140 y más 140 y más

"It's the end of the world as we know it (and I feel fine)" Michael Stipe

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Hablando del IVA desde 2010

Las sucesivas subidas del IVA en España han dado mucho que hablar en los dos últimos años, según puede apreciarse en este gráfico de Google Trends, en el que podéis pinchar para ver algo más de detalle conversacional:

Búsqueda del término IVA en Google Trends

Es un tema muy delicado, sobre todo para los ciudadanos, y también un arma arrojadiza entre políticos. Desde la campaña de rebelión de marzo de 2010, anunciada por Esperanza Aguirre contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, han pasado muchas cosas, aunque parece que el tiempo sea el mismo.

Con motivo de la nueva subida del impuesto que entrará en vigor en unos días -esta vez adoptada por Mariano Rajoy-, y a falta de webs desaparecidas sobre el tema, se están rescatando desde hace unas semanas comentarios y valoraciones de entonces vertidas en redes sociales por políticos del PP. Estas antigüedades están contribuyendo, entre otras cosas, a engrosar las estadísticas en Twitter de la presidenta de la Comunidad de Madrid, aunque en un sentido un tanto paradójico.

Los tres tuits más retuiteados de Esperanza Aguirre hasta hoy, según My TopTweet, fueron escritos en 2010, están relacionados con el IVA y su éxito -llamémoslo así- crece por momentos; a mi me suelen caer uno o dos de ellos al día en el timeline. El primero del ranking, que podéis leer justo arriba, lleva más de 17.000 retuits y más de 800 usuarios lo han marcado como “favorito”. El segundo rebaja estos números a menos de la mitad, pero ahí está.

La atención prestada a estos comentarios, fruto de la ironía tuitera y con la intención de aflorar hemeroteca, no le ha pasado desapercibida a Aguirre -o a su equipo-. Y dada la progresión del tuit líder en cuestión, no me extrañaría que en pocas horas alcanzara a Barack Obama y su Yes we can, lo más retuiteado de la cuenta del presidente de los Estados Unidos hasta el momento, con 17.371 retuits. El mensaje, para los conspiranoicos, fue escrito también en 2010, poco antes que los de la presidenta.

El pasado mes de marzo, Aguirre fue designada la política madrileña más influyente en Twitter por un estudio de la consultora Guidance. Según la herramienta Politweets, es la sexta política española en Twitter -para mi la quinta, puesto que se incluye la cuenta de UPyD- en número total de retuits (74.990) y la cuarta que más menciones ha recibido, 69.272. A followers le gana, sin embargo, su famosa parodia, @EspeonzaAguirre, ahora de vacaciones hasta incorporarse a su nuevo trabajo.

 

La audiencia social ya tiene medidor: ‘Tuitele’

Me he enterado de su existencia porque ha sido presentado este fin de semana en una edición especial de Hacks & Hackers en Bilbao y he estado leyendo los tuits con el hashtag #hheus.

(Estos encuentros, en los que la tecnología y el periodismo van de la mano, son muy interesantes. Os recomiendo que vayáis a alguno).

Es un complemento a las audiencias tradicionales de televisión y el paso lógico a una rutina nueva, la de la tele social. Se llama Tuitele y es una herramienta creada por la empresa The Data Republic y analiza la repercusión en redes sociales (Twitter) de varios programas que se emiten en la televisión española, 24 horas al dia, 7 días a la semana.

Ofrecen datos en abierto y también bajo petición (pagando). Comenzaron el pasado 3 de mayo a funcionar y en un mes han analizado 1,5 millones de tuits -1,7 en los últimos 30 días- de 500.000 usuarios únicos y sobre más de 2.300 espacios de televisión. Por ahora mantienen una versión beta de la herramienta, para la que admiten todo tipo de sugerencias.

Hoy sábado, por ejemplo, el partido de la liga ACB entre el Barça Regal y el Real Madrid ha
liderado casi toda la tarde el share social, según el gráfico en tiempo real de Tuitele.

El share social en tiempo real, dicen, es el porcentaje de espectadores que comentan un programa respecto al total de los que comentan, teniendo en cuenta los últimos 15 minutos. También miden cuánta gente comenta un programa, antes durante y después; cuántos tuits ha habido; cuántos impactos; y el porcentaje de hombres y mujeres.

Hasta indican el minuto de oro del día, como suele hacer el sistema de medición de audiencias tradicional (los siempre polémicos audímetros).

Los programas analizados pertenecen a todas las cadenas nacionales, algunas autonómicas yvotras como Intereconomía, MTV y Divinity. Pero Tuitele no solo enumera, también filtra los tuits por volumen, por influencia, por tipo de usuario o el contenido de los comentarios; y no solo usa como referencia los hashtags, también utiliza palabras clave. Después, aplica algoritmos. Todo sobre la base de la API de Twitter.

Tuitele tiene un blog en el que ofrece análisis. Y también un archivo sobre audiencias sociales de días anteriores en el que poder (re)buscar: el 3 de mayo, por ejemplo, el minuto de oro (a las 22.34 horas) fue para Los Protegidos, con 617 comentarios en Twitter. Esta serie logró un pico de tuits el día de su último episodio, con unos 2.000 por minuto.

Me parece una iniciativa muy interesante, no solo como contexto para las audiencias de siempre, sino como medidor para productoras o cadenas, que seguro recurrirán a ella. La publicidad, desde luego, tiene aquí también un filón.

A partir de septiembre, cuando empiece una nueva temporada, seguro que escuchamos hablar mucho más de Tuitele, y puede que de otras herramientas parecidas. Habrá que ver si les funciona.

Cinco pistas sobre Twitter

1.- Hace tres días Twitter le hizo unos cambios a su pajarito, además de convertirlo en la imagen única y oficial de la casa. Ni nombres, ni una ‘t’ suelta ni nada: el alado, que ahora se parece algo más a un colibrí (o a Batman; o a Robin), es ya un icono para todos en la Red.

El rediseño habría costado entre 8.000 y 20.000 dólares, es producto de la superposición de círculos y ya no tiene cresta. La compañía ha dado unas pautas muy claras de cómo puede utilizarse y cómo no. Esto, como podréis suponer, ha tenido respuesta casi inmediata.

2.- También ha cambiado la integración con Facebook. Si tenemos conectados nuestros perfiles de Twitter y Facebook y, por lo tanto, nuestros tuits se publican automáticamente en el muro, a partir de ahora incluyen algo más de información.

Si mencionamos un hashtag o a otro usuario, por ejemplo, aparece un enlace a la búsqueda del hashtag en Twitter o al perfil del usuario. Se publican por defecto todos nuestros tuits, aunque podemos escoger quién puede verlos -modificando las condiciones de privacidad-, pero nunca se publicarán los retuits, los replies o los mensajes privados (DM).

Yo no tengo conectadas mis cuentas. Utilizo otra fórmula: una aplicación llamada selective tweets que me permite escoger qué tuits mando a mi cuenta de Facebook y cuáles no. Solo les añado #FB y ya está.

3.- El otro día hablaba con una amiga de lo pesados que se ponen algunos a veces con los retuits en Twitter. Todos pasamos por fases menos participativas, pero hay gente que lo único que hace es retuitear y, sobre todo -y esto pasa mucho con algunos periodistas-, retuitean cosas de una sola fuente (un medio de comunicación, por ejemplo), convirtiéndose en simples feeds.

Esto puede remediarse: en todos los perfiles hay una opción para dejar de ver todos los retuits de una persona o usuario. Y se puede revocar. Lo que no se puede hacer es, por ejemplo, anular de golpe los retuits de todas las personas a las que sigues, a menos que vayas uno a uno.

Y tampoco se puede evitar ver los retuits de un tercero. Me explico: por lo que sea has dejado de seguir a alguien y te gustaría que no apareciera más en tu timeline. Pero resulta que varias de las personas a las que sí sigues le retuitean a menudo. Y claro, acabas sabiendo lo que escribe. Pues no hay manera de filtrar eso. Hubo algo llamado proxlet, pero ya no está operativo.

4.- ¿Sabías que ?… Si haces un reply, es decir, si contestas a alguien en Twitter empezando tu comentario con un @usuario, lo que escribas aparecerá en tu perfil, pero no en el de la otra persona; le aparecerá en su timeline, es decir, donde ve lo que escriben aquellos a los que sigue.

5.- ¿Sabías que ?… Si mandas un mensaje privado (DM) en Twitter a alguien y después lo borras -porque no quieres archivarlo o porque te has arrepentido- , no solo te desaparece a ti, también a la otra persona.

Licencia CC, de Carmen y Concha

Concha y Carmen. Carmen y Concha. Nunca más volverán a ser mencionadas la una sin la otra. Porque se han convertido en un hashtag. Y una vez más -habrán pensado algunos espectadores que vieron el domingo el programa de Jordi Évole-, por encima de los #paradosenespera, los verdaderos protagonistas. Así es Internet. Y así es la vida en general: las etiquetas mandan.

Resulta que el artífice de Salvados se fue al Congreso de los Diputados para hablar con dos portavoces de la comisión parlamentaria de Empleo y Seguridad Social. En concreto, con María Concepción Gutiérrez del Castillo, del PSOE, y María del Carmen Álvarez-Arenas Cisneros, del PP. Aka, Concha y Carmen. Las enfrentó telefónicamente con un parado, les puso unos vídeos y dejó que superpusieran sus palabras sin #bajarsedelburro, que diría el presentador.

La muestra política -bipartidista, escogida-, el tema delicado, la presentación y el conocido toque de la casa hicieron el resto. Suponemos que Évole no recurrió a otros grupos por no ser los artífices de las últimas reformas laborales; o porque Olabarría (PNV) y Barkos (Mixto) están algo más vistos; o porque Coscubiela (GIP) se hubiera puesto de su parte enseguida.

El caso es que el efectismo perseguido dio sus frutos y las diputadas se hicieron con la conversación. Tal cual. Desbancando incluso, y perdonad la broma, a dos pesos pesados de la cinematografía española. A las otras Concha y Carmen. Velasco y Sevilla. A quienes, siendo aún carne de Facebook, el tiempo de las redes sociales, probablemente, se les pasó.

Actuar con licencia CC -de Carmen y Concha- le dio a Évole dos trending topics mundiales durante el programa, cuyo final apoteósico disparó los comentarios en Twitter. No es que propiciar el uso de esta red social con hashtags concretos durante la emisión haya sido un acierto del programa –otros ya lo hacían e incluso con mucha repercusión-, es que el conjunto formado por redes y contenido, centrado en temas muy actuales/sangrantes, es la clave.

El periodista suele intervenir para guiar a los espectadores sociales durante el espacio. El hashtag se recuerda de forma constante en pantalla y se muestran los usuarios de Twitter de algunos de los entrevistados. Las pausas están bien gestionadas. Solo Concha tiene Twitter, aunque no lo utiliza desde el pasado 16 de noviembre (justo antes de las elecciones).

Este lunes, Carmen y Concha han sido el centro de informaciones en diarios digitales, de posts en blogs y -aún más- comentarios en Twitter. Muchos han afeado su conducta sin #bajarsedelburro mientras otros aludían a su condición de asalariadas de lo público (aquí, el registro de intereses y la declaración de bienes de Carmen; acá, el registro de intereses y la declaración de bienes de Concha; y aquí, lo que cobran ambas según el régimen económico en vigor).

Puede que la llamada televisión social no siempre suponga más audiencia -aunque Évole se llevó un 10,2% de share y 1.768.000 espectadores-, pero sí es muy posible que, en algunos programas, fidelice y termine acercando a ciertas personas reacias a determinados contenidos. El truco se resume, para mi, en una palabra: didacticismo. A aplicar en todo el paquete.

He sacado algunas estadísticas del hashtag #carmenyconcha para que veáis por encima en qué ha consistido todo este revuelo. La herramienta HashTracking dice que en las últimas 24 horas -lo he hecho justo después de comer- 1.500 tuits -el máximo que permite monitorizar- generaron 1.121.770 impresiones, alcanzando una audiencia de 790.418 usuarios (un usuario puede haber visto más de una vez un tuit):

HashTracking

Followthehashtag saca este bonito mapa:

Followthehashtag

Archivist nos dice que los retuits ganaron por poco a los tuits:

Archivist

Por último, Social Bro, que en un informe algo más largo explica que no solo desde España se comentó Salvados.

Queda una última entrega del programa de Évole. Y aunque el listón involuntario de Concha y Carmen ha sido muy alto, auguro un final de temporada de serie de ficción. Es decir, que nos dejará con ganas.

¿Problemas con la narración?

El hashtag hoy es distinto. Es #blockupy. Pero las movilizaciones nos pillan algo lejos (Alemania) y no invaden nuestras calles. Además, estamos de resaca 15-M. Desde el 12 hasta el 16 de mayo miles de personas salieron a la calle en muchas ciudades españolas. El denominado mayo global se contó (se cuenta), una vez más, al segundo en redes sociales y en webs de medios de comunicación. Entre otras, la de @20m. Y en blogs; y en YouTube.

Realizar una cobertura de este tipo (online) de un acontecimiento puntual tiene varias dificultades, tanto técnicas como narrativas. Y me refiero, sobre todo, al momento en el que una está en la calle con un teléfono móvil e intenta (re)transmitir a duras penas aquello que ve y ocurre a su alrededor. Bueno, corrijo. En mi poder yo tenía, a diario, dos teléfonos y tres baterías externas. Concretando, dos iPhones. A menos que se opte también por cargar a cuestas con un ordenador, por pequeño que sea, este es el primero de los desafíos: el del avío endeble.

 

No quiero referirme solo al trabajo periodístico, que también. Porque mucha gente hacía lo mismo que yo a título personal. Desde luego, el obstáculo de la mala conexión nos afectó a todos. Parece mentira. Me acuerdo cuando hace miles de años fui con una amiga a Arriondas (Asturias) a disfrutar del fin de semana del descenso del Sella y quedé impactada porque había tanta gente junta que no podía ni llamar por teléfono. Juraría que yo entonces tenía un modelo variopinto de Alcatel, de un verde terrible. Pues bien, veo que no hemos avanzado mucho.

Pero siguiendo con el reto de contar, me gustaría referirme a dos cuestiones. La primera, los hashtags. Y tampoco quiero circunscribirme a Twitter, aunque los hashtags se usen por encima de todas las cosas en esta red social. Estas etiquetas aglutinan la conversación sobre un mismo tema pero, en casos como el del pasado fin de semana, y aunque se consensuó tácitamente elegir una al día, la multiplicidad de las mismas suele desviar la atención y trocea el flujo de información. Siempre, eso sí, hay un ganador, como vemos en este informe de Pirendo que vi en La Nube.

Hashtags del 12-M

Suele ocurrir también que los medios de comunicación se empeñan a veces en crear e imponer hashtags propios para singularizarse, aunque casi siempre acaban reculando. Y pasa de igual manera que la velocidad a la que circulan comentarios es tal y las aportaciones son tantas que, aunque nos concentremos en seguir un hashtag concreto, probablemente no nos enteremos de casi nada y nos quedemos congelados, contemplando nuestro propio timeline.

¿Cómo escoger entre tanto informador? ¿Es mejor seguir un hashtag, a un medio de comunicación, a una persona o a la cuenta o página de un colectivo? Si uno está en su casa, por ejemplo, hay herramientas, como tweetdeck, para configurar varias columnas y organizar la maraña. Pero si dependemos de un móvil, ¿cómo proceder?

Mi opinión es que la previsión es fundamental. Antes de adentrarse y querer participar en un acontecimiento concreto, informándose y aportando, hay que seleccionar de antemano algunas de las fuentes a las que seguir, aunque en el momento podamos añadir otras gracias a las menciones o referencias que nos vayamos encontrando. Así, nos quedaremos en nuestro timeline (de Twitter, Facebook, Google Plus o lo que sea), pero será una línea de tiempo adaptada y adecuada al tema. En Twitter, por ejemplo, las listas vienen muy bien para eso. Si no podemos llegar a todo, hagamos un filtrado. Es una forma de apañarse con la fast-info.

Me refiero, por último, a la narración. Fuera de las crónicas y los análisis, los mensajes cortos de un minuto a minuto (en un medio), un tuit o un post rápido no son suficientes por sí mismos y requieren de un relato continuado que, en muchas ocasiones, acaba fuera de contexto. Por eso, en primer lugar, hay que dedicar tiempo a esas pequeñas comunicaciones. Y, en segundo lugar, hay que aprovechar las ventajas de lo audiovisual, como ya expliqué en un post anterior. Los vídeos, por supuesto, suelen tener mucho éxito. Aquí varios ejemplos: cacerolada y bofetada.

Pero también tienen éxito las fotografías. Captar momentos y compartirlos. Así que le estoy echando el ojo a una aplicación que está maquinando desde hace un par de meses Ricardo Galli (Menéame). Se llama Spokenpic y tendrá una versión beta para finales de junio. Se trata, simplemente, de que sea un mensaje de audio y no de texto el que acompañe a las imágenes que compartamos en las redes sociales. Esto ahorraría tiempo y permitiría saltarse limitaciones de caracteres. La segunda versión de la herramienta, según el propio Galli, estará lista, previsiblemente, para agosto y facilitará el multipic, es decir, una serie completa de fotos comentada por el autor.

Veo un inconveniente. Una vez que muchos han/hemos aprendido a medir las palabras y saber qué escribimos en las redes sociales y cómo, el audio puede devolvernos esa sensación de soltura exacerbada. Y pienso, sobre todo, en que nos dejemos llevar por la emoción si es que estamos asistiendo a un espectáculo o a un hecho singular. Hablar (literalmente) antes de pensar.

Pero supongo que estoy pensando en los periodistas, más que en anónimos usuarios. En cualquier caso, me parece una buena idea y una posibilidad más. Porque no sé, y esto es una opinión personal, si nos hemos quedado un poco estancados contando las cosas en las redes. Os dejo con esta reflexión y con el vídeo explicativo de Spokenpic:

#12M15M: miradas infinitas

Las redes sociales volverán a ser protagonistas este fin de semana. No se concibe ya una movilización, una protesta o cualquier acción en la calle sin que las imágenes, los vídeos o los directos fluyan de inmediato y se compartan por la Red.

Me acuerdo de cuando la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, animó un día a “colgar fotografías y vídeos en las redes sociales” para denunciar posibles agresiones durante la pasada huelga general. También, de la web que la Generalitat de Cataluña puso en marcha para identificar con la colaboración ciudadana a supuestos vándalos. Y de que la Policía siempre graba. El 15-M, por otro lado, fue una explosión de contenidos en sí mismo, qué os voy a contar. Y todo lo que antes fue y lo que será también, aquí en España y en Sebastopol.

Información y viralidad. Las dos cosas se retroalimentan y pueden llegar a ser igual de útiles y de problemáticas. Las narraciones audiovisuales actuales son una oportunidad para contar qué ocurre sin depender de un medio de comunicación -casi siempre de una televisión-, aunque sí reconozco que, en ocasiones como la que se nos presenta, asistir al torrente informativo ciudadano es tan inabarcable como imposible. En fantástico asumir la perspectiva de alguien anónimo cuando retrata una escena o quiere destacar un hecho, aunque a veces no muestre la realidad completa.

¿Se ve todo más exagerado a través de las redes sociales -y aquí incluyo hasta los posts exprés- cuando la borrachera colectiva nos termina afectando? ¿Nos condicionan los ‘me gusta’ o los retuiteos masivos? Es posible. Ahí está luego cada uno para saber qué comparte y cómo; y el otro, para procesar lo que lee, ve y escucha. Pero al margen de todo esto, pensemos en las infinitas hemerotecas, videotecas y fonotecas. En la plasmación de diferentes puntos de vista. Imaginad todo el archivo audiovisual que va a generarse solo en los próximos cuatro días.

El 15-M en Madrid ha realizado una propuesta en abierto para “redirigir” todo ese material a unos canales concretos de Internet a través de una herramienta llamada Bambuser, que permite compartir vídeo en streaming en Facebook, Twitter, Myspace, WordPress y Blogspot. Pero he visto otras propuestas, como las que insinúa el colectivo artístico @lacasinegra: en primer lugar, una réplica de su proyecto bannertube.lacasinegra.com que funcionará a través de hashtag #HPS12m (Hacking Public Space 12M). La herramienta asocia tuits con imágenes de usuarios con vídeos de YouTube. (Actualización 22 h: acaban de lanzarlo).

En segundo lugar, podría ofrecernos después del #12M15 una mirada muy diferente a cualquiera que hayamos visto antes, o eso es lo que me dice su último post. Estaremos atentos. También tenemos, por ejemplo, este archivo de Spanish Revolution de textos, imágenes, audio y vídeo, en el que esperan estos días aportaciones con licencia creative commons; y en esta web están recopilados algunos algunos streamings de varias ciudades. Veo en periodismociudadano, además, que el colectivo Toma la tele apuesta por las grabaciones aéreas. Y que demanifestacion.com está en pruebas…

Es posible que cuando estés fotografiando o grabando este sábado escuches cualquiera de los temas que se han recopilado en un Pad colaborativo como banda sonora de la movilización del 12-M. O que, cuando la cobertura falle, puedas acceder a la red wifi de un vecino que ha decidido abrirla. Y ya que estamos, he decidido inaugurar mi segundo tablón colaborativo en Pinterest para que los que queráis compartir vuestras fotos del #12M15M. Decidme a través de los canales habituales (Twiter, Facebook, G+ o mail) si queréis que os añada.

Para terminar, os dejo esta recopilación de opiniones de unos cuantos tuiteros sobre el 15-M. Son visiones personales acerca del movimiento, lo que representa, lo que no es y lo que ha conseguido. Me lo ha pasado la periodista Patricia Horrillo.

Copia, archiva y busca entre tus tuits

He probado Twissues y funciona muy bien. Es una herramienta de búsqueda rápida de tuits en el timeline propio y en el de otros usuarios -que deben estar registrados también-.

Con el límite maldito de los 3.220 tuits de la red social, ideal para primerizos, esta aplicación hace un backup de esos mensajes y, a partir del momento en el que te apuntas, guarda todos los que escribas para poder realizar búsquedas después sobre un tema concreto.

Admite búsquedas por hashtag, menciones, palabras, etc. y el listado resultante incluye hasta retuits que hayas hecho. Aunque supongo que aún les quedan por afinar algunos criterios: no permite la búsqueda de palabras acotadas con comillas, por ejemplo.

Pero están en ello. En las últimas horas han habilitado la posibilidad de tuitear de nuevo cualquier mensaje, retuitearlo o responder desde la misma plataforma. Tienen dos meses de vida.

Si conoces a un usuario que está registrado y tu no lo estás, puedes buscar igualmente entre sus tuits escribiendo la url adecuada, que debe incluir su usuario y la palabra o palabras de interés. Aquí un ejemplo con mi propia cuenta, que ya me he creado.

Cuenta de MirenM en Twissues

Se me ocurre una utilidad -entre otras muchas- para Twissues. Twitter es un lugar en el que muchas personas se expresan, a veces con mayor o menor fortuna. Así que termina siendo una especie de hemeroteca en la que encontrar cosas. Lo hemos visto estos días con el IVA.

Y ahí lo dejo, pero tenéis unas cuantas posibilidades. Explorar el timeline de otros ya se puede hacer, así que digamos que este tipo de cosas son las que nos facilitan la vida. Ah, y leo que ya están preparando la aplicación móvil

Enfurecidos en la Red

¿Usuarios con humor o simples trolls? Twitter se ha llenado de perfiles ‘enfadados’ siguiendo el camino de Masaenfurecida. Los hay en todos los ámbitos: política, fútbol, universidades, etc. Algunos incluso están algo ‘cabreados’. Esta es solo una pequeña selección:

http://storify.com/MirenM/enfurecidos-en-la-red

Tuitear en morse

Lo bueno, si breve… Ya se sabe. Si alguna vez se os ocurrió pensar que Twitter y el código Morse tenían algo en común, esta aplicación para IPhone (ojo, de pago) lo confirma. Ya podéis tuitear en morse cuando os aburráis. (Visto en DoobyBrain)

Titulares de prensa y ‘hashtags’: ¡a jugar!

Atención a lo que publica hoy el BOE. ¡Se ha extraviado un título de periodista! Me ha hecho gracia la metáfora, siendo que muchos parecen haber perdido el suyo hace tiempo…

Otra cosa que me ha llamado la atención en los últimos días. Resulta que en tiempos interesantes como los que vivimos, de récords económicos, recortes y movimientos políticos, la información es (aún más) un valor. La gente quiere estar informada y los periodistas, que somos yonquis de lo nuestro, estamos a la que salta con cualquier cosa.

Digo esto porque desde hace un par de semanas observo cómo en Facebook y en Twitter (y supongo que en Google Plus también, aunque sobre todo en Twitter) el filo de la medianoche se convierte en una espera ansiosa por las portadas de los periódicos del día siguiente.

Compartir y criticar en las redes sociales, para bien o para mal, estos escaparates en formato pdf casi siempre forzados se está convirtiendo en una afición para más de uno. Es como un juego.

Es curioso, porque al margen de alguna exclusiva oculta, podemos intuir sobre qué versarán, ya que estas mismas redes nos informan de la última hora de cualquier acontecimiento. Lo que esperamos, por tanto, es una interpretación de los hechos, resumida y superficial. Esperamos un titular (o no). Y esa, señores, es una de las críticas tradicionales a la Red.

Yo no creo que los que consumimos información en Internet nos quedemos en el titular de turno sin indagar en el resto de contenido. Si lo creyera, me jubilaría. Por eso, aquellos que hacemos información tenemos que intentar que nuestro contenido no quede reflejado en las redes sociales como un simple esbozo informativo ligero. Puede y debe ser más.

Esto tiene mucho que ver con el trabajo periodístico en sí, pero también con la comprensión digital. Primero, desde el punto de vista del que informa; después, desde el punto de vista del que lee y navega por los enlaces que se encuentra. La palabra fundamental, según me dijo una vez el resposable de redes sociales de la cadena Al Jazeera, Riyaad Minty, es ‘contexto’.

Por otro lado, cualquiera podría pensar que con miles de personas comentando la actualidad al segundo, por ejemplo en Twitter, esa figura del resumidor de prensa que aún sobrevive -porque, desde luego, ese sí que es un superviviente– en algunas radios y televisiones, ya habría desaparecido. Pero es que ahora ya le hemos arrebatado el poder del todo. RIP.

Medios como BBC Radio -a través de Nick Sutton– y Sky News, no obstante, optan por adaptarse y aprovechar el torrente de opiniones proponiendo hashtags específicos para ello, como #tomorrowspaperstoday y #skypapers.

Fuera del terreno más serio y sin abandonar la vertiente simpática, os propongo seguir de vez en cuando otro juego que puso en marcha hace semanas el subdirector de @20m, Jaime Jiménez. Se trata de resumir nuestra portada web -o la del medio que sea- en palabras sueltas con el hashtag #palabrasentitulares. Otra manera de rebuscar entre letras e intenciones.

Me gustaría saber, por último, cómo os informáis vosotros en la Red. Si buscáis un medio concreto o varios, si los seguís en las redes sociales, si esperáis como agua de mayo las portadas del día siguiente o si las respasáis tranquilamente por la mañana, por ejemplo, con alguna aplicación móvil. Y, sobre todo, si lo compartís y os quedáis o no en los titulares…