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La tremenda pitada de Arbeloa

BecConsejo: “Sé cortés”

Han pasado más de veinte días desde que un amigo íntimo, de ésos que todo lo que te dicen te lo crees, me contó una anécdota que ahora me dispongo a reproducir.

Iba mi amigo al volante de su Seat Ibiza por el túnel de Sor Ángela de la Cruz, en Madrid, “que está a marcado a 50 km /h”, la noche del 9 de noviembre. Hasta aquí todo normal (que diría Iker Jiménez), pero de repente, mi amigo, cuya identidad no voy a revelar por razones obvias, ve que “por el carril de la izquierda viene follado (sic) un Audi” que, evidentemente, le adelanta (él iba a 50 por hora).

Llega el final del túnel, donde hay un semáforo en rojo y ambos se paran. El túnel pasa de dos carriles a uno a su salida, de modo que cuando el semáforo se puso en verde, ambos coches arrancaron a la vez, y el conductor del Audi se vio obligado a cederle el paso ya que él seguía por su carril.

No obstante, “el tipo del interior del Audi” comienza a pitar de manera insistente, “una pitada espectacular” como él mismo la define (el del Audi no, mi amigo, el del Ibiza). Tal fue la pitada que mi amigo esperó a que se pusiera a su nivel y bajó la ventanilla.

El conductor del Audi bajó también la ventanilla y resultó ser… (no sé para qué tanta intriga, si está en el título del post) Álvaro Arbeloa, lateral derecho (e izquierdo, según necesidades) del Real Madrid, y campeón del mundo. Según mi amigo, del que ya os digo que me creo todo lo que me cuenta, Arbeloa le dijo, vacilando: “¿Es que no sabes ir por tu carril?”.

Mi amigo, ni corto ni perezoso (esta expresión me gusta mucho y casi nunca tengo ocasión de meterla) le respondió: “Mira, chavalito, a ver si te fijas un poco en la señalización, aprendes a conducir y no corres tanto”.

El discurso lo concluyó (mi amigo, digo) con un “y a ver si eres un poquito más espabilado”, que no le hizo mucha gracia a Arbeloa.  Álvaro le miró “desafiante” (mucha gracia no debió hacerle) “y tiró palante“, según el relato de mi amigo.

PD: Evidentemente, Arbeloa pasó de mi cara cuando le pregunté por esto. En cualquier caso, no deja de ser una anécdota.