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"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

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El rencor de Sergio Ramos: ¿Por qué se la tenía guardada a Griezmann?

Sorprendió muchísimo en la rueda de prensa previa al partido de la Champions del Real Madrid el tremendo palo que le metió Sergio Ramos a Antoine Griezmann. Estaba yendo todo tranquilo, con mensajes comedidos tanto de Lopetegui como del capitán, cuando éste sorprendió con un durísimo mensaje al jugador galo.

“La ignorancia es muy atrevida”, soltó Ramos ante el asombro de todos a la pregunta de un periodista de La Sexta.

“Cuando escucho hablar a este chaval me acuerdo de Totti, Xavi, Raúl, Iniesta, Iker… jugadores que tienen muchos títulos y no tienen este galardón individual, se debería dejar aconsejar por el Cholo, Godín o Koke, gente que tiene valores”, continuó Ramos. Ese “ese chaval” dice mucho de lo harto que tiene Griezmann a Sergio Ramos.

El asunto viene de hace no mucho. Tras la Supercopa de Europa, cuando el Atlético ganó al Real Madrid, Griezmann colgó una foto en la que aparecía Sergio Ramos entregándole la corona al atacante francés, una forma de escenificar una especie de cambio de ciclo (sí, después de tres Champions del Madrid queda algo raro…). Desde ese día lleva el camero con ganas de responderle, y lo ha hecho con mucha contundencia.

Griezmann y Sergio Ramos

Griezmann y Sergio Ramos (INSTAGRAM).

El Real Madrid renunció al portero más caro de la historia… por decisión de Zidane

Kepa y Keylor Navas

Kepa y Keylor Navas se saludan tras un partido (EFE).

Bien está lo que bien acaba. Así hay que tomarse, en clave madridista, lo que está pasando con el lío de porteros. Kepa, que pudo ser del Real Madrid en el pasado mercado invernal por 20 millones de euros, se va unos meses después al Chelsea por 80 kilos, convirtiéndose así en el portero más caro de la historia.

Las frías matemáticas dicen que el conjunto blanco perdió mucho dinero con esa operación, pues el valor actual del guardameta vasco es muy superior al desembolsó que se hubiera hecho en ese momento. Pero esto es fútbol, y la prioridad debe ser moverse por criterios deportivos por encima de económicos. Echando la vista atrás, la decisión que tomó Zidane no puede ser criticada, priorizó la unión del vestuario por encima de todo (conspiranoicos sobre que no quería perjudicar a su hijo, a otra ventanilla, gracias), y el resultado no pudo ser mejor.

Recordemos que en el mes de enero el Madrid estaba ya descartado en la Liga y el único objetivo que quedaba era la Champions. Al final, se levantó la Decimotercera. Es decir, criticar no fichar entonces a Kepa, cuya llegada pudo haber cambiado esto, es absurdo. ¿Se perdió dinero con la decisión de Zidane? Sí. ¿Lo cambiaría la afición blanca por ganar la Champions? No creo que haya ni que contestar.

Unos meses después, y ya con Zidane fuera del equipo por decisión propia, está claro que el club blanco perdió una gran oportunidad de mercado, pero tiene una Champions más y el resultado del fichaje de Kepa por el Chelsea va a suponer la llegada, a muy buen precio, de Courtois. Analizado con perspectiva, la jugada le ha salido perfecta al Real Madrid.

¿Quién debería irse del Real Madrid este verano?

Gol del Madrid a la Juventus

Gol del Madrid a la Juventus en pretemporada (EFE).

Se está hablando mucho de los fichajes (que no llegan) del Real Madrid, y poco de las salidas, que más de una debería haber.

Son varios los jugadores que no tienen garantizada su continuidad, y para alguno de ellos depende de si llega algún refuerzo o no, como es el caso de Lunin, Mayoral o De Tomás. Con otros, la decisión es si cederlos para que tengan minutos o confiar en que los tengan en el Madrid, caso de Vinicius, Ceballos, Odegaard o Marclos Llorente. Y el futuro de jugadores consolidados y estrellas como Modric, Keylor o Kovacic no está aún resuelto.

¿Qué pensáis vosotros que debería hacerse? Dejo una encuesta con mi opinión sobre lo que haría con cada jugador (por arriba) y las alternativas que tiene para que votéis.

Por qué no sería lo mismo que se vaya Modric a que se haya ido Cristiano

Modric y Cristiano

Modric y Cristiano (EFE).

Vamos a ver. Que una cosa es que se vaya el máximo goleador de la historia del equipo, el que le mete cinco goles al Bayern, el que no para de marcar en finales de la Champions, el único capaz de plantar cara a Messi. Y otra muy distinta que se vaya Modric. Por ahí sí que no paso. Cualquier madridista entiende perfectamente a qué me refiero.

En cualquier otro momento, el rumor de que el Inter quiere a Modric produciría indiferencia, nadie se lo creería. Ahora… crea un poco de pánico, sinceramente. Haber vendido a Cristiano deja la sensación de que se puede ir cualquiera.

Pero ahí vamos. Modric no es cualquiera. Una vez superadas las reticencias iniciales de cierto sector del madridismo (que si no era español, que si Cazorla o Silva eran mejores, que si Song fue mejor fichaje, que si vaya apuesta de Mourinho…), Luka se ha convertido en un jugador fetiche del público blanco. Ningún jugador, ni Ramos, ni Cristiano, ni nadie, ha recibido un apoyo tan unánime, un cariño tan infinito, como el genio croata.

Modric representa el esfuerzo, el talento puesto al servicio del equipo, el jugador que nunca dice una palabra más alta que otra, el que se sacrifica cuando es necesario, el que no pone una mala cara el día que le toca banquillo, el que no acapara los focos ni cuando es el mejor (cosa que pasa a menudo), el que siempre piense en el equipo antes que en él mismo. Todo ello le ha supuesto la gratitud y el cariño infinito del madridismo. Incondicional, además.

Y si pide un aumento tras su estratosférico Mundial, el que será su último gran contrato, nadie lo merece más que él, un jugador que no ha cobrado hasta ahora acorde a su nivel. Florentino, se te perdona vender a Cristiano y no fichar a ‘nadie’, pero que se vaya Lukita… no.

El Real Madrid tiene que hacer ya su equipo femenino… aunque lo del Barça no sea su culpa

El FC Barcelona hizo viajar a su equipo masculino en Business y al femenino en turista en el vuelo a EE UU. Y, como toda polémica que se precie, el Real Madrid se ha visto involucrado. La excusa, en esta ocasión, es que el club no tiene sección femenina, como sí ocurre con la gran mayoría de grandes equipos de España.

 El equipo masculino y femenino del Barcelona

El equipo masculino y femenino del Barça antes de partir a EE UU (TWITTER BARÇA).

Aquí, se mezclan dos temas. Por un lado, lo que hizo el Barça está mal, muy mal, y la culpa es única y exclusivamente de sus dirigentes, los de los mil conflictos que no viene a cuento ahora enumerar. Fueron torpes, y merecen ser criticados por ello, si los dos equipos van, o todos en Business, o todos en turista si no hay espacio para todos, por muy incómodo que sea para las estrellas. Y señalar a otro equipo es absurdo. Entiendo perfectamente el cansancio de muchos aficionados madridistas, pues parece que absolutamente todo lo que pasa es culpa del Real Madrid, desde la eliminación de la selección del Mundial hasta la muerte de Manolete.

Una vez aclarado este tema, vamos al otro. ¿Hace mal no teniendo equipo femenino el Real Madrid? Sí, rotundamente. Presumir de ser el mejor club de la historia y de seguir siéndolo (los éxitos deportivos lo avalan, además) exige estar acorde a los tiempos que corren, y estos demandan dar un papel protagonista a la mujer. En el caso del club blanco, ello debe hacerse creando una sección femenina de una vez, ya va algo tarde.

Esto, además, debe hacerse bien, con una apuesta económica acorde (que no sería tanto, dicho sea de paso) que permita al nuevo equipo competir con los grandes dominadores en España (Atlético y Barça últimamente) y en Europa (el PSG). La creación de este Real Madrid femenino daría un impulso brutal a la Liga Iberdrola, pues pondría a competir entre ellos a los colosos del fútbol nacional, algo necesario para contribuir al crecimiento del deporte rey también en su vertiente femenina. ¿Se imaginan un Madrid – Barça en un Bernabéu o Camp Nou lleno de aficionados? Qué mejor escaparate.

Florentino Pérez no ha cerrado la puerta a su creación, pero ha sido ambiguo con el cuándo, diciendo que se hará pero sin poner una fecha a ello. Y el momento es cuanto antes, mejor mañana que pasado.

El madridismo te está agradecido, Cristiano, pero te equivocas yéndote

Empecemos primero por el final: cuando alguien quiere acabar con una relación, es mejor abrirle la puerta, en todos los aspectos de la vida. El que no quiera estar, que no esté. Vale para el amor, para una amistad, para una empresa y, por supuesto, también para el fútbol.

Cristiano Ronaldo

Cristiano Ronaldo besando la Champions (ARCHIVO).

Y ahora, vamos al principio, al porqué del eterno agradecimiento que le debe el aficionado del Real Madrid a Cristiano Ronaldo. Cuando llegó, el club estaba absolutamente destruido, en la miseria deportiva. El Barça acababa de ganarlo todo con un fútbol que enamoraba y con un equipo joven, con un estilo atractivo, y con el mejor jugador del mundo, Messi. Era tal la desesperación blanca, que se celebró una Copa del Rey (2011) como si de una Champions se tratara. El gol, ese 1-0 al eterno rival, lo marcó, por supuesto, él.

Fueron duros esos primeros años, con pocos títulos y más derrotas que victorias ante ese tremendo Barcelona, el mejor de la historia. Poco a poco, la tendencia fue cambiando, y el gran culpable fue una bestia parda, un jugador que metía más de un gol por partido, el único capaz de plantar cara a Leo, de llegar finalmente a derrotarle.

De Cristiano se puede criticar su carácter egoísta, esa forma chulesca que tiene de hablar, cómo se cree el centro del universo, su carácter obsesivo. Pero todo eso, precisamente, es lo que le ha llevado a ser lo que es. Y, sobre todo, lo que ha hecho que el Real Madrid haya ganado tres Champions seguidas, cuatro de cinco, que el madridismo viva días de vino y rosas.

Creo, sinceramente, que te equivocas, Cristiano, que sales perdiendo con esta decisión, que te arrepentirás. Estás muy, muy cerca de alcanzar a Messi. De superarle, incluso. Y marchándote te lo pones más difícil a ti mismo, ojalá te vaya mejor que a otros que aún hoy se arrepienten de haberse ido.

¿Vender a Cristiano? Solo si vienen o Neymar o Mbappé

Hace tiempo que muchos madridistas quieren vender a Cristiano Ronaldo. Su carácter no gusta, en general. Es egoísta, nadie lo discute. Le gusta ser el gran protagonista, da igual en qué circunstancia, como si su equipo acaba de ganar la final de la Champions. Es capaz de estropear, en parte, la fiesta a muchos hablando de él, de si seguirá, del dinero que debe ganar, de lo que se merece. ¿Celebrar que tu equipo ha ganado una Champions? No, él ha venido a ‘hablar de su libro’.

Mbappé y Cristiano

Cristiano y Mbappé tras el Real Madrid – PSG de Champions (EFE).

Pero esto no va de simpatías, va de ganar. Y con Cristiano se gana, y mucho. Tres Copas de Europa seguidas, cuatro en cinco años. Está el Madrid en uno de los mejores momentos de su historia, y no por ello hay que caer en la autocomplacencia. Es una costumbre bastante molesta del club blanco en los últimos años relajarse, en cuanto a fichajes se refiere, después de ganar la Champions. Pasó en 2014, y la cosa acabó en triplete del Barça. También en 2016 y 2017, este último año con desbandada de los Morata, James y compañía que debilitaron claramente una plantilla que se quedó corta.

Cristiano tiene ya 33 años, por mucho que él se sienta como si tuviera 23. Puede dar todavía algún año más al máximo nivel, pero no demasiados. Uno, dos, quizás tres. Y es por ello que si él no se siente cómodo, es buena opción hacer caja y sacar un buen saco de millones vendiéndolo. Pero ojo, pongo una condición a ver bien esa venta.

Si se va, hay que fichar a un súper crack sí o sí. O Neymar, o Mbappé, no hay más en el mercado. Porque después de cuatro años gastando poco e ingresando mucho, solo faltaba que ahora se permitiera irse al mejor jugador del equipo y que no venga un sustituto a su altura. Y si es imposible fichar a ‘un Neymar’, hay que decirle a Cristiano que o trae los mil kilos, o una cifra escandalosa, o que se tiene que quedar. La posición de fuerza es la del Madrid.

España no solo aburre, fue cobarde y toca pedir responsabilidades a Rubiales

España ha muerto víctima de un estilo llevado al extremo, al absurdo. La posesión para no atacar, el pase horizontal para que no te metan gol, la parodia del tikitaka. Qué esperpento el partido ante Rusia en el Mundial.

Diego Costa y Aspas

Iago Aspas entra por Diego Costa en el España – Rusia.

Es momento de reflexionar en nuestro país sobre qué es jugar bien, porque esto no lo es. Poner a un grupo de jugones a pasarse el balón en el centro del campo sin ninguna intención de marcar un gol no es fútbol, al menos el concepto de buen fútbol que todos tenemos. Sinceramente, lo de la primera parte, ganando 1-0 a un rival menor, fue de vergüenza ajena.

Si la primera parte fue el no querer, la segunda fue el no poder. Un equipo de jugadores tan parecidos que da igual que jugara Silva o que entrara Iniesta. Nadie disparaba a puerta desde lejos, porque ninguno está acostumbrado a ello. Nadie encaraba en la banda para buscar un pase desde un lateral. Siempre el pase atrás, el pase interior con suerte entre la nube de defensas rusos.

Y España fue cobarde. Sí, cobarde. Con empate en el marcador, los cambios fueron de hombre por hombre, posición por posición. Ni un solo riesgo. Siempre el doble pivote, con Busquets y Koke solapándose en una labor defensiva que ya era inútil. Se quiso asegurar los penaltis, y los penaltis nos condenaron.

El señalado en estos casos suele ser el entrenador, pero cómo se va a culpar solamente a Fernando Hierro de eso, un hombre que solo había entrenado al Oviedo y que bastante hizo con aceptar el desafío/marrón de dirigir a España. Sus cambios no fueron valientes, aunque la responsabilidad no es solo suya, es del que decidió cargarse un proyecto a dos días del Mundial por un ataque de cuernos. Gracias, señor Rubiales. Disfrute la decisión que tomó.

Lopetegui despedido, el día más vergonzoso de la historia del fútbol español

A nadie le ha importado absolutamente nada la selección española, a nadie. Ni siquiera a su nuevo presidente. Su carta de presentación ha sido que su orgullo es lo importante, que a él nadie se la juega. Y si se tiene que cargar un proyecto ilusionante, lo hace. Un ‘a mí nadie me la juega’ de manual. “Un mensaje claro para todos los trabajadores de la RFEF”, dijo, textualmente. Lopetegui, a la calle, por traidor.

Luis Rubiales

Luis Rubiales (EFE).

Mención especial merece también el periodismo deportivo. Vergüenza de profesión. Su presión mediática ha sido brutal, (casi) ni un solo medio sin su artículo despellejando a Lopetegui y, por supuesto, al Real Madrid. Los que llevan años diciendo que lo más importante es la selección española, los que acusaban a Mourinho de cargarse el ambiente, los que tanto defendían a Del Bosque por amiguismo, son los que han hecho lo imposible para que sucediera la destitución. Por tierra, mar y aire han llegado los ataques para que el futuro entrenador del Real Madrid no dirigiera a España.

Los aficionados también tienen lo suyo, por supuesto. Ayer, en una encuesta sobre si el seleccionador debía ser destituido, casi la mitad decían que sí. Es decir, preferían que España se quedara sin entrenador a dos días del debut en el Mundial antes de que lo entrenara Lopetegui. Antes de que lo dirigiera el que va a ser entrenador del Real Madrid.

Los que iban con Argentina, los que hubieran celebrado como locos un gol de Messi que eliminara a España en el Mundial, se han hecho los indignados porque el Real Madrid desestabilizaba a la selección que no querían que ganara el Mundial.

Les dejo una pregunta para reflexionar: ¿Hubiera pasado esto si Lopetegui anuncia que se va al Manchester United o al Paris Saint-Germain? La respuesta es obvia: NO. España ya tiene en su haber el día más vergonzoso de su historia futbolística. Enhorabuena a todos los responsables, y ya saben: ni se les ocurra discrepar con Rubiales. Nuevo presidente, viejas formas.

Zidane: el entrenador que fue menospreciado y ahora todos echan de menos en el Real Madrid

Florentino Pérez y Zidane

La mirada de Florentino Pérez a Zidane representó a la perfección al madridismo (EFE).

Nada mejor para darte cuenta de lo que quieres a tu novia que darte, una mañana que te dice que tenéis que hablar, que te va a dejar. Y eso fue lo que le pasó al madridismo, en su gran mayoría, con Zidane: tanta crítica, tanto “es un alineador”, tanto desprecio a cómo ha llevado al equipo para darse cuenta de lo importante que es, de la HISTORIA, con mayúsculas, que ha hecho en el Real Madrid. Leyenda absoluta como jugador y como entrenador.

Es este un país poco acostumbrado a las dimisiones, también en el mundo del deporte. Y nadie se da cuenta de lo importante que es irse a tiempo, más aún en los mejores momentos. Pasó con Iniesta, con el que muchos no entienden que se vaya del Barça cuando aún está a un gran nivel, y pasa con Zidane, que hace lo mismo que como jugador, irse en lo más alto.

Pero la decisión no puede tener más lógica, analizada en frío. Él ha vivido desde dentro lo que ha pasado en el vestuario, como el grupo no ha sido capaz de ser competitivo en el día a día, los constantes tropiezos en Liga, la dolorosa eliminación copera. Intuía que el año que viene, si seguía, iba a ser más de lo mismo, todo a una carta, fiar la temporada a ganar de nuevo la Champions.

El club blanco afronta ahora el verano más difícil en muchísimo tiempo, con la misión de encontrar un sustituto a la altura de su antecesor y con temas sobre la mesa tan candentes como el de Cristiano Ronaldo o el de Gareth Bale. Mientras, de momento, honor para Zinedine Zidane, el entrenador que mejor ha comprendido qué es el Real Madrid. Hablar de su flor para explicar sus éxitos queda para los que no entienden nada de lo que es el fútbol y lo que es el banquillo más difícil del mundo.