BLOGS

Elecciones generales, 20 de noviembre de 2011

La realidad de los cuidados intensivos pediátricos en el Hospital La Paz de Madrid

Por Enfermeras de la UCIP del Hospital La Paz

Estimado Director General de Coordinación de la Asistencia Sanitaria, César Pascual:

Cuál fue nuestra sorpresa, como la de tantos otros compañeros, cuando ante la información sobre la problemática saturación de las unidades de críticos pediátricos por el aumento de la bronquiolitis (que usted bien reconoce y justifica que es como todos los años, pero por tanto, deberían tener en cuenta, y, proporcionar y administrar los recursos necesarios para esta situación, del tema de la falta de personal, ya hablaremos más adelante).

La Cadena SER publicó un comunicado el pasado 16 de diciembre en el que aparece su nombre y que apunta, cito textualmente: “[…] Cuando hay tantas fiestas seguidas como ocurre esta semana, como no está la plantilla de pediatría al completo sino que está sólo la de guardia, si hay camas libres en las UCIS meten bronquiolitis para que para que los niños estén más vigilados pero, en realidad, si hiciera falta la cama porque llega un niño grave, el niño con bronquiolitis se va a planta y se ingresa al que se encuentra en estado grave”.

Desconozco el ámbito asistencial en el ejercicio de su labor como medico, pero evidentemente tendrá usted asistentes que le mantendrán informado de lo que sucede en las gerencias asistenciales de atención hospitalaria que se encuentran bajo su ámbito. Lo que usted dice es una inexactitud, una difamación y una absoluta falta de consideración hacia el trabajo realizado en las plantas de pediatría por parte del personal médico y de enfermería que durante esta época del año se encarga de niños que tendrían que estar en la UCIP, y lo hacen con menos recursos materiales y humanos.

En la UCIP pediátrica que estamos, actualmente más del 50% de los niños ingresados son bronquiolitis, todos menores de un año. Garantizamos que necesitan un soporte que no es viable en planta, tanto recursos materiales (respiradores, alto flujo…), como asistencia médica (medicaciones, necesidad de intubación, canalización de accesos vasculares centrales…) y de enfermería (aspiración de secreciones, fisioterapia respiratoria, manejo de dispositivos como monitores o respiradores…) que sólo es posible en unidades de críticos.

Enhorabuena por ser capaz de simplificar un problema de salud tan grave como son las epidemias de bronquiolitis tanto para las plantas de pediatría como para las unidades de cuidados intensivos pediátricos. Sus comentarios no tienen desperdicio. Porque ya no sólo es la ausencia de sitio físico para atender estos niños, si no que añadimos la precariedad de la situación laboral en sectores sanitarios como el personal de enfermería por culpa de las políticas de contratación, como por ejemplo cubrir bajas por enfermedad a partir de un mes.

Llevamos cubriendo incidencias, desde hace meses, con la pérdida de días libres que supone (y para comprobarlo tienen los historiales de días trabajados, vacaciones y libranzas, hoy en día informatizados) y por tanto periodo de tiempo personal necesario para descansar, estamos en una situación general de agotamiento tanto físico como mental, lo que es un factor más a tener en cuenta al realizar nuestro trabajo.

Las condiciones actuales de trabajo nos ocasionan estrés, miedo e inseguridad sobre las tareas que realizamos, y ya no porque acabemos agotados, si no por el miedo de que a los niños ingresados les pase algo por un error, por un fallo durante la jornada laboral, que sería evitable si el entorno de trabajo fuera el adecuado.

Nuestra máxima preocupación es la seguridad de los niños. Por eso, queremos respaldar y defender nuestro trabajo y ya hemos puesto en conocimiento del riesgo para la seguridad de los pacientes a nuestros responsables superiores, y las posibles consecuencias de dichas situaciones como falta de recursos humanos, personal no preparado o trabajadores sobrecargados.

Hemos informado a todos, incluida la conserjería, porque sabiendo de esta situación, las responsabilidad ante posible situaciones de riesgo de los niños ingresados, la aparición de un evento adverso para la seguridad del niño, también sería compromiso de las decisiones tomadas en cuanto al personal contratado, el número por turno, y por tanto de quien toma estas decisiones.

Opinamos que es necesaria una remodelación de los tiempos de enfermería. Un nuevo enfoque, porque las circunstancias cambian. Es imperiosa una reserva de personal formado para determinadas unidades que, dada su complejidad (tanto patología del paciente como aparataje, necesidad de intervención rápida o procedimientos y técnicas), son necesarias habilidades, aptitudes y actitudes específicas. Además y por supuesto, que se tenga en cuenta no sólo el número de personal por turno, sino su capacitación para llevar niños de esta complejidad. Porque el eje de nuestro trabajo y profesión son las necesidades de los niños, su bienestar y por supuesto su seguridad.

Dr. César Pascual Fernández, trabajamos con personas, les curamos y cuidamos día a día, acompañamos, enseñamos, aprendemos, y también hay que decirlo, sufrimos y lloramos en ocasiones, son el eje fundamental de nuestro trabajo, hay conceptos como la humanización de los cuidados, la calidad de la asistencia sanitaria, la seguridad de los pacientes incluida en esta última y que gracias a personal insuficiente,se ponen en peligro día tras día.

Usted trabaja con presupuestos, estadísticas, proyectos, etc., labor que no se cuestiona. Pero sitúese en nuestro lugar, dé la cara con pacientes y padres, quítese el traje de chaqueta y póngase el uniforme de hospital y realice una guardia de 24 horas con los compañeros médicos que tienen que decidir qué niño ingresa y a cuál dan el alta, e informe después a los padres dando la cara.

Gracias de nuevo Dr. César Pascual Fernández, y a su superior, el titular de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, el Dr. Jesús Sánchez Martos, por su falta de conocimiento y poco respeto hacia el trabajo que se realiza en las unidades de Cuidados Intensivos Pediátricos. Por supuesto, queda usted invitado a nuestra unidad, y que decida allí a pie de cama, a qué niños les da el alta para que ingresen otros.

 

Los comentarios están cerrados.