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Gloria Anzaldúa

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#Mujereslesbianas

Vivir en la Frontera significa que tú no eres ni hispana , india, negra, española ni gabacha, eres mestiza, mulata, híbrida atrapada en un fuego cruzado entre dos bandos mientras llevas las cinco razas sobre tu espalda sin saber para qué lado volverte, del cual correr.

Gloria Anzaldúa

 

Se definía como chicana / tejana / lesbiana / feminista / escritora / poeta / teórica cultural. Esas identidades marcarían su transcurrir vital y definirían su obra.

Gloria Anzaldúa, nació en el Valle de Texas, Estados Unidos, el 26 de septiembre de 1942. Era hija de Urbano y Amalia Anzaldúa. Sus padres fueron trabajadores agrícolas y ella vivió intensamente el contacto con la naturaleza tejana. Muy pronto descubrió que las personas hispanoamericanas habitaban en los márgenes de la sociedad y fue consciente de la necesidad de luchar por la justicia social. La vida de Gloria estuvo atravesada por la pobreza, la inmigración y la enfermedad. Las fumigaciones de las avionetas que lanzaban veneno sobre los campos cuando ella era niña pudieron ser la causa de su salud quebradiza. Las operaciones y tratamientos médicos marcaron su cuerpo y su producción literaria.

Se licenció en inglés por la Universidad de Texas-Pan American en 1969 y obtuvo una maestría en inglés y educación de la Universidad de Texas en Austin en 1972 y esto a pesar del racismo, sexismo y otras formas de opresión que experimenta en su vida como chicana de séptima generación. En la década de 1970, impartió un curso en UT-Austin llamado “ La Mujer Chicana” . Gloria al dar estas clases conectó con la comunidad queer, la escritura y el feminismo.

Marchó a California en 1977 y allí se dedicó a escribir y a trabajar como catedrática en la Universidad Estatal de San Francisco; la Universidad de California en Santa Cruz; la Universidad Atlántica de Florida y otras . Participó en el activismo político y se integró en grupos como el Gremio de Escritoras Feministas. También indagó maneras de consolidar un movimiento feminista inclusivo y multicultural. En sus investigaciones descubrió que había muy pocos escritos de mujeres de color o sobre ellas.

Durante la década de 1980, Gloria continuó viajando, enseñando, asistiendo a talleres y escribiendo. Editó dos antologías que recogieron las voces de feministas de muchas razas y culturas. This Bridge Called My Back: Writings by Radical Women of Color se publicó en 1983 y ganó el premio American Book Award de la Fundación Before Columbus. Making Face Making Soul / Haciendo Caras: Creative and Critical Perspectives by Feminists of Color se publicó en 1990. Incluía escritos de feministas famosas como Audre Lorde y Joy Harjo, nuevamente en secciones fragmentadas con títulos como “Still Trembles our Rage in el Rostro del Racismo ”y“ Yo (Des) Colonizados ”.

Estas obras suponen una crítica al feminismo hegemónico, blanco, heterosexual y de clase media alta haciendo presente la clase y la raza, que comienzan a vindicarse como categorías políticas imprescindibles en la lucha feminista.

La obra de Gloria entrelaza la poesía con la narrativa en prosa. Los ensayos intercalados con poesía en Borderlands / La Frontera son un reflejo de sus años de pensamiento feminista y su forma de expresión no lineal y experimental. En esta obra, publicada en 1987, Anzaldúa relata la existencia de varias culturas cerca de la frontera entre México y Texas. También es la historia de la historia, la mitología y la filosofía cultural mexicano-indígena. El libro examina las fronteras físicas y emocionales, y sus ideas van desde la religión azteca hasta el papel de la mujer en la cultura hispana y cómo las lesbianas encuentran un sentido de pertenencia en un mundo heterosexual (Lewis: 2020). Según Maria Teresa Vera-Rojas, «este libro es un texto mestizo, tanto política como estéticamente. En él se entrecruzan autobiografía, ensayo y poesía con una escritura que desafía la linealidad narrativa y se desliza entre las lenguas que definieron las experiencias vitales de Anzaldúa: español, inglés, náhuatl, mexicano norteño, tex-mex, chicano y pachuco, para producir un nuevo discurso crítico que impide esencialismos y pretende, por el contrario, celebrar las múltiples identidades en las que se reconocen los sujetos fronterizos y que dan forma a la conciencia de la llamada Nueva Mestiza. Anzaldúa desarrolla, por un lado, una redefinición de la identidad nacional chicana, fundada en el mito de Aztlán, así como una transformación del discurso de mestizaje ideado por Vasconcelos, para proponer un nuevo sujeto mestizo mujer: la Nueva Mestiza, sujeto heterogéneo, marginal y de herencia indígena; mujer de color, lesbiana y habitante de la frontera, cuya identidad se construye a partir de sus luchas y de su origen racial, lingüístico e histórico, y cuyo reconocimiento problematiza la universalidad heteronormativa, patriarcal y excluyente con la que el colectivo y el movimiento chicanos habían concebido su discurso de identidad étnica.»

Como la publicación de Borderlands/La frontera siguió al Movimiento Chicano, la profesora de Sociología María L. Amado argumenta que Anzaldúa influyó en su concepto de la “nueva mestiza” desde la de “la Raza mestiza”, una teoría de la identidad colectiva basada en nociones de pureza racial creadas por el filósofo José Vasconcelos, más tarde adoptada por los chicanos.

La académica Melissa Castillo-Garsow también presta gran parte de la influencia de Anzaldúa a sus experiencias como mujer de color en la academia. En lugar de que Borderlands mantenga la adhesión a las normas académicas, Castillo-Garsow argumenta que el trabajo de Anzaldúa desafía los paradigmas tradicionales a través de su teorización de la “conciencia mestiza” y la mezcla de su propio español chicano con el inglés académico estándar, basándose en su formación como mujer chicana.

Insaciable observadora del arte y la espiritualidad , trasladó estas influencias a sus escritos. Anzaldúa es reconocida como una mujer muy espiritual, tuvo una abuela curandera. En muchas de sus obras invoca a la Virgen de Guadalupe, divinidades nahuas/toltecas y la mitología yoruba Orishás, Yemayá y Oshún. En sus últimos trabajos, lleva a cabo un activismo espiritual para desvelar cómo es posible fusionar la espiritualidad con la política para llevar a cabo un cambio revolucionario.

Dedicó parte de su vida a la enseñanza y trabajó en una tesis doctoral, que quedó inacabada por complicaciones de salud y exigencias profesionales. UC Santa Cruz le concedió un Ph.D. póstumo en literatura.

Gloria Anzaldúa obtuvo muchos premios, incluido el Premio Nacional de Ficción de las Artes y el Premio Lambda Lesbian Small Press Book. Falleció en 2004 por complicaciones relacionadas con la diabetes.

“Gloria Anzaldua” by K Kendall is licensed under CC BY 2 0