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"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

Archivo de diciembre, 2017

El desastre de Zidane: humillado por el Barça más mediocre

El clásico no solo deja muy tocada la Liga, aparece un claro señalado: Zidane. Sus decisiones y la omisión de las mismas en la parte decisiva del choque fueron nefastas para el Real Madrid, que se despide prácticamente de la Liga cuando aún no ha acabado el año 2017. Y con un 0-3 en casa, nada menos.

Zidane y Valverde

Zidane y Valverde (EFE).

El planteamiento del galo fue conservador, dejando a Isco en el banquillo y apostando por Kovacic. No le salió mal al inicio, pero el croata fue clave, por su dejación de funciones en defensa, del primer gol de los azulgrana.

Era el momento de tomar decisiones rápidas, con el Madrid muy, muy tocado y el Barça muy superior. Tardó tantísimo en tomar una decisión, con Bale y Asensio esperando para entrar, que los culés sentenciaron el partido con el penalti y expulsión de Carvajal.

Curiosamente, cuando entraron Bale y Asensio, el Madrid creó las mejores ocasiones. ¿Curiosamente? No, no es una coincidencia. La obstinación de Zidane en mantener como titular indiscutible a Benzema empieza a ser desesperante, un delantero que ni marca goles, ni se asocia con sus compañeros (por favor, basta ya de mitos). La culpa no es ya de Karim, lo es del entrenador, el que apuesta por él ciegamente cuando hay compañeros mucho más capacitados, pues si Bale no está para 90 minutos, están Asensio e Isco.

El Barça más mediocre de los últimos años, un equipo con bastante menos talento, le ha metido un 0-3 a domicilio al Real Madrid. Quizás la respuesta está en qué entrenadores tienen los dos equipos en el banquillo. Felicidades, Ernesto.

La ventaja que el Barça no sabe aprovechar en los clásicos

El FC Barcelona nunca ha disputado un partido como visitante ante el Real Madrid en la primera vuelta de la Liga con 11 puntos más que el eterno rival. El de este sábado será el primero, en la jornada 17. Pero los datos históricos de victorias y derrotas de los clásicos a los que acudieron con ventaja no favorecen en resultados al equipo culé.

Las dos veces que los azulgrana viajaron al Bernabeu con 10 o más puntos de ventaja (ya sea en la primera o segunda vuelta) perdieron el partido. Ocurrió en la temporada 1990/1991 en un partido que comenzó con el pasillo de los madridistas a los azulgrana de Cruyff y terminó con un 1-0. Y se repitió en el año 2012/2013, cuando además llegaron con el récord de distancia al Bernabéu: +16 puntos en la Jornada 26. En ese momento el Barça de Tito Vilanova cayó por dos goles a uno contra los de Mourinho.

Leo Messi lamenta el empate del Real Madrid al final del partido

Leo Messi se lamenta al final del un clásico. (EFE)

El Barça también perdió seis partidos, empataó tres y solo ganó dos de las once veces que fue al Bernabeu con seis puntos de diferencia con los madridistas. Además, de las siete ocasiones en las que los culés viajaron a Madrid con tres o más puntos de ventaja, solo en una (1997/1998) consiguieron ganar el partido y, con ello, el título de la Liga.

Por tanto, el histórico de victorias no es nada alentador a tan solo tres días de un clásico al que los de Valverde viajan, por primera vez, con 11 puntos más que los de Zidane. ¿Será cuestión de relajación, de convicción o de mala suerte?

No lo sabemos, pero los culés tienen a su favor que en toda la historia de la Liga, el Real Madrid nunca ha logrado remontar una diferencia de más de ocho puntos con el líder para conseguir ser campeón. Aunque ahora existen otros perseguidores como Atlético o Valencia, pase lo que pase, será un partido emocionante (como siempre) y quizá decisivo.

El chantaje de Villar al Gobierno: prefiere mantener la posibilidad de que España se quede sin Mundial

A Ángel María Villar, suspendido como presidente de la RFEF, le da absolutamente igual que España vaya al Mundial. Lo dejó bien claro en la rueda de prensa que ofreció hoy. Es su as en la manga para chantajear al Gobierno, una amenaza en toda regla. “El Gobierno es libre de hacer lo que quiera, pero tiene que cumplir con la normativa de FIFA, estamos inscritos voluntariamente”.

Ángel María Villar

Ángel María Villar (EFE).

Que la FIFA amenace con dejar a España fuera del Mundial es su chantaje, su manera de presionar para que le sea quitada su inhabilitación. Varios de los periodistas que acudieron a la rueda le preguntaron, en numerosas ocasiones, si estaría dispuesto a terminar con esa amenaza convocando unas elecciones y acabando así con la posibilidad de la exclusión. Su respuesta fue, en todas ellas, que no. Que es el Gobierno, a través del CSD, el que debe retirar la denuncia existente. El fútbol por encima de las leyes, por encima de la corrupción, por encima de todo.

Villar tiene en su mano, efectivamente, acabar con esa amenaza. Pero no lo hace ni lo va a hacer, porque lo que le importa no es el fútbol español, ni los éxitos de la selección española, sino mantener su poder, seguir siendo el amo del cortijo. Llevaba 29 años siéndolo, y no va a renunciar a ello tan fácilmente, cree que la mejor manera de continuar es sembrando la duda sobre la posibilidad de que España no vaya al Mundial. En esas manos ha estado nuestro fútbol desde 1988.

Avalancha de acusaciones de racismo a Antoine Griezmann por disfrazarse de afroamericano

Griezmann, disfrazado de Harlem Globetrotter (TWITTER).

A Antoine Griezmann le encanta el baloncesto, más en concreto la NBA. Cada vez que puede, se escapa a Estados Unidos para ver en directo partidos de la mejor liga de basket del mundo. De hecho, tiene varios amigos entre las estrellas de la NBA.

Este domingo, el jugador del Atlético ha sorprendido a todos mostrando su disfraz para una fiesta ambientada en los 80. Su elección ha sido ir de jugador afroamericano de los Harlem Globetrotters. El de Mâcon se ha puesto una peluca ‘afro’ y se ha mostrado totalmente pintado de negro. Y ha compartido la foto.

Inmediatamente, Griezmann ha recibido una avalancha de críticas, acusando al jugador borgoñón de racismo. Para un europeo blanco puede sonar raro, pero no es así para muchos individuos de raza negra.

La clave está en el concepto de blackface (literalmente, en inglés, ‘cara negra’). Hace referencia a la costumbre llevada a cabo en los inicios del cine, de representar a personajes de origen africano con actores blancos con el rostro pintado. Desde el estallido de la defensa de los derechos sociales en Estados Unidos, esta práctica ha sido muy criticada, porque se considera que perpetua estereotipos y convierte el color de piel en un disfraz.

En España, la polémica se ha trasladado a las tradicionales Cabalgatas de Reyes, existiendo colectivos que reclaman que el papel del rey Baltasar lo interprete una persona de raza negra, y no un blanco con la cara pintada.

Ahora, Griezmann vuelve a poner el dedo en la llaga… ¿Es racismo lo que ha hecho el jugador francés?

Actualización: Griezmann ha contestado a las críticas: “Calma, amigos. Soy muy fan de los Harlem Globetrotters y de esa bonita época. Es un homenaje”.

Posteriormente, ha borrado los dos tuits, el de la explicación y el de la foto, y ha pedido disculpas: “Reconozco que ha sido torpe por mi parte. Si he ofendido a algunas personas pido perdón”.

Un fracaso sin paliativos que no debe frenar al Atlético de Madrid

Una imagen del final del partido del Atlético de Madrid y el Chelsea en Londres (EFE).

Hacía falta un milagro, pero los milagros, en Lourdes. El Atlético de Madrid se queda fuera de la Champions League en la fase de grupos y se mire como se mire, es un fracaso sin paliativos. Lo es deportivamente, porque en un grupo con el Qarabag y con una Roma que no es ni de lejos mejor que el club rojiblanco, el pase era casi obligatorio. Lo es económicamente para un club que está en unos círculos en los que necesita hasta el último euro para competir de igual a igual con los rivales. Y lo es porque la ilusión de los colchoneros ha sido, es y será ganar una Champions. No será la de 2018.

De cualquier manera, ni el equipo, ni la directiva, ni la afición deben caer en el desánimo. El palo es duro, el golpe es fuerte, la decepción grande, pero hay caminos por recorrer. Y de los fracasos se deben extraer conclusiones positivas, siempre. En primer lugar, está la Liga, donde el Atleti está bien colocado y con una clara trayectoria ascendente. Luego está la Copa. El sorteo ha sido benévolo y me consta que muchísimos atléticos sueñan con volver a alzar un trofeo que ha dado muchas alegrías en el Manzanares (bueno, ahora el en desierto) y por último la Europa League. Ni da tanto dinero ni tiene tanto prestigio, pero es una competición preciosa, que también ha significado mucho para el Atlético recientemente.

Si en mayo se visita a Neptuno, lo de hoy será un mal sueño. Hay que mirar hacia adelante. Partido a partido.

Los misterios de la crisis del Real Madrid y la hora de mirar a Zidane

Anda el madridismo desconcertado, y no es para menos. Y hay una gran pregunta, cuya respuesta no es nada sencilla de con testar: ¿Qué ha pasado para que el equipo que ganó hace apenas unos meses la Liga y la Champions haya empeorado tantísimo en tan poco tiempo?

Zidane y Cristiano

Zidane y Cristiano Ronaldo (EFE).

La plantilla se ha debilitado, vale, ahora ya pocos dudan sobre eso. Sin Morata, especialmente, ni James, se ha perdido mucho gol, precisamente la gran carencia de este Real Madrid de principio de temporada. Pero la Champions se ganó sin ellos, poco tuvieron que ver en el éxito de la Duodécima.

Hay dos grandes señalados, cuyos casos son muy distintos. Por un lado tenemos a Benzema, que desespera a los aficionados blancos con su falta de gol. Pero que nadie se olvide que empezó el 2017 igual, y los títulos llegaron igualmente. Su mágica jugada en el Wanda fue un oasis dentro de un final de campaña francamente mediocre. Y por el otro está Cristiano. ¿Cómo ha pasado de hacerle cinco al Bayern, tres al Atlético y dos en la final a la Juve a meter solo dos goles (y uno en el rechace de su penalti errado) en 14 jornadas? Otro misterio inexplicable.

Ayer, en San Mamés, el equipo fue el mismo que aplastó a la Juventus en Cardiff. El 11 de gala que estuvo 60 partidos seguidos marcando un gol. Cualquier parecido con esa época, es mera casualidad.

Con este panorama, toca mirar a Zidane, a su inmovilismo. Ante el Athletic, no hizo ningún cambio hasta el minuto 82, se le ve bloqueado, sin ser capaz de aportar ninguna innovación táctica. Sin Bale, ahora el 4-4-2 es incuestionable, da igual que el equipo necesite gol como el comer. El francés se ha ganado mucho, mucho crédito, pero es el momento de exigirle más. A otros entrenadores, se les destituyó con resultados similares a los de este Madrid.