Entradas etiquetadas como ‘cadaver’

Se les muere un amigo… ¡y se llevan el cadáver de juerga!

Cartel de la película 'Este muerto está muy vivo'.

Cartel de la película ‘Este muerto está muy vivo’.

¿Cuántos de vosotros habéis visto la genial comedia ‘Este muerto está muy vivo‘? A mí, por cuestión de edad -os fastidiais, viejunos-, no me pilló en su apogeo, pero la vi hace no demasiado tiempo por mi devoción a Barney Stinson, el personaje que interpreta ‎Neil Patrick Harris en ‘Cómo conocí a vuestra madre‘. Entre todas las aspiraciones de Barney, hay una que sobresale: la de correrse una juega con sus amigos incluso después de muerto, al más puro estilo de Bernie Lomax en la película de la que hablamos.

Pues aún pendientes de si Barney cumplirá o no su sueño, ya sabemos que los guionistas de la serie tienen otro personaje que les puede servir de inspiración… ¡¡y éste es real!! En México, tres caballeros protagonizaron una noche de farra antológica acompañados por el cadáver de un amigo. Sí, una vez más, la realidad supera la ficción.

Los cuatro hombres se agarraron una cogorza importante y, cuando su fiesta tocaba a su fin, fueron requeridos por varios policías locales. El conductor se bajó apresuradamente del coche e intentó sobornar a los agentes “para que los dejara ir”. Su más que sospechosa actitud hizo que los policías pensaran que había gato encerrado y ordenaron a los ocupantes del vehículo que se apearan del mismo para ser cacheados. Tres de ellos, salieron de inmediato, pero el cuarto ni se inmutó. Uno de los policías pensó que el hombre estaría durmiendo la mona, pero no. Resulta que, al contrario de lo que dice la canción, no estaba de parranda, sino muerto.

Acto seguido, los tres amigos del difunto fueron detenidos y llevados a comisaría, donde aseguraron que llevaban un día y medio de juerga y que creían que su colega había fallecido al mezclar el alcohol con pastillas. Eufóricos y embriagados hasta las trancas, decidieron continuar de jarana, que ya darían parte de la defunción cuando se les acabaran el dinero y las cervezas. ¡Qué p*tos genios! ¡Cuánta mente privilegiada sin explotar, córcholis!

Los policías pudieron comprobar que los fiesteros y el muerto no llevaban drogas ni armas, por lo que los que siguen con vida fueron puestos en libertad y el cadáver fue trasladado al servicio forense para que le realicen la autopsia que determine las causas de su fallecimiento. Lo que aún no ha quedado claro es si trasladaban al cuerpo sin vida del amigo de bar en bar, para que se despidiera a lo grande de este mundo. Si Barney Stinson fuera mexicano, no sería tan #p*toamo como estos tres colegas.

Lo más raro que ha pasado durante la semana (24-30 octubre)

Adiós, semana. Adiós, mes. Ha sido un gusto disfrutar del calor y el frío en 30 días, pero es el momento de despedirse hasta el año que viene, como pasa con los amores de verano. No obstante, siempre nos quedará Lo más raro de la semana,con todas aquellas cosas extrañas que no han tenido hueco en el blog hasta ahora. Empezamos.

Lo primero que quiero decir, antes de contar las historietas de hoy, es que si tenéis jardín le echéis un ojo de vez en cuando, porque si os despistáis unos alces fogosos os pueden montar una orgía, tal y como ocurrió en Suecia (¡gracias, David!). Ahora sí, empezamos.

1. Guardó un mes el cadáver de su esposo por si resucitaba

Vivimos tiempos difíciles. Tiempos en los que la gente ve Más allá de la vida y teme encontrarse con acreedores fallecidos en acto de servicio. Quizás por eso, en Colombia, una mujer (Alba Yacué) escondió durante un mes el cadáver de su marido (Lucio Chacué) con la esperanza de que pudiera resucitar.

Parece una historia truculenta interesada por las fechas en las que estamos, pero no. Según cuenta la prensa colombiana, fue el propio marido quien le pidió que si moría guardara su cuerpo un mes porque confiaba en resucitar. La mujer le dio su palabra y cumplió lo prometido supongo que dando gracias de que no le pidiera buscar las bolas de dragón.

Los vecinos se preguntaban qué había pasado con el cadáver. Lo cierto es que el pobre Lucio estaba en la cama de matrimonio envuelto en una sábana, muerto, aunque eso no lo sabríamos aún si no llega a ser porque las autoridades allanaron la casa de Alba.

2. Perdió sus deberes y ahora son un éxito en YouTube

La historia bonita de la semana la protagonizó la pequeña Kylie John, de 8 años, quien perdió una memoria USB en cuyo interior se encontraban sus deberes. Kylie había hecho una presentación en la que cantaba animando a la gente a reciclar y a hacer de este mundo un lugar mejor (Un futuro lleno de amor, vamos, como la canción que cantaban Seedorf, Roberto Carlos y compañía cuando estaban en el Real Madrid).

Pues bien, Darryl Lahteenmaa encontró el objeto mientras paseaba a su perro y, como es un poco cotilla, echó un vistazo a su contenido. Vio la canción y le gustó tanto que una niña se preocupara de esa manera por su entorno que decidió darle un empujoncito “reciclándola”. Así pues, con la ayuda de la cantante Sarah Giardino, hicieron un apaño que dio como resultado un éxito en YouTube, según recoge la prensa internacional.

Ahora es la envidia de sus compañeros, así que, consejo Homer: si queréis ser famosos, perded vuestros deberes.

3. Quitando el protagonismo a las estrellas

Siempre que veo a los muchachos encargados de limpiar las pistas en los estadios me acuerdo de la película El aguador. Es increíble cómo pasan desapercibidos, pese a que ellos también están trabajando. Ahora me diréis que su trabajo lo puede hacer cualquiera y el de los deportistas de élite no. Bueno, tal vez llevéis razón, pero… ¿no hay nada que vosotros sepáis hacer mejor que ellos? Pues en uno de los partidos que enfrentaban a Rangers y Cardinals en la final de béisbol, uno de esos chicos decidió que era su momento… y se llevó una ovación. (Gracias, María)

4. Destroza el parquímetro con una motosierra

Cuánto daño han hecho la zona azul y los anuncios de motosierras de Pepe Domingo Castaño. Solo de esta forma se entiende la reacción (quizás un tanto exagerada, para qué engañarnos) de un señor a quien una agente iba a multar en Brooklyn porque había excedido el tiempo de aparcamiento. El hombre, ni corto ni perezoso (una expresión que se está perdiendo, por eso la uso), saca una motosierra y se cepilla el parquímetro, ante la atónita mirada (otra expresión en desuso) de los viandantes (también en desuso, por cerrar el círculo). Demasiado fuerte para ser real, ¿verdad? Pues sí, es parte de la promoción de una película… pero muchos medios picaron.

PD: Por cierto, mucho cuidado con lo que hacéis en presencia de vuestros hijos (gracias, Sara).