El caso del homeópata arrepentido y las acusaciones de soborno

Es curioso cómo escribir sobre pseudociencias le convierte a uno de repente en el objeto del odio de personajes a los que uno no conoce de nada ni le conocen a uno de nada. En alguna ocasión, hace años, manifesté en este blog que no era mi intención escribir aquí sobre pseudociencias, porque mientras otros ya se encargaban de esto con intensa actividad, alguien tenía que dedicarse a escribir sobre ciencia. Y de hecho, esta continúa siendo mi ocupación principal aquí, y la única cuando no estoy aquí.

Sin embargo, disponer del privilegio de este espacio libre, en el que 20 Minutos jamás me ha impuesto una sola directriz respecto a línea editorial, tono o contenidos, me planteaba un dilema. Si quieren, es un concepto anticuado, aquel que llevaba a muchos a alistarse a la guerra porque se sentían comprometidos a poner sus brazos y sus piernas sanas al servicio de su país.

Por mi parte, no milito en ninguna organización de escépticos; de hecho, no milito. En ninguna clase de organización. Hay niños que desde pequeñitos montan una revuelta en casa por un papel higiénico mejor; nunca he sido de estos. No tengo vocación de activista.

Pero cuando uno observa a su alrededor que se está librando una pequeña o gran batalla en la cual la pseudociencia está costando vidas, es imposible sustraerse a la obligación de ofrecer este espacio y lo poco o mucho que uno pueda saber para contribuir a una alfabetización científica que evite muertes evitables. Y digo este espacio, y no estas teclas, porque mi voz contra las pseudociencias está ligada a Ciencias Mixtas. El día en que este blog desaparezca, continuaré como hasta ahora con la que es mi profesión desde hace muchos años, informar sobre ciencia.

Pero hay quienes, comprensiblemente, ven en ello otra cosa. Comprensiblemente, porque puede comprenderse, no que sea lógico ni mucho menos racional. Y puede comprenderse porque así es como funciona la mente humana, no tan lógica ni racional, según quienes mejor la conocen. Y no es un secreto que las grandes industrias acumulan un nutrido historial de maniobras orquestales en la oscuridad para tapar sus vergüenzas, ya sea la contaminación de una actividad, los perjuicios del tabaco, las emisiones de los automóviles o los efectos adversos de un medicamento.

Imagen de pixabay.

Imagen de pixabay.

Que a uno puedan considerarle un hired gun al servicio de esos intereses debería caerme como un halago, ya que supone concederme la suficiente importancia como para pensar que a alguien pudiera interesarle sobornarme. No soy tan importante; no salgo en la tele ni tengo millones de seguidores en Twitter. Pero tampoco voy a explayarme en cómo el anonimato de internet sitúa a cualquier periodista con los ojos vendados ante anónimos pelotones de fusilamiento. Sin embargo, hay algo que sí quiero contar aquí, un caso con moraleja.

El otro día mencioné a Edzard Ernst, un médico alemán. Ernst era homeópata. Comenzó su carrera como un joven médico en una clínica que resultaba ser una clínica homeopática, una práctica que había conocido de niño en su propia casa, pero que no había estudiado en la universidad. Emprendió su carrera con la mente como una pizarra en blanco, y al comienzo le gustó lo que vio: un buen ambiente de trabajo, y pacientes que parecían sentirse mejor con los remedios prescritos.

Según contaba él mismo, fue al conocer los fundamentos de la homeopatía cuando decidió indagar más profundamente en ello. Pero no con el ánimo de desmontar un fraude, sino todo lo contrario: dado que la ciencia no podía explicar cómo funcionaba la homeopatía, ¿estaría equivocada la ciencia? De ser así, sus descubrimientos podrían llevarle incluso al Premio Nobel. Así, emprendió una investigación destinada a analizar con mayor detalle aquellos presuntos efectos beneficiosos de los remedios homeopáticos.

Después de dos décadas de investigaciones, los resultados fueron “una decepción” para él. Todos sus estudios sobre los supuestos beneficios de la homeopatía (excepto algún caso con un preparado de baja dilución que sí contenía ingredientes, como conté ayer) conducían a una misma y única conclusión: efecto placebo.

Durante décadas se creyó que el efecto placebo podía llegar a tener un cierto poder curativo. Hoy se sabe con toda certeza que no es así; ningún placebo cura, sino que solo nos ofrece una sensación subjetiva de bienestar. Como llegar a casa, quitarse los zapatos y recostarse en un sofá. Como el reiki. Y sí, se ha demostrado que también actúa en animales y bebés, aunque explicar los mecanismos que operan en estos casos requiere una explicación más detallada que dejaremos para otro día.

El médico y exhomeópata Edzard Ernst. Imagen de Nederlandse Leeuw / Wikipedia.

El médico y exhomeópata Edzard Ernst. Imagen de Nederlandse Leeuw / Wikipedia.

En fin, el caso es que Ernst comprendió que había estado practicando una medicina que no era tal. Pero nadie puede cambiar de profesión de la noche a la mañana. Otros en esta misma situación han preferido continuar engañándose a sí mismos, no morder la mano que les da de comer. Inicialmente, contaba, se dejó seducir por una idea: al menos la homeopatía no puede hacer daño a nadie.

Sin embargo, una de sus investigaciones le obligó a abandonar la comodidad de este punto de vista, cuando descubrió que muchos pacientes no se sometían a la homeopatía como medicina complementaria, sino como único tratamiento, y que los homeópatas británicos estaban recomendando a sus pacientes que no vacunaran a sus hijos. Y que esta sustitución de la medicina que cura por otra que no cura estaba costando las vidas de muchos pacientes.

Fue entonces cuando su voz comenzó a desplazarse desde una postura neutral hacia una decididamente crítica, en un principio solo a través de sus artículos científicos. Hasta que comprendió que publicar sus resultados en revistas médicas no bastaba, sino que estaba obligado a llevar este conocimiento al público general a través de medios y blogs. De este modo, tuvo que dar un salto incómodo: “No es una tarea que me brinde dinero o amigos; de hecho, es una manera rápida de hacer un montón de (a veces poderosos) enemigos”, escribía. “Pero es una tarea que tiene el potencial de hacer un inmenso bien. Y por eso lo hago”.

Como era de esperar, de inmediato empezó a blandirse contra él la acusación de haberse vendido como mercenario al servicio de intereses farmacéuticos. Entre esos enemigos que Ernst mencionaba destacó el periodista Claus Fritzsche, que convirtió las difamaciones y los ataques personales hacia el homeópata arrepentido en una ocupación prioritaria.

La historia podría haber terminado aquí. Pero no fue así. En 2012 el diario alemán Süddeutsche Zeitung destapó que el periodista Fritzsche recibía 43.000 euros al año de cinco grandes compañías homeopáticas. El sobornado era Fritzsche, no Ernst; y es que mantener negocios como el del pato de los 20 millones de dólares (que conté hace unos días) bien merece un gasto de 43.000 euros al año.

Tras la publicación de la historia, los laboratorios homeopáticos retiraron de inmediato su apoyo a Fritzsche. Arruinado y sumido en la depresión, en 2014 Fritzsche se suicidó. Ernst lamentó públicamente su muerte. Las compañías que sostuvieron a Fritzsche y después le dejaron caer continúan lucrándose de la venta de viales de agua y glóbulos de azúcar impregnados de agua seca.

13 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Dice ser daniel

    He leído con atención su artículo. La actual sociedad, supongo que la de siempre, da opción a opinar sobre un asunto, y poder “demostrar” con ejemplos sobre el mismo; solo que estos ejemplos, si son deterministas, dan solo una versión-opinión y no algo más informativo a nivel global, pues, aunque se dice que científicamente no está probada… tampoco hay nada que demuestre que no sea beneficiosa.
    Mi consideración es que la objetividad es importante, y no caer en esa caza de brujas tan promulgada, pues, aunque ambas partes tengan recursos metiáticos, hay algo que trasciende los intereses del actual sistema, y lo que no interesa es de lo que se habla, y quien más dinero y poder tiene gana la batalla mediática, pero solo esa…

    Saludos

    01 febrero 2019 | 13:02

  2. Dice ser yomismo

    Creo que en todo este escenario falta un poco de autocrítica. Cuando se hacen algunas cosas mal se abre la puerta a otras alternativas y eso colabora con los chamanes.
    Por un lado las grandes farmacéuticas con sus chanchullos que nada tienen que ver con cuestiones médicas o científicas sino económicas. Alargan las patentes de forma innecesaria inventandose cosas, sacandose cosas de la chistera, haciendo lo mismo que los homeopatas. Añadiendo compuestos a los principios activos de forma innecesaria para alargar sus patentes…
    Por otro lado la práctica médica adolece del necesario trato humano: se tratan enfermedades y no personas. Consultas de 5 minutos donde el médico ni te mira ni te toca y se limita a darte una receta sin darte ninguna indicación más que la posología: tantos mililitros cada 8 horas. a veces las unidades de las indicaciones del médico no coinciden con las del producto (te dan las indicaciones en ml y el producto va en cc). Te genera dudas: cuanto tiempo necesitas para que esto funcione? sino funciona que hago? si pasa algo, que hago? me dice 3 pastillas al dia durante 10 días y la receta solo me llega para 5 días…
    Luego está la práctica de dar antibiótico a diestro y siniestro cuando muchas veces no es necesario y otras no está claro que sea necesario, lo correcto seria hacer un seguimiento pero lo cómodo y lo barato es enchufar antibiótico y nos ahorramos el seguimiento.
    Otra práctica: dar medicamentos que no curan nada. Son puramente sintomáticos. Y no te lo dicen. Y si yo prefiero aguantar los síntomas unos días que no son nada mas que molestos en lugar de tomarme algo que no me va a curar? la cantidad de medicamentos para la gripe o el constipado que el mismo lab dice “alivia los síntomas del resfriado”. Sino me dan esa información de forma clara el mismo médico, me está tomando el pelo.
    Al final una buena parte de lo que hacen los médicos de cabecera es lo mismo que los homeópatas: darte algo que no cura para que te vayas a casa contento y no molestes.
    También es cierto que eso es lo que quiere la mayoría de la gente.
    Falta una educación en estos temas. Se enseñan muchas cosas en el cole, pero no se enseña nada de esto, ni de nutrición, ni de primeros auxilios, cosas que son útiles y pueden salvar vidas.
    Frente a esto hay quien tiene tendencia a creer en conspiraciones, a dudar de “lo oficial”, y se lo ponemos muy fácil para que se vaya con un chamán. El chamán habla con él, se está un buen rato, le explica lo que tiene, como va a evolucionar y en muchos casos hace lo mismo que el médico: nada. La mayoría de las cosas, como la tos, cursa la enfermedad y el cuerpo sana por si mismo.
    El problema surge cuando esto no es así, lo que hay es serio y no va a sanar, y el chamán es un radical. por que seamos realistas, la mayoria de los chamanes no quieren problemas y te van a decir que vayas al médico, que él te ayudará de forma complementaria, que lo que tienes es serio. Muchos de esos chamanes son médicos que ven que otros se forran con estas cosas y quieren una parte del pastel. Y poner en la puerta “oncólogo” da prestigio y llama a los pacientes. Conozco un par de casos, y se de buena fe que no trataría a un paciente oncológico sino va al médico. Estos venden que ayudan, que hacen la quimio más llevadera, que así tienes más números de sanar y bla bla bla… le dan al paciente lo que sus médicos no les dan. Los humanizan. Cuando entras en su consulta eres una persona con una enfermedad, una persona que sufre, no como cuando vas al médico que eres una enfermedad que ha traído alguien a mi consulta.
    También he de decir que no todos los médicos son así y que muchos no están de acuerdo con esto pero es lo que hay.

    01 febrero 2019 | 13:45

  3. Dice ser fer

    bueno, un par de magufos homeopatas por arriba….

    en fin.

    falacias. todo se reduce a eso.

    y a la habilidad de hacer pasar falacias por la realidad…

    los comentaristas de arriba pueden tener exito con muchedumbres, en concentraciones de cuñados o alguna situación similar donde la razon y la realidad sean secundarias.

    sin embargo, no valen para una realidad basada en la logica y la razon.

    se hace farragoso discutir con ellos pues no aceptan argunentos validos.

    ya decia el dicho, que si un tonto coge una linde, se acaba la linde y el tonto sigue.

    pues eso.

    01 febrero 2019 | 14:42

  4. Dice ser LLL

    Siendo muy excéctico con la homeopatía no puedo sino opinar que la labor del periodista está alejada de cualquier pensamiento científico y honesto, vergonzante para el pensamiento científico.
    1 El término pseudociencias ya es sesgado y humillante
    2 En ningún caso, aún aceptando la vejatoria denominación se puede incluir el Reiki bajo ese término, no tiene ningún paralelismo con la ciencia.
    3 La experiencia de Mr Ernst puede ser digna de ser contada, pero tal y como se expone no es más que rumorología y verdadera pseudociencia ¿dónde, cuando y cómo se demostró la ineficiencia de la homeopatía por este señor? Los científicos suelen aportar hechos documentados y no cargan sus palabras de inquina sino de datos.
    4 La cruzada personal contra todo lo que no esté bajo el paraguas de la comprensión actual no es profesional ni científica ni filosóficamente aceptable, menos aún manipular con medias verdades como que el efecto placebo está demostrado que no cura. Falso, por el contrario está archidemostrado en estadísticas médicas que la predisposición del paciente es un factor importante en la cura y recuperación de muchas dolencias, el resto lo dejo en su capacidad deductiva.

    01 febrero 2019 | 15:53

  5. Dice ser tecasoft

    no te puedes fiar hoy en dia de casi nada!!

    01 febrero 2019 | 22:30

  6. Dice ser Rannia

    Sr Yanes, el efecto placebo puede curar, de hecho todos los ensayos farmacológicos que se realizan incluyen un porcentaje significativo de curaciones en el grupo de voluntarios que han tomado solo placebo… Le hablo de cualquier ensayo de 4 fases que realizan antes de comercializar cualquier fármaco.
    Habla de la Homeopatía como si ud fuera o hubiera sido homeópata, mire no es lo mismo hablar sin conocer un tema en profundidad por experiencia que de forma superficial… Cuando habla en forma peyorativa del “pato” no sabe ud que cualquiera que conozca lo que está tomando estaría fuera de la influencia de ese supuesto efecto placebo, el efecto nocebo también podría evaluarse. En Homeopatía clásica también se utilizan placebos ¿Pero cómo puede ser…? Diría ud, seguramente. Claro para entenderlo se debe conocer la Homeopatía de Kent, de Boeninghausen, de Hering, Clarke, de Vijnovksy… Tantos grandes homeópatas que han escrito excelentes materias médicas y repertorios, a las que ud no concederá valor alguno. ¿Por qué no se dedica a comentar o criticar sobre otra Ciencia más afín a lo que ud ha estudiado y deja de perder el tiempo desprestigiando algo que no conoce?
    La buena praxis nunca descartará recomendar vacunas o cualquier otro tratamiento farmacológico cuando sea necesario.
    A ver si dejamos el púlpito de la magia negra típico de aquella Inquisición que condenaba todo aquello que no se entendía.
    Saludos

    02 febrero 2019 | 14:09

  7. Dice ser Rompecercas

    Pretender que no cabe la duda ante un procedimiento médico o científico, es mentir. No se puede transmitir esto a la gente. La medicina institucional no es ni divina ni infalible, y como en todo conocimiento o procedimiento humanos, cabe el fallo, el error, y el conocimiento falso, inexacto, desfasado, o superable.

    02 febrero 2019 | 16:25

  8. Dice ser Rompecercas

    Miles de muertos anuales solo por los fallos de medicación…pero luego el problema es la homeopatía.

    En España, no se hacen estadísticas…

    https://www.apoyatusalud.com/errores-mas-frecuentes-medicacion/

    “Y es que los datos son claros, los errores de medicación ocasionan unas 7.000 muertes cada año en Estados Unidos. Es decir, más de los ocasionados por los accidentes de trabajo. Si bien es cierto que la mayoría de estos errores no producen efectos adversos para los pacientes (solo el 0,9% ocasionan efectos adversos), aunque merman la calidad de la asistencia sanitaria.”

    “En España, no se conocen datos recientes de hospitalizaciones o muertes por esta causa, aunque sí los costes que suponen para el Sistema Nacional de Salud, que ascienden a 1.700 millones de euros anuales, según las últimas cifras oficiales del Ministerio de Sanidad correspondientes al año 2011.”

    02 febrero 2019 | 23:39

  9. Dice ser Rompecercas

    Hagamos el experimento: reguemos las plantas con preparados homeopáticos, a ver si les provoca algo…jeje Según tu tesis no debería tener el más mínimo efecto.

    Estás dispuesto a admitir posibles supersentidos por conocer en las plantas, pero no quieres ni oir hablar en algún efecto de los preparados homeopáticos sobre el cuerpo…Perdona, pero me parece contradictorio.

    02 febrero 2019 | 23:57

  10. Dice ser Alberich

    Muy buena entrada del blog. Informativa y clara. Sigue por esta camino.

    Es extremadamente importante dar a conocer este tipo de datos.

    03 febrero 2019 | 01:57

  11. Dice ser Flare

    Hace un tiempo fui a una clinica de estas y despues de 8 sesiones y ningun avance pedi mi inversion de vuelta.

    Al negarse se produjo la denuncia y entonces si me hicieron caso. Que gentuza. Ahora y siempre en manos de medicina oficial, la unica que existe para mi. Una semana de tratamiento y como nueva.

    Gracias a los profesionales del hospital de Valencia. Mil gracias.

    03 febrero 2019 | 02:00

  12. Dice ser Tarkus

    Mi padre prefirio tratarse com medicamentos homeopaticos por dolencias en el pecho, a pesar de que le advertimos que no lo hiciera. Siempre ha sido partidario de ese tipo de remedios, el problema es que no tuvo ningun susto que su cuerpo no pudiera reparar hasta entonces. Huelga decir que su cardiopatia le costo la vida.

    Jamas me perdonare el no haber insistido que fuera a un profesional como toca.

    Mi familia esta destrozada y nunca lo podremos recuperar. Pero puedo ponerlo por escrito para que la gente aprenda.

    Muchachos, huid de estos tratamientos si no quereis sufrir. Ese estafador se fue de rositas porque como no era medico no se le pudo procesar por mala praxis. No dejeis que los vuestros sufran.

    03 febrero 2019 | 02:15

  13. Dice ser yomismo

    fer, para nada, soy antihomeopatas y anti todas esas cosas.
    “una realidad basada en la logica y la razon” dígame, que parte de lo que he escrito no se basa en la lógica y la razón?
    Ha ido usted al médico últimamente? no es cierto que no está ni 5 minutos con el paciente?

    03 febrero 2019 | 10:42

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