La televisión ha creado un mundo esquizofrénico en el que entre el individuo y lo global no hay nada. Alain Touraine

Entradas etiquetadas como ‘alvaro pombo’

3 en 1: Superchoni07, Eva Hache y Espejo Público

Anoche, después del Gran Festival del Humor de Superchoni2007, lleno de grandes interrogantes:

– Pero Santander, ¿dónde está?”

Fabulosas frases de libro de autoayuda:

– Tía, yo es que creo que eres una acaparadora del habla

O delirantes momentos de confusión, lágrimas y patetismo:

Mira, Raquel bonita, no te salvo más porque eres una llorona histérica…

… ay, gracias, gracias, un abrazo…

¡Raquel! ¡Vuelve aquí que no te han salvado, burracona!

Aguantamos medio despiertos para ver la reentré de Eva Hache, que es un programa que yo supongo de mucha diversión pero que a mí no me mueve un pelo del bigote. Un programa pretendidamente gamberro y transgresor que se queda siempre en la cuchufleta fácil y que se ha convertido en el cementerio de Los Guiñoles, que tuvieron – años ha – grandes momentos y hoy son una mala caricatura de sí mismos.

Afortunadamente el sueño, ese gran consejero, nos impidió asistir a la entrevista con Gloria Estefan cuyas fotos de promoción para el último disco – me cuenta mi amigo JQ, que la entrevistará en breve – parecen las de la bisnieta de Gloria Estefan. O la prima mayor de Faye Dunaway

Así es que esta mañana, francamente queridos, no tenía bueno nada que decir sobre la televisión.

Pero hete aquí que Antena3 me ha regalado hace pocos minutos unos enormes momentos televisivos gracias a ese gran programa concurso que es “Espejo Público” [el concurso consiste en adivinar sobre qué asunto opinará Alvaro Pombo

1. ¿el supuesto micropene de Enrique Iglesias?

2. ¿la época del destape en el cine español?

3. ¿la presunta culpabilidad de los padres de Madeleine?

[la respuesta correcta al final de este post.]

Enorme Espejo Público – público y un poco del Callejón del Gato de Valle-Inclán, la verdad -, donde en apenas media hora he visto aparecer, hablar y hasta moverse a:

Massiel (obsérvese el mensaje que aparece sobreimpreso en la pantalla. Estremecedor):

Silvia Tortosa (y su conejo. Literal):

Mar Flores (la actriz):

Y Susana Estrada (la cantante):

En un monográfico “Destape español” de mucho valor sociológico (y es que la Tortosa ha escrito sus memorias de entonces, la Flores rueda una peli con Sabroso y Ayaso sobre la época e interpreta a un personaje levemente inspirado en la Estrada… dicen)

Un monográfico que ha tenido su gracia.

Aunque lo mejor, lo mejor de todo ha sido asistir al escandalizado comentario de Massiel sobre los padres de Madeleine, que fueron capaces de beberse más de una botella de vino por cabeza en una cena. ¡Massiel, nena, que soy yo! ¡Massiel, reina, que eres tú!

(La respuesta correcta del concurso “¿Sobre qué opina Pombo?” es la 1: el micropene de Enrique Iglesias. Sobre el resto de asuntos no abrió la boca. ¿Pa qué?)

Porno Pombo

Ayer, Pombo ganó el Premio Planeta. Lo que no sé si es una buena noticia para Pombo, para Planeta, o para mí – que adoro la narrativa de Alvaro Pombo, y en especial su capacidad para tratar de modo elegante y despiadado las pulsiones más oscuras y la humana obscenidad (de ahí Porno Pombo).

La maravilla de la obra de Pombo – al menos de la que he leído hasta ahora; no me atrevo con la nueva novela que acaba de ganar el Premio – es la maravilla que produce un escritor raro, un escritor que no se parece a ninguno de sus compatriotas contemporáneos, y que a la vez ha creado una obra que sólo podría haberse escrito en España en estos tiempos.

Pombo habla de Dios. Y de la televisión. Pombo combina referencias pop contemporáneas con una erudición clásica apabullante y enormes despliegues literarios y filosóficos.

Los personajes de Pombo se arrepienten, se torturan, manipulan, se cuestionan, mueren, matan y son capaces de una pornográfica desnudez emocional tan brutal que la lectura de sus reflexiones nos desasosiega. Porque nunca, en la vida, me he encontrado con confesiones tan desgarradoras – y tan contundentes por bien escritas – como las que he encontrado en las novelas de Pombo. Tan obscenas. Tan porno.

Para empezar con Pombo, dos novelas: “El cielo raso” y “Contra natura“.