Entradas etiquetadas como ‘Gestación Subrogada’

Con los jueces como centilas y el gobierno como rehén, la igualdad no llega en Italia

Por Andrea Puggelli (@aikkomad) activista italiano LGBTQI 

Shame to them/Foto de Mattia Belletti

Shame to them/Foto de Mattia Belletti

El Parlamento Italiano no logra legislar sobre el “ofensivo” proyecto de uniones civiles, que según lo previsto consagraran la discriminación entre parejas del mismo sexo y parejas heterosexuales.

El Partido Demócrata, de centro-izquierda, que gobierna desde 2013, es rehén de su falange católica. El partido no sólo distorsiona el proyecto de ley, transformando las familias LGBT en “formaciones sociales específicas” sino que piensa hacer una ley, a su vez, para enviar a la cárcel aquellos padres LGBT que van al extranjero para practicar la gestación subrogada.

El Gobierno no se pronuncia sobre la cuestión de la igualdad. El Presidente del Gobierno, Renzi no dice nada acerca de “su” antiguo proyecto de unión civil ( parecido a lo que existe en Alemania) y que prometió en la campaña electoral para las primarias de su partido. Y en cambio, el Ministro del Interior (Angelino Alfano) ordena que las transcripciones de los matrimonios entre personas del mismo sexo, contraídos en el extranjero, sean canceladas por los prefectos a pesar de los fallos judiciales a favor. Lee el resto de la entrada »

Maternidad y gestación no son lo mismo

Alexander Schuster, nuestro colaborador experto en asuntos legales LGBTI de movilidad familiar, se atreve a abrir con esta entrada un debate que sabemos delicado y polémico. Por eso desde ya os adelantamos que este no será el único post sobre gestación subrogada (también conocida como vientre de alquiler) en nuestro blog ni por su parte  ni por la de otros y otras que nos compartirán sus miradas y reflexiones. Mientras van llegando aquí os dejamos con esta más que interesante aportación.

Un óvulo está siendo inyectado para una demostración en un laboratorio.
Fotografía de EFE

 

Durante mucho tiempo se dio por sentado -incluso dentro de la propia comunidad LGBT- que el hecho de ser gay o de ser lesbiana no incluía la idea de convertirse en padre o en madre. Nadie cuestionaba este rechazo. Sin embargo desde hace algún tiempo la conciencia de tener hijos forma parte del deseo de una persona de una vida plena y esta manera de ver la paternidad y la maternidad ha hecho que esta reivindicación de formar una familia también haya llegado a formar parte del derecho a la igualdad y dignidad de un gay o para una lesbiana. Así, de esta manera, se daba inicio a una nueva era en la lucha por la igualdad real.

Al principio fue fácil por el acceso que las mujeres lesbianas podían tener a la inseminación artificial en los países liberales pero más tarde resultó que también dos hombres podían plantearse querer ser padres, algo que fue posible gracias a una muy polémica técnica de reproducción asistida que para ser definida se utilizan muy diferentes expresiones. La más conocida es la de ‘maternidad por sustitución o por subrogación’ pero hay otras expresiones, algunas de ellas con toques despectivos y otras más ajustadas a la técnica en sí.

El término ‘vientre de alquiler’ transmite la idea de mercado y de la utilización de las partes del cuerpo humano como mercancías en ese mercado. Sin embargo, nunca se hace referencia a la donación de sangre con expresiones o actitudes similares y. por ejemplo, nadie escucha expresiones tales como “alquiler o venta de riñón”. La donación de órganos o de tejidos humanos se entiende socialmente como actos puros de la solidaridad humana a pesar de que en algunos casos representan pérdidas permanentes para el donante. No hay necesidad de hablar de un vientre de alquiler, todos percibimos el juicio negativo que esta expresión conlleva.

También la expresión de ‘maternidad subrogada’ es imprecisa. No hay duda de que la maternidad se asocia en general, y tradicionalmente, con el embarazo pero no debe confundirse lo uno con lo otro. El embarazo, en sentido estricto, es un fenómeno puramente biológico y la maternidad o la paternidad son algo mucho más amplio tal y como se demuestra en el caso de la adopción.

Cuando una mujer está dispuesta a llevar a cabo un embarazo en interés de otra pareja, cualquiera que sea la orientación sexual de esta, no está mostrando su deseo de ser madre sino que está queriendo apoyar, a través de sus capacidades biológicas, el deseo de ser padres de una pareja que no puede serlo por un tema de esterilidad o imposibilidad. Su contribución no es el afecto, no es un deseo de ser madre, no es una función de padres; simplificando, se podría decir que en ese acto, de maternidad hay poco.

Hay algunas evidencias de que las mujeres gestantes involucradas en este tipo procesos no tienen la sensación de estar jugando un papel de madres, más bien se limitan a adoptar el papel de ‘madre sustituta o subrogada’. Aunque todavía faltan evidencias científicas sólidas de cómo se perciben a sí mismas, algo que no será ninguna sorpresa.

Los contratos legales que regulan los acuerdos de subrogación entre las partes implicadas utilizan el término ‘portadora’ (carrier, en inglés) y sólo es la pareja que pone en marcha el proceso la que recibe la denominación de “padres (intencionales)”. La portadora es una persona que, en el deseo de ayudar a otras personas, proporciona un soporte biológico al proceso, nada más. Es por esto que las expresiones “gestación subrogada”, “subrogación gestacional” o “gestación por sustitución” son definitivamente preferibles a otras expresiones ya que se centran en el hecho biológico del que es objeto el acuerdo. Estos términos son neutrales y no implican un juicio negativo. Distinguen la gestación del papel de los padres y están en línea con la evolución más reciente del derecho de familia. La filiación ya no es un sinónimo de la genética sino que se ha convertido en un sinónimo de amor, de amor puro.

Las lenguas latinas parecen estar en estos casos en una posición mucho mejor que ‘el alemán’ o ‘el inglés’. La lengua alemana utiliza la expresión Leihmutterschaft, es decir ‘maternidad por sustitución’ mientras que el inglés se refiere a ella como surrogacy or surrogate motherhood (‘maternidad por alquiler’) aunque cada vez más se ve la expresión gestational surrogacy (‘subrogación gestacional’). Particularmente yo prefiero la expresión francesa gestation pour autrui que transmite la idea de un acto realizado para ayudar a otros, expresión que sigue siendo muy neutral y que  ayuda a concentrarse en lo que realmente significa ser madre.

En una próxima entrada les daré a conocer algunos Juicios recientes que reconocen legalmente la gestación subrogada realizadas en el extranjero. En este tema hay cuestiones éticas que deben ser abordadas pero también hay muchos estereotipos que deben ser desmontados. La ley es lenta pero se mueve constantemente hacia adelante. Pronto veremos hacia donde se dirige en Europa.