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En busca de una segunda oportunidad En busca de una segunda oportunidad

-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado- 'El Principito'. Antoine de Saint-Exupéry.

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Os presento a Martín (‘Mastín’), el protagonista de una novela juvenil centrada en la protección animal

Traigo noticias importantes, al menos para mí. Un proyecto muy personal del que iré dando más detalles, porque espero contar con vuestra ayuda para hacerlo realidad. Y no hay momento mejor que en torno al Día del Libro, para contarlo.

Os presento a Martín, a Mastín en realidad.

¿Recordáis a Mastín?
Tiene diecisiete años y un pitbull, un perro viejo y bueno pero que hace que muchos se cambien de acera cuando los ven paseando juntos. Anda un poco perdido sobre qué hacer con su vida. Y conocer a una nueva vecina, una chica de veintiséis años con un galgo, le conducirá a ser voluntario en una protectora y le ayudará a encontrar su norte.

Un galgo y un pitbull. No es casualidad.
Embajadores de los conocidos como perros potencialmente peligrosos y de los perros de caza que llenan perreras y protectoras con un futuro incierto.

Mastín fue una novela juvenil, interesante también para los adultos, que estuve publicando en el blog por capítulos hace tres años. Todos los viernes había una actualización de la historia, a modo de folletín decimonónico. Y así, semana a semana, se construyó un libro en poco más de un año. Un reto personal lleno de anécdotas que también os iré contando en un futuro.

Este libro, que pretende crear conciencia al tiempo que se disfruta con su lectura, está en el proceso previo a salir publicado mediante crowdfunding. Cuento con vosotros cuando lance el proyecto, confío en vuestra ayuda para hacerlo realidad.

Quiero creer que este libro puede ayudar a cambiar un poquito el mundo a mejor de diferentes maneras. Ya os contaba en uno de mis últimos posts que los cuentos y los libros pueden ayudar a los animales, despertando una mayor sensibilidad y respeto por los animales, que se traduce también en bondad y empatía hacia otros seres humanos.

Todos los beneficios que genere irán destinados a la Fundación Amigos del Perro, que se constituyó en Langreo (Asturias) en 1995 con el fin de contribuir al bienestar animal. Para mí es un proyecto muy personal, muy bonito y que me tomo como una especie de voluntariado.

Mañana os presentaré desde mis redes a la chica del galgo, a coprotagonista del libro. Y en breve la portada entera. Todo es obra de una joven artista que rebosa talento. Se llama María Gago, @Akiranthekoi en twitter e Instagram, y espero que llegue muy lejos, porque lo merece. Yo estoy entusiasmada con su representación de Mastín y de Mal.

La manera en la que conocí a María fue una de las anécdotas que os comentaba. La conocí en la Japan Weekend de Madrid, un lugar en el que hay muchísimos artistas mostrando sus trabajos. Compré varias de sus láminas, cogí su tarjeta, me fui a casa. Y perdí la tarjeta… Gracias a que pedí ayuda en Twitter mostrando sus láminas pude dar con ella.

Espero que su Mastín os guste tanto como a mí.
Su Mastín es ya mi Mastín, confío en que también sea el vuestro.

¿Es ‘Isla de Perros’ de Wes Anderson una película para amantes de los perros?

Wes Anderson posando con los muñecos utilizados en ‘Isla de perros’ (20th Century Fox)

Entenderéis que tenía que ver Isla de perros, el último largometraje del adorado y discutido Wes Anderson que se estrena en España este viernes 20 de abril. Tras saber del proyecto y ver ese tráiler lleno de canes parlantes, sentí que tenía que compartir aquí mis impresiones, así que me perdonaréis por este post que tiene que ver con la protección animal menos de lo que es habitual.

De todas maneras no es la primera vez que me pongo cinética por aquí de forma excepcional. ¿Recordáis que ya os hablé de Mascotas y de White Dog?

Isla de perros es un batiburrillo distópico-surrealista nada convencional como era de esperar de Wes Anderson (salvo en el papel que otorga a la mayoría de los personajes femeninos) con científicos buenos, políticos malos, mucho Japón, niños con una misión y conspiraciones maquiavélicas. Una película para relajarse y dejarse llevar que no es apta para todo el mundo. Que desde luego no es apta para niños por mucha animación que sea con perritos que hablan.

Artísticamente es impecable, pura artesanía stop-motion. Pero no me voy a detener en hacer una crítica pormenorizada. Más que nada porque ya la he hecho por otro lado, para versión impresa y online del medio. Aquí la tenéis: Crítica de ‘Isla de perros’: una delicia artística y nada convencional, salvo en el tratamiento de algunos personajes femeninos.

Y aquí la sinopsis:

Isla de perros narra la historia de Atari Kobayashi, un niño de 12 años custodiado por el corrupto Mayor Kobayashi. Cuando, debido a un Decreto Ejecutivo, todos los perros de la ciudad de Megasaki son exiliados a un gran vertedero llamado Trash Island, Atari se embarca en un pequeño propulsor Junior-Turbo y sobrevuela el río en busca de su perro-guardaespaldas, Spots. Una vez allí, con la ayuda de un grupo de chuchos a los que acaba de conocer, comienza un épico viaje que decidirá el destino y el futuro de toda la prefectura.

Mi cuestión desde este blog es otra: ¿Es una película para amantes de los perros?

Pues no necesariamente, pero puede que sí. Vamos a ver… Hay mucha reflexión de fondo, pero no hay mensajes a extraer relacionados directamente con la protección animal, que nadie se confunda. Los perros (gigantescos en todos los sentidos) no se comportan como tales, no son reconocibles como los mismos animales con los que compartimos el día a día. Son una versión mejorada y cuadrúpeda de los seres humanos. Eso sí, inteligentes, complejos, leales, capaces y con mucha más dignidad que cualquier bípedo que aparece en el film.

Es decir, que puede ser una película para amantes de los perros, pero no necesariamente. A menos que acudamos a la campaña de promoción del film, en la que también se está visibilizando un puñado de animales necesitados de hogar de distintas protectoras.

Y eso está realmente bien y es de aplaudir, sobre todo porque no es una iniciativa local, que solo se haya llevado a cabo en España. Ojalá para la próxima película protagonizada por perros y gatos, de esa u otra distribuidora, se repita la propuesta y se vaya aún más allá. ¿Por qué no un vídeo promocionando la adopción ante de la proyección?. Es preciso crear conciencia.

Con motivo del estreno, Fox Searchlight y 20th Century Fox España han puesto en marcha una iniciativa para dar difusión e incentivar la adopción de perros con la colaboración de diversas asociaciones.

A diario, y durante dos semanas consecutivas, están siendo publicadas fotos e información de perros que pueden ser adoptados, difundiendo en cada caso características de la mascota y la asociación que las tiene en acogida en estos momentos. Como apoyo a esta acción y con el fin de aumentar el alcance de estas publicaciones, la distribuidora está patrocinando estos posts en la red social Facebook.

¿Son nuestros animales de compañía los mejores compañeros para ver series?

Troya nunca ha sido perra de sofá. Jamás querido subirse a ellos ni a las camas, sin prohibírselo, ella solita decidió que el suelo era un buen sitio. Eso sí el suelo más cercano posible a dónde estamos nosotros.

Tula en cambio nació para dormir en blando y en alto. Es una perra que se mueve por las alturas. Igual que Maya, nuestra gata.

Cuando después de cenar nos sentamos un ratito en familia ante la televisión, para ver alguna serie que nos guste a todos, todas lo ven como una invitación al sosiego en compañía, a las caricias en penumbras.

Un rato en familia con ellas, que también son familia por supuesto.

Se abren paso igualmente a nuestro lado si nos sentamos a leer en el sofá, a jugar con la consola portátil, a escribir en el portátil o ver las noticias en el móvil.

Cualquier rato en el que detenemos nuestra vorágine diaria, en el que paramos queriendo relajarnos, es para ellas una invitación a venir a nuestro lado. Y viniendo contribuyen a ese relax.

Está demostrado que acariciar a un animal reduce la presión arterial, que las malas noticias se encajan mejor si estamos en contacto con ellos.

Lo mismo también ayudan a no pasar tanto miedo con serie sí y películas de terror o a llorar un poquito menos con los dramas (a menos que lo que el drama muestre sea la muerte de un animal, claro).

A Netflix le da por hacer de vez en cuando encuestas con poco rigor científico pero que tienen cierta gracia sobre nuestros hábitos viendo series. La última que han elaborado tiene que ver con los animales de compañía.

Empleando SurveyMonkey, han participado más de 50.000 propietarios adultos de animales de veintiséis países, entre ellos España.

¿El resultado? Pues así de entrada que tres de cada cinco españoles creen que su animal es la mejor compañía para ver series.

Y tiene su lógica, claro. No te discuten lo que ver, no hacen spoilers, no te dicen “para un momentito que voy al baño”, no te regañan por quedarte demasiado tiempo despierto teniendo que trabajar al día siguiente ni te mirarán raro por disfrutar tanto con esa serie tan friki o tan mala.

¿Son por tanto los mejores compañeros para ver series? Pues son una compañía maravillosa, pero no me atrevería a decir tanto. También es estupendo compartir sofá con bípedos parlantes a los que amamos y con los que podemos opinar luego sobre lo que hemos visto.

Otra curiosidad resultante de la encuesta de Netflix, por lo visto los dueños de los perros prefieren contenidos de acción y aventuras y los que tienen gatos se inclinan por la ciencia ficción y la fantasía.

Para terminar os dejo con la preciosa Triana, una mastín jovencita que no tiene hogar. Espera en Asturias una familia con la que compartir películas, series, paseos y lo que se tercie.

Cuentan que “es todo corazón, muy cariñosa. Un problema neurológico impidió que se pudiera salvar la pata delantera, pero eso no le impide hacer una vida normal”.

Está en el albergue municipal de Gijón 684607160

Sobre dar besos a nuestros perros y gatos, sobre recibir los suyos

Este viernes 13 de abril fue el Día Internacional del Beso, pero me pilló con el pie cambiado. Os confieso que me di cuenta tarde de que quería hablar del tema, de los besos que damos a nuestros animales y que ellos nos dan.

No sé vosotros. Yo vivo con normalidad las demostraciones de afecto en forma de besos a mis perras y mi gata. A las perras a veces les ha caído algún beso mío en el pelaje, nunca en el hocico. A Maya, la gata, no; pero es que ella tampoco es de esas, irradia un nosequé felino que dice “caricias sí, pero no me arrimes ese morro de humano”. No es algo meditado, ni premeditado. Simplemente es lo que me nace hacer. Os confieso que tampoco con los humanos, con la única excepción de mi pareja y mis hijos, soy especialmente dada a los besos.

Troya es una perra que no nos da lametazos. A menos que le ofrezcas una mano bañada en algo rico, ella se apresta contra ti buscando caricias, pero nunca lame. Tampoco lo hace Maya. Mi otro gato, Flash, a veces sí que nos daba besos de lija. Tula no es nada exagerada lamiendo, pero sí que saca más la lengua a paseo.

Y no pasa nada, no me preocupa. Son nuestra familia. Son animales sanos, vacunados y desparasitados. Cuando a mí o a mis hijos otros perros con los que no tengo claro todo eso nos han ‘besado’ me he tomado en serio el lavado posterior de manos y rostro, pero no lo he impedido.

No vivimos en un mundo aséptico ni creo que sea bueno (ni posible) perseguir un mundo así.

Me gustaría que me contarais cómo es en vuestro caso. Y para calentar motores os voy a dejar con la respuesta de tres personas: una psicóloga, una farmacéutica y nutricionista, una pediatra infectóloga y una mamá pediatra y divulgadora. Gracias desde aquí a las cuatro por la respuesta, que ha sido un poco atraco.  Me ha faltado algún veterinario.

Pedí unas pocas líneas sobre qué opinión les merecían los besos dados a los perros o gatos y los recibidos por ellos. En niños y adultos. Y entendiendo que son perros y gatos vacunados y en buen estado, claro.

Gemma Almena. Psicóloga.

Sobre los besos a perros y gatos, tengo que decir que mi opinión es muy subjetiva ya que nace del sentimiento de amor que me producen los animales en general y de los que nos alimentan el alma dentro de nuestra familia, en particular. Partiendo entonces de esta base, puedo decir que los besos a los animales y de los animales, no es que sean buenos ni malos, es que son inevitables.

El beso es una expresión de afecto y en la medida que seamos generosos con los seres que queremos, considero que resultaría muy difícil contener esa muestra aún tratándose de nuestra ‘mascota’. Cualquiera que haya disfrutado en su vida de la compañía de un perro o un gato (u otro animal doméstico) sabe con certeza que acaba convirtiéndose en un miembro más de la familia: les cuidamos, les hablamos, les alimentamos, les mimamos, les regañamos… ¿por qué no besarles?.

Si hablamos de higiene, entonces, entramos en el terreno personal de nuevo. Habrá gente que decida no hacerlo por ser más escrupulosa o por considerar que no es adecuado dar besos a “otras especies”.

A mi me encantan los animales, tengo hijos y me resulta muy complicado restringirles las muestras de afecto a los animales que conocen y con los que conectan. Lo mismo me ocurre a mi. Demostrar amor es muy positivo, sea cual sea la especie a la que se lo brindemos.

Marián García, farmacéutica, óptica y nutricionista conocida como Boticaria García.

La saliva de los animales puede contener numerosos microorganismos patógenos que pueden ser transmitidos a las personas. Es lo que se conoce como “enfermedad zoonótica”. Las más comunes son bacterias como campylobacter y salmonella o parásitos como tenias y anquilostomas.

Para reducir la transmisión de enfermedades, desde el CDC (Center of Disease Control and Prevention), recomiendan lavarse las manos con jabón y agua corriente después del contacto con perros, saliva de perro o heces de perro. Hacen especial hincapié en ayudar a los niños con el lavado de manos.

En principio, en una piel intacta la absorción de la saliva sería mínima. En la práctica, el problema reside en que los besos de la cara se producen cerca de zonas mucosas como la boca, la nariz o los ojos, donde la barrera es más débil y por tanto los patógenos pueden ser absorbidos de forma más sencilla. También favorecería la transmisión el hecho de que hubiera alguna herida o lesión en la cara (rasguños frecuentes en los niños o lesiones abiertas comunes, por ejemplo por acné).

Irene Maté, pediatra especialista en enfermedades infecciosas.

Personalmente no soy muy fan, también es verdad que yo soy infectóloga y veo bichos malignos en todas partes. Pero sí te diré que parece que el mero hecho de soplar la comida de tu hijo si tú tienes tendencia a tener caries (y eso implica estar colonizado por un determinado tipo de bacterias), aumenta el riesgo de caries en el hijo.

Amalia Arce, la Mamá Pediatra

Pues es un tema que nunca me he planteado seriamente… Así que no sé qué dice exactamente la ciencia. Sí que es verdad que existen infecciones por mordedura de perro o por arañazo de gato, pero no me consta patología por lametazo. Sí es cierto que una mordedura humana tiene más riesgo de infección que una de perro.

Difícil librarse de que un perro en un momento dado no te dé un beso de tornillo.
A mí personalmente si acaba de llegar de la calle de oler todo… me da un poquito de asco, pero creo que los beneficios inmunológicos, con el amorcito que te dan, superan los riesgos infecciosos, en caso de perros limpios, desparasitados y vacunados. Ya ves que se nota que tengo perro…

FOTOS: (GTRES)

¿Te animas con el reto de estar una semana sin comer carne? #semanasincarne

Hoy, como cada 20 de marzo, se celebra el Día Internacional sin Carne. Sí, ya lo sé… hay días internacionales para casi cualquier cosa, no hace mucho tuvimos el del pistacho sin ir más lejos. Pero este día en concreto me apetece destacarlo este año y desde este blog.

¿Por qué? Pues todo viene de la mano de ProVeg, una organización para la conciencia alimentaria que quiere reducir un 50% los alimentos de origen animal para 2040, y que me escribió el mes pasado, contándome que querían movilizar marzo como el mes sin carne y retar a pasar una semana prescindiendo de ella, un reto que tiene a Clara Lago como madrina.

Me pareció un buen reto, aunque solo fuera para tomar conciencia de la mucha proteína animal que consumimos a diario sin saberlo. Encuentro con frecuencia a gente que me dice que apenas come carne, que consume muy poca. Estoy convencida de que incluso esas personas que se creen casi vegetarianas, si probasen a eliminar durante un mes la carne de su dieta, se darían cuenta de que comen más de la que creían, de que la carne está más presente de lo que pensaban en su dieta.

Y una dieta saludable es aquella en la que la carne es poca y se sostiene sobre los alimentos de origen vegetal. Nutricionistas, que incluso son omnívoros, de prestigio como Marián García (boticaria García), Juan Revenga o Julio Basulto han hablado del tema largo y tendido. En sus recomendables blogs podéis encontrar más información al respecto.

Volviendo al reto, yo también os propongo intentar esa semana, apenas siete días, sin comer carne ni pescado. Podéis empezar cuando mejor os venga, es un reto flexible y personal.

Así sabréis si efectivamente coméis mucha o poca carne, así valoraréis mejor el verdadero peso que tiene en vuestra dieta. Así tal vez reflexionaréis un poco sobre los modelos actuales de producción animal, muchos muy discutibles, sobre la poca información que tenemos en el etiquetado de alimentos sobre el grado de bienestar animal que hay detrás.

Lo de reflexionar e incluso leer al respecto también es voluntario, igual que el reto.

¿Alguien se anima?

La Fundación Affinity solicita la colaboración de las protectoras para elaborar su estudio anual sobre el abandono de animales de compañía

El mejor estudio que tenemos sobre protección animal, el más completo, el que lleva años dándonos pistas del panorama existente, parte de una iniciativa privada, de la Fundación Affinity.

Para elaborarlo recaba datos de perreras municipales y asociaciones protectoras que, voluntariamente, se prestan a participar.

Justo estos días están preparando el próximo estudio, el que en pocos meses nos dará los datos de 2017. Invitan a toda asociación que quiera participar a contactar con ellos.

Cuanto más amplia sea la muestra, más fidedigno resultará, así que os animo desde aquí a participar y difundirlo.

Sé bien que el día a día es complicado, que hay muchas urgencias y tareas cotidianas que atender por el bien de los animales, que el tiempo es precioso, pero merece la pena dedicar un poquito a esta radiografía que conciencia, que asoma a todos los medios y que ejemplifica la necesidad de legislar y poner recursos para intentar detener esta problemática.


Os dejo un pequeño extracto de la entrevista que publiqué en este mismo blog el año pasado con Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity.


Affinity tiene presencia en muchos países, ¿no se plantean extrapolar el estudio español a algún otro?

El estudio que tenemos es España es muy difícil de replicar en otros países porque parte de la voluntad de las protectoras de colaborar con la Fundación y eso es posible porque se empezó a hacer hace muchos años y la fundación tenía ya entonces una credibilidad. Si tuviéramos que hacer este mismo estudio en otro país o en este mismo país ahora me cuesta imaginar que se pudiera construir, que las protectoras nos fueran a ceder sus datos. A menos que en ese país hubiera un censo de protectoras y que los datos tuvieran que compartirlos con las instituciones públicas y estuvieran coordinados y unidos en algún lugar.

Pero su informe no se elabora solo con datos de protectoras, también participan perreras.
La gestión municipal está controlada en España y supongo que en otros países también y recibimos los datos de los ayuntamientos que gestionan protectoras o perreras. Hay una parte pública que se podría hacer y tampoco se hace. En España se hace porque la lleva a cabo Affinity.
¿Hay algún país al que podamos mirar como ejemplo a seguir?
Cuando miramos otros países sí que vemos cosas que funcionan mejor y decimos “¡que mal estamos!”. Vemos que en Francia o en Portugal ya cambiaron el código civil, en Inglaterra que fueron los primeros en incluir el delito de maltrato, en Alemania la gente adopta y no compra, en Holanda casi se ha erradicado el abandono… Hay ejemplos diversos en distintos países, pero no hay ninguno en el que haya una situación ideal.

Poniendo por ejemplo el caso de los animales abandonados, pues sí que hay animales en refugios. Lo que nos pasa cuando miramos otros países es que vemos temas parciales que son positivos, pero hay muchísima falta de información, de datos. Por ejemplo, respecto al problema del abandono no tenemos conocimiento de que exista en ningún otro país un dato oficial o un dato oficioso como el del estudio que hacemos en España. No lo hay, ni siquiera en los países más avanzados. ¿Cómo puede ser que un problema tan generalizado como el abandono no se recojan datos? En Francia hay una entidad que tiene muchos años de historia y muy fuerte, que gestiona 46 refugios y sí que publican los datos de animales que gestionan y a veces se usa su dato como si fuera de toda Francia, pero no es un dato real porque hay muchos más refugios. Decimos que España es el país que más abandona y no lo sabemos, es el país que tiene datos, y aunque sean unos datos insuficientes porque no participan todas las protectoras y haya lagunas, es el único que recoge de forma evolutiva este problema.

La protectora de animales ‘K-Project’ ha sido arrasada por el temporal, necesita casas de acogida y ayuda para su reconstrucción

K-Project es una pequeña protectora ubicada en Fuente El Fresno, Ciudad Real. Es decir, una protectora que trabaja por los animales en primera línea, en una de esas zonas de España en la que abundan los abandonos por la caza, las camadas indeseadas, en la que escasean las adopciones y la mentalidad que sostiene y alienta a los que se preocupan por el bienestar de los animales de compañía.

Es tristemente irónico recurrir al refrán de que luchan por los animales contra viento y marea, porque el refrán en este caso ha sido literal. El viento, el temporal que ha azotado este fin de semana gran parte de España, ha destruido gran parte de sus instalaciones. Los cheniles han quedado tan dañado que han tenido que recurrir a casas de acogida y a pagar una residencia canina.

Ya el dos de marzo pedían ayuda para reformar los cheniles, a los que la lluvia insistente estaba anegando. Pero tras el temporal todo ha ido a peor.

Sus voluntarios llevan tres días pidiendo ayuda “urgentísima”.

Ha sido un fin de semana horrible. Queremos dar las gracias a todo el mundo por su apoyo, difusión, ayuda económica y llamadas. Sobre todo a la gente que han ido a la protectora a aportar su granito de arena.

Todo sigue igual. No habido más desperfectos, hemos sacado todo el agua de los cheniles e intentado mejorar alguna de las vallas que se calleron. Hasta que no cese la lluvia no se puede hacer las reformas.

PEDIMOS POR FAVOR QUE ESTE SUCESO NO QUEDE EN EL OLVIDO. PUES OS VAMOS A NECESITAR EN CUANTO CAMBIE EL TIEMPO Y SE PUEDAN HACER OBRAS DE MEJORA.


Necesitan donación de material de construcción, mobiliario para guardar las donaciones y el pienso. Ayuda económica para costear las obras y las residencias. También voluntarios, adoptantes y padrinos para sus animales.

Unicaja: ES66 2103 0474 2200 1001 4992
Paypal: albufera119@hotmail.com

¿Qué debe hacer un corredor si se le acerca un perro?

Sucedió durante la maratón del Valladolid de México, un corredor, en pleno esfuerzo, se encontró con un perrillo que consideró aquello de tanta gente corriendo un fiesta y decidió acompañarle corriendo a modo de juego. Que para el animal era pura diversión lo sé yo que conozco bien cómo se expresan los perros perrunas. No sé si el maratoniano era capaz de darse cuenta, si se asustó, si simplemente le molestó. La cuestión es que reaccionó dándole una patada al perrillo que es imposible justificar.

Su reacción, ya en frío, ha sido pedir disculpas y ofrecerse a pagar los gastos veterinarios que haya podido causar. Así que no voy a hacer sangre por ese lado. Los hay que piden que jamás pueda volver a participar en un evento de atletismo y me parece exagerado. Los hay que sentencian y condenan a toda velocidad sin conocer los detalles.

No, no debió jamás patear al perro. Pero ese perro no debería haber estado suelto en ese entorno urbano y durante una celebración deportiva popular. Tendría que haber tenido un dueño responsable que lo mantuviera bien controlado a su lado. Por puro sentido común, pensando tanto en la seguridad del animal como de los corredores. Lo mismo estaba perdido o abandonado, espero que no.

En cualquier caso, ya os dije hace un par de meses que no deberíamos soltarlos en los lugares en los que no está permitido, por mucho que nos fastidie no contar con suficientes lugares de esparcimiento canino. No deberíamos soltarlos nunca si no tenemos del todo claro que su comportamiento será ejemplar con cualquier persona y con otros perros.

Una situación así, nunca se tendría que haber producido de entrada.

(GTRES)

La cuestión es que perros y corredores están destinados a encontrarse. Con frecuencia las zonas que los bípedos trotones les gustan para ejercitarse coinciden con las que buscamos los dueños para soltar a nuestros perros. Lo sé bien porque soy dueña de perros, pero también porque he sido parte de esa horda moderna a la que le ha dado por salir a correr.

Os voy a contar una anécdota un tanto escatológica. Hace ya más de una década que sucedió. Andaba yo tranquilamente por el campo por mi perra, que entonces era joven y enérgica y necesitaba todas las mañanas al menos una horita de paseo suelta por el campo. Como entraba en el periódico a media mañana y aún no tenía hijos, podía permitirme coger el coche y patear felizmente en su compañía entre pinos. Una de esas mañanas Troya descubrió algo que le llamó la atención tras un árbol apartado de la senda y allí se fue de cabeza. Y yo detrás claro, en cuanto oí los gritos de lo que resultó ser un corredor en cuclillas y con las mallas por los tobillos, poniendo su propio pino en miniatura y congelado sin atreverse a apartar a mi perra, que no es precisamente pequeña, y que estaba empeñada en olfatear intrigadísima aquello que estaba haciendo.

Miré aquel cuadro barroco. No me miró. Llamé a mi perra y nos fuimos dejándole en la intimidad que merecía. El susto que se llevó fue morrocotudo y yo siempre creí que de aquellas habría perdido el pobre un par de años de vida.

Por cierto, un inciso para esa horda moderna de corredores de la que hablaba. Vale que corriendo uno puede tener un apretón, los intestinos se mueven y tal… Vale que ha sitios tan, tan campestres que no tiene sentido recogerlos. Pero hay parques en los que juegan los niños y ahí no es buena idea dejar ese tipo de recuerdos. Lo de recogerlo con la bolsita como hacemos los dueños cívicos de perros puede ser buena idea. Yo estaría encantada de prestaros una (y sí, los que no recogen las cacas de sus perros son unos guarros y a los que más nos indigna es a los dueños que sí las recogemos, pero ese es otro tema).

A lo que íbamos, corredores y perros sueltos pueden encontrar que sus caminos se cruzan. ¿Qué hacer en esos casos? No hay una respuesta rápida. Lo primero sería interpretar la actitud con la que el perro se acerca a nosotros. Si lo hace con ganas de juego, con curiosidad, o si mantiene una actitud agresiva.

Por regla general, va a pasar lo primero. Muchos perros pueden interpretar que ese tipo que ha pasado corriendo es una excelente excusa para pasarlo bien, corriendo a su lado o incluso saltándole encima amigablemente. Se les reconocerá porque se acercan a saltos, erráticos, tienen una expresión amistosa, la cola en alto… Que ladren no es indicativo de nada. Hay muchos vídeos en Youtube que ayudan a distinguir las expresiones corporales de los perros, si sois de los que no venís de serie capacitados para distinguirlas.

En esos casos lo mejor es dejar de correr al tiempo que lo ignoramos. Si nos ponemos a caminar con tranquilidad  dándole la espalda, sin mirarle directamente, lo más probable es que el animal también nos ignore. O, como mucho, que nos pida alguna caricia e insista un poco en el juego. Puede que así demos tiempo a su dueño a llegar y controlarlo, pero si reaccionamos así no tardará en aburrirse y dejarnos en paz.

Acelerar no es buena idea, salvo que vayamos en bici y tengamos clarísimo que tenemos las fuerzas o la cuesta abajo suficientes como para ser capaces de dejarle atrás. Acelerar invita aún más a que nos persiga y casi cualquier cualquier perro es capaz de alcanzar a un humano corriendo.

Tampoco lo es coger palos, que el perro puede interpretar como una amenaza, lanzar manotazos o patadas o gritarle. Insisto, dejar de correr y no hacerle caso, sin establecer contacto visual y dándole la espalda, es la mejor opción.

Si el perro no tiene dueño, si sospechamos que puede estar perdido o abandonado, algo que tampoco es raro que suceda, la solución más ética es complicarse un poco la vida y no dejarle en esa situación. Hace un año os contaba qué hacer si te encuentras a un animal abandonado, y la respuesta tampoco era rápida.

(Leanne Graham/GTRES)

Y aunque pueda costar, la respuesta idónea es la misma cuando tenemos dudas de que el perro sea amistoso. Si se acerca enfadado o temeroso, con una actitud que indica prudencia (erizado, mirándonos a los ojos, con la cabeza a media altura, gruñendo directamente…), alejarse de él despacio, manteniéndose de lado o dándole la espalda, es lo mejor. Sin correr y sin perderle de vista por si la situación se complica. Tal vez nos hayamos metido en lo que considera su territorio, de hecho es lo que suele pasar.

En la gran mayoría de los casos, el animal se limitará a amenazarnos hasta que nos quitemos de en medio. La cosa no irá a mayores. El ataque es el último recurso

Ante un ataque de un perro de un tamaño que suponga un peligro real, si no hay posibilidad de subir a un alto o resguardarse, es preciso tener sangre fría. Tal vez se le pueda distraer con una mochila, una botella o una prenda de ropa. Si se tiene un gran objeto que usar a modo de escudo a mano, una buena opción es interponerlo entre el animal y nosotros. No intentar golpearle, sino procurar que sea eso lo que tenga como opción para morder. Si es incapaz de fijar la mordida en algo grande y plano, en pocos intentos desistirá. Si se lanza por nosotros, conviene curvarse protegiendo nuestras zonas sensibles (rostro, garganta y torso), permanecer inmóvil y alejarse despacio cuando el animal se vaya. Hay consejos por ahí sobre cómo enfrentarse a los perros en una pelea cuerpo a cuerpo, usando nuestro peso, inmovilizándoles, indicando dónde golpearles… Mi opinión personal es que no suele ser buena idea salvo que veamos las cosas muy negras o que haya hecho presa en un punto concreto y no la suelte. Todo va a depender mucho de las circunstancias de cada ataque.

Tras este enlace hay información en abundancia para profundizar en el tema, en inglés, eso sí. La doctora Yin, que murió hace cuatro años, fue una veterinaria y experta en comportamiento animal reconocida internacionalmente y su web es una mina de oro. El gráfico es suyo.

Adiós Forges, humorista gráfico ejemplar, antitaurino, amante de los animales

Hace casi exactamente diez años tuve el enorme placer de compartir largo rato con Antonio Fraguas, Forges. Fue en marzo de 2008; yo tenía 32 años recién cumplidos, un bebé y un flequillo primo hermano del de Anna Gabriel cuando me llevé dos premios. Uno fue el Blasillo que se entrega anualmente en el Congreso de Periodismo Digital que se celebra en Huesca. El otro fue charlar largo rato, antes de la entrega, durante y en la comida posterior, con él.

Forges fue el primer humorista gráfico que disfruté, siendo aún una niña muy pequeña. Una de mis tías tenía varios libros de gran formato que recopilaban sus dibujos y con los que yo disfrutaba enormemente, por mucho que no me enterase de la mitad. Según fui creciendo y adentrándome en el periodismo, nunca dejé de disfrutar con su ingenio, su sensatez y su clarividencia.

Dudo que este país haya tenido un dibujante que haya sabido moverse con tanta maestría en un terreno en el que tan difícil es aunar con equilibrio la crítica que nos ayuda a todos a reflexionar, el sentido del humor y la libertad.

Aquella jornada que compartimos hace diez años me confirmó todo lo que ya intuía tras conocer su obra y además me descubrió una persona amable, considerada, ágil en todos los sentidos.

Hay un dicho muy español que recuerdo con frecuencia: “si quieres que hablen bien de ti, hazte el muerto”. No es lo que va a suceder con Forges, estos días todos los que lamentemos su muerte y le dediquemos palabras de elogio, lo haremos de corazón. Estoy convencida.

Por eso espero que me perdonéis si hoy me salgo un poco del tema habitual de este blog para recordarlo con cariño y lamentar su pérdida.

Aunque, pensándolo bien, tal vez no me aleje tanto de la temática de este espacio, porque Forges era una gran amante de los animales, defensor de sus derechos y en contra de los que disfrutan con su sufrimiento, lo era desde hace tantos años que se le podría considerar un pionero en este sentido.

Adiós maestro.

Hoy es el Día Internacional del Gato, demuestra cuánto sabes de ellos con este trivial

(GTRES)

El Día Internacional del Gato se celebra cada 20 de febrero en homenaje al fallecimiento de Socks, que fue muy popular antes de las redes sociales por habitar la Casa Blanca desde el año 1993 hasta el año 2009.

Sobre estos animales aun pesan demasiadas falsas creencias e ideas preconcebidas y equivocadas, como que son egoístas y traicioneros o que son el plan B perfecto si no tenemos tiempo suficiente para atender a un perro.

Los gatos, desgraciadamente, son grandes desconocidos para una mayoría de la población
, por más que sea uno de los animales de compañía más frecuentes en nuestros hogares. Hay que reivindicar la necesidad de conocer su comportamiento y necesidades, de no apoyarse en equivocados viejos usos y costumbres y de entender que adoptar un gato adulto es una opción magnífica, porque perreras y protectoras albergan demasiados gatos esperando una segunda oportunidad que no llega. Si a la gente le cuesta adoptar un perro adulto, aún es más difícil que se animen con los gatos.

Aprovechando que es el Día del Gato, he decidido hacer un pequeño trivial para poner a prueba nuestros conocimientos sobre ellos, sin más intención que entretener y tal vez, de paso, informar un poquito.