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Ideando formas divertidas de boicotear las fotos y los vídeos

¿Harto de salir siempre sonriendo en las fotos? ¿Harto de las sonrisas falsas que duran solo un clic? El otro día os sugería una forma de boicotear fotos típicas, como la de la Torre de Pisa, ¿lo recordáis? Pues bien, hoy vamos a intentar perfeccionar la técnica, para aplicarla a cualquier tipo de fotos y vídeos.

La primera es muy sencilla. Es más, seguro que alguna vez lo habéis hecho hasta sin querer. Para que me entendáis mejor, os voy a poner un ejemplo real: hace no demasiado fui a Riviera Maya y contratamos a un guía local, Juan Carlos, que llevaba encima una cámara y nos hacía fotos. Todo muy normal hasta que al final de la excursión nos confesó que no había hecho ninguna foto, sino que grababa pequeños vídeos. Es decir, que cuando nosotros posábamos y sonreíamos de forma artificial, él nos estaba grabando. Captaba la naturalidad con la que nos comportamos después de posar y luego nos pasó todos los archivos en un CD. Nos contaba el guía que así quedaban al descubierto todos los que meten tripa, ponen su perfil bueno y demás chorradas.

Os ha pasado alguna vez, ¿verdad? Sí, seguro que después de grabar un vídeo no habéis cambiado la pestañita y os habéis puesto a hacer una foto que generalmente acaba con un… “Ah, espera, que estoy grabando un vídeo” y ese archivo va directamente a la basura, porque nadie lo quiere. Ahora bien… ¿qué pasaría si hiciésemos como Juan Carlos? El director Dean Fleischer-Camp ha tomado nota de ello y ha creado Smile, un vídeo que lleva más de 300.000 visitas en YouTube y en el que podemos ver a un montón de gente poniendo caritas para fotos que nunca fueron sacadas.

¿Satisfechos? Bueno, pues aún hay más, para que veáis que soy un buen becario que se preocupa por todos vosotros. Si esta idea no os sirve, siempre podéis optar por algo más tradicional: bailotear detrás de una foto o un vídeo, para darle un aire más desenfadado a las imágenes.

Por si no tenéis muy claro cómo hacerlo, los profesores del instituto Abby Kelly Foster, en Estados Unidos, os dan una clase práctica. El vídeo que os adjunto a continuación se supone que iba a ser una sesuda reflexión de los estudiantes sobre el año escolar, pero los maestros no estaban del todo de acuerdo.

Por eso, en venganza de todos los profesores saboteados, en venganza de todas las bromas que Bart ha gastado al director Skinner (es gritar Skinner y sentirme el inspector Chalmers), por todo eso y porque ese tipo de vídeos suelen ser un coñazo, los profes, capitaneados por el de Historia, decidieron dar otro aire a las imágenes con este resultado:

PD: Se nota que los exámenes finales están a la vuelta de la esquina y eso pone nervioso a cualquiera. Yo reconozco que cuando llegaban estas fechas me cambiaba un poco el ánimo y el que más me solía sufrir era mi amigo @soy_yuma.

PD2: Estudiantes, ¡aprovechad esa vida que tenéis ahora, porque luego no os espera nada mejor!

En busca del peor fotógrafo del mundo

Después de tres años, hay algunos que no entienden el modo de vida becario. Es algo así como una versión mejorada de “La vida pirata la vida mejor”, donde buscas innovadoras formas de dejar a tu pareja en San Valentín y preparas tu futuro cambiando los libros por las chuletas. Sin embargo, los hay que no comparten este modo de vida arrastrado y yo los respeto. Los baneo,  pero los respeto. Yo soy muy de respetar a mi forma.

Siguiendo en esa línea de ofrecer la cara B de la vida, llega el post de hoy. No sé vosotros, pero yo estoy harto ya de encontrarme con gente con talento. En el mundo hay una sobredosis de talento que no nos está llevando a ningún sitio práctico, solo a profesar odio y rencor. Miradme a mí, por ejemplo, que cada vez que veo a gente como Berto Romero o Luis Piedrahita me corroe la envidia y pienso… “si jamás voy a superar a gente como ellos haciendo las cosas bien, ¿qué puedo hacer?”. Hasta que un día encontré la solución. Si no puedes hacerlo mejor, tu opción es hacer las cosas mal, fatal, horrible, tan mal que destaque sobre todas las cosas de lo lamentable que lo estás haciendo. [Y así fue como nació El blog del becario]

Ahora bien, torpes e inútiles del mundo, que sepáis que no estamos solos. Simplemente tenemos que organizarnos… y en Reino Unido nos llevan ventaja.

Allí, una web está haciendo un concurso en busca del peor fotógrafo británico y la competencia, ahora que el concurso ha entrado en su recta final, ha resultado ser bastante dura. Gente con la cabeza cortada, fotos borrosas, dedos en el objetivo… en resumen, una forma de huir de buenos fotógrafos como Jorge París, que lo único que hacen es provocar envidia con sus fotos. ¿Por qué tenemos que aguantar esta humillación constante por parte de la gente que hace bien las cosas? ¡Ya basta #hombreya!

El concurso, en Reino Unido, fue organizado por la web Red Cloud de expertos en fotografía y premiará al peor fotógrafo con un cursillo para que aprenda, algo que no me gusta, porque al final lo que hacemos es coartar la mediocridad, y eso es algo que no puedo apoyar. Yo, lo que quiero, es premiar la inutilidad, pero potenciarla, no corregirla. En fin, que los cinco finalistas son estos:

Y ahora es cuando yo os digo… ¿esto es lo peor que han encontrado en Reino Unido? ¡¡Seguro que nosotros podemos ser peores!! ¿Tenéis fotos horribles por ahí? Sí, fotos movidas, borrosas, mal hechas, en definitiva, que no habéis borrado porque al igual que me pasa a mí, lo vulgar os gusta.

Si las tenéis podéis enviarlas a elblogdelbecario[arroba]gmail[punto]com, a través de la página becaria de Facebook o en Twitter, que haremos (Trolly y un servidor) una selección de las mejores y, si la cosa va bien, publicaremos una entrevista con el ganador.

PD: Vamos, muchachos, confío en vosotros. Salid ahí y haced fotos lamentables. El futuro de España depende de nosotros… y la cosa ya no puede ir a peor.

PD2: Y de regalo, un vídeo que os puse en Facebook.

La foto de los 39.000 ‘me gusta’

Si me seguís en Twitter (no es obligatorio, pero es gratis), ya conocéis mi asombro. Si no, os cuento. Estaba echando un trago en las tradicionales fuentes becarias (inconfesables todas ellas), cuando volví a encontrarme con una vieja amiga: la web de las peores fotos de familia que existen, también conocida como Awkward family photos.

Por si no la recordáis, os refresco la memoria. Esta web recopila imágenes que cuando las ves te echas las manos a la cabeza, como si Lass Diarra fuese a tirar una falta, como si tu cita a ciegas resulta ser Isaac Cuenca o como si ves a alguien de Hombres y Mujeres y viceversa diciendo que nunca ha pisado un gimnasio o un quirófano (vale, ya paro). No obstante, esta vez se han superado a sí mismos.

Decía que estaba visitando la web cuando, de repente y sin esperarlo, me encuentro con algo que me deja boquiabierto. Una imagen que se ha grabado a fuego en mi cabeza, algo que sé que veré cuando despierte, sudando, de madrugada (ríete tú de Piqueras). Bueno, paro… vamos a ver  la foto y luego la comentamos:

Espero que la indumentaria no os cause estupor. Es decir, soy consciente de que la imagen puede herir sensibilidades por sí misma, pero el hecho de que la muchacha esté en ropa interior no quiero que os suponga un quebradero de cabeza extra; al fin y al cabo, es como si estuviera en biquini.

Y ahora sí, hablemos de la foto. Esa imagen que tenemos sobre estas líneas, esa pareja embarazada que posa feliz con un dibujo de un bebé en la tripa de ella, esa fotografía inclasificable con el HB 2 de protagonista… ¡TIENE MÁS DE 39.000 ME GUSTA EN FACEBOOK!

Pensadlo bien, vosotros que tenéis posts, cuentas en Twitter (Albiol, jugador del Real Madrid, consiguió 50.000 followers en solo diez horas con un único tuiteo), os trabajáis las cosas para que las lean un centenar de personas (no hablo por mí, ¿eh? Yo sé que soy gandul y fracasado por naturaleza) y luego llegan estos con una foto rara y triunfan.

¿Era necesario? Quiero decir… ¿es preciso hacerse una foto así: los dos semidesnudos, con un dibujo hecho a carboncillo… y subirla a Internet? Vale, probablemente no subirían la imagen a esta página, pero puede que la colgaran en alguna red social, que la enviaran por correo a un amigo (que desde entonces dejó de serlo)… y a mí solo se me ocurre la pregunta de Mourinho: ¿por qué?

Da miedo, sí. Y eso que en esa página muchas fotos dan miedito…

PD: [Off topic]Ahora que está todo el mundo de exámenes estoy pensando en hacer un post sobre chuletas. ¿Cuáles son las mejores? ¿Me mandáis fotos? ¿Os han pillado alguna vez? ¿Tenéis anécdotas ‘chuleteras’? Os espero en Twitter, Facebook y el correo elblogdelbecario(arroba) gmail(punto)com.

Andrew Montgomery, el hombre que no se daba cuenta de “lo grande que era”

Andrew Montgomery es un británico de 34 años que pesaba 190 kilos y que nunca se había subido a una báscula. Dice que jamás se había planteado nada acerca de su tamaño hasta que se vio en las fotos de la boda de un amigo y comprobó que era sustancialmente más grande que la dama de honor. Entonces se puso a dieta y se quedó tan finito como veréis en la imagen que os adjunto más adelante.

Cuenta Andrew a la prensa de su país que no se había dado cuenta “de lo grande que era” hasta que se comparó con otras personas en las fotos de aquella boda. De esto podemos entender varias cosas: que su familia es de su tamaño, que no se hizo foto alguna en su vida hasta esa ceremonia o que cada tarde leía la historia de Gulliver en Liliput y todo le parecía normal.

El peso de nuestro amigo no era casualidad, sino una ecuación de comida basura y basura con forma de comida. No podía subir unas escaleras sin echar el hígado por la boca y hacer vida cotidiana suponía un suplicio para él. Por eso me extraña que tenga que ver unas fotos de una boda para darse cuenta de que tenía un problema de salud: ¿pensaría que cansarse después de dar cinco pasos no era raro, en plan “hola soy Carmen Machi y yo creía que sentirse hinchada era lo normal“?

Después de toda una vida sin subirse a una báscula empezó una dieta, compró una cinta de correr y se enroló en un grupo de Internet donde la gente se conjuraba para perder peso. En un año se ha quitado de encima 95 kilos, lo cual no termino de saber si es muy bueno, muy malo o regular (¿no es demasiado peso en tan poco tiempo?).

“Nunca me había pesado (hasta después de la boda de su amigo) y no me di cuenta de lo grande que era”, asegura este muchacho, a quien le “chocaba” ver “lo grande que parecía al lado de la dama de honor”. “Es la llamada de atención que necesitaba”, dice nuestro despistado muchacho. No hay más preguntas.

Después de quedarse en la mitad de lo que era, a 2012 le pide salir de casa de su madre y encontrar una esposa (eh, eh, eh, eh… Lois, éste no es mi vaso de Batman ¿no estás corriendo demasiado, Andrew? ¿Casarte? ¿Dónde han quedado las primeras citas, el conocerse mejor, el ir a cenar con los suegros…?). Bueno, desde aquí le deseamos suerte. Si es lo que quiere, él sabrá donde se mete.

PD: Mes nuevo, Trolly nuevo. Un superhéroe de los que ya no quedan.

¿Ha sido 2011 un año tan malo como parece?

Adiós, 2011. Acaba un año malo, malo, malo, malísimamente malo. Horrible, nefasto, que quedará grabado a fuego en nuestra memoria. Si el año pasado lo cerré con un Adiós 2010, no quiero verte más porque todos queríamos pasar página rápido, a este en vez de decirle adiós habría que mandarlo… a freír espárragos, como mínimo.

No obstante, no lo voy a hacer. Ya acabó, no tiene remedio, el año no son más que 365 días de la Tierra girando alrededor del Sol, nada del otro mundo. Y en este año… ¿no ha pasado nada bueno? ¿Nada de nada? Pues chicos, como yo estoy harto de ser pesimista voy a ser optimista, voy a levantar la cabeza y voy a pensar: “Oye, igual me hacen un contrato y termino la beca”. Oigo a Trolly que grita: “Oye, a lo mejor hay suerte y te cierran esta basura de blog“. Todos en esta casa estamos optimistas.

Por ello pedí hace unos días, a algunos miembros destacados de la comunidad becaria en Twitter y Facebook, que me mandarais una foto y me dijerais qué fue lo mejor que os pasó en 2011, qué rescatamos de este año infame. Para el blog ha sido un año regulero, pero como estamos en modo optimista mejor pasamos página y nos venimos arriba. ¡LA COMUNIDAD BECARIA RESISTE!

1. ¿QUÉ ES LO MEJOR QUE TE HA PASADO ESTE AÑO?

Ahora que estamos recordando todo lo bueno que nos ha pasado este año (para llorar siempre hay tiempo, vamos a reírnos un poco), es el momento de coger papel y lápiz y ponerse a hacer planes de futuro: ¿qué hacemos en 2012? ¿Qué podemos esperar de un año que, para colmo de males, trae un día extra para hacernos padecer?

Pues, siguiendo con nuestra vena optimista, en lugar de venirnos abajo vamos a pedirle cosas al año, como hacemos en nuestro concurso de #micarta2012. No tenemos nada que perder, ¿no? Venga, que pedimos refuerzos, a ver si entre todo el mundo lo conseguimos: de Sudáfrica a Suecia, de Letonia a Argentina, de Alemania a Singapur… ¿qué le pedimos a 2012? (Gracias a Eugenio y a MC por la ayuda).

2. ¿QUÉ LE PIDES A 2012?

PD: ¿Y a vosotros? ¿Qué es lo mejor que os ha dejado este año?

Fotos que nunca debes subir a Facebook

Hace un tiempo que dejé de incluir los Becconsejos al comienzo de cada post, pero hoy voy a hacer una excepción y dentro de esta entrada os voy a recomendar qué tipo de fotos no debéis subir a Facebook, aprovechando el caso de Isaiah Cutler, que os contaré a continuación.

Antes de ir a por Cutler, os resumo, brevemente. Nunca subáis a Facebook:

  • Fotos en las que salgáis borrachos (tampoco dejéis que os etiqueten). Es difícil, lo sé, pero hay que intentarlo.
  • Fotos de fiesta mientras estáis de baja en el trabajo.
  • Fotos con una bufanda del Barça si trabajas para el Real Madrid.
  • Fotos con carteles en los que insultas a tus antiguos, actuales o futuros jefes.
  • Fotos cometiendo barbaridades o atrocidades…

Ahora sí, después de esta guía práctica que nos sirve para recordar que cualquiera de nuestros amigos de Facebook nos la puede jugar, contemos el caso del díscolo Isaiah Cutler, que no hizo caso de estos consejos y se ha metido en un buen lío.

Isaiah tiene 18 años, un cerebro demasiado pequeño para esa cabeza y tres amigos adolescentes que le acompañan en sus fechorías. La última, o por lo menos la más gorda que se le conoce, fue robar el otro día en un supermercado acompañado por sus tres amigachos, a los que podríamos llamar La banda de Cutler.

Cutler entró a robar junto a sus tres amigos, un joven de 17 años y dos de 14. En un momentín se llevaron dinero, cigarrillos y chocolatinas por valor de 8.000 dólares (más de 6.100 euros, para que nos entendamos). Una hora después del robo se dio cuenta de que algo tan especial lo tenía que compartir con sus amigos… así que se hizo unas fotitos con la mercancía y las subió a Facebook.

Supongo que Isaiah creyó que Facebook es un lugar seguro e íntimo en el que poner las fotos, porque un sitio donde filtran las fotos del creador tiene que ser un sitio de fiar… pero no. Las fotos fueron las pruebas que necesitaba la policía para detener al travieso Isaiah, así como para cazar al resto de La banda de Cutler, aunque su banda tendrá menos castigo que nuestro protagonista dado que sus componentes son menores.

“Imagino que son estúpidos”, decía un agente, quien contaba a la prensa estadounidense que nuestro muchacho tiene 200 amigos en Facebook y, dado que el concepto “amigo” es algo laxo en esta red social, alguno decidió que la legalidad prevalece sobre los contactos y llamó a la policía.

PD: Las redes sociales están bien, pero hay que saber utilizarlas. Basta con un poco de sentido común.

Ridículo dentro del supermercado

Vaya por delante que esto no es nuevo. No lo es. “¿Entonces por qué nos molestas con algo viejo, becariucho?”… yo os explico. De forma recurrente recibo correos de usuarios (sabéis que me tenéis a vuestra disposición) pidiendo que os hable de Peopleofwalmart. Algunos de ellos han sido krollian y dutx12, lectores habituales y miembros de honor de la comunidad becaria… así que hoy me he animado.

Para quienes no conozcáis la web de la que os hablo, os resumo: hay una gran cadena de megatiendas en Estados Unidos llamada Wal Mart, que tiene un éxito brutal. Pero claro (sí, empiezo una frase con “pero”… ¡en Descubriendo a Forrester dicen que se puede!), el éxito lleva consigo la afluencia masiva de clientes y la afluencia masiva de clientes, en Estados Unidos, puede dar lugar a escenas de lo más pintorescas.

Góticos que dan más miedo que el vampiro de Crepúsculo recién levantado, disfraces que no ves ni en el sorteo de la Lotería de Navidad, gente rara, rara, rara… todo eso confluye en las diferentes tiendas del país y la gente, que es muy cabronías, les hace fotos y las cuelga en esta web, que recopila todos los famosos y, especialmente, todos los frikis que acuden a estas instalaciones.

El resultado son imágenes como éstas:

Si decíamos hace no mucho tiempo que la gente guapa tenía que andarse con cuidado cuando viajara en el metro porque había una web que recopilaba a los atractivos anónimos del suburbano, si te dejas caer por unos de esos Wal Mart elige cuidadosamente la ropa, por si acaso.

La web fue creada en 2009 por Adam Kipple, su hermano Andrew Kipple y el amigo de ambos Luke Wherry, y recientemente lanzaron otra página para que la gente enviara los horribles dibujos de sus hijos.

Seguro que muchos de vosotros ya la conocíais y sois seguidores. Si no, probablemente os habrá llegado alguna imagen en un forward (siguen existiendo, ¿verdad?). Puede que incluso alguien haya visto el vídeo que hicieron hace un tiempo en el que recogían algunas de las imágenes más curiosas con una canción bastante graciosa (en inglés, eso sí):

Contadme, ¿la conocíais? ¿Os maquillaréis antes de ir al supermercado? ¿Os he arrancado una sonrisilla al menos con las fotos?

PD: Si encontráis algo que queráis mandarme, ya sabéis que en Twitter, Facebook o elblogdelbecario(arroba)gmail(punto)com siempre estoy disponible.

Esos malditos intrusos que nos fastidian nuestras mejores fotos

Os voy a confesar algo (no, no es lo de que este viernes se acaba el mundo a las 11.11 horas, que entréis en el blog y blablabla). No. Os confieso que uno de los proyectos frustrados del blog que no salió y me hacía mucha ilusión era el de Fotografías de momentos embarazosos porque un intruso se coló en ellas.

No era fácil, lo sé. Ni somos muchos, ni todos tenemos fotos con gente hurgándose la nariz, ni muchas veces nos apetece compartirlas en el caso de que las tengamos. Por eso me rendí (sí, soy un ejemplo a seguir, ¿verdad?), y por eso ahora celebro que Oddee, una de mis páginas favoritas, vaya a sacar un libro. En yanquilandia a esto de que se cuelen intrusos en las fotos lo llaman Photobomb (aquí no sé si tiene un nombre), y esta web ha pedido a sus usuarios que envíen los suyos para que figuren en el libro, según la prensa estadounidense.

Ahora bien, para abrir boca mientras el libro llega a nuestras manos, tenemos unos cuantos ejemplos de lo que hablamos. Nunca está de más echar unas risas, ¿no? Aquí va, un Top 10 de Photobombs míticos:

10. Tarde de piscina

Con el calor a veces apetece darse un chapuzón… pero hay que contar con que los perros también tienen sus propias necesidades.

9. Mirada penetrante

Para que cada vez que una chica grite: “¡Tía, está siendo una noche inolvidable!” sepa que no muy lejos de allí hay alguien pasándolo mal.

8. El futuro es ahora

Ante la pregunta “¿cómo me queda?” a veces es mejor callar y mirar la tele. Como diría Homer, “ella siempre tiene la razón”.

7. Victory!

En Asia es muy común el signo de la victoria en las fotografías. El señor podría estar haciendo la letra L.

6. Ten paciencia

Que no te puedan las prisas. Muchas veces estás deseando actualizar tu perfil de Tuenti, o subir tus últimas fotos al Dime si soy sexy de turno, pero mi consejo es que las prisas son malas malísimas consejeras. Si no te esperas puede que al final tengas que borrar con Photoshop a tu hermano, porque el pobre se estaba lavando los dientes.

5. Me pillaron

Ser presentador de un informativo conlleva riesgos. Uno de ellos, poco publicitado, es que el retrato robot de un hombre al que buscan por violación coincida con tu cara. O es una casualidad, o una broma de mal gusto de los dibujantes.

4. Sí señor…

Te reúnes con tus amigas, te tomas unas copas y lo último que te esperas es que aparezca en televisión un señor haciendo un gesto de: “Vaya, vaya”. A veces pasa.

3. Estoy pensando en ti…

 

… Y mi niño está escarbando para ver si encuentra oro. Quién sabe, a lo mejor nos hacemos ricos y nos podemos pagar un viaje en primera clase.

2. Gente guapa

Somos guapos, jóvenes, ricos y famosos. Nada puede salir mal. Esta noche será mi gran noche (que diría Raphael) y nadie se entrometerá… ¿o sí?

1. ¡Déjame hablar!

Siempre que veo a alguien fuera de sí me acuerdo de Fernando Arrabal gritando, desatado, eso de “¡Hablamos del milenarismo!”. Pues bien, este niño que se parece a mi primo Cristian de pequeño se muere de ganas por hablar del milenarismo, de Dora la exploradora o de Bananas en pijama. Sea de lo que sea, quiere hablar, de eso no hay duda.

PD: Si tenéis alguno y lo queréis enviar a la comunidad becaria, sentíos libres de hacerlo.

La moda de imitar el desnudo de Scarlett Johansson

BecConsejo: “El mérito es del original”

¿Llego a tiempo? ¿Llego a tiempo? Sé que todo esto pasó hace unos días, que lo de la filtración de los autorretratos nudistas (o fotos desnuda, como más os guste) de Scarlett Johansson no ha ocurrido hoy, que los imitadores están ahí desde el minuto 2 de la publicación de las fotos, que #scarlettjohanssoning ya no es Trending Topic en Twitter. Sí, todo eso lo sé, pero… ¿llego a tiempo para hablar del tema?

Lo digo porque aunque ya hayamos visto a Daniela Blume y a Berto posar frente a un espejo, y pese a que ella ya haya dicho indirectamente que lo que le han hecho le parece mal, aún queda por contar que el número de fans que han homenajeado el desnudo de la actriz se ha multiplicado en los últimos días. ¿Cuánto? Pues muchísimo… fijaos cómo será la historia que ha nacido una web que los recopilaScarlettjohanssoning se llama. SEO puro y duro.

No tengo muy claro cuál es el motivo de esta repentina pasión por desnudarse y subir la foto a Internet, pero oye, ya somos mayorcitos y en el fondo esto también dispara el ingenio de la muchachada, que se esfuerza por sacar su lado más original.

Dado que publicar la foto original puede meterte en un buen lío, esta alternativa del scarlettjohanssoning te sirve para hacerte una idea de qué postura tenía la actriz (más o menos) en el momento de retratarse. No responde a por qué lo hizo, ni para quién era la foto, ni siquiera nos sirve para averiguar si llovía o hacía sol, pero oye… esto también es información (información becaria, pero información).

Hay homenajeadores de todos los tipos, lo creáis o no. Os haré una recopilación pero, para no herir sensibilidades (que los hay con la sensibilidad a flor de piel), cuidaré que no se vea más de la cuenta… salvo en los casos como Trolly, donde da igual que se vea todo o no.

Por cierto, si os preguntáis si hay más chicos o chicas… hay más chicos. En esta web, a estas horas, 14 páginas a 6.

PD: Sí, el periodismo está en crisis porque aún existen personas como yo. Lo sé.

Las peores fotos de familia que hay

BecConsejo: “Todo pasa, sí, pero todo queda”

Rebuscando en los cajones a veces nos encontramos con gratos recuerdos que son, a su vez, ingratas sorpresas. Suelen tener forma de fotografías que te trasladan a momentos (generalmente) felices, pero que jamás enseñarías a nadie, ya sea por las pintas, las caras, el peinado, o por lo que hace tu hermana pequeña al fondo mientras tú te vistes de comunión.

Sin embargo, gracias a dutx12 descubrí que hay una página, Awkwardfamilyphotos que recoge muchas de esas instantáneas. Para que veáis que soy un tipo generoso, os he hecho una selección para el Top 10 de hoy. Son de lo bueno lo mejor, espero que lo disfrutéis tanto como yo.

Si ya conocíais la página o habíais visto las fotos, disculpadme. Tenéis que entender que no me podía resistir a enseñarlas…

10. Di “patata”

Quizás el mundo ahí fuera esté ardiendo, es posible que detrás de ti las llamas avancen de forma incontrolada, pero si toca foto familiar no hay manera de escaquarse: “A ver, todos juntitos… una sonrisita… ays, un poco más a la derecha, que aún se ve la manguera en el suelo”. La foto puede quedar perfecta y no hace falta tirar flash. Detrás arde una casa, sí, ¿pero qué más da? ¿Alguien se ha fijado en eso?

9. Doce segundos de felicidad

El título de la foto, en la web, es “siente la magia”, y no podía ser más apropiado. Estás en Disney, rodeado de muñequitos que sonríen constantemente, el paraíso hecho miniciudad, tú llevas unas orejas de Mickey y una camiseta del ratón más famoso de los dibujos animados, estás junto a toda la familia… ¿qué más se le puede pedir? Es tanta la felicidad que te encoge el corazón, te retuerce las tripas y… y claro, te impide sonreir.

8. Como si fuera de la familia

En las fotos familiares siempre suele haber alguien que tiene un mal día. Yo solo tengo una, con mis primos, y hay uno que la jodió. Se pasó llorando parte de la sesión y en la imagen final se ve al crío llorando con la mano de la madre de fondo, porque el niño no se quería poner. Ese niño, obviamente, era yo, pero en mi defensa debo decir que tenía muy pocos años, no estaba tan talludito como la chica que se aleja e intenta tirar de su padre (¿o es su padre quien la aparta?) en esta imagen.

7. ¿Tú no te disfrazas?

Si no quieres hacer el ridículo, dos consejos: ni te emborraches, ni tengas hijos. De lo contrario podrás verte en la situación de nuestro apuesto protagonista. Imagino que su hija (es niña, ¿verdad?) iba disfrazada de conejo y preguntaría a mamá que “por qué papá no se disfraza”. No hay disfraz y hay que contentar a la criatura, de modo que uno coge lo primero que encuentra por casa, en este caso un rotulador, y se pinta círculos por todo el cuerpo. “¿De qué vas, papi?”, preguntaría ella. “De Juegos Olímpicos”…

6. No señales

Quizás la pequeña se vio demasiado rubia para esa foto de familia, quizás esperaba a que inventaran el Photoshop para que le quitaran ese fondo cutre, quizás sus padres le decían eso de “no señales, que está feo” y por eso se vio obligada a tomar una drástica decisión que, afortunadamente, estropeaba una foto para olvidar: se metió el dedo en la nariz. Probablemente sus padres no, pero estoy seguro de que sus hermanos le estarán eternamente agradecidos.

5. Papá Noel se portó mal

¿Qué le puedes pedir a Papá Noel si los duendes le han dado un puñetazo en la cara y le han dejado un ojo morado? Es evidente que no inspira confianza un tipo que antes de traerte regalos se mete en trifulcas por un quítame allá esos juguetes. Aún así, los niños parecen felices en la instantánea, y eso que más que una foto de Feliz Navidad parece una prueba de vida para que los padres paguen un rescate.

4. Por si llueve

Hay abuelas que se hacen la permanente antes de ir a los parques de atracciones y luego no quieren mojarse el pelo. Sin embargo, cuando sus hijos y sus nietos deciden montarse en una atracción de agua ella quiere demostrar que no es menos que nadie y que, aunque no lleve su gorro de color gris que le cubre el pelo cuando se baña en la piscina comunitaria, es una mujer con recursos que ha sabido sacar adelante a toda la familia. Porque las bolsas de plástico no tienen que ser de un solo uso (y menos ahora que las cobran, dirá ella)…

3. Me da miedo la sangre

Una fotografía llena de detalles y que admite múltiples interpretaciones. Como no sabemos la realidad, lanzaré unas cuantas preguntas al aire, a ver qué os parece: ¿fue el niño que sonríe el que extrajo de mamá al niño que llora? ¿Era su hermano el encargado, pero como le daba miedo tuvo que delegar? ¿Venían dos y el pequeño niño de la camiseta con el dinosaurio se comió a la otra criatura? ¿El de la camiseta verde se ha tirado un cuesco? Muchas preguntas y muy pocas respuestas.

2. Tenemos invitado

Uno de los mayores problemas de los huéspedes cuando se quedan en tu casa es que no entienden que el “siéntete como en tu casa” es más bien “si quieres una cerveza puedes cogerla, pero no te pasees en calzoncillos por la casa”. Por eso, porque cada uno entiende la frase como quiere y luego hay mucha gente que no se lo cree cuando se lo cuentas, es necesario hacer una foto que inmortalice el momento. Una de dos: o se estaba vistiendo, o se estaba desnudando. No sé cuál de las opciones es peor…

1. Cara de velocidad

A mí los parques de atracciones ni fu ni fa, pero la velocidad tampoco me apasiona, pero entiendo que hay gente a la que le vuelve loca montarse en los cachivaches que te llevan a toda pastilla. Claro que es algo que no siempre se tolera bien: entre el desayuno, que no siempre sienta bien, la emoción, que a veces es incontrolable, y el sol, que a veces te quema la cara… pasa lo que pasa.

PD: Luego inventaron las cámaras digitales y nos jodieron fastidiaron el invento.