BLOGS Deportes
Tridente | Al contragolpe | Fútbol Tridente | Al contragolpe | Fútbol

"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

Archivo del autor

Las terceras equipaciones, la pesadilla de todo aficionado al fútbol

No se qué es lo que les pasa por la cabeza a los diseñadores de las equipaciones de los equipos de fútbol a la hora de elegir los modelos, pero nunca aciertan con las terceras equipaciones. Hay veces que el primer o segundo conjunto también resulta dañino para los ojos, pero suelen ser más parecidos de un año para otro. Pueden variar sus rayas (verticales, horizontales, con más o menos grosor, más cantidad o menos…) pero los colores tienden a ser siempre los mismos: los del escudo (primera equipación) y algún otro que lo identifique como el de la bandera de la ciudad (segunda). Sin embargo, el tercer conjunto nunca sigue unos valores predeterminados. Los colores y estampados pueden ser variopintos, y suelen causar horror en los aficionados.

Terceras equipaciones de Barça, Atlético y Real Madrid.

Terceras equipaciones de Barça, Atlético y Real Madrid.

El último caso llegó ayer, cuando se filtró la tercera equipación que usará el FC Barcelona esta misma temporada, que será presentada el próximo miércoles, 12 de septiembre, según RAC1. Ha sido fabricada, como las otras dos, por Nike. El pantalón y la camiseta comparten el mismo color rosa (o salmón que en otras ocasiones ya ha usado el club) y la parte de arriba la combina con una franja más oscura. En el fondo de los colores, además, se puede apreciar la imagen aérea del distrito del Eixample, una de las principales arterias de la Ciudad Condal.

¿Para qué? Para dos cosas: vender camisetas de fútbol y promocionar la ciudad de Barcelona. Sin embargo, este diseño no ha tardado en generar críticas. Algunos dicen que parece un “pijama” o un “mantel manchado”, otros que se parece a la del Real Madrid (al menos en el color), e incluso hay gente que la ha tildado de “esperpéntica” y “espantosa”. Y no es la primera vez que una equipación (sobre todo las terceras) recibe críticas de este estilo. Le pasó al Atlético de Madrid también esta semana y, si echamos la vista años atrás, seguro que recordaremos alguna camiseta de nuestro equipo de fútbol (o de cualquier otro) que nos causaba pesadillas.

Claros ejemplos son las ‘camisetas ketchup’ del Athletic de Bilbao de la temporada 2004/05, el esmoquin de la Cultural Leonesa (2014) o el más reciente (2015) homenaje del Celta de Vigo a la gastronomía gallega.

Lo que es cierto es que las terceras equipaciones, pese a que son las que menos usan, sí que la lucen los jugadores en determinadas ocasiones. La primera se usa de local, y la segunda y tercera de visitante cuando hay “confusión”, aunque se han dado y se seguirán dando casos esporádicos en los que un equipo viste con otra equipación en su propio campo.

¿Por qué? En la Liga son los árbitros quienes deciden qué equipación llevan ambos equipos. Pero fuera de la competición nacional, normalmente la elección la hace la marca que las fabrica. Y el objetivo solo es uno: vender más. Por ejemplo, si el Madrid siempre juega con la camiseta blanca, las otras no se van a vender al mismo nivel que la blanca. Es de cajón. No obstante, las marcas quizá deberían plantearse que si no venden tanto estas equipaciones quizá no es porque los jugadores apenas las usan, sino porque el diseño es, sencillamente, horroroso.

 

Rakitic y Modric no tendrían que haber jugado el Mundial de Rusia (o eso piensan ahora sus equipos)

Ninguno de los dos clubes lo pensaron antes. Es más, deseaban lo mejor a sus internacionales antes de emprender la competición mundialista. Sin embargo, el Mundial de Rusia está siendo ahora, más de un mes después, el calvario del Barça y del Real Madrid. Dos de sus grandes estrellas destacaron sobre el resto con Croacia: Rakitic y Modric. Y ambos están en la lista para optar a uno (o a varios) de los trofeos individuales de la temporada.

Los dos centrocampistas son dos piezas clave en sus respectivos equipos, pero también en su selección, y después de su actuación en Rusia 2018 se han revalorizado. Y no poco: el PSG estaría dispuesto a pagar 100 millones de euros por el culé (125 millones de cláusula) y el Inter (entre otros) acechó hace unas semanas al madridista, cuya cláusula asciende a 750 millones de euros. Muy bien por ellos, pero ahora sus equipos estarán pensando que no tenían que haber jugado el torneo o, al menos, no haber brillado tanto si no quieren desprenderse de ellos.

Ninguno de los dos se ha pronunciado al respecto, pero ¡ojo! que todavía queda tiempo para negociaciones de última hora que destrozarían las plantillas de ambos equipos.

Rakitic y Modric celebran con Croacia.

Rakitic y Modric celebran una victoria con Croacia.

Por un lado, en Barcelona tiran de Messi para convencer a Rakitic de que se quede en el club. Aunque otros piensan que es el momento de venderlo: tiene 30 años y llegó de Sevilla por 20 millones. La pasada fue una de sus mejores temporadas y está en un muy buen momento de su carrera, pero quizá haya que repetir la acción: fichar a alguien joven y con proyección de futuro; además de ingresar en sus cuentas una suculente cantidad de dinero.

Por otro, en Madrid esperan que el de siempre (Florentino) ponga un cheque sobre la mesa para mejorar la oferta de los clubes interesados y blinde a su crack. Con la marcha de Cristiano, en Chamartín no quieren más sorpresas. A no ser que sea una de ellas la llegada de Neymar o Mbappé.

Junto a ellos, ambos clubes tienen entre sus filas deportistas franceses como Umtiti, Dembélé o Varane que destacaron a su manera con una campeona del Mundo como Francia y que podrían ser el objetivo de otros clubes europeos.

Umtiti es un pilar fundamental en la defensa culé, y Dembélé compite con Coutinho (y de momento le gana la batalla) por una titularidad que pone de los nervios a Valverde. Algo que no pasa con Varane, que hizo un buen mundial y pese a que Lopetegui optó por él para encuadrar el once inicial en el partido de Supercopa de Europa ante el Atlético de Madrid, sus repetidos fallos reabren el debate entre ponerlo a él o optar por Nacho. ¿El cansancio y poco descanso pasan factura?

Más fichajes del Valencia para el Barça no, por favor

El titular de todas las portadas de los diarios deportivos de Barcelona la semana pasada era: Ernesto Valverde lucha por Dani Parejo. Una noticia que viene rumoreándose desde hace varios días y que ya se tanteó la temporada pasada. Y mi primer pensamiento al ver estas informaciones fue: más fichajes del Valencia no, por favor.

Dani Parejo en rueda de prensa.

Dani Parejo en rueda de prensa.

Y es que muchos han sido los jugadores que han llegado al Barça después de jugar en el equipo ché en la última década. Y otros muchos de los que llegaron (exceptuando a David Villa y Jordi Alba) se fueron del club con más pena que gloria; sin triunfar y con millones desperdiciados o devaluados. Es verdad que la presencia del exvalencianista Robert Fernández como secretario técnico fue clave en estos acuerdos y que ahora ya no está. Pero, por favor, hay que pensar antes de fichar.

Valverde “conoce bien a Parejo de su breve paso por Mestalla y cree que encajará a la perfección en el equipo” —dicen los medios consultados—. Pero esto es algo que debería tener muy claro antes de pagar su cláusula: 50 millones, que no es poco. El del centrocampista valencianista me recuerda, así de primeras y sin todavía haber pisado el Camp Nou, a otros casos que han sido un fiasco. Como si fuera una intuición, el pesimismo se impone.

Desde Mathieu hasta Alcácer, pasando por André Gomes… fueron algunos de los jugadores que llegaron al Barça después de triunfar en el Valencia. Pero en la Ciudad Condal resultaron ser poco resolutivas y nada destacables. Es más, los dos últimos mencionados siguen siendo un escollo para el club catalán, que no sabe (hablando en plata) cómo quitárselos de encima.

Mathieu en su presentación con el Barça.

Jeremy Mathieu.

Jeremy Mathieu costó 20 millones de euros y se fue por cero, con una resolución anticipada del contrato. Llegó en la temporada 2014/15 y se fue tres años después al Sporting de Portugal. Con el Barça, el francés ganó nueve títulos (dos Ligas, tres Copas, una Champions, una Supercopa de Europa, una de España y un Mundial de Clubes). Jugó 91 partidos oficiales y marcó 4 goles. Pero le castigaron las lesiones, sobre todo en su última temporada, cuando tuvo cinco y solo disputó 16 partidos.

André Gomes.

André Gomes.

André Gomes fichó en la temporada 2016/2017 y hasta el ejercicio 2020-21. El FC Barcelona pagó 35 millones de euros fijos más otros 20 en función de variables. En el acuerdo se incluyó una cláusula adicional: un premio especial de hasta 15 millones de euros si el jugador ganara el Balón de Oro. En estas dos temporadas ha jugado 78 partidos oficiales, ha marcado tres goles y ha ganado seis títulos (una Supercopa de España, tres Copas del Rey, una Liga, una Champions Cup y una Supercopa de Cataluña).

Paco Alcácer.

Paco Alcácer.

Paco Alcácer. El Barça lo fichó en la temporada 2016/2017 por 30 millones de euros fijos y unos variables de 2 millones en función de los resultados y los partidos jugados. Firmó un contrato de 5 temporadas con un salario de 2 millones de euros y una cláusula de rescisión de 100. Ha jugado 51 partidos oficiales de azulgrana y ha marcado 15 goles, muy pocos para los que se le exige a un delantero nato. En su palmarés se pueden ver tres títulos ganados con el Barça: dos copas del Rey y una Liga.

Cristiano Ronaldo: desagradecido, egoísta, altivo y calculador

Hay madridistas descepcionados porque Cristiano Ronaldo se ha olvidado muy rápido de ellos. Ni una palabra bonita, ni una lágrima, ni un gesto de cariño… Una fría carta de despedida y nada más. Incluso ha dicho que irse del Real Madrid (o lo que es lo mismo: fichar por la Juventus) ha sido “fácil”. Y ¿dónde quedaron los reconocimientos a un club que le ha posicionado entre los mejores jugadores del mundo, que le ha llevado a ganar cuatro Champions, que le ha hecho ser cuatro veces Balón de Oro?

Ronaldo, antes del reconocimiento médico con la Juve. (EFE)

Ronaldo, antes del reconocimiento médico con la Juve. (EFE)

En su presentación de este lunes como nuevo jugador del equipo turinés, solamente supo dar las gracias, y con la boca pequeña, a una afición blanca que siempre lo ha idolatrado, pero que ahora lo critica por “desagradecido”. Y razones no le faltan. Cristiano llegó del Manchester como una promesa no del todo consolidada y se hizo realmente estrella en Madrid. Su talento, pero también la publicidad y el palmarés que le dio fichar por el club blanco (unido a que en La Liga está su eterno rival en lo individual: Leo Messi), lo alzaron a lo más alto del fútbol mundial. Sin embargo, el crack portugués se olvida rápido de lo que debe. Pero ¿a quién le sorprende?

Echemos la vista atrás. ¿Qué es lo que Cristiano más ansía? Ser el mejor, estar por encima de los demás, le pese a quien le pese y caiga quien caiga. Los goles, el dinero y ganar son las mayores ambiciones del luso. Su ego se ha visto reflejado sobre el terreno de juego, pero también en sus palabras. Recordemos sus polémicas frases: “Mi futbolista favorito soy yo”, “soy el primer, segundo y tercer mejor jugador del mundo” o “soy rico, guapo y buen jugador. Me tienen envidia”. Eso es lo que quiere, causar envidia. Es su obsesión. Pero también es su marca. La marca Cristiano requiere eso: chulería, egoísmo y todos los adjetivos contrarios a la humildad. Con eso se ha hecho grande y es algo que nunca va a cambiar.

Y en Turín volvió a demostrarlo. “He hecho una historia brillante en el Real Madrid”, afirmó el luso en la rueda de prensa. Solo él ha hecho historia, nada de compañeros, nada de club. Él, él, él y siempre él. Cristiano quiere desafíos, dijo, pero también quiere dinero, digo. Y es que lo que el portugués realmente ansiaba era que el Real Madrid le subiera el sueldo porque ganaba poco, claro, en comparación con Messi. Chantaje tras chantaje no consiguió que Florentino cediera y pidió que lo dejaran irse para cobrar más. Para salir en todos los titulares y para decepcionar (aunque no se sabe si queriendo) a una afición que lo tenía posicionado en un altar.

Cristiano es un polémico jugador, siempre criticado por algunos sectores, pero muy querido por otros. Algo que no ha valorado. Pero, tranquilos, tampoco lo hará con los bianconeros. No vale la pena lamentarse por esto, era la crónica de una despedida anunciada. Y… casi mejor que se vaya a defraudar a otro país.

Griezmann es el encargado de destronar a Messi y Cristiano del Balón de Oro

Cristiano y Messi levantan un Balón de Oro.

Cristiano y Messi levantan un Balón de Oro.

Si el Balón de Oro se diera al mejor jugador del mundo y no al mejor jugador de la temporada, siempre se lo llevaría Leo Messi. Es una realidad como una catedral de grande. Pero, claro, no sería ni justo ni atractivo. Su talento es indiscutible (le preguntes a quien le preguntes) y su aportación al Barça totalmente necesaria. Es verdad que con la Albiceleste tiene un gafe que no ha podido quitarse y no triunfa como un jugador de su calaña debería. Y, en año de Mundial, esto juega una mala pasada a la hora de elegir al ganador de trofeo. Esto, previsiblemente es lo que pasará este año.

Messi no se lo llevará, pero tampoco Cristiano Ronaldo, quien los últimos años ha seguido su estela e incluso ha logrado igualarlo con cinco balones dorados sobre su vitrina. Si es verdad que el luso ha ganado una Champions y comenzó la cita mundialista enchufado, pero ni siquiera logró llegar a los cuartos con Portugal. Se acabó la competición entre Messi y Cristiano, tanto en la Liga como en la lucha por el Balón de Oro. Tampoco Neymar —el que se creía que podía ser sucesor de los dos craks— será el que impida que alguno de ellos gane el sexto premio debido a su ‘no descacada’ presencia en Rusia.

Y es que estamos ante una nueva era, siempre que los periodistas que votan lo permitan. Y ojalá que así sea. El Balón de Oro “está considerado como el mayor honor individual a nivel futbolístico del mundo”, afirman desde France Football, la revista especializada que lo otorga. Para obtenerlo, no vale con ganar una Liga o una Champions, tienes que haber ganado algo más difícil, como lo es un Mundial.

En nuestra memoria siempre quedará aquel Balón de Oro que debería haber ganado Andrés Iniesta (2010, cuando España ganó el Mundial de Sudáfrica). Antes, en año mundialista, se lo llevaron Fabio Cannavaro, después de que Italia se alzara como Campeona del Mundo; Ronaldo Nazàrio cuando la ganadora fue Brasil o Zinedine Zidane, con Francia en lo más alto.

Y es que (exceptuando el año 2014 y 2010, que se lo llevó Messi), en años de Mundial, lo habitual es que lo gane algún integrante de la selección campeona. Este año estaba merodeando entre croatas y franceses, y no era desmesurado meter en la quiniela a estrellas del estilo de Mbappé (Francia), Modric o Rakitic (ambos de Croacia). Sin embargo, tras la gran final, el firme candidato que arrasa todas las apuestas es Antoine Griezzman, actual campeón del Mundo con los galos y autor de uno de los cuatro goles que dieron la victoria a su selección. También fue el que provocó el autogol de Mandzukic y el que lanzó el córner que provocó el penalti que marcó. No podía hacer más en 90 minutos y eso podría llevarlo a lo más alto.

De esta manera, por fin, Cristiano y Messi dejan de ser los claros favoritos para ganar el Balón de Oro y…. Griezmann (que también ganó la Europa League este año con el Atlético de Madrid) es un gran sustituto. Lo veremos a final de año, para lo que todavía queda mucho, casi un mundo.

Ni Cristiano es tan bueno, ni Messi es tan malo

El Mundial de Rusia empezó muy diferente para los que seguramente sean los dos mejores jugadores del mundo en este momento. Cristiano puso su objetivo en la portería y en el primer partido (precisamente ante España) se marcó un hat-trick que lo pone como uno de los máximos goleadores y de los mejores de la fase de grupos.

Messi celebra su gol ante Nigeria. EFE

Messi celebra su gol ante Nigeria. EFE

Messi, por su parte, falló un penalti en el primer encuentro en el que su país terminó empatando 1-1 ante Islandia y no pudo solventar la derrota ante Croacia (0-3), lo que avivó los ánimos de sus haters, que ya presagiaban la eliminación de Argentina en la primera ronda. Un desastre que probablemente haría que Leo renunciase (ahora sí que sí) a vestir la camiseta de su selección debido a la presión que recae sobre él; y para Ronaldo un empujón más hacia el Balón de Oro 2018, al que muchos ya lo ven como favorito.

Pero… ni Cristiano es tan bueno, ni Messi es tan malo. El luso falló ayer un penalti ante Irán que puso a Portugal en la cuerda floja y al límite de la eliminación (y apenas se le criticó). Y el mejor Messi apareció hoy ante Nigeria para elevar a Argentina al segundo puesto de su grupo y clasificarla para unos octavos de final que veían muy lejos antes de que el crack marcara el primer gol del partido.

Uno empezó bien y acabó mal, al otro le pasó al revés. Pero los dos están en la misma situación: unos octavos de final que sin ellos no tendrían la misma emoción. En esa ronda eliminatoria se enfrentarán a dos selecciones difíciles y con muchos hombres (y nombres) peligrosos. Portugal se las verá ante la Uruguay de Luis Suárez y Cavani; y Argentina ante la Francia de Griezmann y Mbappé. Dos enfrentamientos que dejarán el Mundial cojo, sin dos de las grandes selecciones candidatas al título, pero que serán la mar de interesantes.

¡A disfrutarlos y que gane el mejor!

Falta de respeto de Lopetegui a la selección

No era el momento para anunciar que dirigiría a otro equipo. No era el momento para que la selección española se quedara sin entrenador (pese a que todos pensábamos que seguiría hasta que terminara el Mundial de Rusia, ¡Pues no!). Julen Lopetegui y el Real Madrid se han precipitado al anunciar un acuerdo que le ha destituido como seleccionador. Y la más perjudicada en esto es la Roja. Con un mundial a punto de comenzar, lo que más hace falta en el grupo es la concentración. Una concentración que, da igual de qué equipo sean los jugadores, se esfuma con una noticia de esta clase.

Concentración de España en Krasnodar. EFE

Concentración de España en Krasnodar. EFE

Los del Madrid, dice algunos medios afines, ya sabían la noticia antes de concentrarse con todo el equipo. Por eso, argumentan, la noticia se ha desvelado. No vaya a ser que alguno de ellos metiera la pata y entonces sí eso se tradujera en una hecatombe. Pero… ¿no son lo suficiente mayorcitos como para guardarse para sí mismos una noticia de este calibre? Parece que no.

Y ahora me surge otra duda, ¿no era mejor esperar a que España ganara el mundial y decirlo en ese momento? Con la euforia y la emoción de volver a ser campeones del mundo todo iría más fluido y el recibimiento en el Bernabéu de Julen sería inmejorable. Pero, ¿qué pasa? ¿que no estamos convencidos de que la selección pueda volver a ser la reina del mundo? Porque parece que el anuncio de Lopetegui como entrenador del Real Madrid se ha precipitado para evitar después críticas malsonantes al fichaje de Florentino. Entonces, mejor ahora, que todavía su labor como seleccionador no había sido tachada de desastre.

¿Y dónde queda el bien de la selección en este momento? En un segundo (o tercer, cuarto, quinto…) plano. Y eso, a dos días del que España juegue su primer partido del mundial, es una falta de respeto. Tanto para los jugadores que dan todo en el campo, para el país y, sobre todo para los aficionados. Algunos hasta se han desplazado a Rusia dejándose el sueldo del año para poder presenciar otro hito de la selección. Y ahora les están metiendo el miedo en el cuerpo con una falta de compromiso evidente. Ojalá España gane, porque creo que Lopetegui se arrepentirá de haber tomado en mal momento esta decisión.

El Plan B del Barça: las cinco alternativas a Griezmann

El FC Barcelona tiene un plan B. Lo llevamos escuchando y leyendo unos días. Comenzó a fraguarse después del silencio rotundo que rondaba al entorno de Antoine Griezmann. Su fichaje (por 100 millones), que parecía hecho hace unos meses, ha fallado. El galo ha decidido quedarse en el Atlético. Y un equipo como el Barça tenía que cubrirse las espaldas con otras posibilidades. Podría hacer caja con sus múltiples posibles salidas. Muchos han sido los nombres de los jugadores que parecen estar en la lista de Bartomeu y Valverde. Al menos, estos cinco son los que más han resonado durante las últimas semanas y meses:

Salah celebra un gol. EFE

Salah celebra un gol. EFE

Mohamed Salah. El egipcio es una de las piezas claves del actual Liverpool y solo tiene 25 años. Si no se hubiera lesionado en la final de la Champions, seguramente también sería uno de los principales candidatos al Balón de Oro. Salah esta temporada ha igualado a Cristiano como máximo goleador, con 44 goles, solo uno por detrás de Leo Messi, pichichi europeo y Bota de Oro. Egipcio y argentino serían una buena pareja en ataque, sin duda. Messi y Suárez necesitan a un jugador con desborde que les libere de presión. El Real Madrid también tiene sus ojos puestos en el goleador de los reds, pero el Barça tiene a su favor que el Liverpool tienen interés en Dembelé y su salida (o cesión) facilitaría la operación. Eso sí, el precio es mucho mayor al de Griezzman: 228 millones, según The Sun.

Dybala en un partido con la Juve. EFE

Dybala, en un partido con la Juve. EFE

Paulo Dybala: Quizá el Barça puede volver a la carga. Lo intentó en el pasado mercado de fichajes, pero la Juventus rechazó los 120 millones que estaba dispuesto a pagar por él Bartomeu. ¿Por qué no volver a lucharlo? Su precio ahora será más asequible después de la temporada gris que ha hecho. No ha tenido gran proyección ni con la Juve ni con Argentina (de momento), por lo que podría ser un fichaje asequible. Tiene 24 años y el talento no lo ha perdido, solo necesita confianza y ser parte de un plan interesante y ganador. Además, en la concentración con su selección de cara al mundial no le han faltado elogios para Messi: “Verlo todos los días es algo increíble”, afirmó. Pues… ¿qué mejor que jugar también con él mano a mano en el Barça?

Mbappé con el PSG. EFE

Mbappé, con el PSG. EFE

Kylian Mbappé: El PSG va a tener que sacrificarlo si finalmente no sale Neymar del equipo para cuadrar el balance económico exigido por el Fair Play Financiero. Y podría recabar en el Barça. Aunque el Real Madrid también se ha mostrado interesado siempre en él. Para que Mbappé llegara al Barça hace unos meses se hablaba de que había una condición: su cambio por Coutinho. Sin embargo de eso no se ha vuelto a hablar. Y su exentrenador Unai Emery aseguró que se quiere ir “al Barça o al Madrid”. Su juventud es su gran baza: tiene solo 19 años. Y su talento es indudable. Eso sí, su precio seguramente sea desorbitado: el PSG ya le pagó al Mónaco por él 180 millones. Ahora seguramente suba su precio. Veremos.

Pogba lo intenta de chilena. EFE

Pogba lo intenta de chilena. EFE

Paul Pogba: Ya en febrero su nombre resonaba como uno de los posibles fichajes estrella del Barça este mercado de verano. No es delantero, sino centrocampista, una zona que el Barça también debería reforzar. El francés no está agusto en el Manchester United por su mala relación con José Mourinho. Más de 100 millones pagaron los diablos rojos por él. Ha estado mucho tiempo en la agenda del Barça, lo que no sabemos es si sigue el interés por él. Otros clubes de otras ligas como la italiana también están peleando por cazarle, pero él siente verdadera admiración por Messi. “Messi y el fútbol son dos cosas que van juntas. Admiro mirarlo, hace cosas que nadie hace”, dijo hace tan solo dos meses. Pero en ese momento también se mostró agradecido a Zidane, a quien llamó “ídolo”, por alabar su fútbol. ¿A quien preferirá?

Di María, con el PSG. GTRES

Di María, con el PSG. GTRES

Ángel Di María: El ‘fideo’ exmadridista lleva unos años en el foco del Barça y él quiere venir. Tiene contrato en vigor hasta el 30 de junio de 2019 con el PSG. Esta temporada 2017/18 jugó 45 partidos, en los que anotó 21 goles y dio 12 asistencias. El Barça tendría que pagar por él 40 millones de euros, según Transfermarkt. Es Un extremo hábil, con desborde, llegada y gol, que estuvo en la agenda del Barça hasta el último minuto del mercado del verano de 2017. Se quedó en el club parisino a disgusto, vivió con irritación su suplencia y solo tuvo presencia regular por la lesión de Neymar. Es pieza básica en la Argentina de Leo Messi, que seguro que lo anima a venir.

Sobran muchos fichajes millonarios en este Barça

Esta temporada hemos visto a un Barça falto de recambios. Con 22 jugadores en plantilla y muchos fichajes, han jugado la mayoría de los partidos los 11/12 de siempre. Un ejemplo: Messi está sobreexplotado y cuando no juega se nota. Así se vio este domingo ante el Levante, contra quien perdió su imbatibilidad en Liga de 43 partidos seguidos sin perder. Sobre eso tiene que reflexionar, tanto Ernesto Valverde como la junta directiva. ¿Qué jugadores son prescindibles? ¿Con cuáles pueden hacer caja? ¿En cuáles se puede invertir? Pero ¡ojo! con moderación, que los últimos mercados, el club no ha estado acertado. Y esto pasa factura, no solo económica.

Paco Alcácer, ante el Levante. (EFE)

Paco Alcácer, ante el Levante. (EFE)

Muchos son los jugadores que sobran. Llevo diciéndolo un tiempo y por eso os sonarán nombres somo André Gomes (se pagaron por él 35 millones), Aleix Vidal (18 millones) o Paco Alcácer (30). Los fichajes frustrados de la temporada 2016. En dos años, ninguno ha disputado los suficientes minutos para considerarlos parte de la plantilla del Barça. Participan poco y pasan desapercibidos. Están más fuera que dentro. Aunque eso pensábamos también a principio de este año, y aquí siguen. Pero no son los únicos que deberían tener la puerta abierta (de par en par) para que se vayan este verano.

También podría irse (aunque cedido) Ousmane Dembélé, pese a los 105 millones de euros se gastó el club culé en su fichaje. Y es que su adaptación no termina de cuajar en el Barça. Al francés le falta un rodaje que no ha tenido por culpa de las lesiones o por que aún no tiene hueco en este equipo. Ha ofrecido varias pinceladas de su calidad y seguro que muchos clubes apuestan por él para que pase un año entre sus filas. Otro de los que podría salir, en caso de no llegar a un acuerdo, es Samuel Umtiti (25 millones). El Barça sigue a la espera de negociar su renovación, con la intención incluso de aumentar su oferta. Pero no llegaría a la millonada que pide el galo para quedarse.

También resuena el interés del Inter de Milán para llevarse a Nélson Semedo (30 millones). Llegó hace tan solo un año, pero el lateral portugués no ha terminado de asentarse en el Barcelona. Cierto es que hasta su lesión, en febrero, había rendido a un buen nivel. Sin embargo, ser el recambio de Sergi Roberto (indiscutible) le trae por el camino de la amargura. Por ello, es otro de los que podría irse cedido. Algo parecido le sucede a Yerry Mina (11,8 millones), del que también se dice que podría salir este verano cedido para que madure como jugador y pueda volver más preparado.

Otro de los que podría irse, pese a que ha jugado más que los que llegaron en su año, ha sido Lucas Digne (16,5 millones). Lucha con Jordi Alba por el puesto de lateral izquierdo y eso no le favorece. Sin embargo, siempre que se le ha necesitado ha cumplido. Él está ilusionado con seguir y el club quiere que siga hasta la llegada de Juan Miranda, una de las grandes promesas de la Masía. Eso sí, sigue siendo un jugador ‘de banquillo’ y si llega una buena oferta por él, seguro que no descartan su venta.

En conclusión: sobran muchos fichajes millonarios en este Barça. Quizá el club catalán se tenía que haber pensado mejor dónde gastar (o guardar) esos más de 270 millones de euros que costaron los ocho mencionados. Ocho jugadores que no han demostrado valer las cuantías pagadas por ellos.

Otro favor arbitral al Madrid… otra final de Champions

Parece un dejavu. Otro favor que le hacen al Real Madrid. Esta vez, el árbitro turco Cakir obvió un penalti claro a favor del Bayern por una mano de Marcelo dentro del área. Una mano de balonmano en el descuento de la primera parte de un partido completamente abierto. Con 1-1 en el marcador, el Bayern estaba poniendo en serios apuros a los de Zidane y ¡zás! Era su oportunidad de adelantarse. Pero no fue así. Cakir dejó seguir el juego como su no hubiera pasado nada. Un favor del colegiado que hace que el Real Madrid pase a otra final de la Champions League. ¿No os resulta familiar?

Captura de pantalla de la mano de Marcelo.

Captura de pantalla de la mano de Marcelo.

No hace falta irse muy lejos. Hace tan solo unos meses, cuando los blancos luchaban por acceder a semifinales de esta misma competición, otro árbitro les ayudó. Esta vez fue un penalti a su favor, que podría ser o no ser, pero que era totalmente decisivo. Corrían los últimos minutos ¡qué digo, segundos! del encuentro ante la Juventus. El Real Madrid perdía 3-0 un partido que venía de ganar 0-3 de Turín. Y esta vez sí, el rencilla vio clara una jugada muy polémica. Que, con una posible prórroga por delante, quizás no era necesaria señalar. Pero la pitó y Cristiano Ronaldo marcó. Y el Real Madrid pasó a semifinales pese a la patética imagen que ofreció.

Si nos remontamos un año atrás en el tiempo, concretamente al 19 de abril de 2017, volvemos a otro partido entre Bayern de Múnich y Real Madrid. Otro partido de Champions entre ambos equipos en el que los blancos vencieron gracias a la ayuda arbitral de Kassai (famoso por esa gran actuación). Expulsó a Arturo Vidal (acción muy protestada) y perdonó la expulsión de Casemiro. Además, concedió dos goles de Cristiano Ronaldo en fuera de juego (muy claro). Dos tantos que le dieron la victoria por 4-2 al Madrid en el Bernabéu ante un Bayern que quedaba eliminado así en cuartos de final de la competición continental.

Ahora los alemanes podrán volver a hablar de robo. Pero el Madrid ya está en otra final de Champions, la tercera consecutiva.

Aquí el GIF de la mano, por si alguien seguía dudando si era o no.