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CURIOSIDADES CIENTÍFICAS PARA COMPARTIR

¿Por qué hay personas nocturnas y diurnas?

Por Mar Gulis

¿Eres de esas personas que siempre se duermen en el sofá antes de que acabe la película o de las que encuentran en la noche su mejor momento del día? ¿Eres alondra o búho, dos categorías que describen a las personas según sus ritmos biológicos o cronotipos? La alondra o cronotipo temprano se levantaría muy pronto y tendría su máxima actividad alrededor del mediodía. El búho o cronotipo tardío, por contraste, sería muy productivo de noche, por lo que le costaría levantarse pronto… La mayoría de las personas, sin embargo, perteneceríamos a un tercer cronotipo, el colibrí, que se ajusta mejor al ciclo noche-día, aunque dentro de ellos los hay cercanos a ambos extremos.

Alondra y búho

La alondra representa el ‘cronotipo’ o ritmo biológico temprano, mientras que el búho responde al ‘cronotipo tardío’. //Lip Kee y Greg Clark (Flickr).

¿Y qué supone pertenecer a uno u otro grupo? En internet e incluso en estudios llamados ‘científicos’ encontrarás mucha información sobre la personalidad e incluso el nivel intelectual de alondras y búhos, además de largos párrafos claramente pseudocientíficos sobre cómo afecta a los ritmos de tu vida la hora en la que naciste, por ejemplo. Pero vayamos a lo básico y fundamentado por la ciencia. Las personas (y también los animales, las plantas y casi todos los organismos estudiados hasta la fecha) tienen un reloj interno llamado sistema circadiano. Un reloj que llevan incorporado nuestras propias células y que regula buena parte de nuestra fisiología y metabolismo. Se trata de un mecanismo capaz de generar ritmos en los procesos biológicos que ocurren durante el día o la noche con un periodo de unas 24 horas, como la secreción de hormonas, los cambios en la presión arterial o en la temperatura del cuerpo, los estados de máxima alerta durante el día, los ciclos de vigilia y de sueño, etc.

siesta

Como explica la investigadora del CSIC Paloma Mas, especializada en el estudio de este mecanismo en un organismo modelo, la planta Arabidopsis thaliana, “este reloj es autónomo pues puede seguir funcionando bajo condiciones medioambientales constantes, pero también es capaz de utilizar los cambios de estas condiciones medioambientales, principalmente los cambios de luz y temperatura que ocurren durante el día y la noche, para sincronizarse con el tiempo local”.

En un viaje transoceánico, ilustra Mas, se puede ver bien esta diferencia: “Los primeros días se pasa mal porque el reloj sigue sincronizado con el lugar de partida, lo que produce el conocido jet lag, pero poco a poco el reloj circadiano se va sincronizando con el lugar de llegada y ajusta consecuentemente la fisiología y el metabolismo. El reloj circadiano “se da cuenta” de que no es efectivo por ejemplo “disparar las señales de sueño en mitad del día con un sol espléndido”.

En los mamíferos este reloj se ubica físicamente en el cerebro, en concreto en el núcleo supraquiasmático (NSQ), un grupo de neuronas del hipotálamo medial. El NSQ funciona como un sistema de marcapasos que se sincroniza mediante la información luminosa y es capaz de controlar los ritmos circadianos. Este núcleo interpreta la información sobre los ciclos de luz/oscuridad y la manda a la glándula pineal, que segrega la hormona melatonina, en mayor cantidad por la noche que por el día. Los déficits de melatonina pueden producir insomnio y depresión.

Así que los ritmos circadianos dependen en gran medida de nuestra actividad cerebral, influida por multitud de estímulos externos, como la luz, nuestra jornada laboral (quien la tenga), nuestros hábitos… Ésta sería parte de la explicación científica a la existencia de búhos y alondras. Otros investigadores, como nos cuenta David Talens, biólogo del CSIC y coautor del blog de divulgación Biogenmol, han tratado de buscar una explicación genética al asunto con el estudio del genotipo [conjunto de genes de un organismo] de poblaciones de búhos y alondras, “pero, en realidad, hay mucho por desvelar en este campo, así que nadie se ha atrevido todavía a dar una explicación completa de todo esto”.

4 comentarios

  1. Dice ser konver | toner

    A mi no me mireis que yo soy tan flojo que carezco hasta de sistema circadiano y ritmo biológico. Jeje

    ce285a
    http://www.konver.com/es/hp/10-pack-ahorro-hp-laser-ce285a-compatible.html

    24 septiembre 2014 | 10:44

  2. Dice ser Espartañas

    Porque hay mucho imbécil desgraciado que no sabe cuando es de día o de noche y no respeta a las personas que si lo sabemos.

    24 septiembre 2014 | 18:50

  3. Dice ser Victoria

    Y si reconocen al menos esos dos cronotipos, por que han adaptado el mundo solo para uno de ellos?!?!

    24 septiembre 2014 | 19:09

  4. Dice ser Pedro García Esparza 1ºB

    A mi parecer nuestro “reloj” es capaz de ajustarse a prácticamente cualquier ritmo, pero se sufre mucho tanto psicológica como físicamente al hacer ligeros cambios de horas en las rutinas en cortos periodos de tiempo. Pero si nos adaptamos a realizar nuestras funciones por la noche y descansar parte del día yo opino que podríamos estar adaptados sin problemas a este horario y poder dormir perfectamente en tiempos de alta luminosidad, convirtiéndonos al tipo búho. Aunque, bien pensado, sería una pena perderse la luz del sol durmiendo.

    06 octubre 2014 | 23:37

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