BLOGS
En busca de una segunda oportunidad En busca de una segunda oportunidad

-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado- 'El Principito'. Antoine de Saint-Exupéry.

Archivo de la categoría ‘Sin categoría’

Tener un perro es un compromiso en muchos sentidos y durante muchos años

Esta semana, mientras mis hijos merendaban, escribí del tirón en la cocina un hilo en twitter que ha resultado tener una repercusión inesperada. Al menos, yo no la esperaba. Un hilo que comenzaba como titulo este post.

En él la protagonista es una de mis perras, Troya, a la que adopté hace más de catorce años y que tiene ahora unos 18 o 19. Os dejo con él. Por cierto, dónde pone encofrados debería poner ecografía. Cosas del directo y del corrector automático del móvil.

¿Tan difícil es entender que no se debe dejar a los perros en los coches a poco que haga un poco de calor?

De nuevo es noticia la muerte de un perro al que dejaron encerrado en un coche por un golpe de calor. Esta vez en Fuenlabrada. Es una noticia que se repite con frecuencia todos los años. Claro, que no sé de qué me extraño cuando también hay sucesos semejantes con niños.

Da igual las veces que se insista en que los perros regulan peor la temperatura que nosotros y que no deben dejarse nunca solos encerrados en un coche. Lo que a nosotros nos parece una temperatura tibia y soportable, en un vehículo cerrado y sin aire acondicionado puede convertirse en un horno que sentencie a muerte al animal.

Siempre hay irresponsables.

En julio publiqué una entrevista con Jorge López, portavoz de Élite Veterinaria, hablando de las urgencias veterinarias más comunes en verano (y el botiquín que debemos llevar si viajamos con animales).

El veterinario me comentaba entonces lo siguiente:

Como siempre lo ideal es la prevención. Para evitar golpes de calor nuestro compañero siempre tiene que tener acceso a agua fresca y limpia, no debemos dejarle encerrado en el coche al sol y pasearle a las horas de menos calor (especialmente importante si es una raza braquicéfala).

Y yo añado algunos consejos más cuando hace calor para evitar sustos: Es preciso que tenga siempre a su disposición agua fresca y sombra, de sacarle a hacer ejercicio por la mañana temprano y cuando ya se haya puesto el sol, preferiblemente en parques con hierba fresca y buenas sombras, y limitar la cantidad de ejercicio físico si no hay otro remedio.

Si el perro es de una raza que admite un buen corte de pelo, no dudes en llevarlo a un peluquero canino. Aunque depende del caso, porque el pelo es con frecuencia es un buen aislante también del calor. No obstante, si hay nudos sí que es importante eliminarlos. Cuidado con el pavimento, que dependiendo del tipo que sea y la temperatura que haya alcanzado puede quemar sus almohadillas.

Y nada de asustarse si come menos, a ellos también se les puede reducir el apetito con los calores estivales; de hecho no es mala idea introducir o incrementar el uso de comida húmeda. Sobre todo en el caso de los gatos que a veces toman menos líquidos de los recomendables.

(GTRES)

Jorge López también recomendaba lo que hacer si nos encontrábamos con que nuestro perro ya estaba sufriendo un golpe de calor:

Si tú perro jadea sin parar, respira con dificultad y ha estado expuesto al sol puede presentar un golpe de calor. Lo primero es colocarle en un lugar fresco y bien ventilado e intentar bajar su temperatura corporal mojando su cuerpo con agua que no esté muy fría, colocando compresas húmedas o enfriadores en las zonas de menos pelo como axilas, ingles o vientre y acudir a un veterinario.

Por último, por favor. Si veis un animal encerrado en un coche con riesgo de sufrir un golpe de calor, no dudéis en denunciar.

Esterilización Solidaria Animal (ESA), una iniciativa para ayudar a los animales frenando la sobrepoblación

Hace demasiado tiempo que tengo pendiente dar a conocer desde este blog una iniciativa que creo que merece ayuda y aplauso. Se trata de Esterilización Solidaria Animal (ESA), que nació hace un poco más de dos años.

¿Cómo surgió? Me explican que “en un bajón de esos de “madre mía…, esto no acaba nunca, siempre hay casos, y más casos, y más…”, y de leer publicaciones de gente desesperada porque no podían asumir más deudas, ni rascarle más minutos al día, ni arriesgarse más veces a llegar tarde al trabajo por llevar un animalillo recién encontrado en un arcén o una acera”.

La decisión de esas pocas personas que arrancaron con ESA fue “centrarse en la raíz, en la proliferación de animales sin hogar que nacen”. Así que cubren los gastos de la operación, las posibles consultas y análisis previos y de la medicación y/o campana posteriores.

En este tiempo han contribuido con 146 esterilizaciones. Colaboran con asociaciones y con particularidades y la lista de entidades a las que echan una mano son: ADAAC (Madrid), La Troupe PTS (Granada), Villagatuna SOS Miau (Valencia), Moviendo el rabito (Madrid), Sonrisa de gato (Girona), Luchando por los PPP (Madrid) y Gatoku (Murcia).

Y, por supuesto, están abiertos a ayudar a más particularidades y asociaciones. ¿Cómo acceder a su ayuda? Así lo explican:

El proceso es el siguiente: la gente nos pide ayuda, les pedimos una serie de información (si reciben subvención o no, cuántos animales tiene por castrar, cuántos llevan castrados por sí mismos, etc.), pedimos referencias, lo valoramos en junta y lo aprobamos o no. Una vez aprobada una nueva colaboración, automáticamente se le podrán ir concediendo esterilizaciones sin un segundo escrutinio.

Muchas empresas han colaborado con ESA para recaudar fondos, aunque solo sea poniendo una hucha en sus establecimientos para recaudar fondos. Y al igual que necesitan teamers y socios para seguir con su labor, aquí es preciso más ayuda.

Para cerrar este círculo de colaboración, desde la asociación anunciamos las donaciones de las diferentes empresas, explicando qué es lo que venden y por qué su ayuda es tan relevante y comprometida.

Si queréis más información sobre su labor podéis visitar su web o escribir a esterilizacion.solidaria@gmail.com

Termino, porque no hay mejor manera, con un par de gatos que fueron esterilizados o no la ayuda de ESA y que buscan hogar.

Kiwi es el macho atigrado. “Tiene un año, lo rescataron de un sitio horrible y tenía de todo: tiña, pulgas, los ojitos fatal…”. Silvana es la hembra tricolor. “Tiene casi dos años y hasta ahora ha sido invisible. Ella no tiene marca porque desde el principio estaba destinada a salir adoptada, no a volver a la calle”.

Los dos están en Valencia.

 

‘Por Broken’, un disco solidario con los gatos maltratados

Han pasado ya algo más de tres años desde que Broken se hizo tristemente famosa en las redes sociales y los medios de comunicación. Es tanto el tiempo, tantos los casos de maltrato que nos llegan y tan corta la memoria que todos tenemos, que tal vez no la recordéis.

O tal vez sí, porque su caso fue especialmente sonoro, porque para muchos Broken se convirtió en un símbolo y pervive como tal.

Broken era una gatita de la calle a la que unos niños rompieron,
tanto que murió. Así contado, por desgracia, su historia no parece distinta a la de muchos gatos de la calle, expuestos a las barbaridades que se le pueda ocurrir a cualquiera (y se les ocurren a muchos).

Pero sí que lo fue:

Era 12 de junio del año 2015 cuando Mascoteros Solidarios, ahora Fundación Mascoteros, recibía la llamada de una mujer. Era una más de las miles de llamadas que reciben las entidades de protección cada día, los 365 días del año, las 24 horas del día. Esta mujer pedía ayuda para una gatita de apenas dos meses que había rescatado tras enfrentarse con un grupo de niños que estaban usándola como ‘pelota’ para jugar al fútbol. La gatita estaba muy grave y otro de sus hermanos yacía en el suelo: no había resistido los golpes de aquel grupo de niños.

Cuando Broken, como se llamó a esta gatita, llegó a la Fundación Mascoteros, fue atendida por el veterinario Carlos Rodríguez, quien dirige y presenta el programa de radio Como el Perro y el Gato en Onda Cero. A pesar de la extensa experiencia de Carlos Rodríguez, ya no sólo como veterinario sino colaborando activamente en la protección animal donde lleva tratando casi 30 años casos de maltrato de toda índole, nunca había visto hasta entonces una rotura completa de pared abdominal como la que tenía aquella gata y mucho menos imaginado que unos niños pudieran haberle provocado aquello.

La indignación le hizo grabar un vídeo para subirlo a sus redes sociales y contar la historia de Broken. Nunca podría haber llegado a imaginar que en pocas horas este vídeo se había hecho viral y que la evolución de esta gatita era seguida por millones de personas y medios de comunicación de todo el mundo. Desgraciadamente, a pesar de las cirugías y de todos los cuidados que se le proporcionó, Broken falleció días después debido a las lesiones que aquellos niños le habían proporcionado.

Y la historia de Broken podría haber acabado aquí, pero este mes de julio tiene un nuevo capítulo, uno solidario y musical, para que su muerte al menos pueda traducirse en ayuda para otros animales necesitados.

Desde el programa Como el Perro y el Gato se lanzó la propuesta de realizar un disco homenaje a la gatita Broken.

Los oyentes eligieron cinco canciones y posteriormente a cinco cantantes, que enviaron sus interpretaciones de dichas canciones. El disco #porBroken, producido por José de Castro ‘Jopi’, contiene las versiones acústicas de estos cinco temas.

Este trabajo homenaje-solidario, ha salido a la luz el 24 de julio en las plataformas digitales y el dinero recaudado será destinado íntegramente a ayudar a los miles de gatos que son maltratados cada año en España, ya que la historia de Broken, aunque se convirtiera en una noticia a nivel mundial, no es más que la punta de lanza de lo que sucede cada día en nuestro país.

Un trivial para encontrar a todos los amantes de los perros en el Día Internacional del Perro

Hoy es el Día Internacional del Perro. También es un sábado de julio en el que aquel que no está pensando en las vacaciones es porque ya está en ellas. Así que he pensado que la mejor manera para celebrarlo de manera amena, divertida y veraniega era crear un trivial para amantes de estos maravillosos animales, los que el hombre más ha creado a su imagen y semejanza, los que más dependientes son de él y ante los que más responsabilidad debemos asumir.

Es un trivial para gobernarlos a todos. Un trivial para encontrarlos, un trivial para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas.

Ejem…. no podía evitar la referencia a Tolkien.

(Leanne Graham/GTRES)

La cuestión es que es un trivial en el que hay de todo, hay preguntas sobre el cuidado de los perros, sobre cómo son, pero también de culturilla general básica, con presencia de películas, series de televisión y libros que nadie que se considere un perruno de pro debería suspender.

¿Os animáis a poneros a prueba?

Un perro en la redacción de un periódico

Hoy es un día especial para mí, un día que voy a ir con una ilusión distinta a la habitual al trabajo. ¿El motivo? He acudido acompañada de una de mis perras gracias a que este viernes, como cada 22 de junio, se celebra el Día Mundial de Llevar tu Mascota al Trabajo (#TakeYourDogToWorkDay #DíadelPerroenelTrabajo) y a que mi directora, Encarna Samitier, ha tenido bien aceptar mi propuesta peregrina de venir así de bien acompañada.

20minutos se ha convertido así en un periódico dogfriendly. No sé a ciencia cierta si es el primero o si hoy es el único, pero no me extrañaría que haya sido de nuevo pionero, en esto como en otros aspectos: ser creative commons, retirar los anuncios de prostitución, tener una mujer como directora…

De hecho, no es la primera vez que un perro (sin ser lazarillo) se pasea por esta redacción, ya hace un par de años por el día del perro sin raza tuvimos por aquí a Colega, inspiración de la web Sr.Perro.

Mis perras han sido, gracias a mi labor como periodista y al frente de este blog, pioneras en muchos sentidos. Han entrado en una clase de la Universidad Rey Juan Carlos, pisado el tren y el metro de Madrid antes que nadie, asistido a un colegio a explicar a los niños cómo comportarse en presencia de perros desconocidos e incluso han participado en una boda.

La profesora Nuria Máximo Bocanegra en el aula con sus alumnos de cuarto de Terapia Ocupacional en la URJC. (JORGE PARÍS)

Sobre todo Troya, que con dieciocho años ha recorrido mucho mundo. ¿La última aventura? Ella tuvo el privilegio de ser el primer perro, no de asistencia, en entrar en el Ministerio de Agricultura esta primavera.

No a todos, pero sí para bastantes, los animales son nuestra familia, nuestra válvula para liberar estrés, para valorar lo importante, para sentirnos necesarios. Su compañía nos hace más felices, nos equilibra. No poder compartir vida con un animal por incompatibilidad de horarios con el trabajo nos hace sentirnos un poco incompletos.

Sé que muchos no entenderán que algo así nos pase, que un día como hoy me emocione tanto. Yo puedo entender que no lo entiendan. Aunque deberían saber que somos muchos los que querríamos tener la opción de acudir en ocasiones acompañados de nuestros animales. En mayo os contaba en este mismo blog que el 74% de los empleados españoles con perro los llevaría al trabajo si pudiera. Otro estudio independiente realizado por IPSOS en ocho países de Europa dice que el 83% de los millenials españoles llevarían a sus mascotas al trabajo si pudieran, convencidos de que les ayudaría a reducir el estrés y a crear una atmósfera más relajada.

Y va a ser verdad:

También los habrá a los que no les haga gracia, esos que auguraban crisis alérgicas la primera vez que los perros entraron en Cercanías, en el Metro de Barcelona o el de Madrid, aunque no haya pasado luego nada. Aún recuerdo a la directora de Cercanías, dónde se admiten perros desde hace muchos años, explicando en los II Premios de Bienestar Animal organizados por el Colegio de Veterinarios de Madrid cómo abrir los torniquetes a los animales parecía que iba a ser el fin del mundo y luego nunca pasó nada.

Nunca pasa nada cuando un perro, educado y con un dueño responsable por supuesto, entra por primera vez en alguna parte. Lo contaba en un congreso organizado el pasado año en Londres por Purina Germano Calvi, Director de Investigación y Ciencia de Datos en la compañía italiana Publicis Communication, que admite animales desde junio de este año y es el primer miembro de la Pets at Work Alliance  impulsada por Purina con el objetivo de lograr que doscientas empresas europeas sean dogfriendly para 2020. En esa web tenéis materiales para poder proponerlo y hacerlo realidad, incluyendo normas de conducta canina y un compromiso del empleado para garantizar la seguridad de las mascotas y de las personas.

Calvi, con grandes dosis de humor, explicó el largo proceso que llevó poder admitir animales, el distinto tipo de personas que se opusieron, cómo se negoció y trató con ellos, y recalcó cómo la presencia de un perro es capaz de cambiar completamente, y para bien, la atmósfera de una empresa.

Efectivamente, porque nunca pasa nada malo, pero bueno sí sucede. Lo he comprobado de primera mano cuando he entrado con mis perras en entornos nuevos. Quien quiere ignorarlos no se ve importunado, pero el ambiente general mejora rápidamente. Aún recuerdo las sonrisas sorprendidas de un buen número de estudiantes en la Rey Juan Carlos cuando entraron en clase y vieron a Tula y a Troya. Tal vez ellas aún recuerden sus caricias.

Os animo a proponer en vuestras empresas que, al menos un día al año, os acompañen vuestros animales. Por algo se empieza. Tal vez temáis que os tomen por locos, las chanzas que generan o las negativas airadas, pero si no se intenta es imposible que se consiga, que se avance.

Lo mismo os lleváis una agradable sorpresa, igual que yo. Igual que muchos de mis compañeros que hoy se han encontrado con Tula por la redacción, dormitando en su camita y ajena a lo que es hacer periodismo.

Sí, estaba trabajando. De verdad de la buena.

 

El adiós a una perra “que no servía para nada”

Hay hilos que se hacen virales, que llegan a miles, a millones. Otros apenas los lee nadie, aunque merezcan la pena, aunque condensen toda una vida, aunque rezumen amor. Hoy os traigo uno así.

La escritora e ilustradora Jessica Gómez, autora del blog de 20minutos ¿Qué fue de todos los demás? y de otro con su propio nombre que también os recomiendo y que ganó hace un par de ediciones la categoría personal de los Premios 20Blogs, ayer se despidió de su perra Circe, de un animal que a punto estuvo de acabar sus días antes aún de empezarlos, porque era una cachorra “que no servía para nada” en la Asturias rural.

Ayer se despidió de ella, poco antes lo contó en Twitter y en su blog. Y entiendo la necesidad de contarlo porque yo también la he experimentado. A mí escribir me sana, igual que a ella. Cuando uno de mis animales se ha ido, siempre he necesitado escribir recordándolo, un pequeño ritual que me ayuda a decirles adiós, a pasar por el obligatorio peaje de los que queremos compartir nuestra vida con animales, que viven menos que nosotros, que se irán.

Probablemente una necesidad que esté relacionada con la existencia de las esquelas en los periódicos, de los memoriales, los velatorios y las capillas ardientes. Es preciso decir adiós a los nuestros, hacerlo bien.

Espero que asomar a mi blog las memorias de Jessica le sirva Circe. Mejor dicho, le sirva a toda su familia, como parte de esa necesaria despedida.

Hace muchos años, a finales de una primavera calurosa, en la cuadra de una casa cualquiera, en un pueblo asturiano cualquiera, una pastora mestiza, quizás un poco mastina, parió un buen puñado de cachorros de padre desconocido aunque, a juzgar por las orejas, debía ser cazador.

En aquel pueblo mucha gente cazaba. El dueño de aquella cuadra, donde aquella mestiza había parido, no era cazador: era ganadero, y aquél montón de perritos aullantes eran un incordio.

Pasado un mes, y ante los probablemente atónitos ojos de la pobre mestiza recién parida, aquel hombre había conseguido deshacerse de casi todos los cachorros. Quedaba una, canija y feucha si se la comparaba con sus hermanos, que nadie había querido.

No tenía pinta de ir a ser muy grande, era nerviosa, incontrolable y asustadiza. No tenía pinta de servir para nada. Y en la práctica vida de aquel paraíso rural de un monte cualquiera de Asturias, si un animal no sirve para nada, molesta. No hay más.

“La gallina que no pone, para caldo antes de que sea vieja”.

Un domingo (bueno, en realidad no lo sé, pero yo me lo imagino en domingo), un ciclista pasó levantando polvo junto a la cuadra, con la mala suerte de que la cachorra le salió al paso y el ciclista cayó al suelo.

La cachorra huyó llorando, lo que alertó al ganadero, que apareció, palo en mano, a darle un buen par de palos a la cachorra, “por escandalosa”. El ciclista, alucinado con la escena, preguntó si le pasaba algo a aquella perra.

– ¡Que no vale pa’ na! Pero no te preocupes que luego pa’ cuando des la vuelta ya no está aquí, porque na’más termine de comer la quito de en medio.

¿Hablaba en serio? ¿Acababa aquel hombre de decirle que iba a matar a aquella cachorra?

La situación terminó con que, después de hablar un rato, el ciclista se llevó a aquella perra, de un mes, canija y feucha, metida en su chaqueta.

No sé si la pobre mestiza tuvo ocasión de despedirse de su último bebé.

El ciclista se llevó a la cachorra a su casa siendo consciente de que no podía quedársela. Pero al menos la había librado de morir aquella misma tarde siendo lanzada al río en una bolsa (método muy típico en algunas zonas, al parecer). Ahora “solo” tenía que buscarle un hogar.

Dos semanas después, una amiga del ciclista se enteró de esto y se lo contó a otra amiga. Así que la amiga de la amiga del ciclista, que acababa de irse (con su perro) a vivir con su novio, le contó a su novio la situación, y decidieron acogerla hasta que le encontraran un hogar.

La perra, sobra decirlo, nunca más se fue. La llamaron Circe.

Circe nunca fue una “gran perra”.

Cuando la llevaron a casa tenía un millón de miedos, lloraba, se tiraba al suelo, chillaba… Para hacer pis se iba lejos, lejísimos donde no la pudieras ver. Le asustaba cualquier ruido. Cualquier cosa fuera de sitio. Un coche aparcado en el camino.

Todo le daba miedo al nivel del pánico. Era incontrolable. Entonces aquella pareja novata buscó ayuda en un buen etólogo, trabajaron con disciplina durante unos meses y Circe, aunque no superó del todo todos sus miedos, ya pudo vivir en sociedad y ser feliz.

Con ellos conoció lo que es un hogar estable, tener una familia, ver llegar e irse cachorros perrunos y gatunos, ver llegar para quedarse a dos -casi tres- cachorros humanos. Conoció lo que es viajar, el campo, el sol, escarbar en la arena, correr por el mar.

También conoció lo que es que se enfade contigo alguien que te quiere, y así pudo saber que no todo el mundo se enfada igual.

Tranquila, solitaria y gruñona.

No suele interactuar más allá de olerte o apoyar su cabeza en tu pierna, pidiendo una caricia. No juega si no es a buscar palos o bolas de eucalipto. No le pidas que juegue con los niños: no le va demasiado jugar con niños, aunque sí le gusta que la acaricien.

Aún le asustan las tormentas y los voladores, y se mete bajo la cama los días de mucho viento.

No, Circe no ha sido una “gran perra”, pero ha sido nuestra perra durante más de once años. Nuestra compañera. Nos ha querido, lo sabemos, como no ha querido a nadie, y la hemos querido como nadie la quiso tampoco.

Tú, hombre de la cuadra, ibas a matarla. Nosotros le dimos un hogar

Y pienso todo esto porque ahora la tengo aquí, echada junto a mí, cuando la enfermedad ya ha hecho mella en ella.

Cuando sabemos que no responde a la medicación y hemos tenido que tomar la última decisión. La miro junto a mí y se me pone un nudo en la garganta al pensar que mañana, a estas horas, cuando mire no estará.

Así que sí: quiero pensar en todo esto, porque lo necesito. Me hace falta pensar que una perrita, canija, feucha y loca, a la que nadie quería y que iba a morir una tarde de domingo, acabó por casualidad en mi casa, y vivió once años siendo parte de una familia.

Porque así, pensando eso, me dolerá un poquito menos.

Algún día.

Aunque hoy no.

Se irán, lo harán. Se irán y nosotros lo veremos. Y así debe ser. Lo sabemos aunque no queramos saberlo, aunque no queramos pensarlo.

Se irán y nosotros lo veremos porque tienen unas vidas mucho más intensas y cortas que las nuestras, unas vidas en las que no desperdician ni un segundo en aquello que no merece la pena, en las que lo realmente valioso reina, unas vidas que siempre tienen sentido.

Algunos se irán antes de lo que teníamos previsto, aún jóvenes. Otros, más afortunados, se irán ya ancianos. Los habrá que necesiten de nuestra ayuda para irse dignamente, nuestro último regalo.

Se irán y se llevarán sus lametones, sus recibimientos entusiastas al abrir la puerta, sus siestas a nuestro lado, sus estallidos de pura alegría tras la pelota, al encontrar algún colega peludo o al descubrir el mar o la nieve.

Se irán, pero nos dejarán una vida entera de recuerdos. Nos dejarán muchos aprendizajes si somos capaces de interiorizarlos, no hay mejores maestros de la felicidad. Olvidad los manuales de autoayuda y observadles. Nos dejarán la devoción que nos tuvieron.

Antes o después pagaremos el peaje de verlos partir. Algo que para ellos es natural y no entraña frustraciones ni sufrimiento por lo que ya no vivirán.

Mientras estén aquí hay que ser conscientes de ello. Mientras estén aquí hay que disfrutar de ellos tanto como podamos.

Y os lo digo a vosotros, me lo digo a mí misma. Ellos ya lo saben, ellos no necesitan que nadie se lo recuerde.

Mientras pisemos el mundo hay que avanzar riendo, jugando, corriendo y gozando del calor del sol, de las palabras amigas, de las caricias, las flores y la música.

Para nosotros también son dos días.

Mikel y Oxana casi mueren aplastados por una máquina elevadora, ahora necesitan un hogar

Son dos cachorros de apenas dos meses y están vivos de milagro. Fueron aplastados por una máquina elevadora y sólo la rápida acción de la protectora cordobesa El arca de Noé evitó su muerte.

Ya os he contado en el pasado que la primavera es la época del año en la que más gatitos hay buscando adopción. No imagináis la cantidad de gatos adultos maravillosos que hay esperando su segunda oportunidad con escasas posibilidades de éxito. Por eso adoptar adultos es siempre mi primera opción. Al igual que sucede con los perros, un adulto tiene ya su carácter formado, si adoptamos un gato tranquilo y cariñoso, eso será lo que estaremos llevándonos a casa. Pero si queréis un cachorro, esta es la época de buscarlo.

También es en la que más cachorros mueren en la calle por distintos motivos; lo que me recuerda algo que también os he repetido que los gatos no saben apañárselas en la calle, que por espabilados que nos parezcan sólo malviven, expuestos a enfermedades, hambre y peligro. Poner un gato en la calle es condenarlo casi con toda seguridad al sufrimiento, a una muerte pronta.

Volvamos a Córdoba, para que los voluntarios de esa asociación nos cuenten lo que les pasó a Mikel y Oxana.

Hace un mes aproximadamente que recibimos un aviso de dos bebés de un mes, Mikel y Oxana, dos gatitos que habían nacido en un almacén donde fueron aplastados por una máquina elevadora.

Desde aquel día, han estado acudiendo diariamente a la clínica veterinaria para las curas que tanto necesitaban para las graves heridas de sus patitas. Hoy día, han mejorado mucho pero continúan recuperándose y acudiendo a las curas.

Mikel ya no necesita vendaje en una de sus patitas. Pronto estarán al 100% pero no sabemos por qué, nadie nos ha preguntado por ellos. Son muy cariñosos, sociables, muy juguetones y muy guapos y necesitan encontrar un hogar donde ser felices para siempre.

Y de nuevo voy a repetirme. Recordad que los gatos, mejor por parejas. No hay nada mejor que adoptar a dos hermanos de camada juntos. Dos cachorros que crecen unidos se llevarán bien, jugarán juntos, se harán compañía, nos harán espectadores de su relación y no supone apenas más trabajo que tener sólo uno.

Ojalá estos pequeños que han llegado al mundo conociendo en dolor puedan dar con una familia que no los separe.

Contacto: elarcadenoecordoba@gmail.com

Sire es el ejemplo de que no nos podemos dar por vencidos, de que los animales se recuperan de sus miedos

Es más que probable que no recordéis a Sire. Os hablé de ella en agosto de hace dos años y volví a hacerlo en noviembre.

Imagino que ha pasado demasiado tiempo para que dure en vuestra memoria,incluso habiéndolos leído, así que toca refrescarla un poco.

El título del segundo post era “esta cruce de chihuahua maltratada necesita ayuda para superar su terror a los seres humanos” y en él os contaba lo siguiente:

Sire tiene ocho años y ha pasado tres en una perrera. Con otros perros y gatos se lleva divinamente, pero tiene terror hacia los seres humanos.

Fijaos en su miedo. A saber lo que le habrán hecho a esta pequeña cruce de chihuahua, las personas que la están intentando ayudar no lo saben ni lo podrán saber nunca.

Ahora está en una residencia y va mejorando, pero demasiado despacio: “por ejemplo, ya se acerca dudosamente a coger una chuche y luego se vuelve a ir corriendo.

Esto en la residencia, en la calle nunca”. Me cuentan que nunca intenta morder, su reacción es intentar huir o quedarse paralizada, aterrada. Solo ha conocido monstruos y es nuestra responsabilidad intentar ayudarla para que vea que no todos los seres humanos somos como los que la han maltratado tanto.

Pues hoy, dos años después, me han escrito enviándome un nuevo vídeo que es la prueba de que no hay que dar a ningún animal por perdido, que el miedo puede superarse con paciencia, las indicaciones de buenos profesionales y mucho amor.

“Parece otra, es increíble verla así, hace un tiempo era muy difícil tan solo imaginarlo”, me cuentan. Y es cierto.

Os dejo con su alegría, que alumbra la esperanza.

Caballos y personas con esclerosis múltiple, perros y adolescentes tutelados. #AnimalesQueCuran y universidades españolas que lo investigan

Las terapias con animales están entrando en las universidades españolas, hay cátedras dedicadas a investigar su efectividad, a estudiar cómo se llevan a cabo, a establecer buenas prácticas para no incurrir en el maltrato o la explotación de los animales que nos ayudan a estar mejor, porque no es terapia con animales todo lo que reluce.

Es preciso investigar y comprobar con rigurosidad su efectividad y su abordaje. Y se está haciendo, cada vez más.

Hace pocos días la Cátedra Animales y Sociedad, ubicada en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Rey Juan Carlos, con la dirección de Nuria Máximo y patrocinada por Dingonatura, publicaba los primeros resultados sobre el efecto de la terapia con caballos en personas con esclerosis múltiple. Un estudio para el que se siguió la intervención con caballos durante un periodo de seis meses y con grupo de control.

La fatiga, la espasticidad, la marcha, el suelo pélvico y como no, la depresión de las personas con Esclerosis Múltiple mejora con la hipoterapia. Como es obvio, todo ello redunda en una mejor calidad de vida.

Este es nuestro último trabajo de investigación recientemente publicado. Estamos muy contentos de poder daros este avance. Por ahora podéis ver la reseña en Medline Pubmed

Hicimos un gran equipo: Hospital Universitario de Torrejón, la Universidad Complutense y por supuesto y con mayúsculas a la Fundación MHG gracias especiales a su directora: Eva Guerrero.  Queremos agradecer expresamente desde aquí a todos los pacientes participantes y sus familias que rebosaban ilusión cada día. Y por supuesto a dos maravillosos seres, los Caballos de terapia Estrella y Chismito.

Estrella y Chismito, caballos de terapia. (Fundación MHG)

Ahora ha sido la Cátedra Animales y Salud de la Universitat Autònoma de Barcelona dirigida por Jaume Fatjó y sostenida por la Fundación Affinity la que ha constatado una mejora en aspectos emocionales, comunicativos y de convivencia en adolescentes tutelados por la Generalitat de Catalunya tras 14 semanas del programa Buddies, en el que han participado 67 adolescentes de entre 12 y 17 años, residentes en 12 Centros Residenciales de Acción Educativa (CRAE).

A lo largo de 14 semanas, se ha trabajado sobre diferentes objetivos marcados por el equipo de psicólogos y educadores sociales de la Fundación y de los centros donde viven los menores, como la mejora de la empatía, el aumento de la autoestima, el incremento de la tolerancia de la frustración o la reducción de las conductas agresivas. Además, por primera vez desde que el programa se inició en el año 2015, se ha incorporado un grupo de control para medir científicamente la eficacia del programa.

“Hay que tener en cuenta que en los CRAE conviven chicos y chicas que han vivido situaciones muy complejas y que requieren de una atención especial. Tras participar en el programa Buddies, los equipos educativos notaron un cambio muy positivo en ellos, ya que recuperaron un mayor control de sus emociones, especialmente por lo que respecta a la empatía y al sentido de la responsabilidad”, explica Georgina Oliva, directora de la DGAIA.

Los Investigadores de la Cátedra Fundación Affinity han constatado que existe una mejoría estadísticamente significativa en la puntuación global de conducta de los jóvenes.

Antes de iniciar el programa, los terapeutas seleccionaron y midieron durante un mes 3 conductas que era conveniente mejorar en cada uno de los adolescentes. La selección de una u otras conductas se llevó a cabo de forma totalmente personalizada, para adaptarse al máximo a la realidad de cada participante. Estas conductas se pueden dividir en tres grandes categorías: habilidades sociales (saber solicitar ayuda, respetar a los demás…) Auto-desarrollo (saber planificarse, aumentar la autoestima…) y Auto-control (aprender a tolerar la frustración, controlar la impulsividad verbal…).

Un total de 45 adolescentes llevaron a cabo 1 sesión semanal de terapia asistida con animales durante 14 semanas, que se sumó al resto de intervenciones propias del programa de apoyo de los centros CRAE. El grupo de control no realizó las intervenciones con animales, pero sí el resto de acciones impulsadas por los centros. El número total de horas de apoyo psicológico y educativo resultó el mismo para todos los participantes en el estudio.

Al medir los resultados del programa, los datos han indicado que la mejora observada en el grupo que ha participado en la terapia con perros es significativamente mayor al grupo de control. Por ello, los Investigadores sostienen que la incorporación de una intervención asistida con perros aporta valor añadido en la mejora de competencias y comportamientos, como complemento de un programa general de apoyo educativo y psicológico a adolescentes en situación de riesgo.


Y veréis que menciono empresas como Affinity y Dingonatura porque esa financiación privada es necesaria para la investigación. Y la investigación es necesaria per se, por el bien de todos, en estos campos y en otros muchos. Ojalá hubiera más responsabilidad corporativa que apoyase estas y otras investigaciones. Ojalá también más apoyo institucional.

Termino con las guías de buenas prácticas para elegir intervenciones asistidas con perros y caballos de Psicoanimal y Espacio Itaca.

Las intervenciones asistidas con animales están en aumento. Mirad lo que ha sido noticia justo hoy.

Son intervenciones complementarias a los abordajes recomendados por los profesionales de la salud o la enseñanza, que jamás deben sustituirlos. Y son intervenciones además que no son efectivas con todo el mundo. Incluso la mejor, con los profesionales mejor preparados, puede no servir a una persona en concreto. Pero están en aumento como os contaba, mucha gente quiere probar, a ver si de verdad traen algo bueno. Y mucha de esa gente no sabe realmente qué mirar a la hora de elegir una en concreto, porque los animales son seres que sienten, con derechos, y no meros instrumentos; y porque no es plan de perder tiempo y dinero.