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Un deportista es aquel que sabe que el triunfo del otro es también una recompensa: la de haber encontrado alguien mejor

El mejor del mundo

El Barcelona hace un juego muy vistoso, muy trenzadito, con una enorme llegada a portería: y tiene, para servir a ese diseño, un grupo de jugadores sencillamente excepcionales, de los que agotan los adjetivos. Realmente es un fracaso, con semejante plantilla, no arrasar, lo cual demuestra que mi opinión sobre el entrenador, tan pausadito él, no es muy buena: con esas uvas se debe hacer un vino perfecto. Y, sin embargo, a pesar de la enorme calidad de los de arriba, de Messi, de Henry, de Ronaldinho, este equipo y ese juego sólo encuentran su sentido cuando está Eto´o. Entonces sí que son imparables: todas las ideas del mundo (y el Barça, del centro del campo hacia delante, es Harvard) encuentran la respuesta de un hombre que piensa a una velocidad distinta, cuya capacidad de respuesta se mide en nanosegundos y que ejecuta, como es debido, sin que le roce siquiera la piedad.

Hace ya unos años que creo que Samuel es el mejor jugador del mundo en su puesto: desde que los honderos baleares de la rosa roja pasaban a cuchillo a los soldados de la rosa blanca en el mismísimo Bernabéu, mientras los vasallos del ser superior miraban insistentemente para otro lado, no fuera a ser que se enfadara el jefe. Es, sin duda, el mayor ridículo de la historia del Real Madrid. Mientras Samuel esté en forma, mientras le respeten las lesiones y no le absorba demasiado tiempo la copa de África, el Barcelona puede y debe ganarlo todo. Lo primero es complicado: pasan los años y la respuesta muscular de la pantera de ébano no va a ser la misma. Lo segundo, más todavía: Samuel es un dios en Camerún y África es un dios para Samuel. Algo habrá que arbitrar para que la competición africana no estorbe el desarrollo de las ligas europeas, cada vez más pobladas de fenómenos procedentes del continente negro: ya sé que hace mucho calor en verano, pero se puede jugar de noche. El asunto es, desde luego, de la FIFA: pero sigue sin tener sentido que unos paguen y otros disfruten y, en ese aspecto, estoy totalmente de acuerdo con el presidente Laporta.

Es muy sensible la baja de Messi, un chaval técnicamente perfecto y con una velocidad de Fórmula uno. Pero está Samuel; y eso significa mucho. Muchísimo. Tiene Rjkaard alternativas de sobra. Y tiene, sobre todo, el hombre que confiere sentido final a todas ellas. El domingo veremos lo que pasa.

1 comentario

  1. Dice ser berracus

    Quizá es la FIFA la que tiene que cambiar la mentalidad y mover los campeonatos de selecciones al invierno. En África disfrutan de la mejor versión de sus futbolistas por el hecho de venir en una forma envidiable. En las Eurocopas y los Mundiales se suele ver un fútbol feo porque los jugadores de calidad llegan realmente cansados al final de una temporada cargada de partidos.

    30 Noviembre -0001 | 0:00

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