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Lo que no nos cuentan Lo que no nos cuentan

"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

Tenga cuidado con las sonrisas, en cada país se perciben de forma muy diferente

Una sonrisa, por lo general, suele ser una buena carta de presentación. De hecho, numerosas investigaciones de gran valor metodológico apuntan a que una persona sonriente es percibida más favorablemente que una no-sonriente, en concreto a la primera se la juzgará como más feliz, atractiva, competente, simpática, accesible y amable. Estas consecuencias aparentemente claras y evidentes de la sonrisa se supone que son culturalmente universales, sin embargo la mayor parte de la investigación psicológica se lleva a cabo en las sociedades algo especiales (occidentales, instruidas, industrializadas, ricas y democráticas), y además de esto, hay que reconocer que la influencia de la cultura en la percepción social de la conducta no verbal todavía está poco estudiada. Una revolucionaria investigación publicada en Journal of Non Verbal Behavior, aborda esta problemática, fomentando la comprensión del marco cultural que rodea los procesos de comunicación no verbal y revela que en algunas culturas la sonrisa puede dar lugar a atribuciones negativas.

La evidencia anecdótica ya sugiere esta última idea, por ejemplo, un proverbio ruso conocido dice “sonreír sin razón es un signo de estupidez“. El gobierno noruego explica con humor algunos matices de su propia cultura, indicando que cuando un foráneo le sonríe por la calle a los noruegos, éstos pueden asumir que el desconocido está loco (EURES 2010). Autores británicos plasman en una guía popular sobre Polonia la advertencia a los turistas de que la sonrisa a los extraños es percibida por los polacos como un signo de estupidez (Bedford et al. 2008 ). Incluso Darwin ( 1872/de 1998) escribió sobre “la gran clase de idiotas que están constantemente sonriendo …”

Fotografías utilizadas en el estudio

Fotografías utilizadas en el estudio

Las sonrisas son muy diversas en tipos y en posibles significados. Se utilizan para comunicar una gama de diferentes señales psicológicas, incluyendo las emociones positivas, las intenciones sociales, o el estatus social de una persona.

Hay una primera variable en el estudio interesante: la tolerancia de una sociedad ante la incertidumbre y la ambigüedad, que puede desvelar el porqué algunas sociedades no fomentan la sonrisa ocasional. Este es el caso, por ejemplo, de los rusos, que no siempre ven la sonrisa como un signo de calidez, sino que a veces lo consideran una falta de respeto o signo de baja inteligencia. En este sentido, la sociedad es la responsable: cuando la protección de los servicios sociales, la atención sanitaria y la seguridad económica y física colocan ese control de la incertidumbre bajo mínimos, sonreír puede ser considerado de estúpidos, teniendo en cuenta que el futuro puede ser impredecible e incontrolable.

La segunda variable, no menos sugestiva, es: la corrupción. La facilidad de reproducir (fingir) una sonrisa puede, en algunas condiciones, conducir a la desconfianza más absoluta de esta señal y una de las condiciones de escepticismo sobre la honestidad de una sonrisa es la excesiva corrupción en la sociedad. En las sociedades altamente corruptas, los individuos están expuestos a conductas abusivas o falsas relativamente con frecuencia y, por lo tanto, la suspicacia sobre las intenciones positivas que subyacen a una sonrisa puede ser bien fundamentada y justificada. Cuanto mayor es el índice de corrupción de un país los individuos más sonrientes serán percibidos como deshonestos. En otras palabras, la prueba empírica de corrupción degenera el significado social evolutivo de la sonrisa.

En los resultados del estudio, en concreto, se encontró que en Alemania, Suiza, China y Malasia percibían las caras sonrientes como más inteligentes que las no sonrientes, al contrario que en India, Corea del Sur, Japón y Rusia. En temas de honestidad, en Argentina, Maldivas e India se asoció la sonrisa con falta de honradez.

¿Y en España? Pues, no se nos incluyó como muestra en el estudio, aunque si tenemos en cuenta los indices estudiados: corrupción e incertidumbre…

 

 

 

 

6 comentarios

  1. Dice ser Pirómano

    jajajjaj nunca un gesto tan (aparentemente) sencillo tuvo tanta y tan variada repercusión en el mundo!!

    29 Junio 2016 | 11:05 am

  2. Dice ser José

    Con carácter general, sonríe. Sonríe, en serio https://dametresminutos.wordpress.com/2015/01/16/sonrie-en-serio/ vía @jiribas

    29 Junio 2016 | 12:40 pm

  3. Dice ser Genia

    Estupenda entrada para las vacaciones Alicia, como siempre enhorabuena

    29 Junio 2016 | 12:56 pm

  4. Dice ser Juj

    ¿Hay algo que les parezca bien a los rusos? Que amargados son por dios

    29 Junio 2016 | 3:12 pm

  5. Dice ser maria

    que bueno…nunca pensé que una sonrisa pudiera tener algo que ver con la honestidad…aquí tenemos corrupción a toneladas…he podido comprobar por el trabajo..guía en un pequeño museo..durante muchas temporadas..y prefiero una sonrisa..desde luego..ahora..es interesante percatarte si es sincera ..o simplemente se saca de paseo porque toca..

    29 Junio 2016 | 8:00 pm

  6. Dice ser jose javier

    El de la foto es Mr. Jon Bon Jovi

    29 Junio 2016 | 11:19 pm

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