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"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

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La afición del Real Madrid quiere vender a Cristiano Ronaldo, lo que jamás le pasará a Messi

La gran diferencia entre Ronaldo y Messi no es lo decisivos que han sido durante su carrera. Menos aún sus goles o los títulos que han logrado. Ni siquiera la evolución de su juego, que parece ser ascendente en el caso del argentino y descendente en el del portugués. Lo que les hace muy, muy distintos es el cariño de su afición: la del Barça, jamás ha querido que Leo se vaya, y probablemente nunca lo desee, mientras que en el caso de Cristiano, hay debate año tras año, y son muchos los seguidores blancos que quieren que el Real Madrid le venda.

Leo Messi y Cristiano Ronaldo

Leo Messi y Cristiano Ronaldo en el clásico. (EFE)

En la encuesta realizada por 20 minutos esta semana sobre si el Real Madrid debería vender al delantero luso, con casi 23.000 votaciones, el 80% (cuando lo he mirado, a las 16.30 horas) había contestado que sí a la pregunta sobre si el club merengue debería venderle a final de temporada. Solo el 13% contestaba que no. Datos demoledores. Y revisando otras encuestas, como por ejemplo la del diario As, hay datos parecidos. Evidentemente, en estas encuestas participan aficionados que no son madridistas, pero no hay más que hablar con hinchas blancos para darse cuenta de que esa es la realidad con Ronaldo a día de hoy.

La relación de Cristiano con el aficionado del Real Madrid es de amor-odio. Ni siquiera su grandiosa actuación en los momentos clave de la pasada Champions (10 goles entre cuartos, semis y final) libran al luso de un juicio implacable. Han bastado cuatro malos meses para que se le quiera vender.

¿Mi opinión? Creo que esas asombrosas actuaciones que tuvo al final de la pasada temporada, las que nos dieron una felicidad absoluta al ganar dos Champions seguidas, es algo que difícilmente va a volver a suceder, solo hay que verle partido tras partido para darse cuenta de que está en la recta final de su carrera. Sus goles disfrazan actuaciones que delatan un evidente declive. Quizás no haya que venderle, pues sigue siendo un muy buen goleador, pero él debe entender que sus mejores noches ya las ha vivido, que pedir un aumento es absurdo y que necesita grandes jugadores a su lado (se llamen Neymar, Hazard, Icardi o Kane) para seguir plantando cara a Leo Messi y su Barça.

A Zidane se le acaba el crédito: la crisis del Real Madrid le señala

Cuando un entrenador lo ha ganado todo con un equipo, cuando ha llenado la vitrina de su club de títulos, cuando ha logrado incluso lo que ningún otro habia conseguido antes (esas dos Champions seguidas…), es difícil señalarle como culpable de los malos resultados. Duele. Pero el fútbol es como una relación amorosa, la felicidad anterior no significa nada, los buenos recuerdos no implican que haya que continuar hasta el final. La idílica relación entre Zidane y el club blanco vive una crisis de la que es muy difícil que se salga, y el galo tiene mucha culpa de ello. No hay que tener miedo a señalarlo por los grandes momentos del pasado.

Zinedine Zidane (EFE).

Zidane superó, y con creces, las expectativas que había a su llegada. Cogió a un equipo roto, hundido, que tenía la lucha casi perdida y venía de ser aplastado por el Barça con un 0-4 humillante en el Bernabéu. ¿Les suena, verdad? La situación actual es exactamente la misma a la que le costó el puesto a Rafa Benítez. Solo que con el equipo a 16 puntos del líder, mientras que el madrileño lo tenía a solo cuatro.

Sin embargo, en esos dos años casi exactos que lleva el francés en el banquillo, se han levantado dos Champions. Y una Liga. Y un Mundialito y dos Supercopas. Ello es la razón de que el puesto de Zizou no corra peligro, pero no quiere decir que no haya que señalar sus (graves) errores y su cabezonería en la toma de decisiones en esta campaña.

Negación de la realidad

Ya se sabe que para poner solución a un problema, lo más importante es reconocer la existencia del mismo. Pues bien, para Zidane, todo marcha bien y la cosa se arreglará sola, haciendo las mismas cosas, con los mismos jugadores, sin hacer apenas cambios y no hace ninguna falta fichar.

El club,  ante los malos resultados, está dispuesto a hacer un esfuerzo en este mercado invernal, pero en cada intervención ante la prensa, Zidane reitera que no quiere que se haga ningún fichaje. Se opone a que llegue un delantero que dote de gol al desacertado ataque del Real Madrid, y tampoco quiere un guardameta (con Kepa ya prácticamente cerrado) que aporte competitividad a la portería blanca. Quizás, el único entrenador del mundo que se niega a que su equipo le traiga jugadores.

Los mismos ‘11 cabrones’

La mítica frase de John Benjamin Toshack sobre que el lunes piensa en cambiar a todo el equipo y el domingo juegan “los mismos 11 cabrones de siempre” se hace realidad con Zidane. Su alineación es casi inamovible, eso hace que el equipo tenga a demasiados intocables y la consecuencia es el aburguesamiento de los jugadores. No hay competitividad. Para colmo, el día que decidió hacer un cambio, quitó a Isco ante el Barça, con el consiguiente desastre que supuso.

El caso más sangrante es el de Benzema, al que defiende contra viento y marea pese a su evidente bajo estado de forma y a su nulo acierto de cara al gol. Se niega, además, a que nadie le haga competencia.

Todo empezó en verano

Se fueron grandes jugadores, y llegaron otros en los que Zidane no confía. Cada partido de Marcelo es un drama defensivo, y Theo lo ve desde el banquillo. Se fue Morata (y Mariano) y a cambio llegó un Mayoral que no juega ni aunque Benzema no le marque un gol ni al arco iris. James se marchó a Múnich, y su sustituto Ceballos no va ni convocado la mayoría de los partidos. Se soñó con Mbappé, y no se le hizo hueco porque era demasiado dinero para un jugador que tenía difícil jugar porque por delante tenía a la BBC.

Los cambios

Consecuencia de esos intocables de los que hablábamos antes, probablemente. Pero lo cierto es que por muy mal que esté el Madrid en el partido, Zidane no hace cambios antes del minuto 75. Demasiado jugador que no puede ser sustituido, escasa confianza en los que tiene en el banquillo.

 

 

Cantera, fichajes millonarios y doble moral en el Barça

“El Madrid está un año sin ganar títulos y se gasta 160 millones en tres jugadores”. La frase es de Gerard Piqué en 2013, y con ella quería reflejar la supuesta diferencia que había entre los millonarios fichajes del conjunto blanco y los del Barça, que venía de hacerse con Neymar por una cantidad aún imposible de cuantificar con exactitud pero que en ese año se decía que eran 57 kilitos.

Gerard Piqué

Gerard Piqué (GTRES).

No es la única perla del bueno de Gerard, que también dijo que “nosotros no tenemos a Bankia” para abordar contrataciones.

Eran los años del “Cantera vs cantera”, del arzobispo de Barcelona llevándose las manos a la cabeza por la cantidad que pagó el Madrid por Cristiano Ronaldo. El club catalán presumía de modelo con los éxitos que le habían dado jugadores como Messi, Iniesta, Xavi, Valdés, Busquets o Puyol, todos ellos salidos de la cantera.

Pero una generación así era imposible que se repitiera, y la cosecha se acabó. De la cantera ha salido algún buen jugador desde entonces, como Sergi Roberto, pero la mayoría han sido proyectos fracasados como Deulofeu, Tello, Fontás, Samper y un largo etcétera de buenos jugadores, pero lejos de la brillantez de sus predecesores.

Y ahora es cuando se ha destapado el cinismo que existía en el entorno azulgrana. Se fue Neymar, dejando 220 millones, y a cambio se han gastado casi 400 millones. El dato es brutal. A Dembélé (105 más 40 en variables la mayoría de ellos asequibles), Paulinho (40) Semedo (30+5) y Deulofeu (12) se une ahora Coutinho (120+40).

El Barça puede hacer con su dinero lo que quiera, y bien hace si lo tiene en reforzar todo lo posible el equipo, pero lo peor de todo es esa doble moral absurda que ha gastado durante años. Ahora, toca esperar la dimisión de Albert Soler, responsable de los deportes profesionales del Barça, que dijo en septiembre después de que Coutinho no llegara en verano que gastar 270 millones en dos jugadores “hubiese sido una irresponsabilidad” y ponía en peligro “el patrimonio del club”.

El desastre de Zidane: humillado por el Barça más mediocre

El clásico no solo deja muy tocada la Liga, aparece un claro señalado: Zidane. Sus decisiones y la omisión de las mismas en la parte decisiva del choque fueron nefastas para el Real Madrid, que se despide prácticamente de la Liga cuando aún no ha acabado el año 2017. Y con un 0-3 en casa, nada menos.

Zidane y Valverde

Zidane y Valverde (EFE).

El planteamiento del galo fue conservador, dejando a Isco en el banquillo y apostando por Kovacic. No le salió mal al inicio, pero el croata fue clave, por su dejación de funciones en defensa, del primer gol de los azulgrana.

Era el momento de tomar decisiones rápidas, con el Madrid muy, muy tocado y el Barça muy superior. Tardó tantísimo en tomar una decisión, con Bale y Asensio esperando para entrar, que los culés sentenciaron el partido con el penalti y expulsión de Carvajal.

Curiosamente, cuando entraron Bale y Asensio, el Madrid creó las mejores ocasiones. ¿Curiosamente? No, no es una coincidencia. La obstinación de Zidane en mantener como titular indiscutible a Benzema empieza a ser desesperante, un delantero que ni marca goles, ni se asocia con sus compañeros (por favor, basta ya de mitos). La culpa no es ya de Karim, lo es del entrenador, el que apuesta por él ciegamente cuando hay compañeros mucho más capacitados, pues si Bale no está para 90 minutos, están Asensio e Isco.

El Barça más mediocre de los últimos años, un equipo con bastante menos talento, le ha metido un 0-3 a domicilio al Real Madrid. Quizás la respuesta está en qué entrenadores tienen los dos equipos en el banquillo. Felicidades, Ernesto.

El chantaje de Villar al Gobierno: prefiere mantener la posibilidad de que España se quede sin Mundial

A Ángel María Villar, suspendido como presidente de la RFEF, le da absolutamente igual que España vaya al Mundial. Lo dejó bien claro en la rueda de prensa que ofreció hoy. Es su as en la manga para chantajear al Gobierno, una amenaza en toda regla. “El Gobierno es libre de hacer lo que quiera, pero tiene que cumplir con la normativa de FIFA, estamos inscritos voluntariamente”.

Ángel María Villar

Ángel María Villar (EFE).

Que la FIFA amenace con dejar a España fuera del Mundial es su chantaje, su manera de presionar para que le sea quitada su inhabilitación. Varios de los periodistas que acudieron a la rueda le preguntaron, en numerosas ocasiones, si estaría dispuesto a terminar con esa amenaza convocando unas elecciones y acabando así con la posibilidad de la exclusión. Su respuesta fue, en todas ellas, que no. Que es el Gobierno, a través del CSD, el que debe retirar la denuncia existente. El fútbol por encima de las leyes, por encima de la corrupción, por encima de todo.

Villar tiene en su mano, efectivamente, acabar con esa amenaza. Pero no lo hace ni lo va a hacer, porque lo que le importa no es el fútbol español, ni los éxitos de la selección española, sino mantener su poder, seguir siendo el amo del cortijo. Llevaba 29 años siéndolo, y no va a renunciar a ello tan fácilmente, cree que la mejor manera de continuar es sembrando la duda sobre la posibilidad de que España no vaya al Mundial. En esas manos ha estado nuestro fútbol desde 1988.

Los misterios de la crisis del Real Madrid y la hora de mirar a Zidane

Anda el madridismo desconcertado, y no es para menos. Y hay una gran pregunta, cuya respuesta no es nada sencilla de con testar: ¿Qué ha pasado para que el equipo que ganó hace apenas unos meses la Liga y la Champions haya empeorado tantísimo en tan poco tiempo?

Zidane y Cristiano

Zidane y Cristiano Ronaldo (EFE).

La plantilla se ha debilitado, vale, ahora ya pocos dudan sobre eso. Sin Morata, especialmente, ni James, se ha perdido mucho gol, precisamente la gran carencia de este Real Madrid de principio de temporada. Pero la Champions se ganó sin ellos, poco tuvieron que ver en el éxito de la Duodécima.

Hay dos grandes señalados, cuyos casos son muy distintos. Por un lado tenemos a Benzema, que desespera a los aficionados blancos con su falta de gol. Pero que nadie se olvide que empezó el 2017 igual, y los títulos llegaron igualmente. Su mágica jugada en el Wanda fue un oasis dentro de un final de campaña francamente mediocre. Y por el otro está Cristiano. ¿Cómo ha pasado de hacerle cinco al Bayern, tres al Atlético y dos en la final a la Juve a meter solo dos goles (y uno en el rechace de su penalti errado) en 14 jornadas? Otro misterio inexplicable.

Ayer, en San Mamés, el equipo fue el mismo que aplastó a la Juventus en Cardiff. El 11 de gala que estuvo 60 partidos seguidos marcando un gol. Cualquier parecido con esa época, es mera casualidad.

Con este panorama, toca mirar a Zidane, a su inmovilismo. Ante el Athletic, no hizo ningún cambio hasta el minuto 82, se le ve bloqueado, sin ser capaz de aportar ninguna innovación táctica. Sin Bale, ahora el 4-4-2 es incuestionable, da igual que el equipo necesite gol como el comer. El francés se ha ganado mucho, mucho crédito, pero es el momento de exigirle más. A otros entrenadores, se les destituyó con resultados similares a los de este Madrid.

Debate sobre el VAR: ¿Es necesario o acaba con la ‘salsa’ del fútbol?

El constante ruido arbitral tocó techo este domingo con un error grosero de Iglesias Villanueva, que no dio como válido un gol claramente legal de Leo Messi cuando el balón había sobrepasado de manera muy evidente la línea de gol.

Parece evidente que algo hay que hacer para tratar de reducir los errores de los colegiados, pero pese a ello el fútbol se ha resistido a introducir la tecnología para ayudar a los arbitrajes. Y hay debate sobre la llegada del VAR a España, que será en 2018. En la redacción de 20 minutos, también lo hemos tenido, y gana por goleada la llegada de la tecnología. Aunque el ‘NO’ tiene quien lo defiende…

NOELIA PÉREZ: A favor

Un gol fantasma podría decidir un título. Un penalti o una falta grave que no se aprecia significaría dejar impune una infracción. El fútbol tiene unas reglas básicas que los jugadores deben cumplir, pero también los árbitros. Todos los agentes son importantes sobre el césped. Y, porque equivocarse es de humanos, dejarse ayudar por las nuevas tecnologías en situaciones extremas debería ser ya una obligación. Adiós definitivo al ‘villarato’.

SUSANA GOZALO: A favor

Excelente. Necesario. Una medida tecnológica para dotar de seriedad a un deporte de manadas, de hooligans. Donde lo de menos es la técnica del deporte y su exactitud y lo de más brindar gresca gratuita sin necesidad.

JACOBO ALCUTÉN: A favor

El VAR no es un capricho tecnológico, sino una necesidad urgente para que todos los aficionados, especialmente aquellos que no somos del Barça ni del Real Madrid, disfrutemos de una Liga más justa. Italia y Alemania ya lo han implantado con éxito y en Inglaterra lo veremos la próxima temporada. Rechazar el VAR es quedarse atrás y alimentar polémicas estériles de las que siempre se acaban beneficiando los dos grandes de nuestra Liga. Por mucho que ahora el perjudicado haya sido el Barça.

RAÚL RIOJA: A favor

Pocas cosas me cansan más que los debates arbitrales, los Chiringuitos constantes en redes sociales, bares y grupos de amigos. Estar en contra del VAR es negar el progreso, oponerse a la evolución aplicada al deporte. Como siempre, el fútbol llega más tarde que el resto de deportes, en los que la repetición de jugadas o el Ojo de Halcón son algo habitual. Odio eterno al fútbol basado en polémicas arbitrales.

EDU CASADO: A favor

Me sorprende que mis compañeros de blog, madridista él y barcelonista ella, se muestren tan de acuerdo con el VAR. A lo mejor sus brillantes salas de trofeos no lucirían tanto si la tecnología se hubiera aplicado al fútbol mucho antes. Dicho esto, es inconcebible que un deporte que mueve cientos de miles de millones de euros al año no aproveche los avances de la tecnología para evitar injusticias. Un deporte muy pegado a la tradición como es el rugby lo aplica desde hace años atrás y con bastante éxito. Es, insisto, simplemente una cuestión de justicia.

DANI MATEO: En contra

No habrá debates, no habrá polémicas. Todo muy correcto, sí. Pero, ¿eso es el fútbol? Evidentemente no. El videoarbitraje solo supondrá el fin de la salsa de este deporte que, esperemos, sobreviva a estos tiempos tecnológicos. Con el VAR no existiría la ‘Mano de Dios’ ni la Séptima del Madrid ni ¡sacrilegio! esas tertulias en los bares el día después. ¿Queremos eso?

GONZALO SERRANO: En contra

El fútbol es disfrute y pasión, ese es su espíritu. Lo admito, me gusta vociferar, discutir, gruñir… todo ello visionando la jugada cerveza en mano. En el bar de siempre. Con los amigos de siempre. El VAR no hace afición ni peña, hace…. minutados.

Neto

Neto saca el balón de dentro de la portería en el Valencia – Barça.

Qué hacer ahora con Gareth Bale, el héroe de las grandes noches arrasado por las lesiones

Pocas cosas duelen más que ver cómo tu jugador fetiche se lesiona constantemente. Me gusta tanto Gareth Bale que cuando se hizo un cambio en este blog, no dude en mencionarle en la definición que me tocó dar.

Muchos de los momentos deportivos con los que más he disfrutado recientemente, se los debo a él. Hace algo más de tres años, en Mestalla, le vi echar una carrera a Bartra, desaparecer de mi vista (literal, desde la tribuna de prensa se le dejó de ver), y reaparecer de nuevo para hacer una de las mayores demostraciones de potencia jamás vistas sobre un campo. Compartía mesa con varios periodistas deportivos conocidos por su poco aprecio al galés. Jamás olvidaré sus caras.

Gareth Bale

Gareth Bale (EFE).

Pocas semanas después, en Lisboa, marcó el gol que adelantó al Real Madrid en la prórroga de la final de la Champions ante el Atleti. Fue en un contragolpe voraz llevado por Di María y en el que Bale demostró de nuevo su tremendo físico, llegando el primero al área contraria tras más de 100 minutos de esfuerzo brutal.

No me olvido tampoco de Milán, de la garra que demostró ese día. Volvió a tener problemas físicos ese día, se le veía acalambrado, medio cojo. Y aun así, fue de los mejores del equipo, cada vez que cogía el balón, la defensa del Atleti se echaba atrás. Tampoco se excusó por no poder casi ni andar en la tanda de penaltis, y se encargó de uno de los lanzamientos con valentía. Pudo esconderse en su lesión, pero decidió dar un paso adelante.

Con Gales, en la Eurocopa de 2016, demostró que es un auténtico líder. Cogió a una selección menor, muy menor, y la llevó nada menos que a las semifinales.

Las críticas a la BBC siempre se han centrado en él. Daba igual todo lo contado anteriormente, o sus buenas cifras de goles y asistencias. Si las cosas iban mal, el galés era el señalado. Tras la final de San Siro, empezó la temporada 2016/17 como un tiro… y entonces empezó su calvario. Sus lesiones eran antes frecuentes, pero desde ese momento han pasado a no darle un respiro. Estuvo meses sin jugar, llegó justo para disputar la final de la Champions (fue suplente ante un Isco estelar) y en esta campaña apenas ha podido jugar.

En verano, pese a la salida de Morata y James, el Real Madrid decidió no reforzar su línea de ataque. Se confiaba en que con la BBC más Isco y Asensio, era suficiente. Quién sabe si por ello Florentino decidió retirarse de la puja por Mbappé, con tanta estrella no era fácil el reparto de minutos.

Pero… ¿y ahora qué? Es triste, y duele escribir esto, pero todo proyecto del Real Madrid a partir de ahora no puede contar con Bale como pieza clave como hasta ahora. No digo que haya que venderle (no se sacará mucho ya, viendo su historial de lesiones), digo que su historial de lesiones, con más de un año ya sin apenas disputar partidos, hace imposible tener confianza en que esté a disposición de Zidane cuando se le necesite. Toca ser agradecido con Gareth por todo lo que ha dado al Real Madrid (tres Champions desde que llegó, que nadie se olvide), y a la vez ser conscientes de que no es nada fiable por su historial de lesiones. Y si, por un casual, deja de lesionarse con frecuencia, bienvenido será, por supuesto.

La peor noche de Benzema: fallo escandaloso y golazo decisivo de Morata

La jornada dominical fue dura, muy dura con Karim Benzema. Y la paciencia del madridismo, que hace tiempo que se está agotando, está cerca de acabarse. La despedida del Bernabéu tras el partido ante Las Palmas fue con una pitada algo mitigada por la goleada del conjunto blanco.

Álvaro Morata en el partido ante el Manchester United (EFE).

La situación del día fue la siguiente. Por la tarde, el gran choque de la jornada en la Premier enfrentaba a Chelsea y Manchester United, y el partido, que acabó con 1-0, lo decidió un gol de Álvaro Morata. Un cabezazo de delantero puro, de ‘9’ de los de toda la vida, y en un partido clave en la lucha por el campeonato. Tres puntos de oro para los blues gracias a la efectividad del jugador que compraron a precio de oro para ello.

A continuación, y nada más comenzar el choque ante Las Palmas, Karim Benzema se quedó solo ante el portero en un cómodo mano a mano en el que tuvo tiempo para pensar cómo batir a Lizoain, pero fue el meta el que resultó vencedor del duelo ante la desesperación del estadio blanco.

Después, poco más. Un remate de cabeza al que no llegó como único aspecto reseñable, y pitos cuando fue sustituido por Zidane a cuarto de hora del final del partido. Benzema lleva un gol en Liga esta temporada, cifra indigna de un delantero del Real Madrid. Cristiano también lleva solo uno, sí, pero el crédito que tenían uno y otro no es, evidentemente, el mismo.

Otro año una grave crisis del Real Madrid… ¿otra Champions que ganarán los blancos?

Kroos y Cristiano se lamentan en el partido del miércoles en Wembley (EFE).

Lo peor y a la vez lo más raro de lo que me pasa viendo al Real Madrid es que no sé qué está pasando con este equipo. Me niego a pensar que sea solo una cuestión de actitud, como señalaron varios futbolistas tras el partido ante el Girona. En Wembley, los jugadores blancos salieron mentalizados y concentrados, y el mejor ejemplo fue Sergio Ramos, el perfecto baremo cuando de actitud se habla.

Quizás la explicación más lógica sea una suma de muchas, muchísimas cosas. Jugadores en pésimo estado de forma (hola, Marcelo), otros que son una sombra de pasadas temporadas (Kroos y Modric, por ahí se cae el equipo) y jugadores con los que es mejor resignarse, no pedirles más de lo que pueden dar. Con esto me refiero a Benzema, delantero titularísimo del doble campeón de Europa que el miércoles recibió un clínic de cómo debe jugar un ‘9’, cortesía de Harry Kane.

No se libra, ni mucho menos, Zinedine Zidane. Cada cambio táctico del galo es un desastre, ni una vez en toda la temporada un cambio ha resultado efectivo. En los últimos partidos, se ha empeñado en cambiar el dibujo del equipo para intentar remontadas, y todas las veces ha convertido al Madrid en un caos táctico que ha empeorado la situación.

Para acabar, una pequeña mención a lo sucedido este verano, que deberá ser analizado con calma más adelante. En el partido más importante de la temporada, tuvo que jugar un canterano sin apenas experiencia (un voluntarioso pero bisoño Achraf) y el banquillo tenía una media de menos de 21 años. Cuando vienes de tener el año pasado a Morata, James y Pepe, este es un dato duro, muy duro. El banquillo ya no cambia partidos, solo Asensio parece una garantía, y no deja de ser aún muy joven.

Mala pinta tiene este proyecto, muy mala. Y por lo visto en las últimas temporadas, esto solo puede acabar de una forma: con otra victoria en la Champions.