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La mejor forma de evitar excesos navideños

Los habrá que celebren que en este blog no se haya hablado de la Navidad hasta el momento. También alguno dirá que por qué demonios no he dicho nada de estas entrañables fiestas. Bueno, pues para intentar contentar a unos sin fastidiar a los otros, voy a daros una recomendación (cara) para combatir los excesos navideños. Quizás no para este año, pero puede que os sirva para el año que viene.

Seguramente estáis dentro del grupo de personas que se ha puesto hasta arriba de comida durante el pasado fin de semana, ¿verdad? Pues si en lugar de engordar queréis adelgazar durante estas fechas, os traigo la solución por el módico precio de 2.300 euros: un campamento navideño de ejercicio que he visto publicado en la prensa británica.

En Norfolk  (Reino Unido), han tenido la ocurrencia de montar un campamento llamado No1 Boot Camp en el que durante una semana quienes se apunten tienen la oportunidad de evadirse de las reuniones navideñas (no verás la cara a tu cuñado ninguno de estos días) mientras recuperan el tipín de cara al año que estamos a punto de estrenar.

¿Te imaginas levantarte a las 6.30 horas de la mañana y ponerte a hacer ejercicio con un gorrito de Papá Noel? ¿Comer patatas asadas y coles de Bruselas? Pues si es tu sueño… primero háztelo mirar y después apúntate a este campamento, porque tendrás la fantástica oportunidad de comer 1.500 calorías (si eres hombre) o 1.300 (si eres mujer) y quemarlas en un santiamén.

Es el plan ideal para un español medio que quiera renunciar a todo lo bueno: te dejas un pastizal en madrugar, comer mal y renunciar a la siesta. Sí, muchachos, tampoco hay siesta que valga, porque después de comer hay que ponerse las botas de otra forma: si te apuntas, tendrás que hacer una caminata de ocho kilómetros para bajar la comida.

Dice la fundadora de este campo de concentración mal llamado campamento, Karen Fitzpatrick, que la respuesta ha sido buenísima porque hay mucha gente que no quiere pasarse estas fechas delante de la televisión inflándose a comer. Hombre, si nos ponemos especialitos podemos decir que sí, que además es como unas vacaciones en un “todo incluido” porque a partir de las 18.30 h (hora del té en el campamento), te dejan tiempo libre, cual excursión del cole.

PD: Vale que los amigos invisibles, las cenas de empresa, las quedadas con gente que no ves durante el año, las reuniones familiares, las comilonas sin sentido y la programación televisiva pueden ser un coñazo, pero… ¿es esto mejor?

Una felicitación navideña muy especial

Los más despistados habrán descubierto hace unos días que ya se acerca la Navidad. Uno está tan tranquilo en casa cuando de repente te llenan la tele de anuncios de perfumes y juguetes, cuando te iluminan las calles, cuando te disfrazan a Trolly de Papá Noel… y en ésas, llega un vídeo navideño de felicitación.

Pues bien, los militares del buque británico HMS Ocean han sido de los primeros en lanzar su vídeo, aunque todo tiene un motivo. ¿Recordáis la web que grababa la vuelta a casa de los militares estadounidenses? Seguro que sí. Los militares llegaban a casa sin avisar después de varios meses fuera y grababan la sorpresa. Pues si en lugar de dar la sorpresa lo que quieres es gritar a los cuatro vientos que vuelves a casa por Navidad, tienes dos opciones: o hacer un anuncio de turrones o un playback de Mariah Carey.

El tema está en que, como los muchachos del HMS Ocean no deben ser muy de comer turrón, decidieron hacer un vídeo interpretando el All I want for Christmas is you de la cantante Mariah Carey (desconocemos si lo de hacerlo en playback es también un homenaje a la artista estadounidense). Estos chicos, que estuvieron en Libia, han pasado siete meses en el mar y decidieron celebrar el fin de la travesía con pelucas, sujetadores y banderas.

El vídeo fue idea de Kelly Cleeve y Mick Wakeham, teniente y contramaestre respectivamente, lo grabaron en solo dos días y tenía por objetivo proporcionar a los muchachos “algo de diversión” y ponerles una inyección de moral. Sí, de moral, de moral, que si no llega Yannick Noah y los ojos le hacen chiribitas.

Lo que iba a ser un guiño a la familia y los amigos ha terminado siendo un viral que ya han visto más de un millón de personas y que ha sido retuiteado por la propia cantante, que confesó que le habían dado “una alegría”. ¿Sabéis lo que os digo? ¡Que menos guerras y más playbacks, #hombreya!

→ OFF-TOPIC

Sí, sí, sí… sé que muchos estaréis pensando que esta vez para el clásico del sábado no he hecho nada, que dónde está la porra de famosos que publiqué el año pasado, que si tan madridista que digo que soy cómo es que no he hecho ningún pronóstico, que si el Baby Barça,  Mendes y Fran Sol, y todas esas cosas. Bueno, bueno, bueno… que sepáis que me he jugado la vida por vosotros, pero he conseguido una instantánea mítica y oculta hasta el momento. ¡Mourinho en el colegio!

Ah, y avisad a mis jefes que yo el lunes no voy a trabajar. Ya si eso #quevayaKaranka

Asalta una casa, le pone la decoración navideña, y se queda viendo la tele

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Lo siento. Pido perdón porque a veces olvido que un gran poder conlleva una gran responsabilidad y tener un blog donde poder decir lo que te dé la gana y te lean quince o veinte es peligroso. Corres el riesgo de que la gente imite algo que has publicado, el famoso “efecto llamada”. Así pues, ahora mismo en cualquier parte del mundo podrían estar construyendo un búnker antizombi, conduciendo mientras toman café, usan un portátil y escriben o cosas peores, como por ejemplo mordisquear sofás para ver qué sabor tienen. Lo siento.

Me declaro parcialmente culpable de lo que ha hecho Terry Trent, porque seguro que leyó en el blog lo que había hecho Jason Leon Bastrom y lo copió. Os cuento…

Quitar la decoración navideña es un coñazo procedimiento tedioso, ¿verdad? No obstante, ponerla tiene su encanto: que si un árbol por aquí, que si unas figuritas por allá… parece que se respira buen rollo en la casa y si hay niños de por medio, más aún. Pues ahora que estáis en situación, decidme: ¿cómo os sentiríais si un día volvéis a casa y os encontráis con que un desconocido os la ha decorado de Navidad?

Eso es lo que hizo Terry Trent (44 años), el protagonista de nuestra historia de hoy. Una familia de Vandalia, Ohio (Estados Unidos) volvía a su casa cuando el niño, que fue el primero en entrar, descubrió que había un hombre sentado en el sofá viendo la televisión. Dio una voz a su madre, Tamara Henderson, que estaba en la puerta y llamaron a la policía, según recoge la prensa local.

El hombre que estaba en la casa era Terry, aunque desconocemos si estaba viendo Bananas en pijama o Dora la exploradora. Lo que sí sabemos es que llevaba un cuchillo en el bolsillo y que intentó ser amable con el niño, asegurándole que no le iba a hacer daño.

“Cojo mis cosas y me voy”, dijo el bueno de Trent, que evidentemente no pretendía ser un estorbo. Lo más probable es que le hubiera llegado la inspiración decorativa y ya tuviera su casa ambientada en la Navidad. ¿Qué puedes hacer en esos casos? Es obvio, lo que hizo él. ¡¡¡Irrumpir en una vivienda cualquiera, encender unas velas, poner la tele a todo volumen y dar rienda suelta a tu creatividad!!! Cualquiera en su situación habría hecho lo mismo.

El problema está en que la sociedad castiga a la gente creativa como Terry (no confundir con Terry de Gran Hermano ni con el jugador del Chelsea John Terry, ni con el jugador de Dallas Jason Terry… estos tres no son creativos) y la madre, lejos de entender lo normal de la circunstancia (un extraño que se cuela en tu casa con un cuchillo y te pone los adornos de Navidad, ¿hay algo más inofensivo?) insistió con eso de que viniera la policía. Y vino.

Los agentes se llevaron a Terry, que intenta recuperar la moda de llevar bigote (ojo que está a puntito de volver, ¿eh? Como mi peinado), diciendo que probablemente había tomado drogas y que ya tenía antecedentes por consumo de sustancias prohibidas. No sabemos si quitaron la decoración en casa o aprovecharán con ella puesta hasta el 7 de enero (¿cuándo se quita? ¿hay una fecha para ello?).

PD: Ahí se va otro héroe, un hombre cuyo único delito fue tener un gran espíritu navideño (bueno, y colarse en casa ajena con un cuchillo, eso también, claro).

No hay que llevar a los niños a la tele

BecConsejo: “Aprende a regalar”

¡¡Buenas!! ¿Cómo se ha portado el gordo de la barba? ¿Y Papá Noel? En fins, espero que todo haya ido decentemente durante estos tres días en los que yo he estado dedicado al recogimiento espiritual. Como todavía estamos con las Navidades pallá y pacá, voy a comentaros una historia que os va a servir de cuento y fábula a la vez. Lleva por nombre: “No hay que llevar a los niños a la tele” (sí, sé que lo pone arriba, pero igual hay algún despistado…).

Cada uno conoce a su hijo, aunque supongo que todos nos se engañan un poco y creen que es mejor de lo que es. Quiero pensar que los padres del gamberro del cole (aún recuerdo al de mi clase, un rubio con muy mala idea) piensan que son cosas de niños. Por ello, cuando tu hijo es un cabroncete joven algo díscolo, imagino que dirás “esto es una época, ya pasará”.

No obstante, si ves que tus amigos le ríen las gracietas mirando a otro sitio, tapándose la boca, o diciendo “madre mía, madre mía”… no lleves a tu niño a la tele. Por lo que pueda pasar. El ejemplo de hoy se llama Michael Helms, pero es extrapolable a más críos.

Michael es famoso porque el año pasado se cogió un rebote [que ni Felipe Reyes] por Navidad le regalaron libros. ¿LEER? ¡¡LA NAVIDAD LA INVENTARON PARA GASTAR Y NO PENSAR!!! ¿¿ES QUE NADIE ESCUCHA A HOMER SIMPSON??

Ante vosotros, la mala leche de Michael.

¿Visto? Bueno, no es que rompa las paredes con las tapas ni que arranque las hojas y se las haga comer a sus padres una a una, pero parece claro que no le ha gustado el regalo. Los hay que piensan que eso es el arrebato de un momento, que ya sabe comportarse, que blablablabla (bueno, lo de “blablablabla” no sé si alguien lo piensa, lo decía por rellenar, pero que si alguien piensa así en plan críptico no lo voy a excluir); decía que algunos creerán que Michael ya ha cambiado, que entonces tenía tres años.

¿Lo llevamos ahora a la tele, con cuatro? Si van al programa de Juan y Medio y se portan como es debido… ¿por qué no en la tele yanqui? Bueno, pues… porque es mejor no llevar a los niños a la tele.

El vídeo de su regreso no os lo puedo poner porque me da muchos problemas al incrustarlo, pero os dejo algunas capturas para que os hagáis una idea. Poneos en situación: la madre trata de convencer a los presentadores de que su hijo es un buen muchacho, al que le gustan los libros y se sabe comportar mientras él…

Al final le regalan un Woody y dice… ¡¡ÉSTE YA LO TENGO!!! Suerte que mamá al final le convence para que dé las gracias… jejejeje.

PD: Trolly, estoy en un sinvivir. ¿Qué opinas de mi post?

Un accidente navideño que quizás os altere los planes

BecConsejo: “Piensa planes hasta el D

¡¡¡FELICES FIESTAS!!! La verdad es que no sé cómo tenéis planeado pasar la Navidad. Sé que no me incumbe, pero como a muchos de vosotros (JJ, Ari, Cara, Gaby, MC, Meri, Delia, gentes del Facebook y del Twitter, etc.) os he cogido bastante cariño, me tomo la molestia de entrometerme para avisaros de una información clasificada a la que he tenido acceso.

Algunos creerán que Julian Assange me ha enviado un correo contándome algo. Nada más lejos de la realidad. Lo que hoy os cuento no lo sabe ni el propio creador de Wikileaks. Lo he descubierto yo solito. AVISO URGENTE A LA POBLACIÓN (vaya, parezco el Homo APM?): los regalos de Papá Noel peligran. Todos.

Sé que suena a argumento de película navideña, pero esta vez es más real que nunca. Chavales, a vuestras trincheras, esconded a vuestros hijos, a vuestros sobrinos, a vuestros padres en el caso de que tengáis -17 años y vuestros progenitores sean niños (un viaje en el tiempo lo explicaría todo). Papá Noel no va a traer regalos.

“¿Y por qué, becario? ¿Por qué no vendrá Santa Claus este año? ¿Tan malos hemos sido?”, me preguntaréis. A ver, no quiero que os ofendáis, pero quien más quien menos acumula algún pecadillo en el zurrón. No obstante, ése no es el motivo. La razón, la explicación de todo esto, la información a la que tuve acceso, la encontré al asomarme al balcón de mi casa. Papá Noel…

Sí, jóvenes. Soy el encargado de traer la mala nueva: Papá Noel ha sufrido un inesperado accidente. Yo le encontré así, en el suelo. Bajé y comprobé tristemente que no tenía pulso. No hay nada que hacer. No tendremos regalos.

No sé muy bien qué habrá pasado, ni cómo podemos enmendarlo. Si alguien tiene a Tim Allen en Twitter que pruebe a avisarle, porque como ha hecho tantas veces de Papá Noel igual hace el apaño. Ays, estoy conteniendo las lágrimas, embargado por la emoción, roto por dentro… Gabinete de crisis. ¿Qué hacemos sin Papá Noel?

¡¡PUES PEDÍRSELO TODO A LOS REYES MAGOS, CLARO!!!

PD: Por cierto, aprovecho para recomendaros una serie que echan por Internet: El Piso. Tratadles bien, que son buenos muchachos.

PD2: Hoy os quiero presentar a un nuevo colaborador, que si todo va bien estará con nosotros el año que viene. Se llama Trolly y nos aportará en muchos posts su visión trollera de las entradas. Aquí va su primera intervención.

¡¡Ya no sé qué hacer para ahorraros trabajo!!

Pon nota al becario en su debut

Era mi primera gran oportunidad y me he ido con la sensación de haberlo hecho de pena (Sara, al menos tú, anímame, por favor) y harto de los niños, de los números y de Papa Noel, por ser un Gordo Navideño. ¡Qué pesados, por Dios! Dice siempre ‘Madrileñodecasta’ que para torturar a sus becarios va a usar los vídeos de mis monos de plástico. ¡Ni hablar, hombre! Pon un vídeo de niños de San Ildefonso cantando números.

No tengo nada en contra de los chavales, que al fin y al cabo hacen su trabajo (y mejor que yo, por cierto), pero es que son muy pesados.

Además, me he perdido casi todos los premios. Especial rabia me ha dado cuando me he quedado casi una hora escuchándoles… y nada. Justo al subir, han cantado un quinto.

En resumen, que los únicos momentos en los que he podido respirar han sido cuando dos de las niñas han aprovechado para beber agua.

¿Por cierto… soy yo el único que ha oído a una de las pequeñajas decir: “¡Cuánta gente!”?

Será que me ha pillado justo al lado del altavoz. De las pocas exclusivas que he podido cazar. Aún así, me gustaría saber con qué sabor de boca os he dejado.

PD: Si tuvieras que evaluar mi cobertura informativa en el sorteo de cero a diez, ¿qué nota me pondrías?

PD2: Como veis en la foto, no a todos les han molestado los niños. De hecho, los hay que son capaces de quedarse dormidos pese al escándalo.

PD3: A modo de recordatorio os dejo la que hasta el momento es la mejor entrevista de mi vida (a base de tópicos).

¡¡¡Es mentira!!! ¡¡No le ha tocado!!

Ha salido el segundo premio. ¡¡Y yo lo he visto!! De repente, todas las cámaras se agolpan en un mismo punto. Y todos… ¡le ha tocado! ¡lo tiene!

Yo, con mi minicámara no podía aspirar a mucho, así que he optado por subirla un poco, acercarme, dar una vuelta a ver qué hacía la gente… y entonces alguien me ha hecho ver la luz:

“¡Que no le ha tocado!”

Le ha fallado un número. Aún así ha acertado los tres últimos, que ya es más de lo que llevo yo.

Me voy pitando que seguro que el Gordo me está esperando.

He aprendido: ya pregunto tópicos

Me he dado cuenta de que lo estoy haciendo mal, rematadamente mal, peor que nunca.

Por eso me he acercado a todos los periodistas que he encontrado y he puesto la oreja: ¿qué preguntarán? ¿cómo acertar? He cogido las que más se repetían y he hecho mi propia entrevista, que os adjunto justo aquí debajo.

Cuando he terminado y me he parado a pensar, mientras le explicaba a la señora que soy becario y ella me deseaba suerte para que me contrataran, he descubierto que les he preguntado todos los tópicos, absolutamente todos los que hay alrededor de la lotería.

Bueno, salvo el de qué harían si les tocara el Gordo y por qué la serie de mis monos no termina de triunfar.

Estoy rodeado de ángeles

Estoy rodeado de ángeles. Los ángeles de la lotería, que han venido llenitos de décimos a ver si les toca una pedrea. Segunda parte del mundo friki que me rodea en el Sorteo.

Al fin he podido fotografiar al hombre de la chapela gigante, y me he dado cuenta de que lo que lleva no es una chapela, aunque no me atrevería a decir qué tipo de sombrero es.

Por cierto, he ido al baño y es que hasta en el W.C. las cosas son diferentes. No sólo parece sacado del siglo XIX, sino que además hay un cartel que te invita a ser limpio y educado, ya que estamos en casa ajena:

“No explota. No da calambre. Entonces, ¿por qué no usar la escobilla?”

Lo más friki del sorteo

El salón se llena de frikis y toda la prensa se pelea por ellos. Además, a ellos les gusta. Hay varios que están disfrazados de Papá Noel y un señor con una chapela más grande que el propio bombo.

Aunque los que más destacan son el noble y el recién levantao que, para más inri, vienen juntos.

Al noble le ha entrevistado hasta la televisión alemana y yo, con un poco de morro, me he acercado también, con mi cámara de fotos y le he dicho… ¿te importa si te grabo? El resultado ha sido éste.