satisfacción. Son dos lenguajes muy diferentes el de uno y otro.

Esta extraña reacción se consolida aún más con las declaraciones de Puigdemont al día siguiente. Mientras pronuncia al inicio de su comparecencia estas palabras: “Ayer vivimos un día histórico, un día cargado de sentido democrático y de sentido cívico. El Parlament cumplió con lo que los ciudadanos votaron el día 27 de septiembre, donde la mayoría surgida de las urnas encomendó al Parlamento la proclamación de la independencia…”

Su expresión facial es la siguiente (dos fotogramas de dos momentos distintos en estos escasos minutos iniciales):

Si describimos la acción facial que se produce, podemos destacar cómo sus cejas forman un perfecto triángulo producto de la elevación de la zona del entrecejo. Los fieles seguidores del blog ya habrán adivinado que esta descripción se corresponde irrefutablemente con la emoción básica y universal de la tristeza.

¿Pensáis que realmente son coherentes sus palabras con la expresión emocional que demuestra en este momento? ¡¿Con la tristeza?! No sé lo que pasa por la cabeza del ya expresidente de la Generalitat pero desde luego no podemos inferir que la comunicación no verbal sea congruente con una experiencia de logro, triunfo, euforia o satisfacción… sino más bien todo lo contrario…

 

 

 

 

 

 

 

¿Por qué mentimos tanto?

Hay mucho mito sobre la mentira y ciertamente tiene un ‘lado oscuro’ pero ¿te imaginas un mundo sin mentiras? Suena bien… Pero la realidad es que una vida sin mentiras sería un auténtico caos para todos. Una de las funciones más importantes de las mentiras es la de ‘lubricante social’. Nuestras relaciones diarias se basan en la consideración y respeto a las ideas, actitudes e incluso imagen de los demás y, por supuesto, esperamos que hagan lo mismo con nosotros.

Según Douglas Peters, profesor de psicología en la Universidad de Dakota del Norte, “mentir constantemente puede parecer contraproducente, pero engañar ‘ligeramente’ a los demás y proyectar incluso una imagen ensalzada de ti mismo, es una parte natural de la vida.”

Todos lo hacemos. De hecho lo hacemos bastante. Si mantenemos una conversación superior a 10 minutos, mentiremos en el 20% de lo que digamos, ya sea por exageración, omisión, minimización o evasivas. ¿Y por qué lo hacemos de una forma tan habitual? Porque es un acto que se nos enseña desde bien pequeños. Forma parte de nuestra educación más temprana.

Nuestros propios padres nos enseñan a mentir. Peters señala que “aprendemos a mentir desde niños a través de la observación; vemos a nuestros papás mentir y normalmente esas mentiras pasan sin consecuencias ni castigos, así que el hábito de mentir se vuelve una manera aceptable de interactuar con los demás.”

Realmente, transmitimos la acción de mentir con benevolencia (en ocasiones, se deforma la intención), para ser precisos una de cada cuatro mentiras se dice con la intención de proteger a otros. Peters ha focalizado sus investigaciones en testigos infantiles. En uno de sus experimentos, un niño veía cómo un adulto robaba algo de la habitación mientras le decía: “No le digas nada de esto a nadie“, “Éste será nuestro secreto“, o “No quiero que nadie se meta en problemas por esto“. A continuación, otro adulto interrogaría al niño sobre lo que pasó.

El resultado apunta a la benevolencia de la mentira, ya que dependiendo de las palabras que utilizaba el adulto, el niño decidía revelar o no lo sucedido. Con órdenes como “No le digas nada a nadie”, el robo era revelado casi sin problemas, mientras que con sugerencias más emocionales “No quiero que nadie se meta en problemas”, los niños eran más propensos a ocultar el suceso.

Una entrevista posterior reveló que los niños mentían para proteger a otras personas, para mantener una promesa o porque tenían miedo de las consecuencias… todas eran “razones emotivas”.

*Fuente: Lenguajecorporal.org

 

Amor, simpatía y guerra: Las tres funciones de la sonrisa

Existen tres tipos básicos de sonrisa humana: sonrisas de “recompensa”, “afiliativas” y “dominantes”. Esto es lo que plantea un nuevo artículo de la psicóloga Magdalena Rychlowska y sus colegas.

Las sonrisas de recompensa, dicen los autores, se utilizan para expresar el disfrute/placer:

Surgen para gratificarnos a nosotros mismos o a otras personas y para comunicar experiencias o intenciones positivas. Este tipo de sonrisa puede haber evolucionado a partir de la “cara de juego” de los primates y los cánidos.

Las sonrisas afiliativas tienen un propósito más conciliador:

Facilitan la vinculación social al comunicar la accesibilidad, el reconocimiento y el apaciguamiento y, por lo tanto, pueden ser funcionalmente similares a la exhibición silenciosa de los dientes en los chimpancés que ocurre durante el acicalamiento, la solicitación sexual y la sumisión.

Las sonrisas de dominación tienen una naturaleza algo más oscura:

Sirven para mantener y negociar el estado social o moral y están asociadas con la superioridad o el orgullo, el desafío, la burla y el desprecio. A diferencia de las recompensas y las sonrisas afiliativas, se asume que las sonrisas de dominación suscitan sentimientos negativos en los observadores. No se conoce la expresión facial de nuestros homólogos primates; sin embargo, algunas expresiones faciales exhibidas por los animales agresores de alto estatus implican componentes sonrientes.

Esta tricotomía de las sonrisas no es una idea completamente nueva, ya que algunos de los autores actuales la propusieron en 2010. Pero en el nuevo estudio, Rychlowska y su equipo estudiaron exactamente lo que compone estas sonrisas en términos de movimientos musculares faciales.

A un grupo de voluntarios se le mostraron 2.400 animaciones de expresión facial generadas aleatoriamente, construidas usando un modelo de computadora del rostro humano. Para cada expresión aleatoria, los participantes tenían que decir si era una sonrisa de recompensa, afiliativa o dominante, o ninguna de las anteriores.

Las de recompensa y las sonrisas afiliativas eran bastante similares, pero sólo la sonrisa afiliativa consistía en mantener la boca cerrada y presionar los labios. Esto era difícil de ver en las caras virtuales, pero se puede ver en las fotos de los actores. La sonrisa dominante era muy diferente de las demás. En particular, se trataba de una sonrisa unilateral.

Los autores concluyen con una conclusión algo poética: nuestros resultados destacan la naturaleza versátil de la sonrisa humana, que puede usarse para múltiples tareas sociales, incluyendo el amor, la simpatía y la guerra“.

Sin embargo, este estudio tiene una gran limitación: todos los participantes eran estudiantes universitarios americanos blancos, y todas las caras virtuales también eran blancas. ¿Se aplica el modelo de las tres sonrisas a otros países y grupos culturales de todo el mundo? Eso aún está por verse…

 

 

 

*Fuente: Discover science

 

Si te gustan estas dos canciones, podrías ser un psicópata

Tenemos nuevo estudio sobre la psicopatía. El psicólogo Pascal Wallisch ha liderado una reciente investigación (de hecho solo está pre-publicada aún) en la Universidad de Nueva York que relaciona a los artistas y canciones que nos gustan con ciertas tendencias psicopáticas.

En el experimento se utilizó una muestra de 193 participantes que obtuvieron puntuaciones elevadas en una escala de psicopatía y que debían puntuar, en base a sus gustos, una playlist de 260 canciones. Los resultados mostraban una preferencia común de esta muestra por dos canciones concretas de la lista. El Dr. Wallish advierte que estos resultados no son absolutos, todavía, debe cotejar los datos con más fases experimentales y aumentar la muestra para que sea más significativa.

Pues bien, en esta primera prueba, las canciones favoritas de los psicópatas resultaron ser: ‘No Diggity‘ del grupo Blackstreet y ‘Lose Yourself‘ del cantante Eminem.

Por el contrario, parece ser que las personas con psicopatía prácticamente nula tienen preferencia pos dos canciones bien distintas: el clásico ‘My Sharona’ de The Knack o ‘Titanium’ de David Guetta y Sia.

Y a ti… ¿cuál te gusta más? (Yo he de admitir que me encantan las cuatro!!!)

*Y sobre la psicopatía te puede interesar…

¿Conoces a algún psicópata? Doce señales no verbales para identificarlos

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“No amo a mi hijos”. Soy psicópata

Detecta las 7 diferencias en el besamanos de la Reina Letizia el 12-O

Las deferencias y diferencias que revelan los gestos la Reina Letizia en el 12-O son de libro. Y es que la forma de saludar puede ofrecernos importantes pistas sobre las emociones, simpatías, recelos o tensiones entre dos personas. Un simple apretón de manos puede revelar la verdadera conexión en cualquier situación interpersonal.

No sólo en este gesto obtienen el protagonismo nuestras manos, también es interesante analizar el contexto y el resto de canales de expresión: duración, contacto visual, postura, distancias entre sí y expresión emocional en el rostro.

Y para amplia muestra, mi compañero J.L Martín Ovejero ha hecho una excelente labor de recopilación de los fotogramas más significativos para analizar las diferentes reacciones de la Reina Letizia al recibir a distintas personalidades en el besamanos del desfile del 12-O.

Os doy algunas claves para que os animéis a observar las imágenes y podáis sacar vuestras propias conclusiones, me gustaría conocerlas, así que comentad y veremos diferentes puntos de vista.

  • Existen tres estilos: Dominante, este sería el apretón de manos a lo Trump, enérgico, movido y agresivo e invadiendo el espacio vital del otro, se ofrece la mano con la palma hacia abajo. Cooperativo, existe una igualdad en la horizontalidad de los brazos y las manos, se respeta el espacio del otro. Sumiso, hay debilidad y falta de fuerza en el contacto, la mano se ofrece con la palma hacia arriba.
  • El contacto visual debe ser directo y constante en el tiempo breve que dura un apretón de manos. La expresión facial natural es una sonrisa social, si no conocemos bien a la persona, o una sonrisa que refleje realmente alegría, si la conocemos y estamos encantada de reencontrarnos. Veréis como en Doña Letizia se dan emociones muy diferentes y no siempre aparece una sonrisa…
  • Gestos posibles: El guante: Se utilizan ambas manos para cubrir o envolver la mano del otro. Es un saludo que usan mucho los políticos que desean impresionar aunque puede producir el efecto contrario y despertar desconfianza. El apretón doble: La mano libre toca el antebrazo de la otra persona para aumentar la sensación de cordialidad y compenetración. El apretón de muñeca: se emplea exclusivamente cuando existe una relación personal íntima. El apretón de hombro: La mano libre sube y se coloca en el brazo del interlocutor aumentando el grado de intimidad. Sólo para personas cercanas y puede resultar algo dominante.

 

Análisis no verbal: Puigdemont y los gestos de contención en el 10-O

Fotografía EFE

Todas las miradas estaban puestas en Carles Puigdemont y su discurso en el 10-O… la mía también. Estoy algo decepcionada porque el presidente de la Generalitat se caracteriza normalmente por su espontaneidad en la comunicación, por improvisar y expresar con naturalidad sus ideas.

En esta ocasión no ha sido así, ha leído cada palabra y esto coarta bastante la posibilidad de poder expresar emociones reales. Aún así, pueden destacarse algunas claves no verbales relevantes para interpretar su estado emocional y aportar más significado al momento.

Al inicio de su intervención se produce un bloqueo gestual muy significativo si lo comparamos con su línea habitual de expresión. No encontramos a penas movimientos ilustradores del mensaje, este descenso notable en el movimiento da cuenta de un exceso de energía racional. Es decir, está tan concentrado y destina tantos recursos al mensaje verbal que su cuerpo se bloquea y no puede acompasar su discurso.

Esto ocurre cuando hay un fuerte impacto emocional en lo que vamos a pronunciar, cuando tenemos una tensión extrema, temor y estrés y/o con un importante grado de densidad en el flujo de pensamiento.

Este indicador también se refuerza si analizamos el canal fisiológico, se pasa constantemente la lengua por los labios, le cuesta tragar saliva (por la ausencia de ésta) y tiene la garganta seca, visible por la tos repetida, carraspeo y voz más aguda. La tensión y el nerviosismo es muy palpable.

Respecto a su expresión facial, ha habido un movimiento estrella, repetido en más de una treintena de ocasiones durante su alegato. Aprieta los labios, éste es un gesto de contención y represión. Se produce cuando retenemos una idea, una emoción, una reacción, etc. Se trata de una señal de tensión o una señal de intentar mantener el control sobre uno mismo. Muy coherente con el contexto en el que se produce.

Por último, no soy muy fan de esto de los micropicores y de que si me rasco en el codo o en la rodilla significa ‘x’ o ‘y’. Pero es que en esta alegación de media hora se produce un ‘picor’ en un momento tan clave que me cuesta no darle importancia. Puigdemont se rasca la sien justo antes del momento de (semi) declarar la independencia de Cataluña. No le había visto este gesto antes y no lo hace en ningún otro instante de su intervención, lo hace justo ahí, antes de pronunciar la frase más esperada por todos.

No hay nada científico que de explicación a estos micropicores, yo lo interpreto más como un gesto automanipulador, es decir, la acción de tocarse a sí mismo ante la tensión o el nerviosismo del momento. Se infiere duda, inseguridad o temor ante lo que se va a manifestar a continuación, ¿tiene sentido, no?

La réplica (no verbal) de Puigdemont al Rey Felipe VI

El presidente de la Generalitat reaparece, con una escenografía solemne y una sola bandera (la catalana), tras la intervención del Rey después de lo acontecido el 1-O. Ya vimos cómo la comunicación no verbal dotaba de un plus de significado el mensaje de Felipe VI, y de nuevo con Puigdemont le expresión emocional vuelve a dar pistas sobre la profundidad de las palabras.

En general, su comunicación ha sido más espontánea y natural que la del Rey, no estar sentado ha contribuido a esta diferencia, ya que tenía más libertad de movimiento y esta dinámica provoca que el cuerpo ‘se suelte’ y ‘hable’ más (con el riesgo de que esto nos beneficie o no…).

Sorprendentemente, me ha parecido muy relajado, su rostro aparecía sereno cuando no suele ser habitual. El ceño fruncido forma parte de su línea base de comportamiento y en este caso solo mostró ira mientras enunciaba la intervención policial en Cataluña contra el pueblo civil catalán, acompañado después de tristeza.

Su expresión gestual es muy ilustrativa, coherente con el mensaje, armónica, con lo cuál denota credibilidad y convicción total en lo que dice. Los gestos de sus manos fueron muy adecuados, juntaba los dedos en forma de pirámide, transmitiendo así reflexión, calma y seguridad. Todo marchaba en una línea positiva hasta que menciona al rey y le devuelve (inconscientemente) el gesto del dedo acusador, levanta su dedo índice y señala a cámara con su mano izquierda, con la derecha y finalmente con las dos.

Este gesto tan sutil y aparentemente inofensivo entraña un significado nada positivo, de forma no consciente nuestro cuerpo quiere culpar, obligar o señalar de forma agresiva a nuestro interlocutor. Las personas que habitualmente realizan este gesto suelen creer que están en un nivel por encima de la persona a la que señalan, pueden pensar que tienen más autoridad. Sin embargo, también puede ocurrir que las personas que con frecuencia no señalan con el dedo, lo hagan, por ejemplo, en el caso de que estén enfadadas y crean que llevan la razón o pueden apuntar con el dedo para señalar que es la otra persona la que tiene la culpa de lo ocurrido…

¿Cuál es vuestra hipótesis?

 

 

 

Análisis no verbal de la aparición de Felipe VI tras el 1-O

El Rey Felipe VI aparece para pronunciarse sobre la situación en Cataluña tras el 1-O. El mensaje verbal ha sido directo y contundente contra el Gobierno Catalán y su lenguaje corporal no ha sido menos. Su comunicación ha estado encorsetada por la lectura del telepronter, al final, no deja de ser un discurso muy, muy, preparado, medido y leído.

Esto deja poco margen para la espontaneidad de las emociones, aun así, podemos detectar algunas claves emocionales reveladoras.

Ha sido especialmente interesante la evolución de las emociones en pocos minutos. En el inicio se filtran expresiones de ira intensa, muy significativa la asociada a la palabra “ilegal”, ha sido el momento más contundente en su expresión emocional, tonalidad y gestualidad.

Pero a medida que avanza en su intervención, la ira se convierte en profunda tristeza, que se mantiene casi constante en la mitad de su discurso, sobre todo cuando habla de la irresponsabilidad de las autoridades catalanas y cuando alude a la “unidad de España”.

Respecto a sus gestos, ha utilizado muchos más ilustradores de lo que suele manifestar, lo cuál significa que está comprometido y cree en lo que dice. Se esfuerza por enfatizar sus palabras y que el mensaje llegue a través de la pantalla. Destaca especialmente la apertura de manos y brazos en señal de ofrecimiento al dirigirse al pueblo catalán.

Y a vosotros… ¿os ha convencido?

 

Análisis no verbal: Inés Arrimadas muy hundida

Foto – EFE

Se han producido numerosas reacciones en el panorama político tras el 1-O que iré analizando estos días. Algunas trascienden por su contenido verbal y otras destacan por la elocuencia en la expresión corporal. Ha sido especialmente comentada la comunicación no verbal de Inés Arrimadas durante la rueda de prensa del líder de Ciudadanos, Albert Rivera (vídeo).

Mi colega de profesión J.L Martín Ovejero calificaba a Arrimadas como “muy hundida“. Efectivamente he podido cuantificar más de una decena de microexpresiones de tristeza en pocos minutos, su mirada estaba perdida, a veces, ni parpadeaba, su actitud era pensativa, muy reflexiva en la mayor parte de su aparición ante los medios.

Es una mujer muy expresiva y filtraba también emociones variopintas mientras escuchaba al representante de Ciudadanos, por ejemplo, sonrisas irónicas y desprecio cuando Rivera se pronunciaba al respecto del gobierno catalán. Pero también orgullo cuando se llamaba a la unión de la nación y cuando se sentía satisfecha de lo pronunciado por el presidente de su partido.

Inés Arrimadas has sido la responsable de la coherencia en el discurso de Albert Rivera, con su cuerpo asentía cada palabra e ilustraba el mensaje constantemente dándole fuerza y emocionalidad. El cansancio, el estrés y la tensión padecida también se hacía visible por su asimetría facial. Mi compañero Francisco Campos Maya escribe un artículo muy interesante al respecto.