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Cuando la pequeña pantalla se comió a la grande

Entradas etiquetadas como ‘personajes femeninos’

‘Sexo en Nueva York’, 20 años de confidencias sexuales

Hace 20 años. Da vértigo. Pero desde que Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda empezaron a tomar cosmopolitans mientras hablaban de sexo, citas, amor, desamor y vida, la imagen de la mujer en televisión ha cambiado para siempre.

Sexo en Nueva York, a la que sobre todo muchos hombres siguen sin aproximarse por prejuicios y por considerarla una serie de “chicas“, es uno de los hitos de la Edad de Oro de la pequeña pantalla y una de las mejores comedias de todos los tiempos.

Además de ser una serie inteligente y divertida —vista hoy sigue creando adicción entre las nuevas generaciones—, rompió estereotipos y fue la primera ficción donde las mujeres hablaron sin tapujos de las relaciones sexuales. Lee el resto de la entrada »

Madres en Serie: de la arpía a la traficante de marihuana. 10 madres que rompen estereotipos

Desde hace unos años hemos asistido a una pasmosa revolución en cuanto a la ruptura de estereotipos en los personajes femeninos de la televisión. Uno de los arquetipos más usuales a lo largo de la historia ha sido el de la madre abnegada y cariñosa, que renuncia a sus sueños y a su carrera profesional para dedicarse íntegramente al cuidado de los hijos.

En las series siguen existiendo el estereotipo de la madre que se desvive por su familia como Rebecca de This Is Us, pero también se muestra un amplio abanico de personajes maternales que nada tienen que ver con la bondad, el cariño o la amabilidad. Madres guerreras, violentas, frías, despiadadas, capaces de conspirar para acabar con su vástago como Livia Soprano o de anteponer sus carreras e ideales a sus hijos como Carrie Mathison en Homeland.

Gracias a mi muy seriéfilo timeline he elaborado esta lista de madres que se salen del tiesto y que reflejan la gran diversidad que existe tanto la ficción como en la vida real. Al final del artículo encontraréis un anexo con todos los nombres de madres en serie que me comentasteis por Twitter.  Lee el resto de la entrada »

Meryl Streep en Big Little Lies, un gran triunfo feminista

Si alguien albergaba dudas sobre la segunda temporada de Big Little Lies debido a que había sido concebida como miniserie, estas se han disipado. El golpe maestro de que la gran Meryl Streep forme parte del elenco de la serie de moda ha disparado a la estratosfera el hype de la comunidad seriéfila, se ha convertido en un auténtico tsunami marketiniano y, sobre todo, ha constituido un gran logro para el feminismo y la televisión escrita y protagonizada por mujeres. Lee el resto de la entrada »

De Sex and the City a Girls: la evolución de los personajes femeninos en la Edad de Oro de la televisión (2ª parte)

Todos tenemos en mente esta imagen: un hombre entra en casa tras un largo día de trabajo. Su mujer (perfectamente peinada, maquillada y vestida) lo recibe con una sonrisa en los labios y un «¿has tenido un buen día, cariño?». La suculenta cena termina de hacerse en el horno. El marido se deja caer en el sofá mientras ella le sirve una copa. Los niños revolotean alrededor un momento y van a acostarse sin armar demasiado jaleo. Este es el estereotipo de la buena esposa en los años 50, un modelo tan irreal como imperante que, sin embargo, sigue calando a la hora de construir personajes femeninos, aunque en la actualidad con una vuelta de tuerca: centrándose en la insatisfacción o frustración femenina. 
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De Sex and the City a Girls: la evolución de los personajes femeninos en la Edad de Oro de la televisión (primera parte)

Desde que Carrie Bradshaw irrumpió en nuestras pantallas con su colección de manolos y sus «brunch», donde hablaba sin tapujos de sexo con sus amigas, ha pasado la friolera de dieciséis años. Aunque Sex and the City (HBO, 1998) supuso una revolución al tocar temas como la masturbación, el sexo anal, los tríos, el lesbianismo, el fetichismo de pies e, incluso, la lluvia dorada, lo cierto es que en la serie seguía subyaciendo una idea arcaica y algo machista: sin un hombre la vida es triste, aunque te lo pases de muerte sorbiendo cosmopolitans.
Ni siquiera la llegada de la televisión por cable, donde las cuotas de los suscriptores liberaron del yugo a los guionistas —atados a convenciones políticamente correctas—, supuso un giro radical en la imagen de la mujer que proyectaba el medio. Desde luego significó un soplo de aire fresco, pero no un cambio significativo.
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