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Vacunando contra el sarampión en Congo

Por Amos Hercz (República Democrática del Congo, Médicos Sin Fronteras)

Hola de nuevo. Algunos quizás recordéis que ya estuve escribiendo en este blog desde Haití. Mi nombre es Amos Hercz, soy médico, canadiense, y ahora trabajo con MSF en la República Democrática del Congo.

Nunca antes había estado en África. Me sorprendió darme cuenta de que ya conocía a mucha gente en el equipo cuando llegué al proyecto: muchos habíamos coincidido precisamente en Haití durante la epidemia de cólera. Ahora estamos en Kivu Sur para tratar el sarampión.

En mi país nadie piensa mucho en el sarampión, es una fiebre infantil benigna. Y es rara. Gracias a la eficacia de los programas de vacunación, lo habitual en Norteamérica es registrar menos de 100 casos al año. En África, sin embargo, la desnutrición, la carencia de vitaminas y la falta de acceso a la atención médica han hecho que esta enfermedad sea, en niños, la causa número uno de muerte prevenible por vacunación.

El sarampión deja el sistema inmunitario temporalmente débil y vulnerable a infecciones secundarias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que, incluso contando con el mejor de los cuidados, la tasa de mortalidad por sarampión en los países en desarrollo es de un 5%, es decir, 1 de cada 20 niños. Se suele decir que una de las pérdidas más catastróficas que alguien puede sufrir es la muerte de uno de sus hijos. En Congo, son pocas las familias que no han perdido al menos a uno.

 La logística de la vacunación es un quebradero de cabeza… para que funcione, la vacuna necesita mantenerse congelada o refrigerada desde el mismo momento en que es fabricada hasta que es inyectada. Asegurar la refrigeración durante el almacenamiento y transporte atravesando múltiples fronteras africanas es muy difícil.

A eso hay que añadir redes eléctricas que no funcionan, generadores que no pueden mantenerse activos continuamente; refrigeradores que no son fiables, temperaturas que aumentan durante el día, y un sol ecuatorial cerca del equinoccio. Todos estos retos están relacionados con lo que se llama “cadena de frío”: y si hay un solo fallo en la cadena, la vacuna no funcionará.

Establecemos nuestra base en Lemera, en Kivu Sur, para iniciar la vacunación. Las doce personas del equipo nos hacinamos en una casa de dos habitaciones y un baño. No hay muebles en la sala principal, por lo que la llenamos con refrigeradores médicos de la mejor calidad. Los cables, tan gruesos como mi dedo pulgar, serpentean a lo largo de la habitación hasta el panel eléctrico. Tuvimos que volver a cablear toda la casa para poder usar la corriente eléctrica.

 El día en que llegamos, organizarlo todo nos llevó casi hasta la medianoche. Todos los días, nos levantamos a las 5. Yo pensaba que, con tanta gente, habría mucho caos para usar el baño, por ejemplo, pero la verdad es que nos turnamos con una coordinación de lo más tranquila. En media hora, la mayoría estamos ya en el patio colindante donde están almacenados nuestros equipamientos y aparcados los vehículos.

Falta una hora para que amanezca y el aire es todavía fresco. Con el primer rayo de luz, después del frenesí de la organización, se cargan los todoterrenos y diez equipos de vacunación salen al camino.

Uno de nuestros enfermeros participó recientemente en una campaña de vacunación contra la gripe en Canadá. Me contaba que si su equipo de vacunadores podía cubrir una escuela con 180 niños en un día, lo consideraban un logro importante; en esta intervención, cada vacunador, usando jeringas preparadas con antelación por dos asistentes, puede vacunar entre 175 y 240 personas por hora, o entre 1.050 y 1.440 en una jornada diaria de seis horas.

Para romper el ciclo de una epidemia, necesitamos vacunar a más del 90% de la población propensa. En nuestra región, esta cifra asciende a 133.000 niños…

 (Continuará)

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Fotos: Campaña de vacunación de MSF en Kivur Sur, RDC. Marzo de 2011 (© Amos Hercz)

7 comentarios

  1. Dice ser Clica aquí

    Es increible que a estas alturas exista el sarampión en el mundo. Pobres niños.

    23 marzo 2011 | 12:41

  2. Dice ser Madredeunbebote

    Qué pena más grande…. los niños son niños en cualquier rincón del mundo, que haya enfermedades erradicadas en el primer mundo y que otras criaturitas tengan que pasar por ellas…, cuánta desigualdad…qué mundo más injusto…

    http://madredeunbebote.blogspot.com/

    23 marzo 2011 | 13:24

  3. Dice ser Steficool

    Suerte y seguid así!!!! Vuestra labor es enorme!!!!

    23 marzo 2011 | 14:28

  4. Dice ser Maximo

    Fomentando la hiperpoblacion y con ello la rueda ciclica de la pobreza…

    Pero claro, de todo hay algunos que s elucran, y las ONG son para muchos una buena forma de vida.

    23 marzo 2011 | 15:30

  5. Dice ser maria

    hoy en dia la industria farmaceutica es la que manda, en los paises pobres como no pueden pagar los medicamentos pues no hay, es asi, por eso siguen estas enfermedades sin erradicar, es un negocio y si no pagas no obtienes ni vacunas ni medicinas, es triste pero el mundo funciona asi, todo es cuestion de dinero

    23 marzo 2011 | 21:25

  6. Dice ser susana

    maximo, ¿lo que estás diciendo entonces es que hay que dejar morir a los niños de sarampión? Qué comentario más INDECENTE.
    y no sé muy bien en qué se lucran estos poniendo vacunas. Así a bote pronto me parece más cómoda tu vida, haciendo comentarios desde tu casita y tomándote seguro un cafetito, que la de estos tíos trabajando en un país donde hay una guerra (por si no te habías enterado).

    24 marzo 2011 | 10:42

  7. Dice ser Carajo

    El sarampión representa el 1% de la mortalidad infantil y la desnutrición el 33%.

    http://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/spa/2010/09/pdf/picture.pdf

    Evolución historica de la mortalidad por sarampión en España. 1978 año de inicio vacunación.

    http://www.ine.es/inebaseweb/pdfDispacher.do?td=29775&ext=.pdf

    http://www.ine.es/inebaseweb/pdfDispacher.do?td=185808&ext=.pdf

    ¿Por que no nos gastamos el dinero en alimentar bien a los niños antes que en vacunas? A lo mejor con una buena nutrición también reducimos la mortalidad por sarampión…

    29 marzo 2011 | 10:04

Los comentarios están cerrados.