1 de cada 10

Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Entradas etiquetadas como ‘Lesbiana’

Con voz propia, llena de ingenio y humor: L.S.B, Ana ¡El Lesbicomic!

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina)

El 21 de septiembre asistimos a una presentación y encuentro literario, en la sede de la asociación COGAM. Confieso que era la primera vez que acudía a este local en pleno centro de Madrid. Estupenda localización y edificación con solera, de despejados techos altos y un salón en la planta baja de ladrillo visto y arcadas, al que llegué con la expectativa de asistir a un acto que como la mayoría de encuentros, diera a conocer novedades editoriales con la presentación de escritores y escritoras, ilustradores ó ilustradoras, editores ó editoras, en un “cara a cara” con el público y sin filtros mediáticos.

Mi sorpresa fue que Teresa Castro Gutiérrez, autora de Ana López Suárez Burgos Coma es L.S.B, Ana ¡El Lesbicomic!,edición 2018 bilingüe (castellano, euskera) de GehituMg Mugen Gainetik hizo una presentación muy completa, describiendo todo el proceso creativo y la “postproducción” de su obra, con una fórmula inicial de financiación muy parecida al más que necesario y actual crowfounding.

La autora y activista de la asociación Gehitu, de defensa de los derechos LGTBI en País Vasco, ya colaboraba desde 2013 con sus tiras de cómic para la revista de esta asociación, Gehitu Magazine, publicación con fines divulgativos para formación, información y sensibilización sobre diversidad afectivosexual y de género, de la que también recomendamos especialmente el nº 101 y monográfico Viñetas con Orgullo, que coordina la autora. Lee el resto de la entrada »

La historia de la foto de las dos mujeres bailando un tango

Hoy, Día Mundial de la Fotografía, Violeta Assiego (@vissiblesnos cuenta una historia que seguramente no conocíais.

Ultima foto de Ekatherina Khomenko en su red social

Ekaterina Khomenko tenía 29 años cuando la mataron.

Un trabajador de la limpieza la encontró en su vehículo la madrugada del 7 de setiembre de 2014. El motor estaba todavía en marcha. La habían degollado; un corte de cuatro pulgadas atravesaba su garganta. Ekaterina era abiertamente lesbiana y daba clases de tango a parejas del mismo sexo. En un primer momento, la policía rusa barajó, extrañamente, la hipótesis del suicido. Su interés principal, tal y como denunció su padre, era saber si Katya (como la llamaba) consumía drogas, tenía problemas financieros o tendencias auto lesivas. En absoluto barajaron la posibilidad de que hubiera sido asesinada por su orientación sexual. Como tantas veces sucede en los crímenes de odio por género, y muy habitualmente en la Federación Rusa, se sembraron las dudas antes sobre su personalidad, culpabilizándola, que sobre otros posibles motivos, más pausibles, relacionados con terceros.
Lee el resto de la entrada »

Gloria, la poeta de guardia

Por Nieves Gascón (@nigasniluznina)

Foto de Nieves Gascón

Foto de Nieves Gascón

El 28 de julio de 1917, nacía Gloria Fuertes en el madrileño barrio de Lavapiés. Noventa y nueve años desde entonces y un reciente aniversario que ni Google ha querido pasar por alto, homenajeándo en su “doodle” con una ilustración de la escritora recitando frente a niños y niñas expectantes.

Sobre su nacimiento escribió:

Gloria Fuertes nació en Madrid

a los dos días de edad,

pues fue muy laborioso el parto de mi madre

que si se descuida muere por vivirme.

(Autobiografía en Obras Incompletas,1980)

Lee el resto de la entrada »

Ya tenemos una Barbie futbolista (y lesbiana)

Por Violeta Assiego (@vissibles)

abbey

Foto de Abbey Wambach como capitana de la selección de fútbol de USA

Abby Wambach es, ante todo, una profesional del fútbolEn 2012 ganó el Balón de Oro; con 170 goles tiene el honor de ser la máxima goleadora mundial; y cuenta con dos medallas de oro de las Olimpiadas de 2015 y 2012. Ahora, a sus 34 años, estos grandes éxitos deportivos han servido para que, con su imagen, se haga una de las versiones de la archiconocida muñeca Barbie: la futbolista.instagram

Esta versión de Barbie, podría incluirse dentro de la campaña que Mattel ha lanzando sobre la evolución que la muñeca está experimentando. Hubiera sido una buena oportunidad, ahora que se quiere diversificar la versión clásica, ofrecer otras muñecas Barbie menos estereotipadas no solo a las niñas, y dar en la diana al 100% en una de las frases que acompañan al vídeo que ilustra la campaña: “es importante que cada Barbie sea diferente como la gente del mundo real, ni más ni menos”. Lee el resto de la entrada »

El proceso fotográfico: Clichés, lesbianas y cintas de vídeo

Por Laura Ramírez Martín (@laura1decada10)

 

Hoy escribo sobre clichés, fotográficos y no tanto.

En el proceso fotográfico el cliché es el material original. Es una tira de película fotográfica revelada a partir de la cual se copian las fotos mediante la técnica de positivado.

En su proceso vital, la lesbiana común nace, crece más o menos perpleja y cuando llega el momento de emparejarse, aparearse y reproducirse empieza el follón. A los mitos me refiero y a los hechos me remito: ¿Cómo se apañan las bolleras en la cama? ¿Qué hacen para quererse? ¿Y para tener una familia?

Sucede que si te encuentras en alguna de las letritas del acrónimo LGTB, indefectiblemente en algún momento te ha faltado un espejo para mirarte. Mala suerte, colega, no tienes modelos. Si además eres mujer es el colmo de los colmos. Te falta ser negra y gorda.

De niños y niñas somos grandes imitadores, así aprendemos. Y como no tenemos filtros ni moralidad alguna nos tragamos todo lo que se nos pone delante, de ahí la mayoría de estampas familiares cortadas por el mismo patrón. La imagen que encontramos casi todos desde que nacemos es una familia heteropatriarcal, compuesta por núcleo de padre y madre y acompañada con hermanos, abuelos o animales como guarnición opcional. Lo que reproduces al crecer si no te lo piensas mucho, es esto mismo. Copias lo que ves en casa, en la calle, en las películas, en la tele…  Y el patrón está por todos esos sitios.

Aquí entra además a jugar el sentimiento de pertenencia a un grupo, algo inherente al ser humano desde que es tal: formar parte de la comunidad. ¿Pero qué pasa si no cabes, si no te hallas en lo que ves, si no cuadras con los roles? ¿Cómo pertenecer a algo donde no existes?

Si queréis, poneos escépticos un rato, ensayad vuestra mejor cara de suficiencia y cuando se os pase probad, a ver qué pasa si abandonáis por un rato la zona de confort.

Alguien que no ha visto cuestionada y por tanto no ha tenido que pensar jamás sobre su opción sexual, sentimental… vital al cabo, no creo que pueda entender de primeras lo que digo, deberá pararse a pensar, a planteárselo. Las imágenes ayudan, juguemos a las películas:

A ver, ¿grandes historias de amor del cine? A mí me sale Casablanca, Lo que el viento se llevó, Oficial y Caballero… En realidad, la mayoría de las películas incluyen un enamoramiento y, oye, que nunca es entre mujeres. Te vas a mirar la lista de las pelis más de amor que haya habido jamás y hasta sale Brokeback Mountain. Pues ya está cubierto el cupo, maricas a la palestra. ¡Conseguida la igualdad! ¿Veis qué bien?

¿Y las mujeres? ¿No hay lesbianas que se quieran? ¿Dónde está el Empire State cuando se habla de amor bollo? Las mujeres no viven grandes historias de amor, por lo visto. Cualquier tortillera de bien que te oiga… Nada, ni se quieren, ni se besan, ni se meten mano.

Ha hecho falta el siglo XXI para ver en las salas comerciales un polvo lésbico en un hotel de Roma o un instituto francés.

¿Podrían imaginárselo? Un mundo al revés como en ‘Las hijas de Egalia’, pero en vez, o además de un mundo en femenino, uno donde la normalidad fuera homo, trans, bi… En ese mundo verían a Meg Ryan dándose el lote con la Bullock a cada rato en varios canales, o a Newman y Redford tirándose de la mano al río, y luego besándose emocionados por haber escapado de los malos juntos.

Rocío y Alba, por Laura Ramírez
Rocío y Alba, por Laura Ramírez

¿Y si esa fuera la norma, lo común? Traten de visualizarlo, apuesto a que no pueden. Les llevamos ventaja en eso, hemos pasado la adolescencia rescatando sutilezas de pelis como Tomates Verdes Fritos o… Batman.

Yo quería volar a Kenia con la baronesa Blixen, silbarle al oído a la Bacall y bajarme de la moto de Top Gun para llevarme a la rubia. Los chicos supongo que a la rubia ni la vieron, entretenidos con el mamoneo entre Maverick y Iceman.

Creces mirando eso, tardas en comprenderte, en entender que no cabrás ahí. Y si entramos en la parte práctica… las alturas, las posturas, los aparatos genitales. ¿Esto cómo va? Inevitable la pregunta. Hasta el más ignorante sabe que follar consiste en meter una polla en un coño… ¿qué hacéis vosotras entonces? Lo de los chicos queda más claro, la imaginación heteroquietista pondrá cara de estreñida pero llegará hasta ahí. ¿Pero las chicas? No queda otra que concluir que siempre nos faltará algo. Ustedes mismos.

Lo mejor es que ante la confusión hay quién apela al término contra-natura mientras hace un voto de castidad, que es de lo más natural y no tiene apenas consecuencias, como se ha visto. (Los niños abusados en colegios de curas y los bebés muertos en conventos de monjas son hilillos sueltos sin importancia. Pueden barrerse y esconderse sin problemas debajo de las alfombras de damasco. Eso sí, luego que se encarguen los voluntarios y voluntarias de limpiar el chapapote de la playa.)

El caso es que mientras los curas hablan de sexo contra-natura con la boca llena de no quiero saber qué, tú te sacudes el polvo y el lodo, trasciendes el modelo único y te reinventas. Porque no nos queda otra.

Primero fueron los guetos, luego vinieron las leyes.

La primera vez que entré en un bar de ambiente tuve que llamar a un timbre. Me congratulo pensando en que las adolescentes que así lo quieran encontrarán abiertas las puertas de los bares lésbicos. En que dos mujeres, o dos hombres se pueden casar. En que yo puedo escribir aquí mis cosas.

Desde luego hay mucha gente heterosexual que tampoco cabe ahí dentro, que no quiere copiar el negativo original y lo sabe e intenta otra cosa. No solo es coto de bolleras y gays este asunto de los clichés, por suerte hay muchas más posibilidades vitales y elecciones personales.

Pero al final es como la libertad de expresión, personalmente no veo el matrimonio como panacea, pero defenderé el derecho de cualquier persona a pasar por ese gran aro, o arito en dedo, si es lo que quiere.

(Continuará)

 

Familias y otros animales

Por Carmen López (@lacarmenlolo)

Fotografía de EFE
Fotografía de EFE

No importa que hayas nacido en los 60, los 70, los 80, o cuando sea. No importa que la sociedad española haya evolucionado hasta el punto que hay una amplia visibilización y aceptación de parejas homosexuales. No importa que haya políticos, jueces, periodistas, presentadores, misses fuera del armario. No importa que tu familia haya sido la más progre, la más carca, de misa semanal o con un pasado hippy.

Sea como sea, la mayoría de una forma u otra, más tarde que pronto, hemos salido del armario frente a nuestra familia. Y el abanico de posibilidades que te ofrece el momentazo daría para una versión LGBTI de la novela de Gerald Durrell, Mi familia y otros animales, más de sesenta años después.

Sólo una cena de amigas, entre muchas risas, pudo dar para diálogos como los que siguen. Cualquier parecido con la realidad es completamente cierto.

“La culpa la tiene tu amiga”

– En mi casa era como una hija para mi madre, como una hermana más. Pero en el momento que se enteraron que yo tenía una relación con una mujer, todas las culpas recayeron sobre ella, por esa gente (gays, lesbianas, trans,…) con la que se relacionaba. Y no la pueden ni ver.

La amiga culpable entre risas: Lee el resto de la entrada »

Lesbiana, madre pero no esposa

Por Nayra Marrero Jaén

Desde hace seis meses Maribel es madre en el papel, un papel que no habría hecho falta en una situación idílica donde ella y su pareja hubieran seguido siendo felices criando juntas el hijo que nació para agrandar la familia.

Maribel habría seguido llevando al niño al colegio, acompañándolo a los cumples de sus amigos, alternando con otras madres que sí estuvieron embarazadas una vez, viendo pasar los cursos y los años junto a su novia.

Pero el idilio se rompió sin matrimonio ni coadopción, sin papeles que certificaran lo que estaba claro para su hijo y para todo el pueblo, y en las riñas de pareja mucha veces el odio es ciego al dolor que se infringe.

Maribel se quedó sin hijo en casa pero no sin fuerza, y luchó, sin descanso aunque muy cansada, por seguir viendo crecer a quien era su familia, por contar y por constar. Primero consiguió un régimen de visitas como allegada, tras un informe psicológico que desprendía que el único que no entendía nada era el niño: ¿por qué no lo dejaban estar con su madre? Fue un suplicio conseguir que se cumpliera, una ruina en detectives que descubrieran dónde se lo había llevado la familia de su ex, y un montón incontable de llantinas.

Hace seis meses volvieron las lágrimas al otro lado del teléfono cuando Maribel me llamó para decirme que ya había sentencia del Supremo, que su hijo era su hijo también en el papel, que la Justicia tras más de siete años de pelea, había visto lo que sólo hacía falta abrir los ojos para ver: Maribel era madre, la otra madre del chaval.

Ella es un nombre, una historia, pero hay muchas otras: algunas sin esperanza y otras armadas de razón para pelear por sus derechos y los de sus hijos e hijas. Una contienda que las sitúa solas ante un tribunal, mientras el resto celebramos la “igualdad legal”, una panacea hermosa por fuera, un tanto hueca por dentro y que, si miramos bien, tiene hasta en la carcasa agujeros desgarradores como la lucha de Maribel.

La desigualdad es fácil de explicar:

–  Si una mujer va a inscribir al hijo que ha parido acompañada de un hombre, el registro de la madre y del padre es automático, sin papeles de unión civil, prueba de paternidad ni certificado de idoneidad.

–  Si una mujer va a inscribir al hijo que ha parido acompañada de una mujer, es necesario que certifique su matrimonio, que presente papeles de la clínica de inseminación para que no haya dudas de que fue con un donante anónimo el que puso la semillita y la comparecencia en el registro previa al nacimiento en la que afirmaron que las dos querían inscribir al bebé en el libro de familia común.

Un mundo de diferencias que desmigaja la ensoñación de la igualdad. Un abismo que, si hace 20 años parecía insuperable, hoy supone un espacio a recorrer cuando haya voluntad política para ello. Un camino que incorporará a las otras madres de hecho a la senda del derecho, o al menos dejará de escupirlas fuera. Para ello ha emprendido una campaña de recogida de firmas exigiendo al Ministerio de Justicia que ponga fin a esta discriminación.

La pelea de Maribel no ha terminado porque el Supremo aceptó un recurso contra la sentencia que hace que la tinta del papel que la reconoce como madre siga húmedo, siga sin fijarse. Su lucha es costosa y es cara, y por eso junto a algunos colectivos anda recogiendo fondos que la ayuden a llegar a la meta, y nos ayuden al resto a celebrar con gusto la igualdad.

Maribel Blanco, en el centro de la pancarta

Maribel Blanco, en el centro de la pancarta

No te quedes en la puerta

Marco Polo
Fotografía de Marco Polo OFF

Una de cada diez personas dice ser homosexual. Este es el ‘mítico porcentaje’ que se usa para señalar la proporción de homosexuales que hay en el mundo.  Sin embargo, esta afirmación –además de obviar una buena parte de la diversidad sexual y de género– es más que probable que esté muy alejada de la realidad. Una de cada diez no es más que la expresión de aquellas personas que ‘salen del armario’, ¿y las que no?.

Millones de personas en todo el Mundo viven coaccionadas legal, social y familiarmente a la hora de mostrar abiertamente su orientación sexual o su identidad de género. Si lo hicieran, nada volvería a ser igual en sus vidas y muy posiblemente se verían abocadas a vivir en una situación de marginalidad cuando no a poner en riesgo su integridad personal. Mientras esto sea así, el número de personas que reconocerán su homosexualidad, bisexualidad, transgenerismo y/o transexualidad será muy inferior de lo que cualquier estadística pueda mostrar.

En este blog queremos desmontar ese ‘una de cada diez’ y nombrar cada una de las realidades que conforman esa diversidad sexual y de género. Lo haremos dando cabida a voces e historias extraordinarias por ser cotidianas. Y si bien primará la mirada positiva de respeto e igualdad quedará hueco para la denuncia cuando haga falta, porque desgraciadamente sigue haciendo falta.

Un grupo de colaboradores y colaboradoras irán abriendo camino con sus entradas mes a mes. A Javi, a Laura, a Lucía, a Carmen y a Alexander desde ya les quiero dar las gracias por confiar y por unirse a este proyecto.

También publicaremos algunas piezas de ‘firmas invitadas’ que se irán haciendo hueco en este blog que es nuestro pero también abierto. Insistimos en aquello de que no te quedes en la puerta.

Y para acabar, o mejor dicho para empezar, puede que no esté de más dejar en esta primera entrada de presentación un ejemplo (solo es eso) de cómo se nombra una parte de la diversidad de la que vamos a hablar. En aquella ocasión, como en esta, todo fue posible al apoyo de la co-autora de este blog, Nayra Marrero, con quien es un gusto compartir esta aventura.

Nos ponemos en marcha. Bienvenidos y bienvenidas a 1 de cada 10.