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Las ‘manzanas fantasma’ sorprenden a los habitantes de Míchigan

Extraño fenómeno el que ha ocurrido en Míchigan (EE UU). ¿Será de esos que sirven para abrir el programa Cuarto Milenio a bombo y platillo? O-O

Tras una fuerte helada, de esas que dejan la nariz más roja que la de un payaso, aparecieron las denominadas ‘manzanas fantasma’. ¿Una fruta de otro mundo? ¿Un ‘postre alienígena’ que llega cada invierno? ¿Alguien en la sala capaz de arrojar algo de luz sobre este misterio? Lee el resto de la entrada »

Pasa cinco días atrapada en su bañera

Una mujer de Míchigan (EE UU) fue prisionera de su propia bañera después de no poder alcanzar la barra en la que suele apoyarse para salir. Alison Gibson dijo, en una televisión local, que se sentó en la baño pero que no pudo salir porque fue incapaz de agarrar la barra.

Me quedé sentada y grité pero nadie me escuchó“, comentó Gibson de 54 años, que vive sola en un domicilio a 100 kilómetros de Detroit. “Cuando notaba que me enfriaba, abría el agua caliente, y cuando tenía sed, tomaba un trago de agua fría. Así pasé los días y las noches“, añadió. Lee el resto de la entrada »

Devuelve con intereses 800 dólares que robó hace 30 años

dinero-sobreNunca es tarde para pedir perdón por una mala acción, como acaba de dejar claro un veterano ciudadano de Hastings, Michigan. El hombre robó 800 dólares en una tienda hace unos 30 años y, después de tres décadas de mala conciencia ha devuelto el dinero, con intereses, y se ha disculpado por carta ante el caballero al que birló la pasta.

El ladrón envió una carta a la policía local en la que incluía una disculpa cargada de erratas y 1.200 dólares en billetes de cien. La disculpa se puede traducir así:

“Sheriff y Canal8 de noticias,

Busco ayuda para localizar a un hombre al que debo dinero. Su nombre es (    ). Hace muchos años, algo así como hace 30 años, él tenía una tienda en Middleville. Creo que se llamaba Middle Mart o algo así. En cualquier caso, hice algo muy malo de lo que estoy avergonzado y he vivido con esta culpa. Hice algo horrible, rompí su tienda y robé dinero de su despacho. Eran unos 800 o así. Envío algunos intereses, por eso los 1.200 que mando al sheriff. No puedo empezar a decir cuánto lo siento, pero he vivido con la culpa durante demasiado tiempo. Rezo porque el señor (      ) siga aquí y espero que lo encuentren o le den esto a su familia si no. Intenté buscarle y puede que tenga algunos familiares (      ) Quizá en el distrito de Alto o Lowell. Si lo encuentran, díganle que fui un estúpido hombre tonto cuando lo hice y que lo siento”.

La carta es anónima y el sheriff local, Bob Baker, aseguró que la policía no investigará para encontrar al remitente, ya que ha pasado mucho tiempo desde el robo. Suponemos que se le hará llegar el dinero al ex propietario de la tienda asaltada, que tuvo que traspasar el negocio a finales de los 80.

Arrepentimiento del ladrón al margen, hay un par de dudas que me llevan intrigando desde que empecé el post:
1. ¿Es que no hay sobre con dinero que no tenga una procedencia turbia?
2. ¿Enviará dentro de unos años Bárcenas un sobre con 40 millones de euros a la policía?

Un niño de 7 años conduce durante 30 kilómetros para ir a ver a su padre

BecConsejo: “Vigila a los niños”

Todos hemos tenido siete años (confío en que no se le permita acceder al blog a niños de seis o menores), pero pocos han tenido a su alcance un coche automático. Y de esos pocos, una minoría se ha planteado montarse y conducir hasta un sitio cualquiera (ya sea La almeja borracha, La teta enroscada o el bar de Moe). Pues bien, dentro de los pocos poquísimos que piensan en eso… tenemos uno que dijo: “¿Por qué no?” y condujo durante 30 kilómetros.

Se trata de un niño estadounidense de 7 años que cogió el coche de su padrastro (un Pontiac Sunfire rojo, por si a alguien le interesa) y condujo durante algo más de 30 kilómetros alcanzando velocidades de hasta 80 kilómetros por hora rumbo a casa de su padre.

Esto pasó en Michigan, porque si pasa en España ya imagináis lo que habría ocurrido. Primero: habría salido en Callejeros. Segundo: un conductor se habría cruzado con él y, en lugar de avisar a la Policía, diría a su copiloto: “¿Ves? Si es que la Policía no está nunca donde tiene que estar. El otro día me salté un Stop y me multaron. Ahora va un niño de siete años conduciendo y nadie le dice nada”.

No desesperéis… sí le dijo la Policía, sí, pero primero tuvo que alcanzarlo. Nuestro pequeño protagonista conducía en pijama y descalzo, pero le pisaba al acelerador (¡cuánto daño han hecho los simuladores!).

Cuando los agentes consiguieron que detuviera el vehículo (y no fue fácil), encontraron al pequeñajo llorando y diciendo que quería visitar a su padre. Según la prensa norteamericana, la madre de la criatura había tenido turno de noche y le dijo al niño que la despertara a las 10 de la mañana, justo cuando el muchacho cogió el coche. Vamos, como para pedirle un favor.

Dice el jefe de la Policía que nunca había visto conducir a un niño de siete años y que se alegra de que nadie saliera herido porque, al fin y al cabo, conducir conduciría pero tanto caso a las señales como un perro a los colores… ninguno, vamos.

Y ahora… una simulación: así pasó, en dibujos animados (esta semana, si saco tiempo, os hablo de estos genios que conocí gracias al crack de Hernán Zin).

PD: Esto supera con creces a mi mayor trastada, que fue tirar los juguetes por el balcón porque había un perro ladrando. ¿Cuál ha sido vuestra mayor travesura?