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División de bienes extrema: su novia le dejó y cortó todos los objetos en dos

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Un alemán, despechado por una ruptura de pareja inesperada, cortó por lo sano (nunca mejor dicho) ya que realizó la separación de bienes más radical que he visto hasta la fecha: partió en dos todos los objetos que le unieron a su novia durante los últimos doce años. ¡¡¡Ojo por ojo!!!

Un iPhone 5, cuatro sillas, una cama, una televisión, un ordenador portátil, un sofá, un coche, un tierno oso de peluche… Nada escapó a la hoja afilada de su radial. Cada uno de los elementos fue cortado por la mitad con una precisión quirúrgica. Lee el resto de la entrada »

Finge su propia muerte para no casarse

tuckeralexSe llama Tucker Blandford y los tiene cuadrados. El protagonista de la historia más hilarante y bochornosa del verano es un joven estadounidense de 23 añitos capaz de fingir su propia muerte por no ser capaz de decirle a su novia que no quiere casarse con ella. ¡Y lo hizo con la complicidad de su propio padre! Esto es lo que mi viejo amigo ‘Cilindro’ llama «hacer el avestruz en modo cruel», querido Tucker.

En 2012, La británica Alex Lanchester estuvo de erasmus en Connecticut (EE UU). Allí conoció al citado Tucker y empezaron una relación que la chica consideraba «romántica y perfecta». Terminada su aventura estudiantil en América y poco antes de regresar a casa, la muchacha recibió una propuesta de matrimonio por parte de su enamorado. Sin embargo, el príncipe azul estadounidense le salió rana

Días antes de una boda que nunca llegó a celebrarse, Alex recibió una llamada terrible del que iba a ser su suegro, el señor Blandford. En la misma, el papá de su prometido le anunciaba que no iba a haber boda por causa de fuerza mayor: su hijo Tucker se había quitado la vida lanzándose contra un coche, víctima de una depresión que Alex desconocía. Entre el desconsuelo y la angustia, la joven telefoneó a su ‘suegra’ para consolarse mutuamente en estos momentos de dolor extremo. Sin embargo, se llevó una increíble sorpresa. ¡¡Su novio no estaba muerto (tampoco de parranda)!!

Resulta que al tipo le sobrevino el clásico pánico al compromiso de un chaval de 23 años. A ver, que yo le entiendo, que me parece respetable que no tenga ganas de casarse con esa edad, pero las formas no estuvieron ni remotamente cerca de ser las correctas. Tucker, hombre, si uno tiene agallas se sube a un avión, se presenta en casa de su novia y allí le dice que no hay nada que hacer. Si no es tan, tan valiente, le llama por teléfono y se lo dice de palabra. Si es medio cobarde, le pone un whatsapp de despedida y ya, si es un flojeras cretino, se monta una historia rocambolesca para no dar la cara.

«Lo único que hice fue amarlo. Después de esto no estoy segura de poder volver a amar a un hombre», lamenta Alex, quien añade que «todas las señales de advertencia estaban ahí, yo debería haber intuido que él no quería casarse conmigo. Pero estaba enamorada y era ingenua«. Así, la chica estaba tan contenta planeando uno de los días más felices de su vida hasta que recibió una noticia terrible: su (ex)prometido es estúpido.

Fuente foto: Facebook.

La venganza de la novia: ¡el momento más memorable de la cámara del beso!

Para los no iniciados en la materia, conviene explicar que la llamada ‘kiss cam’ es la cámara que recorre las gradas de los eventos deportivos durante los tiempos muertos en busca de parejas que se besen mientras el resto del público les ovaciona. Se usa, sobre todo, en Estados Unidos, donde el espectáculo siempre va más allá de la mera competición, y se han convertido en una tradición. ¡Hasta los Obama se han besado en público tras ser ‘cazados’ por ella!

La ‘kiss cam’ ha dado muchos momentos divertidos, entrañables y curiosos, pero ninguno de ellos tan ovacionado como el que hoy os traigo. En un partido de béisbol disputado en Fresno, durante un descanso, el operador de la ‘cámara del beso’ comenzó su búsqueda de parejas enamoradas. De repente, se detuvo enfocando a una joven pareja: un chico rubio que hablaba por su teléfono móvil y una muchacha morena. La chica, al verse en el videomarcador, le reclamó el correspondiente beso a su novio quien, con un gesto de desdén, le hace ver que está demasiado ocupado con su teléfono como para detenerse un segundo a besarla (0:05 segundos en el vídeo).

Tras la primera intentona, hubo una segunda (0:25), también fallida, lo que calentó los ánimos de la chica… y de otros aficionados que estaban en la grada y que empezaron a abuchear al tipo. El realizador le dio una tercera oportunidad (1:20) al chaval para enmendar su error, pero niente. El tío seguía con el teléfono y pasando de su novia, que reaccionó con bravura: se levantó, agarró un vaso de refresco y ¡¡se lo arrojó a la cara!! De repente, el que supongo que ya será su exnovio dejó de hablar por teléfono para ver cómo ella se alejaba entre los aplausos del público y acompañada por la mascota del equipo local. ¡Bien por ella! Ese feo no se le hace a una mujer… y menos tres veces.

Sus fotos de boda ¡¡88 años más tarde!!

Fuente: www.lasmadrinas.com (Flickr).

Fuente: www.lasmadrinas.com (Flickr).

¡Ah, el amor! ¡Qué cosas tiene! Tan pronto te dibuja una sonrisa en la cara que te hace parecer idiota como te deja frío y desconsolado. Así, hay parejas inseparables o casos como el de un indio que lleva desde el mes de marzo viviendo en un árbol por una infidelidad de su esposa. Como estamos en Navidad, época de buenrrollismo, la historia de hoy es de las del primer grupo, el de las personas que se aman para toda la vida.

La pareja más acaramelada del año vive en China y ambos son centenarios: él tiene 101 años y ella 103. El matrimonio Wu se unió sentimentalmente en 1924 en una época en la que se vivía con más estrecheces de las que sufrimos ahora. Para entonces, hacía casi un siglo que existían las cámaras de fotos, pero no había ninguna en la pequeña aldea china de la que eran vecinos Conghan y Songshi. Así, no pudieron inmortalizar el momento en el que se dieron el «sí, quiero».

Sin embargo, casi nueve décadas más tarde, la vida les ha dado una segunda oportunidad. Songshi, vestida de blanco inmaculado -como marca la tradición- tomó el brazo derecho de Conghan, quien lucía impecable camisa blanca en contraste con la pajarita negra. Ambos aprovecharon la ayuda de un bastón para mantenerse erguidos y posaron con indisimulada felicidad para la sesión de fotos que habían soñado durante 88 años.

La idea nació de un grupo de vecinos de la pequeña localidad en la que viven, cercana a Nanchong, al noreste de China. Y no quedó solo en la sesión de fotos para la posteridad, sino que hubo fiesta completa, con banquete y tarta. No se ha confirmado si los novios se atrevieron con el vals nupcial pero yo quiero creer que sí. ¡Mis felicitaciones!

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Vive de polizón durante varios meses en la casa de su exnovia

No hay un documento gráfico que dé fe de este suceso, pero sí una denuncia puesta en una comisaría de Charlotte, en Carolina del Norte (este dato sé que no era necesario, pero tengo que hacer méritos y se me ha ocurrido que no está mal demostrar que sé algo de geografía). La denunciante es Tracy y del denunciado no sabemos su nombre, pero sí el motivo, que es lo que nos importa. Llamemos al denunciado ‘Mr. Hardface’, resultado de juntar face (cara) y hard (duro/a).

Para poner en contexto la historia, hay que aclarar que ‘Mr.Hardface’ estuvo saliendo durante un tiempo con Tracy, que decidió mandarle a paseo una lluviosa tarde de otoño (vale, la fecha de la ruptura no es 100% exacta). Años después, tras varios pasos por la cárcel por delitos menores, el caballero de la historia decidió instalarse en casa de su ex. Suena raro, pero podría darse el caso de que Tracy fuera un alma caritativa y alojase a ‘Mr. Hardface’ para echarle una mano en tiempos revueltos. Pero no. Es mucho más rocambolesco. El tío se coló sin permiso y estuvo viviendo unos meses en el falso techo de la casa en la que Tracy vive con su marido y sus cinco hijos, al lado del conducto de ventilación.

Durante esos meses, la familia oía ruidos extraños en el techo, pero pensaron que algún animal se habría colado por los conductos de ventilación. Hartos de no poder dormir porque los ruidos iban a más y asustados porque el techo vibraba en exceso, tanto que se cayeron clavos de algunas vigas de madera, un sobrino de Tracy subió para echar de allí al animal. La sorpresa fue que el intruso no era el tipo de animal que esperaba encontrarse, sino un tío con mucho morro.

Sobrepuesto del susto, el sobrino le dijo a Tracy que llamara a la policía, que llegó tarde a la «escena del crimen», como nos han enseñado que pasa en el cine. El tipejo ya se había fugado, aunque se dejó olvidadas algunas pertenencias, incluidos un par de botes en los que hacía sus necesidades (perdón por lo escatológico). Pero no contento con vivir de polizón, ‘Mr. Hardface’ rizó el rizo con una tropelía más. El sinvergüenza había hecho un agujero en el techo de la habitación de su ex para espiarla sin reparos. ¡Qué manera más fea de agradecer la hospitalidad de Tracy!