En busca de una segunda oportunidad En busca de una segunda oportunidad

-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado- 'El Principito'. Antoine de Saint-Exupéry.

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Llega el frío, llega a las protectoras la necesidad de contar con casas de acogida para sus animales enfermos, cachorros y ancianos

Ha llegado el frío abruptamente. Nos abrigamos, ponemos la calefacción en casa y en el coche camino al trabajo, nos quejamos un poco de lo que han caído de golpe las temperaturas cuando nos metemos en el ascensor con alguien con quien no tenemos mucha confianza y a seguir con nuestra vida sin más problema.

En las protectoras no es tan sencillo. Allí hay muchos animales que lo pasan realmente mal con la llegada del frío y la humedad. Animales que son mayores, están enfermos, convalecientes tras alguna intervención o son aún muy jóvenes. Lo pasan mal durante muchos meses, empeoran e incluso mueren.

Las protectoras necesitan casas de acogida, gente buena que se ofrezca para tener temporalmente en sus hogares a esos animales, que les ofrezcan calor y cuidados hasta que llegue un hogar definitivo para ellos o puedan volver, ya en mejores condiciones.

Las casas de acogida son oro puro para estas entidades que se esfuerzan por tapar el sol con una mano.

Os animo a acercaros a la protectora que tengáis más cerca a ofrecer vuestra ayuda si es que tenéis un rincón caliente y algo de tiempo para hacer más fácil la vida a uno de estos animales, que vienen con frecuencia de conocer sólo la crueldad del ser humano. Los gastos los asumen las protectoras.

Una casa de acogida no solo cura sus cuerpos y los protege del frío, también les sana por dentro, recompensa su bondad, les ayuda a recuperar la confianza en el ser humano.

Y a la que preguntáis en esa protectora cercana sobre cómo ayudar siendo cada de acogida, también podéis llevar viejas mantas, toallas o colchas. Incluso radiadores o calefactores que ya no uséis. Preguntad qué necesitan, seguro que hay algo que a vosotros ya no os sirve y para ellos es muy útil.

Termino presentándoos a Kiev, que es muy mayor, está enfermo y necesita con urgencia una casa de acogida.

Normalmente los casos que llegan a Hoope nos dejan tocado el corazón pero, el caso de KIEV nos lo ha desgarrado. Lo encontraron deambulando solo y desorientado, sin apenas poder caminar y en las condiciones tan horribles que podéis ver en las fotos.

Le hemos llevado al veterinario y le han realizado una analítica completa (es un yayito), otra de leishmania, erlichia y filaria, le han dado un baño desparasitador (tenía el lomo lleno de huevos de pulga), le han hecho un radiografía donde se aprecia una fractura mal soldada pero ya cerrada…

El peque, pese a su delicado estado de salud, tiene ganas de vivir, come, intenta pasear y agradece cualquier mano amiga, cualquier caricia, cualquier palabra.

Por nuestra parte, tenemos claro que vamos a darle aquello que no ha recibido, nuestro apoyo, cariño y ayuda en los años que le queden y no vamos a escatimar en gastos veterinarios para que se ponga bien lo antes posible.

Ahora necesita URGENTEMENTE una casa de acogida porque, en las condiciones tan delicadas que tiene, no puede vivir en un chenil y menos ahora que empieza el frío, la humedad…

En este evento de Facebook tenéis más información sobre Kiev.

Si quieres adoptar a Kiev escribe a adopta@hoope.org, si quieres acogerlo el correo es acoge@hoope.org. A partir de 10€ al mes puedes apadrinarlo.

Tengo perro y voy a tener un bebé, ¿cómo preparo a mi mascota para no tener problemas?

En alguna que otra ocasión me han pedido que escriba sobre este tema. La verdad es que para mí no supuso ningún problema. Simplemente traje un día a mi hijo a casa, permití que mi perra (y mis gatos) lo conocieran, y listo. Exactamente igual que cuando luego llegó mi hija. Conocía bien a Troya y sabía que no habría el menor problema. Y creo que es exactamente igual para la gran mayoría de propietarios de perros.

Hablo de perros bien socializados, de los que jamas han osado gruñir en casa a sus dueños, que son casi todos. Si tenemos un animal con problemas de conducta, que en ocasiones se ha enfrentado a nosotros o cuya reacción no tenemos clara, hay que consultar previamente a un etólogo experto. El niño no llega de la noche a la mañana, tenemos tiempo de sobra para reaccionar.

Pero volvamos a la mayoría de los perros. No hay que temer que nuestro animal, cariñoso y fiable, se vuelva loco de celos de repente por la llegada de un bebé a la familia. En absoluto. La experiencia me dice que el carácter y comportamiento de un perro es más estable y fiable que el de la mayoría de los seres humanos. Así que debería imperar la tranquilidad, la confianza.

Y, por supuesto, deshacernos de nuestro perro por la llegada de un bebé no solo es cruel y mezquino, incluso puede ser un delito. Da igual que sea porque nos entran los miedos o porque de repente no queremos la obligación que supone atenderle. Nada lo justifica.

No me cansaré de decir que hay que pensar bien en la responsabilidad que asumimos cuando abrimos las puertas de nuestro hogar a un animal. Pueden vivir muchos años y nuestra vida cambiar de muchas formas distintas.

Volvamos a cómo preparar al perro para la llegada del bebé. Lo principales consejos son no cambiar el modo en el que nos relacionamos con él. No podemos pasar a ser fríos o distantes con él, a rechazarle cuando antes le recibíamos con agrado. Hay que procurar mantener las mismas reacciones y relación.

Conviene también mantener el nivel de ejercicio al que estaba acostumbrado. Puede ser difícil cuando llegamos con un bebé a casa y nuestro mundo y rutinas quedan patas arriba, pero siempre hay maneras de lograrlo: tal vez pueda nuestra pareja, o podamos pedir ayuda a algún amigo o familiar, también podemos pagar a paseadores o a alguna persona cercana de la que nos fiemos (el hijo de un vecino, de algún amigo…). Si es posible mantener las rutinas que tenía, mejor aún.

Cuando lleguemos a casa hay que permitir que huela sin tensiones al bebé, que pronto lo asumirá como un miembro del clan. Se puede traer algo que huela al niño mientras aún estamos en el hospital, pero normalmente con mostrárselo al llegar es suficiente.

Hay expertos que recomiendan exponerle a grabaciones de llantos de bebés, dejarles explorar sus objetos (carrito, ropa, cremas, pañales) sin permitirle jugar con ellos ni con los juguetes del niño. Repito que normalmente no hace falta tanto, pero daño no va a hacer.

Lo más importante es que nosotros estemos relajados y que el perro perciba esos cambios y presentaciones como algo positivo. Caricias, calma y chuches, sí. Evitemos tensión, castigos, aislamiento.

Por cierto, abundan los ejemplos de perros niñera, de perros protectores y cuidadores, pero la recomendación lógica es no dejarles solos, supervisar siempre. No esperemos tampoco, por muchos tiernos vídeos que hayamos visto en YouTube de perros y bebés, que nuestro perro sea como la san bernardo de Wendy y sus hermanos.

via GIPHY

Hay que procurar es que nuestro hijo crezca respetando al animal. El niño requiere más preparación que el perro. Hay que hacerle entender, en cuanto se pueda, que no hay que importunarle cuando esté comiendo; que hay que respetar su descanso; que eso de subirse encima a caballito no les gusta y está prohibido (algo que suelen intentar los adultos con poca cabeza), etc. Pero de eso, si queréis, ya hablaremos en el futuro. Hoy tocaba centrarse en la llegada de un recién nacido a casa.

Insisto mucho en la necesidad de tener perros bien educados por muchos motivos. Aquí de nuevo facilita las cosas. Creo firmemente que todos los perros deberían, como mínimo, saber caminar a nuestro lado sin tirar, responder a la llamada y sentarse si se lo pedimos. Tenemos que tomarnos en serio su educación.

Chapa es una podenquita de dos años que busca un hogar. Tímida y dulce, s eleva bien con otros perros y con gatos.

Esta perrita de porcelana está en la protectora madrileña Animales con un Nuevo Rumbo (ACUNR) y se entrega en adopción esterilizada, con contrato de adopción y seguimiento.

Contacto: acurnmadrid@gmail.com y acurnmadrid01@hotmail.com

Por cierto, que en ACUNR necesitan pienso de manera urgente, “tenemos muchos animales a nuestro cargo tanto en el albergue como en casa de acogida. Si alguien quiere/puede ayudarnos que escriba al mail acunrmadrid@gmail.com o haga una donación con el concepto:PIENSO en la cuenta ACUNR
Acunr ANIMALES CON UN NUEVO RUMBO
ES17 2100 7086 4622 0002 1496”.

Por supuesto, también podéis ayudar siendo socios o padrinos. Os ánimo a visitar su cuenta de Instagram para conocer a los animales que están ayudando.

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Los hurones también son abandonados, también se pueden adoptar

Este sábado estuvimos en las jornadas de juegos de mesa solidarias con los animales abandonados Jugando por ellos. Ya os hablé de ellas antes de su celebración, gente que dedica esfuerzo, tiempo y recursos para que sus aficiones ayuden a otros.

Una de las dos organizaciones que salieron beneficiadas de ese evento fue HuronLife, una protectora especializada en hurones. Pasa con todo animal que el ser humano decida qué es de compañía y comience a comerciar con él. Los abandonos siempre acaban produciéndose.

Si hablamos de animales exóticos, o al menos poco habituales, porque en Europa se les emplea para cazar a los conejos en sus madrigueras desde hace siglos y ya llevan décadas demostrando que son buenos animales de compañía, es especialmente importante informarse previamente muy bien de las necesidades y características del animal.

No hacerlo, no valorar bien cómo son, qué esperar de ellos y los requerimientos que tienen, conducen siempre a su sufrimiento, a muertes prematuras o abandonos (demasiados ejemplos tenemos de especies invasoras que llegaron como animales de compañía).

Los hurones son curiosos, limpios y con tendencia a hacer lo que les viene en gana. Inteligentes, juguetones y amistosos, pesan entre 500 gramos y 2,5 kilos (en verano pueden perder mucho peso) y pueden vivir hasta 10 años, aunque lo normal es que vivan entre cinco y siete.

Se tiende a pensar que son roedores, nada más lejos de la verdad, pertenecen a la familia de los mustélidos, como los zorros o las comadrejas. Son carnívoros puros y hay que tenerlo en cuenta de cara a su alimentación.

Aprenden fácilmente a usar una bandeja de arena para hacer sus necesidades y no se les debe dejar sueltos por la casa sin supervisión, porque tienden a mordisquear lo que no deben, meterse en sitios peligrosos y robar y esconder todo aquello que les llame la atención.

Es decir, tener un hurón significa tener espacio para la caja de arena y para una jaula de buenas dimensiones (mínimo un metro de largo). Y al igual que con gatos o perros también deben pasar regularmente por el veterinario.

En la web de HuronLife hay un apartado dedicado a resolver dudas sobre el proceso de adopción y el cuidado de estos pequeños carnívoros. Se manifiestan además dispuestos a ayudar, informando, a cualquier persona responsable interesada en adoptar o acoger un hurón.

Los hurones albinos que acompañan este post están en adopción.

Contacto: huronlife@huronlife.com

Qué hacer cuando no queda más remedio que buscar otro hogar para tu perro o tu gato

A veces no queda más remedio. Hay ocasiones en las que un animal que formaba parte de la familia no puede seguir perteneciendo a ella. Aunque pensándolo bien, dicho así no es del todo exacto. Por mucho que pase a vivir en otro hogar y depender de otras personas, siempre será parte de esa familia que nunca lo olvidará.

Hay pocos motivos que realmente justifiquen estas situaciones. Lo más habitual es que a perreras y protectoras llegue gente que habla de alergias insostenibles que no lo son o no lo son tanto, que disfrazan o mienten la verdadera causa para deshacerse de un ser vivo cuya responsabilidad para toda la vida asumieron, probablemente sin recapacitar demasiado. Abandonos camuflados con excusas de todo tipo. Injustificables.

Pero hay veces en las que sí es cierto que no puedes seguir teniendo a ese animal contigo, que motivos de salud o personales serios lo impiden. Y se te rompe el corazón pero tienes que decirle adiós.

Y no se puede hacer de cualquier manera. Hay que hacer un último esfuerzo por encontrar para ese miembro de nuestra familia un buen hogar, unos adoptantes que no respondan al capricho, que lo tengan en buenas condiciones, bien querido y atendido.

Unos que no busquen excusas para maquillar el abandono cuando la cosa se tuerza mínimamente. Es lo último que podemos hacer por ellos y se lo debemos.

Los hay que se creen que no abandonaron a un animal porque se lo soltaron al primero que pasaba por allí por un cambio de horario en el trabajo, una mudanza, el cansancio por tener que cuidarlo o ver las cortinas y el sofá siempre arañados. Se equivocan, si no cuidaron su futuro también es abandono.

Conviene esterilizar al animal si no lo estaba ya, sobre todo en animales de raza, para evitar aprovechados que quieren hacer negocio criando con ellos. Hay que decir que haremos seguimiento, que querremos tener noticias del animal en un futuro.

No hay que temer hacer preguntas sobre su experiencia previa con animales, su estilo de vida, cómo lo alimentarán o será el hogar en el que viva. A las protectoras van muchos mintiendo, fingiendo ser potenciales adoptantes perfectos y escondiendo los verdaderos motivos por los que lo quieren o sus inseguridades. Hay que extremar el cuidado.

Conviene también decir a esos adoptantes que si sucede cualquier cosa que le impida seguir teniéndolo o se arrepienten, nos lo digan para que el futuro del que fue nuestro animal vuelva a estar en nuestras manos. Sí, puede ser que nos encontremos con que ‘el marrón’ de encontrarle un hogar vuelva a nosotros, pero mejor eso a que un mal adoptante lo abandone o deje que acabe en malas (peores) manos.

No es ninguna tontería elaborar un contrato de adopción entre particulares. Se pueden encontrar en Internet modelos que emplean las protectoras y adaptarlos a nuestras necesidades, dentro del sentido común.

Por supuesto hay que llevar a cabo el cambio de titularidad del animal en el chip que debería siempre tener para estar identificado acudiendo a un veterinario.

Es laborioso y complica el proceso. Pero insisto en que se lo debemos.

La belleza color bruma que acompaña este texto se llama Silver y tiene once años. Es uno de esos casos en los que está justificado que tenga que dejar su hogar por un problema de salud y su familia está esforzándose en encontrar para él un buen futuro.

Está sano y es muy cariñoso y bueno. No está testada su convivencia con otros gatos y con perros. Está en Madrid.

Contacto: 653788232 Silvia.

No es buena idea confiar en Internet para buscar tratamientos para nuestros perros y gatos

Este mismo martes vi un tuit de una amiga, a la que os recomiendo seguir en redes sociales si os gustan los gatos, que decía lo siguiente:

Obvio, ¿no es cierto?. Debería estar tan claro que la salud de nuestros animales de compañía debe estar en manos de profesionales que han estado muchos años estudiando y ejerciendo para ellos, que recordarlo en un tuit o en un blog no debería ser preciso.

Pero lo es. Abundan los sabios de parque dando consejos sobre todo tipo, pero sobre todo hay muchos textos e individuos dando consejos en Internet de manera irresponsable, porque de lo que estamos hablando es de la salud de un ser vivo.

Consejos para variar tratamientos, recomendaciones para perros traspasadas a gatos como si adaptando pesos todo sirviera, ideas para emplear medicamentos humanos con animales… hay de todo y nada recomendable.

Aquí un ejemplo en el que se habla de dar ibuprofeno a perros cuando es un medicamento muy peligroso para ellos. Cualquier veterinario puede recetar o suministrar antiinflamatorios más apropiados, más seguros.

No hace mucho en SrPerro recordaban en Ibuprofeno, paracetamol y otras medicinas que pueden ser letales para un perro que:

En esta Clínica Veterinaria explican que no han podido hacer nada para salvar a un Pastor Alemán que llegó en coma: sus dueños, sin saber que era tóxico para él, le habían estado dando ibuprofeno.

En esta otra Clínica narran un relato similar y con desenlace igual de triste: una perra a la que habían estado dando Paracetamol murió intoxicada.

En la web de Pet Poison helpline detallan todas las medicinas humanas que pueden suponer un riesgo para la salud de los animales, tanto perros como gatos.

Y, efectivamente, el Ibuprofeno, insisten, puede causar la muerte de un perro. Encabeza el top ten de medicinas humanas peligrosas para los perros.

Lo repetiré de nuevo. Hay que ponerse en manos de un veterinario en el que confiemos.

Es cierto que podemos dar con un veterinario cuyas recomendaciones o actuaciones no nos convenzan, que sospechemos que está poco actualizado o, por el motivo que sea, no cuente con nuestra confianza. Si eso sucede la solución es buscar una segunda opinión profesional, acudir a otro colegiado, pero no al vecino o al doctor Google.

También es verdad que ir a un veterinario puede ser más caro que buscar por Internet, pesar la cantidad de medicamento humano y suministrárselo. Pero lo barato sale caro, que dicen los abuelos. Tan caro como dañar a un miembro (peludo) de nuestra familia.

La primera opción, por tanto, no es una opción. No debemos ‘automedicarles’.

Si el veterinario os parece caro, apoyad las reivindicaciones para que el gobierna reduzca el IVA del 21% que están obligados a aplicar. Como si la salud de los animales de compañía fuera un lujo, como si no tuviera relación con la nuestra.

Pero en cualquier caso os recuerdo algo que os he contado muchas veces en este blog: que si asumimos la responsabilidad de un animal, hay que estar dispuestos a cuidar su salud y eso puede tener un coste elevado si se presenta una enfermera do un accidente.

Cómo lograr que tu perro camine a tu lado sin tirar de la correa

Lo veo con cierta frecuencia, personas que más que pasear a sus perros son arrastrados por ellos, con los riesgos que entraña, desde una luxación de hombro a que el animal se libere y quede suelto en un sitio o situación peligrosa.

También hay pequeños perritos tirando como desesperados con la lengua fuera y jadeando angustiosamente. Ahí la persona no corre peligro, pero para el perro no es muy saludable. Y en cualquier caso no es precisamente agradable pasear de semejante manera, sea el perro grande o pequeño.

Es uno de los problemas más frecuentes a los que se enfrentan los dueños de cualquier tipo de perro, pese a que las razas que han sido utilizadas tradicionalmente para tiro son más proclives a comportarse así.

Hay collares que pueden suponer una ayuda: para los perros más pequeños pueden estar bien los arneses, no porque así no vayan a tirar, pero sí pueden ayudar a evitar que se hagan daño. Para los perros más grandes, capaces de llevar a remolque a sus amos si se lo proponen, a mí me gusta un tipo de collar que se coloca en la cabeza, al modo de las cabezadas de los caballos, que se llama halti.

Puede que al principio el perro proteste, pero su uso no les va a hacer daño y nos va a ayudar a controlar la fuerza que ejerce sobre la correa, que con la cabeza va a ser mucho menor que con el cuello o el cuerpo. Se puede combinar, como en la imagen que muestro, con el collar convencional para enseñarle mejor, haciendo uso del halti solo cuando es preciso. Y una vez comprendido cómo se debe pasear, se puede prescindir de él.

En cualquier caso, con lo que hay que combinarlo siempre con enseñarle a pasear sin tirar a base de constancia y paciencia. También con cariño y firmeza, que no son conceptos incompatibles. Es decir, lo que siempre hay que hacer aunque no busquemos el apoyo del halti o de otros collares creados con el mismo propósito, es tomarse muy en serio el adiestramiento para que aprenda a no tirar de la correa.

¿Cómo hacerlo? Es sencillo: hay que premiar con caricias, buenas palabras, juguetes o incluso comida si camina junto a nosotros sin tirar. Y cada vez que tire hay que pararse. Hay expertos que recomiendan hacerle sentarse y esperar hasta que se tranquilice. Cuando ya esté tranquilo, incluso aburrido, y sin ánimo de tirar, seguiremos avanzando. Otros dan media vuelta, como veréis en el primer vídeo. Algunos se detienen y dice “no“. Los cambios de rumbo también pueden funcionar. Si vuelve a tirar a los dos pasos, toca volver a detenerse. Si avanza sin tirar hay que felicitarle. Que esté pendiente de nosotros es preferible a que esté buscando estímulos en su entorno. Independientemente del método elegido la idea es que interiorice que tirando no va a llegar al sitio que desea, y que el aprendizaje sea en positivo, sin hacerle sentirse mal.

Los primeros paseos en los que lo pongamos en práctica pueden eternizarse, pero si no nos rendimos, antes de lo que parece el perro se acostumbrará a caminar al lado como es debido. Y para que sea efectivo cuanto antes lo ideal es que siempre se obre así, o siempre que se pueda. Por parte además de todas las personas que lo pasean.

Más allá de pasear aplicando el método, también podemos establecer jornadas concretas para trabajarlo. Buscamos un lugar tranquilo, en el que no haya mucho estímulo que pueda despistarnos, y nos ponemos a premiar su buen comportamiento y hacerle ver cuando no está paseando bien.

Yo siempre he obrado así con mis perros. No obstante, hay más métodos y más matices en ellos. Lo que es común a todos los recomendables es que opten por enseñarles en positivo (insisto porque es importante), reconociéndoles su buen comportamiento, más que obligarles o tirar de refuerzo negativo. También tienen todos en común la paciencia y la constancia (sé que me repito de nuevo, pero es que es lo que toca).

Os dejo algunos vídeos:

En este se parte de que al perro ya le hayamos enseñado a estar sentado y atento a nuestro lado previamente:

Sinceramente creo que hay tres cosas que todo perro debería saber: sentarse cuando se lo piden, caminar junto sin tirarnos de la correa y responder a la llamada.

De todas formas, incluso el perro mejor educado puede encontrar puntualmente un estímulo que le haga querer acercarse y producir ese tirón con tracción a las cuatro patas. Nunca debería llevar la correa alguien que no tenga la suficiente fuerza como para poder afrontar ese tiron sorpresa.

Si permitimos que un niño, nuestro hijo o hijo ajeno, pasee a nuestro perro, que es algo que a los niños les suele gustar y piden con frecuencia, y nuestro perro les sobrepasa en fuerza, hay que estar muy pendientes de ellos, bien cerca en todo momento. También conviene explicarles que si notan un tirón, suelten la correa. Mejor eso que verse de cara en el suelo.

A mi sobrina le paso siendo muy pequeña. Llevaba a Troya cuando yo aparecí, de improviso, doblando la esquina. Troya vino con entusiasmo a saludarme haciéndola caer. Ahora, con ocho años, continúa feliz paseándola pero sabe bien que hay que soltar si tira.

Romano es un perro que llegó a la Asociación ddevida hace varios años y ya es un veterano en la protectora. Aún no ha encontrado un hogar.

Todos quiénes conocemos a Romano no entendemos cómo aún no ha llegado la suerte a él puesto que es un perro estupendo con un carácter inmejorable siempre alegre atento y divertido. Se lleva bien con otros perros, machos y hembras; le encanta jugar a la pelota y la compañía humana, con los niños lo pasa bomba. La vida sedentaria que lleva en el chenil en que vive hace años le ha hecho coger algunos kilos de más, pero es un perro al que le encanta pasear y vivir en familia le dará la actividad que necesita y que no puede tener ahora. Romano es de enero de 2012 y puede convivir con cualquier familia responsable que quiera brindarle una oportunidad.

Se encuentra en Utrera (Sevilla).

Contacto: adopciones@ddevida.org

El perro lobo checoslovaco, raza protagonista de ‘Alpha, la película’, es solo para dueños dedicados y experimentados

Hace unos meses os contaba, con la ayuda de Rosa Chamorro, presidenta de la asociación que busca hogar a perros jubilados de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado Héroes de 4 Patas, que los pastores belga malinois se han puesto peligrosamente de moda pese a ser perros aptos solo para dueños muy activos y con experiencia).

Lo mismo puede decirse de una raza de reciente creación (se generó en los años cincuenta cruzando lobos con pastores alemanes): el perro lobo checoslovaco.

Se trata de un precioso animal que recuerda sobremanera al lobo y que protagoniza Alpha, la película, que se estrenó este viernes en España y recoge cómo se forjó la relación de dependencia y amistad entre el perro y el hombre al final de la Edad del Hielo. Aún tengo pendiente verla para contaros lo que me parece.

Los amantes y conocedores de los perros lobo checoslovacos temen, no sin razón, que tras la película esta raza llame la atención demasiado.

En el grupo de amigos de esta raza en Facebook han publicado lo siguiente:

Que una raza (de perro o de gato) se ponga de moda implica que aumente su cría y, por tanto, los malos criadores que se preocupan menos de evitar las enfermedades y cuidar el carácter de sus camadas que de hacer negocio.

Y que una raza se ponga de moda es culpa de la demanda de la gente, que en un porcentaje demasiado elevado mira a los animales antes por su estética que ponderando las necesidades de ese animal y reflexionando si va a poder cubrirlas.

Las necesidades de un perro lobo checoslovaco son muy altas. Precisan una educación correcta y constante desde pequeños, mucho ejercicio y estímulo mental diario y un dueño con conocimientos suficientes para poder afrontar los retos que puedan surgir.

No se puede creer que se les podrá facilitar lo que necesitan. Hay que estar seguro de poder facilitar todo lo que necesitan estos perros antes de sumarlos a nuestra familia. Estos y cualquier otro.

No puedo terminar sin recordar que las protectoras y perreras están llenas de animales que buscan un hogar de todo tipo y condición, incluso adultos de raza, muchas veces descartados por personas que no supieron frenar sus deseos a tiempo.

Los gatos necesitan un entorno rico en estímulos

Llego tarde con este post al día internacional del gato. Pero bueno, en quince años de blog he llegado a tiempo muchas veces. A este día del gato y a otros, que el de agosto no es el único.

En honor a esos pequeños depredadores domésticos me gustaría hablar hoy de algo que es necesario para ellos (para unos ejemplares más que para otros, es cierto), y a lo que no siempre se presta demasiada atención.

Hablo de adaptar el entorno para que sea estimulante para ellos, para que les permita explorar, trepar, otear desde el alto y esconderse.

La mayor parte de los hogares en los que se va a introducir uno o varios gatos (ya sabéis que siempre recomiendo una pareja bien avenida, preferiblemente hermanos de camada), tienen en cuenta que tengan a su disposición cajas de arena, rascadores por aquello de intentar preservar sofás y cortinas (aunque si se adopta un gato yo siempre recomiendo que no se tenga más apego a la decoración que al animal porque nada nadará sagrado para un gato) y también, si se es responsable, minimizar el riesgo de caídas en pisos altos.

Pero a los gatos les vienen también muy bien estructuras por las que puedan desarrollar comportamientos vinculados a su naturaleza. Sobre todo lo agradecerán los gatos más jóvenes y los más aéreos.

No es preciso transformar toda la casa. Y pueden ser elementos integrados en la decoración, hay árboles pensados para gatos que, comprados o hechos por los más manitas, son preciosos además de útiles. Si se colocan juntos una ventana desde la que puedan cotillear el exterior, mejor aún.

Es cierto que con frecuencia ellos se las apañarán para saciar esas necesidades con lo que pillen a mano, estanterías, respaldos de sofás, armarios llenos de ropa… pero no está de más facilitárselo, por su salud mental y su felicidad.

Os dejó con un vídeo elaborado por Royal Canin en el que lo explican. Y a poco que busquéis por internet encontraréis muchas ideas y trucos de decoración y bricolaje.

Esta pareja de pelanillas fue criada a biberón y está buscando un hogar. Se llevan tan bien que se busca para ellos una adopción conjunta.

Contacto: Adopciones@madridfelina.com

Los animales son una compañía beneficiosa para las personas mayores, pero tened esto en cuenta

Veo un señor mayor que se acerca a un banco. Se sienta y salta a su lado un pelanas pequeño, al que inmediatamente propina dos sonoros besos. Enternecedor.

Los perros y los gatos pueden ser una compañía maravillosa para muchos mayores. Proporcionan un cariño incondicional, les hacen sentirse útiles, mejoran su autoestima. En el caso de los perros también contribuyen a que salgan de casa, paseen y se relacionen con otros.

Pero ojo. No es una receta para tener a todos nuestros mayores acompañados y paseándose. Un animal supone gastos, un compromiso diario, suelta pelos… no es una responsabilidad que asumir a la ligera.

Lo mismo que con personas más jóvenes, no a todo el mundo le compensa. No se debe intentar convencer a ese mayor, ese mayor tiene que estar convencido de querer la compañía de un animal.

Y si un anciano quiere un animal, no suele ser buena idea buscar un cachorro. No solo por la cantidad de energía y paciencia que requiere educar a un cachorro, por el reto que suponen.

Una de mis perras, Troya, tiene 18/19 años. Vale que no es lo normal, pero un perro o un gato puede vivir cerca de dos décadas. Siento sonar dura, pero hay que ser conscientes de los años de vida autónoma que le pueden quedar por delante a esa persona mayor.

A menos que tenga un buen soporte familiar, que ese animal tenga asegurado por completo su futuro si a ese anciano le faltan las fuerzas, físicas o mentales, o directamente muere, lo mejor es un perro o gato también mayor. Como mínimo un adulto de unos cinco o seis años.

Lo siento, hay que ser realistas. Estamos hablando de un ser vivo.

Un animal adulto o mayor además tendrá un carácter asentado u conocido, menos necesidad de ejercicio físico y mental y vendrá ya educado.

En cualquier buena protectora les sobran animales así, si olvidamos caprichos de razas y aspectos. Incluso tienen programas especiales para facilitar la adopción de los perros y gatos más mayores.

Demasiadas veces he visto que hijos o nietos han regalado al abuelo el bichón maltés, el yorkshire o el chihuahua que era su capricho estético (el de hijos y nietos, no el del abuelo).

También he visto abuelos comiéndose con patatas pitbulls, borders collies o enérgicos goldens que primero fueron de esos hijos y nietos hasta que no les cuadró por el motivo que sea seguir cuidándolos y se lo colocaron al yayo, que se supone que le va a venir bien la compañía.

Y son perros que no son aptos para esa persona mayor por su fuerza y necesidad de ejercicio.

Un perro de ese tamaño puede ser el compañero perfecto de una persona mayor, pero solo si ese animal es un adulto educado y de buen carácter como os comentaba antes.

Si el mayor de verdad quiere un animal y puede asumir esa responsabilidad, siempre mejor el #adoptanocompres. Adoptando es más sencillo dar con ese animal maduro y de carácter dulce. Y ahí tenéis otro post en el que vislumbrar más motivos para no comprar.

Por último, un par de deseos lanzados al aire digital. Uno es que hubiera más residencias de ancianos, al menos residencias de válidos, en las que admitieran animales de compañía. Las ventajas que proporciona la compañía de un animal serían aplicables a esos entornos también.

De hecho a muchas residencias llevan a perros de terapia.

Hay ancianos que ni se plantean la residencia por tener que dejar atrás a sus compañeros, a los que dan besos en los parques, o que ceden y acuden a ellas con el corazón roto porque no hay más opciones.

Y el otro deseo es en realidad una petición a las familias de esos mayores que comparten vida y aman a un perro perro o gato. Bajo ningún concepto lo abandonéis o entreguéis al primero que pasa. Dadle un buen hogar o buscádselo para hacer honor a la memoria de vuestro familiar.

Deshacerse del animal sin miramientos es de ser muy miserables. Si existiera eso de las reencarnaciones, que a veces pienso que no estaría mal, después de algo así os tocaría vivir como cucarachas.

Espero, dentro de tres décadas, ser una viejecita que comparte banco con algún perrete, dándole besos, y tiene un gato esperándome en casa.

Intentaré asegurar su bienestar en lo posible por lo que a mí me pueda pasar, pero soy consciente de que siempre dependeré de las decisiones y la moral otros.

Un tercer y último deseo: confío en que los míos no me decepcionen.

Jacky tiene once años y está recogido en Asturias por Amigos del perro.

Después de perder a su familia, se adapta muy bien a su nueva vida en el albergue. Es un abuelo muy activo, que convive con otros perros y le encanta jugar con cachorros. Con algunos machos es algo cascarrabias. En los paseos es un perro sociable y feliz.

Contacto desde este formulario.

Cuando en una protectora te dicen: “Estamos completos”

Has encontrado un perro o un gato abandonado, puede que en buen estado o hecho una calamidad. Lo dejas donde lo has visto y llamas a una protectora. O, mejor aún, lo recoges y llamas o te plantas con él en una protectora.

Y en la protectora te dicen que están llenos, que no pueden asumir abrir sus puertas a ese animal.

Las perreras municipales sí están obligadas a recoger a todo animal de su demarcación y algunas están bien gestionadas por protectora, ahí la película es distinta y tienen que decir que sí y luego ver cómo apañarse. Las buenas estirando los insuficientes fondos y buscando adopciones y recursos desesperadamente. Las malas y regulares, hacinando y sacrificando.

Pero volvamos a la negativa de la protectora. Ahora tienes distintas opciones, como en los libros de elegir tu propia aventura.

La primera es ponerse en su pellejo, entender que una protectora es una organización privada, que no tiene la obligación de recoger todo animal abandonado que llama a sus puertas, porque si lo hiciera se saturarían en un pispás, los animales que albergan no estarían bien, ni tendrían recursos para continuar con su labor. De hecho todas siempre están por encima de lo que pueden manejar en condiciones ideales.

Cómo lo entiendes y además eres buena persona, asumes que tienes que implicarte. Si te ofreces a acoger temporalmente a ese animal hasta que haya un hueco o una adopción para él, y les pides ayuda, la tendrás así con toda seguridad. Te echarán una mano hasta donde puedan con los procesos veterinarios y de adopción y lo difundirán. Tal vez no puedas acogerlo en tu casa, pero si discurres un poco tal vez haya alguien que conozcas que sí que pueda o puedas negociar con una residencia de animales la estancia temporal a un precio ventajoso, ahí tal vez también te puedan ayudar.

Otra opción es acudir a la perrera municipal que toque con él. En el ayuntamiento o la policia municipal tienen que informar del sitio al que acudir. Y ahí, si se quieren hacer bien las cosas, es recomendable implicarse en la difusión de ese animal para conseguirle un hogar tirando de nuestras redes sociales y contactos.

También está la posibilidad de dejarlo estar, de no hacer nada por ese animal.

Sí, encontrar a un animal abandonado es un marrón. Por eso una mayoría mira a otro lado como si no los hubiera visto o se engaña diciéndose que será de alguien o que ya le ayudará otro.

Soy consciente de que no siempre se puede uno involucrar aunque se quiera. A veces solo podemos dejar el aviso a los servicios municipales porque las circunstancias nos impiden otra cosa; por ejemplo, si estamos de viaje. Pero no es de recibo no hacer lo que esté en nuestra mano. Hablamos de seres vivos que están sufriendo y expuestos a muchos peligros. Yo no olvido a aquellos por los que no pude hacer más.

Hace muchos años me prometí que no ignoraría a los animales necesitados que se cruzaran en mi camino. Para mirar tranquila mi reflejo en los espejos y dormir tan bien como lo hacen mis perras y mi gata.

¿Qué haréis vosotros cuando os encontréis con ese perro o gato abandonado en el vuestro?

Grace, la gatita valenciana de las fotos fue rescatada in extremis de una cornisa.

Allí permaneció durante cuatro heladas noches hasta que se nos dió aviso. Deshidratada, hipotérmica y malherida, ha costado sacarla adelante pero aquí está. Sana, súper agradecida, te llena de mimos y ronroneos en cuanto te ve, y reclama de inmediato tu atención. Adora estar junto a las personas y te sigue donde vas.

Es una preciosidad de gatita parda con toques en canela, de cabeza ancha y chata, y unos ojos verdaderamente especiales. Su manto tiene un dibujo a círculos moteado, súper bonito, parece un guepardito, jijiji… ¡Guapa!! Perfecta como gata única, ya que quiere toooda la atención para ella. 🙂 Ya está desparasitada por dentro y por fuera, vacunada, esterilizada, y con perfil vírico negativo a inmunodeficiencia y leucemia. Su carácter es inmejorable como gata única en la casa. Si buscas una preciosa compañera, tranquila y mimosa, es Grace.

NECESITA CON URGENCIA UN HOGAR DE ACOGIDA, YA QUE ESTÁ SEPARADA SOLA EN UNA HABITACIÓN AL NO ACEPTAR A OTROS GATOS.

Contacto: adopcionesfelinas@hotmail.com