BLOGS
En busca de una segunda oportunidad En busca de una segunda oportunidad

-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado- 'El Principito'. Antoine de Saint-Exupéry.

Archivo de la categoría ‘Perros’

¿Cuánto cuesta anualmente mantener a un perro o un gato?

Cuando queremos añadir un animal a la familia hay que valorar si estamos dispuestos a asumir la responsabilidad de pasearle, educarle… atender todas sus necesidades en definitiva, en las duras y en las maduras, durante toda su vida. Una vida que puede durar muchos años, una de mis perras ya es mayor de edad (para que quede claro, tiene dieciocho años).

En esa valoración hay que tener en cuenta que supone un coste económico que hay también que asumir. Un coste que puede elevarse sobremanera si surgen problemas de salud que requieran alimentación especial, tratamientos o intervenciones. Los perros no tienen seguridad social y el IVA veterinario de los animales de compañía sigue en un incomprensible 21% propio de los artículos de lujo.

Costes que también pueden incrementarse si necesitamos recurrir de modo habitual o temporal y excepcional a cuidadores (mejor opción que las residencias caninas a mi parecer) o paseadores.

Por eso suelo advertir cuando alguien quiere adoptar que no debería elegirse esa opción por ser más barata que comprar un gato o un perro, sino por una cuestión ética. Incluso un animal que nos hayan regalado sin coste ninguno puede llegar a resultar muy caro.

Si la gente que no lo tiene claro no se lanzara a la piscina de meter un animal en casa, gran parte del problema de abandonos animales existentes desaparecería. Tener perro o gato (o cualquier otro animal de compañía) no es obligatorio, de hecho es solo para aquellos muy convencidos.

Dicho lo cual, vamos a intentar contestar a la pregunta. ¿Cuánto cuesta mantener a un perro o un gato?

En la web Idealo hicieron hace no mucho un cálculo aproximado, según el cual los costes iniciales para recibir a un animal en casa (hacerse con el ajuar del perro o el del gato que llega a la familia), supone 235,84 euros de media en el caso de un gato y 266,82 si es un perro, aunque en este caso la cosa puede variar mucho en función del tamaño del animal.

Por otro lado, el mantenimiento anual de un gato supone un gasto de 522,27 euros y el del perro oscila entre 217,72 y 733 euros. Gastos en los que se tiene en cuenta el gasto veterinario mínimo.

Sinceramente, se me hace poco.

En concreto, en cuanto a gastos relacionados con la higiene, los gatos precisan tanto de una caja de arena (11,96 €), como de un recogedor (4,27 €) y de un cepillo (3,04 €), mientras que para los perros se necesitaría un cepillo (6,99 €), champú (9,96 €) y un spray antiparasitario (13,50 €), lo que suma un coste medio de 19,27 € para los gatos y 30,45 € para los perros. En cuanto a temas de seguridad para las mascotas, en el caso de los gatos se recomienda contar con una gatera para la puerta con chip (14,97 €) y una red para el balcón (14,87 €), lo que supone un gasto de 29,84 € de media. En el caso de los perros, este gasto sería de unos 14,49 €, incluyendo un collar luminoso (9,04 €) y un bozal para aquellas razas que lo necesitan (5,45 €). No hay que olvidar las primeras vacunas que hay que poner a nuestras mascotas para asegurarnos de que están sanas y que cuestan una media de entre 100 y 105 € en total.

En estos gastos iniciales idealo también incluye el coste de comederos y bebederos, así como de camas y mantas para nuestros nuevos compañeros. En el caso de los gatos encontramos los comederos a un precio medio de 3,82 € mientras que en los perros ascendería a 4,49 €. Por parte del desembolso en camas y mantas, para un gato el coste medio es de 7,20 €, mientras que para un perro es de 27,98 €, debido especialmente al mayor tamaño de las camas. Para poder salir a la calle y realizar viajes también se deben incluir varios productos como un transportín (9,95 €), un collar antiparasitario (8,37 €) y unas pinzas para garrapatas (4,77 €) en el caso de los gatos, mientras que para los perros es necesario un collar (7,95 €), una correa (6,99 €), unas bolsitas higiénicas (15,58 € para todo un año), así como un transportín (41,99 €), de modo que el gasto medio en esta categoría es de 23,09 € para gatos y de 72,51 € para perros. Además, para asegurarnos de que nuestros compañeros se diviertan y hagan ejercicio, estos gastos incluirían un rascador de varios niveles (47,63 €) y una caña con plumas (4,99 €) para los gatos, mientras que para los perros el informe de idealo menciona un mordedor (11,90 €) y una pelota (7,39 €), lo que conlleva un gasto medio de 52,62 € para gatos y de 19,29 € para perros.

Además de estos costes iniciales, el mantenimiento de una mascota incluiría un gasto anual que hay que tener en cuenta. Por ejemplo, los gastos del veterinario suponen un mínimo de 50-55 € al año, incluyendo la visita y la vacuna de la rabia. Por supuesto, en caso de enfermedad el gasto puede ser mucho mayor. Además, en el caso de los felinos habría que tener en cuenta los gastos de la arena (72 € anuales) y alimentación (400,27 € de media). Por parte de nuestros compañeros caninos, el gasto en comida variaría entre los 162,72 y los 678 € anuales, dependiendo del tamaño de nuestra mascota. De este modo, el coste total de los gastos anuales para compartir nuestra vida con un gato es de 522,27 € de media, mientras que si lo que queremos es tener un perro como compañero fiel, el coste sería de entre 217,72 y 733 €, en función de su tamaño.

En Barkibú también hicieron el cálculo del mantenimiento anual en el caso de los perros y el resultado era superior.

El coste de un perro sano de entre 2 y 8 años y 29kgs de peso, nos supondrá un coste de entre 800 y 1.000€ al año. Si tu perro es un cachorro, el coste del primer año se incrementará notablemente. Lo mismo ocurrirá si tu perro es un abuelete. Coste de un cachorro o un abuelete: 1.300€ al año.

Obviamente cada familia es un mundo, son cálculos haciendo medias y pueden variar por arriba o por abajo, aunque mi impresión es que en un hogar en el que quieran tener bien atendido a su animal va a ser superior, porque el pienso siempre debería ser de calidad, porque hay que reponer el ajuar con cierta frecuencia, porque siempre puede haber caprichos e imprevistos.

En cualquier caso, viene bien ver estos números para hacerse una idea de que tener un animal no es una decisión que se pueda tomar a la ligera. Tampoco en lo económico.

El perro que acompaña este texto es Kovic,  “una víctima más de la irresponsabilidad humana”.

Fue adoptado cuando era cachorro. Adoptar un perro debe ser algo meditado. Deberíamos ser conscientes que es para toda la vida, y no solo hasta que se pase el capricho del perrito.

Cuando Kovic creció, ya no lo querían. Dicen que porque no podían hacerse con él. Que tiraba mucho, que era muy travieso… Vamos, lo normal cuando no le das lo que un perro necesita. Porque siempre es más fácil echarle la culpa al perro. Dieron a Kovic a otra persona que se lo llevó a una casa en un pueblo. Y ahora, más o menos un año después, esa persona se va de viaje y dice que no volverá, con lo que Kovic se queda desamparado.

Kovic acabó abandonado en una perrera. Tuvo que pasar ahí dos noches hasta que pudimos sacarlo. No hemos conseguido casa de acogida aún, así que lo hemos llevado a una residencia… Ahora empieza su nueva vida.

Buscamos para Kovic una casa de acogida o adopción responsable. Kovic está demostrando que es un perro buenísimo, cariñoso, sociable. Se lleva bien otros perros . Tiene casi 3 años. La familia que lo adopte contará con la ayuda de educador canino si hiciera falta.

Contacto: perrigatossinfronteras@gmail.com 670 95 96 88

¿Cuando y cómo bañar a nuestro perro? ¿Conviene usar perfumes? ¿Cepillarlo?

Si estáis esperando una respuesta tipo, dos veces al mes o seis al año, me temo que os voy a decepcionar. La realidad es que depende. No es lo mismo un animal con el que salimos al campo a menudo y disfruta de cada charco de barro que se encuentra que uno que se pasea poco y por pulcras zonas urbanas. Tampoco es igual uno de pelo corto tipo pitbull o galgo, que un pelanas.

No obstante, lo recomendable para la mayoría  se acerca más a lo de las seis veces al año que a las dos al mes. En realidad un perro no solo no precisa baños con champú frecuentes, sino que además pueden ser dañinos para él. Ellos no sudan (bueno, un poco sí pero por pocos lugares como las almohadillas de las patas), el PH de su piel se altera fácilmente con exceso de lavados y el olor típico a perro se acentúa si les sometemos a una limpieza excesiva. Y demasiados baños eliminarán la protección natural del manto, provocando que pierda lustre y suavidad.

Solo si tenemos absolutamente claro que el animal lo necesita hay que meterlo a remojo. Y siempre con champús específicamente pensados para ellos, jamás con champús humanos. Lo mismo vale para las colonias, aunque no se yo amiga de recomendar que los perfumemos y, en todo caso, mejor que se empleen colonias que respeten su aroma natural y no que pretendan que un perro huela a fresas. En muchos casos el uso de perfumes va a conllevar que nuestro perro esté como loco por rebozarse en cualquier porquería que encuentren que contrarreste ese olor tan poco natural para ellos. Recordad que tienen un olfato muy sensible y les sirve para identificarse.

Si se le baña hay que secarlos muy bien y hacerlo teniendo consideración hacia el animal. Intenta que se acostumbre a que es un momento agradable, o por lo menos lo menos desagradable posible. Si tú no disfrutarías bajo un manguerazo sostenido de agua fría, no se lo hagas tampoco a él. Si en casa no te apañas para hacerlo, abundan los profesionales que lo dejarán como una patena. En los perros que agradecen cortes de pelo, esas visitas son obligadas en la práctica totalidad de los casos. Los experimentos caseros, por mucho que uno sea muy manitas cortando el pelo a toda la familia, suelen salir mal.

Cuando digo que solo hay que meterlo a remojo si lo tenemos bien claro y que mejor pocos baños y nada de perfumes, no quiero decir ni mucho menos que haya que descuidar su higiene. El cepillado frecuente es obligatorio con los perros que tengan pelo largo o semilargo. En este caso mejor proponerse un cepillado diario para que luego logremos al menos uno semanal.

Con los de pelo corto, siempre de más fácil mantenimiento, el mejor cepillado a mi parecer son las caricias a conciencia. En cualquier caso hay cepillados y peines para todos los tipos de pelo de perro. De nuevo, aquí lo suyo es dejarse asesorar por algún peluquero canino para adquirir aquellos que mejor resulten con nuestro animal.

Más vale que tengáis muy presente antes de sumar un perro a la familia también estas necesidades. Yo casi ni me peino a mí misma, como para buscar un perro con melenas que requieran muchos cuidados… Lo mismo vale con los gatos. Con pelo largo serán preciosos, pero desatendidos y con nudos ya no tanto y además pueden suponer un problema de salud para el animal.

Y es imprescindible vigilar y limpiar a menudo boca, oídos y uñas. Si estas últimas crecen en exceso por falta de ejercicio o el perro tiene espolones traseros, habrá que recortarlas regularmente con un cortador especial o acudir a alguien que sepa para que lo haga si no tenemos claro cómo hacerlo con bien. Para los perros con problemas de sarro hay cepillados y pastas específicos.


La belleza canina que acompaña este contenido (a la que sí miráis bien veréis que le vendría bien un baño y un cepillado y seguro que así aún se le vería más guapo) es un perro joven, apenas tres años, y tamaño mediano tirando a pequeño, unos 20 kilos. Lo sacaron de la perrera hace un par de años, siendo poco más que un cachorro, pero inexplicablemente aún no ha enamorado a ninguna familia.

Es un perro muy bueno que se lleva bien con perros, gatos y todo tipo de humanos. Buscamos desesperadas una familia que quiera darle a Tayson la vida que merece.

Su único problema es la ansiedad que tiene, desde hace unos meses, no lleva bien estar encerredado todo el día, ya que le gusta mucho el contacto humano y ha canalizado el estrés en coger pelotas y piedras. Tiene la piel sensible y no se le deben de poner collares antiparasitarios porque la piel se le irrita mucho.

Contacto: amigosfelycan@gmail.com

Mel y Mató, dos hermanos inseparables que buscan un hogar tras sobrevivir cinco meses en la calle

Mel y Mató son hermanos, de buen carácter (cariñosos, obedientes y sociables) y de tamaño pequeño. Mel apenas pesa cuatro kilos y Mató seis. Tienen siete años, una edad estupenda porque les queda mucho por delante pero ya han sentado sus cabecitas, por eso me cuentan que pasean tranquilos y sin tirar, que se les puede pasear a placer con una sola mano.

Duermen juntos, en la misma cama, son inseparables y desde la asociación barcelonesa Pataners, la asociación que los rescató de la calle, quieren que siga siendo así. No quieren que se separen, buscan una adopción conjunta, un hogar que abra sus puertas a ambos.

E, incomprensiblemente, ese hogar, esa familia, no llega.

Han pasado por varias manos a lo largo de su vida hasta que ser abandonados en la calle donde sobrevivieron varios meses gracias a que Mató cuida y protege a su hermana que es más tímida e insegura.

Buscan personas que comprendan que en pareja la vida sabe mejor… que no los separen y repartan amor a dos manos. Lo que no separó el frío, el hambre, el miedo y la tristeza, que no lo separe el ser humano.

Como si se hubieran jurado lealtad eterna, Mel siempre sigue a Mató y, éste nunca la deja atrás. Estos dos hermanitos han vivido siempre juntos.

Mató es súper simpático y se va con cualquiera que le haga dos mimos. Se derrite con una caricia y cuanto te conoce te sigue a todas partes como una sombre, pero es un perro tan fiel, que no abandonó a su hermana para irse detrás de nadie a buscar un hogar.

Mel, al ser más pequeña es tímida y algo desconfiada. Cuando te conoce puede ser más empalagosa y faldera que Mató, pero de entrada no se fía y nunca se hubiera espabilado sola en la calle. Es admirable ver como Mató cuida y protege a su hermana.

Si quieres conocerlos o más información, puedes acudir a la Asociación Pataners, en Barcelona o llamar al 930021876

En Facebook podéis acceder a más fotos y vídeos de esta pareja. 

Duma y Max, dos casos de abandono, dos perros especiales

En todas las protectoras de animales hay siempre varios casos especiales. Perros y gatos que, por distintos motivos, llegan al corazón de los voluntarios, normalmente son animales que no logran adoptantes pese a necesitarlos especialmente.

Es el caso de Duma y Max, que esperan su segunda oportunidad en la asociación madrileña La estrella animal.

Dos casos especiales entre tantos que también lo son en toda España.

Duma es una perrita que entró en la perrera ya que sus dueños se fueron y la dejaron con su padre, que es alcoholico y no la cuidaba nada.

Mediante denuncias de los vecinos consiguieron que se la quitaran. Desde que supimos que iba a entrar hemos estado intentando buscar acogida pero como la perra tiene ese aspecto nadie quería.

Descartamos sarna y leismania. Es algo
endocrino, tiene hipotiroidismo y necesita alguien que la cuide y mime mucho, que la bañe cada 5 días con un champú especial y le dé su medicación y poco a poco irá a mejor.

Nosotros nos hacemos cargo de sus gastos. Ahora va ahora al vete cada tres semanas a revisión.

A Max sus dueños también lo dejaron en la perrera. Lo adoptaron en dos ocasiones y las dos veces lo devolvieron.

Nos hemos hecho cargo de él y está en acogida. Es un perro que necesita tiempo, creemos que su dueño le pegaba ya que tiene miedo a los hombres. Necesita paciencia y mucho cariño para superar sus traumas.

Ambos se entregan en adopción en Madrid alrededores. Se hará seguimiento.

Contacto para adoptar, acoger o para tener más información sobre Duma y Max: 692482573 y la-estrella-animal@outlook. com

De nuevo una camada de cachorros tirados a la basura, esta vez en Córdoba

Ayer os mostraba unos galgos que esperaban un hogar desde Córdoba, desde la protectora El Amigo Fiel. Hoy seguimos en la misma provincia de la mano de otra asociación: Arca de Noé.

Me hacen llegar algo que, por desgracia, es demasiado habitual: abandonar animales en la basura, tratar a ser vivos indefensos como desperdicios inanimados. Me asombra lo mucho que sucede y la conclusión que se extrae de ello, que es que nos cruzamos demasiado a menudo en nuestro día a día con bípedos sin alma. Hay que tener poca bondad para desoír los gemidos de unos cachorros recién nacidos, para arrojarlas a un contenedor sabiendo que eso supone su muerte y darles la espalda.

Ojalá actos así dejaran una marca visible en el rostro, igual que sin lugar a dudas la dejan en el corazón.

La otra conclusión es también obvia. Lo necesario de la esterilización, de limitar la llegada de camadas no deseadas. Aunque bien es verdad que también se abandonan así animales adultos.

Una vez más, otro caso de personas sin corazón que tiran vidas recién nacidas a la basura, como si de objetos se trataran. Afortunadamente, sus llantos y súplicas han sido escuchadas por personas que no iban a dejarlos allí y han hecho todo lo que estaba en sus manos para salvarlos. ¡GRACIAS!

Estos pequeñines aún no pueden darse en adopción. Son muy pequeños y necesitan crecer sanos, fuertes y llenos de cariño en sus casas de acogida. Pero sí, cuando comiencen a comer solitos sí que buscarán con todas sus ganas una familia para siempre.

Necesitábamos mandar este correo y contaro nuestro día a día, la dura realidad que desgraciadamente, solo es la punta del inmenso iceberg de esta crudísima situación.

En la protectora que los ha recogido necesitan hogares de acogida y adoptantes. Para estos cachorros en un futuro próximo y para otros animales que también albergan. Os animo a visitar su web y sus redes sociales y conocer sus necesidades para ver si podéis echarles una mano.

Contacto: elarcadenoecordoba@gmail.com

Ahora resulta que hay tantos perros de terapia como de caza, un 0,4% del total

Al menos eso afirma el estudio de la Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía, AMVAC, del que ya os hablé la pasada semana.

Estupefacto se podría quedar uno viendo los resultados de este sondeo hecho en las clínicas veterinarias de la Comunidad Autónoma de Madrid. Este país está lleno de perros que se usan como instrumentos de caza. Para comprobarlo no es preciso acudir a un entorno rural en el que sea frecuente esta actividad, basta con ver cómo abundan por las aceras urbanas animales afortunados que pasaron de ser herramientas a miembros de una familia, o pasarse por cualquier perrera y protectora (por sus webs vale) y ver la gran cantidad de perros de caza abandonados esperando aún su segunda oportunidad.

Claro que en realidad no sorprende nada. Hay otra explicación a este dato absurdo y es que la mayoría de los perros usados como instrumento de caza no han visto una clínica veterinaria ni de lejos. Eso explica además el hecho de que la abrumadora mayoría de los descartes de caza a los que las protectoras rescatan a tiempo no tengan el (obligatorio) chip implantado.

Si queremos saber el porcentaje de perros de caza existentes en España no podemos acudir a estudios elaborados por veterinarios. Ni siquiera serviría recurrir a los registros oficiales vinculados a chips y cartillas. Aunque se pidiera el dato de a qué se va a dedicar a ese animal, no serviría de nada, porque un porcentaje importante jamás pasaría por ahí. La mayoría de los perros de caza existen al margen de cualquier registro. Existen, nacen y mueren, sin que conste en ningún sitio.

Sakari, el galgo atigrado, proviene de un pueblo de Badajoz. Tenía un dueño cazador que se quería deshacer de él, y de su compañero Kyril.

Las condiciones en las que nos han llegado son de pena, esqueléticos, con heridas por todo el cuerpo, con ese olor típico de los lugares en los que los tienen, con un pánico atroz y con una mirada perdida que poco hay que imaginar para saber la vida que han llevado. Nos los trajimos sin un mísero collar, despojados de todo, hasta de su dignidad de ser animales.

Ambos han sido usados para cazar, pero uno de ellos está peor, la vida que le han dado es muy dura, ha tenido hasta 3 propietarios diferentes, todos lo han usado para el mismo fin y ha pasado de mano en mano como pura mercancía. Con 5 años a sus espaldas son muchas las temporadas de caza que este animal tiene padecidas en sus huesos.

¿Qué decir del mercadeo de estos animales? Son comprados, cambiados por otros, usados, probados, criados, acostumbrados a una vida en la que una muestra de cariño les suena a algo nunca visto. Así están estos dos pobres galgos, no saben jugar, no saben lo que es una cama con unas mantas, no saben lo que es una caricia…

Está en manos de la protectora cordobesa El amigo fiel.

Contacto: informacion@elamigofielcordoba.org

No sabemos si a este mastín lo arrojaron o se cayó, pero los pozos no pueden estar abiertos

Me escriben desde la Protectora de animales de Malagón, Ciudad Real. Me escriben y hay dos peticiones. Una es encontrar un hogar para Zander, un mastín macho de unos dos años.

La otra es hacer ver la necesidad de que los pozos siempre estén bien cerrados. Aun permanecen demasiados abiertos y son un peligro para animales y personas.

Zander cayó o lo tiraron a un pozo, imposible saberlo. Pudo haber muerto fácilmente, pero logró ser encontrado y protagonizó un trabajoso rescate.

¿Se cayó al pozo? / ¿Lo tiraron? .

NO HUBIERA SALIDO SOLO.

Gracias a la persona que avisó y a los Bomberos por sacarlo, el pobre estaba agotado, calado hasta los huesos, apenas se podía mover. No sabemos el tiempo que podría llevar metido en ese pozo. Sin chip y con una cuerda al cuello, con nudo corredizo, ¿se cayó? …

LOS POZOS NO PUEDEN ESTAR ASÍ.

Estaba sin protección, podría caer cualquier persona.

Cualquier pozo que no esté bien sellado y de cuya existencia sepamos debería ser objeto automático de denuncia, al Seprona o a la Policía. es una irresponsabilidad muy peligrosa.

Y recordad que Zander, que se está recuperando bien de la experiencia, necesita un hogar. Los padrinos también son bienvenidos.

Contacto: protectoramalagon@hotmail.com

Cantón acabó en una protectora tras el divorcio de sus dueños

Me escribe Lisi Gutiérrez, la autora del precioso libro ilustrado El silencioso amigo del viento, para hablar de Cantón, un galgo ya bastante mayor que vivía en un piso con su familia hasta que, por culpa de un divorcio, acabó sin casa y en un albergue.

No tiene el pasado cazador habitual de estos perros, Cantón sabe lo que es vivir en un hogar y se adaptará fácilmente de nuevo a esa situación. Más aún a su edad. No es apto con gatos. La protectora que gestiona su adopción es ALBA.

Cantón con las personas es un amor, disfruta de su compañía y se porta muy bien. Le encantan los mimos, y que le digas cosas. Se deja manipular sin problema, le pones el arnés y la correa y es bastante tranquilo. Anda bien, a tu lado, como todos los galgos. El problema lo tiene más con los perros, tiene un poco de malas pulgas. Parece un problema de falta de socialización con sus semejantes. Cuando se le acercan espera a tenerlos cerca, puede ser porque no interpreta bien el lenguaje corporal de otros perros o porque espera a tenerlos cerca. Ha tenido un par de encontronazos con dos perretes en ALBA, hay que vigilarle con otros perros, mejor buscarle un hogar donde esté solo. Con algunos perros si se lleva bien, en el paseo si no le dicen nada el va a lo suyo, no les ladra ni tira para ir hacia ellos.

Pesa casi 30 kilos y mide 70 centímetros de altura. Está sano, los análisis de leishmania, ehrlichia y filaria son negativos. Y ya está castrado. Es muy mayor, tiene dieciséis años, al albergue llegó hace dos años. Cada invierno es más duro para él.

Formulario para su adopción.

Los perros enormes pueden vivir perfectamente en pisos pequeños (pero son más caros de mantener y es más difícil viajar con ellos)

Fredi, todo lo que tiene de grande lo tiene de cariñoso. Un gran saco de mimos de tres años.

La creencia errónea al respecto de los perros que más veces me he encontrado intentado erradicar de viva voz es esa de que un perro de gran tamaño necesita una casa enorme para vivir, incluso un chalet con terreno.

El mito más relacionado con los gatos es aquel que dice que saben apañárselas perfectamente en la calle, pero ese es otro tema del que ya os he hablado en el pasado.

Un perro puede ser enorme, que si tiene sus necesidades de ejercicio cubiertas y está bien atendido, en un piso de cincuenta metros vivirá felizmente. Yo conocí a un mastín similar a los perrazos asturianos que ilustran este post que vivió en un hogar de un dormitorio, en el centro urbano. De hecho, puedes tener una casa de trescientos metros, que es muy probable que el perro decida estar tumbado a tus pies o en aquel rincón en el que está su cama y se siente a gusto.

Más que pensar en el tamaño hay que mirar el nivel de actividad que necesita cada animal. Los hay muy pequeños que son terremotos y precisan mucho ejercicio y juego y otros que con pasear tranquilamente media hora tres veces al día tienen bastante. Pero en ambos casos es una necesidad salir al exterior.

Aunque tengamos un jardín es muy poco probable que el perro decida hacer ejercicio y jugar solo. Tendremos que jugar nosotros con él. Y tener patio o jardín es algo fantástico, que abre muchas posibilidades, pero no puede convertirse en el espacio vital del perro. da igual su tamaño. Todos los perros son animales sociales que buscan y necesitan nuestra compañía. Es cierto que los hay más independientes que otros, pero eso no tiene que ver con los kilos que pesen. Y ninguno merece una vida de semiabandono, casi del todo ignorado en el exterior de un chalet, ladrando a los que pasan al otro lado de la reja y apartado cuando intenta saludar a sus amos por aquello de que les puede manchar. Ya os hablé en el pasado sobre los perros de jardín, de patio, de parcela para correr… que no entran en las casas

No obstante, un perro gigante puede tener algunos inconvenientes frente a los perros mas pequeños, no es mi intención engañar a nadie. Si se añade un miembro XL a la familia hay que hacerlo de manera responsable y consciente.

Lo primero que hay que valorar es que son animales cuyo mantenimiento es potencialmente mas caro. Es de lógica: necesitan una mayor cantidad de pienso, rociarlos para evitar el ataque de insectos requerirá más producto, los tratamientos veterinarios supondrán un mayor número de pastillas o jarabe y la peluquería canina costará mas dinero.

Y el otro gran inconveniente es la dificultad de viajar con él. En el coche necesitará más espacio, en el tren no lo admitirán en media o larga distancia, tampoco en el autobús y en el avión requerirá de bastante intendencia. Hay locales en los que permiten entrar perros lo mismo tuercen el gesto con perros gigantes, e igual pasara en algunos hoteles o casas rurales que publicitan acoger mascotas.

Conoce a cinco perros de la pequeña protectora Patitas Felices que necesitan un hogar

Hoy os traigo a cinco ocupantes de Patitas Felices, una pequeña protectora de un pueblo de Madrid (Villarejo de Salvanés) que buscan buenos hogares, familias que asuman con ellos una responsabilidad de por vida.

Y en Patitas Felices necesitan también ayuda: socios, voluntarios, casas de acogida, padrinos, donaciones… Os invito a visitar su web, conocer sus necesidades y ayudar si es que está en vuestra mano.

Volvamos a los cinco perros con los que estrenamos la semana, cinco embajadores de Patitas Felices. Se llaman Zeus, Pati, Vera, Lupe y Noa. Y todos aquellos que quieran más información sobre ellos o su adopción pueden contactar en el teléfono 674724596.

Todos estan esterilizados y se entregan con chip, con las vacunas al día, con un contrato de adopción y seguimiento posterior.

Zeus apareció un domingo después de las fiestas Navideñas. Le recogió la Guardia Civil en una carretera comarcal; cada vez que pasaba un coche el pequeño se alegraba como si fueran a recogerle de nuevo… por eso creemos que lo abandonaron en una cuneta. Merece muchos mimos es un cachorrito de solo seis meses, no puede crecer entre una jaula, no merece sufrir desde tan pequeñito.

Pati es una cruce de Teckel. Igual que Zeus apareció en una carretera y tuvo la suerte de que la recogió una pareja y nos la trajeron. Tiene una pequeña malformación en la patita derecha delantera pero eso no es ningún obstáculo en su vida, es una perrita llena de energía y muy juguetona y salta como la que más. Está esperando desde hace mucho tiempo una familia… pero nadie pregunta nunca por ella.

La pequeña Vera es una podenca que desde cachorra ha sufrido el abandono. Desde pequeñita estuvo en las calles de un pueblo de Toledo y sus únicos amigos eran los gatos. La pobre buscaba la comida entre la basura y calorcito en cualquier rincón de la calle. Un buen día unos chicos la vieron y no pudieron dejarla así solita y vagando, y decidieron cogerla, pero Vera no se dejaba coger, no confiaba en el ser humano. Gracias a las chicas de Era que se dedican a la recogida de perros, tras varias semanas hasta que al fin consiguieron cogerla. La trajeron a nosotros y estuvo varios días sin salir de su caseta, escondida en un rincón pero poco a poco empezó a confiar y la queremos muchísimo, es una perrita que te llega al corazón. Ahora está feliz y preparada para ser adoptada por una familia. Con los perros es feliz, sabe comunicarse con ellos muy bien y necesitaría una familia que tuviera a un amigo perruno más.

Lupe es una galguita Que sufrió un atropello. La encontró un chico tirada en la carretera y la recogió, la llevó a un veterinario y allí la evaluaron. Estaba desnutrida, tenía una pata trasera mal y varios golpes; nuestro veterinario curó sus heridas y estuvo varios días sin salir de su caseta, no quería ver a nadie, estaba atemorizada. El caso de Lupe se parece al de Vera, una perrita que estaba aterrorizada por el ser humano y ahora está feliz y preparada para encontrar a su familia.

Noa es la que más tiempo lleva en la protectora, nació aquí junto a su hermano Yako, que hace poco fue adoptado y encontró a esa familia perfecta que el merecía. Noa se quedó muy triste cuando él se fue. Nos gustaría que Noa pueda disfrutar del calor de una familia, de los mimos y de todas las caricias que puedan darla. Adora jugar y correr tras una pelota, con los niños se lleva genial y con otros perros igual, es más buena que el pan.