Archivo de la categoría ‘Feminismo’

Históricas LTB: Audre Lorde

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#MujeresLesbianas

No son nuestras diferencias las que nos dividen. Es nuestra incapacidad para reconocer, aceptar y celebrar esas diferencias (Audre Lorde)

Guerrera, mujer, negra, madre, lesbiana, poeta, así era como se identificaba Audre Geraldine Lorde, nacida en Harlem, Nueva York el 18 de febrero de 1934. Lorde dedicó sus poemas y sus obras en prosa a los derechos civiles, el feminismo y la identidad femenina. Utilizó su dominio técnico y su capacidad de expresar emociones para volcar  su ira e indignación por las injusticias civiles y sociales que presenció y vivió. Su obra más conocida es La hermana, la extranjera, ​ un libro de ensayos que contiene varios de sus textos más influyentes de las luchas contra el racismo, el machismo y la opresión heterosexual como son No hay jerarquías en la opresión y Las herramientas del amo no destruirán la casa del amo.

Después de superar un cáncer de mama y tras reflexionar sobre las discriminaciones sufridas por las mujeres, que se superponen a las de raza y de orientación sexual y que se suman a la enfermedad, publicó en 1981 Los diarios del cáncer un texto dirigido tanto a quienes han vivido o viven la experiencia, como para quienes acompañan a otras en el proceso. Lee el resto de la entrada »

Históricas LTB: Sara Josephine Baker

PorCharo Alises (@viborillapicara)

#MujeresLesbianas

Doctora, feminista, sufragista y lesbiana, Sara Josephine Baker nació en Nueva York el 15 de noviembre de 1873. Fue la primera ciudadana estadounidense en obtener un doctorado en Salud Pública.

Puso su empeño en el  acceso a la salud de las personas inmigrantes y las clases socialmente desfavorecidas. En 1917 denunció que la mortalidad infantil en EEUU era más alta que la de los soldados que iban a la Gran Guerra.

Baker estudió medicina para ayudar económicamente a su familia tras la muerte de su padre y su hermano debido al tifus. Aprendió química y biología de forma autodidacta y se graduó en enfermería con dieciséis años.

Trabajó  como inspectora médica del Servicio  de Salud de Nueva York. Su labor posibilitó descubrir que las epidemias no solamente viajan con sus huéspedes y sus contagios, sino que el principal vehículo transmisor está en la pobreza y el hacinamiento insalubre. Luchó contra la muerte en uno de los suburbios más pobres de Manhattan a finales del XIX, «La cocina del Infierno» (Hell’sKitchen). Lee el resto de la entrada »

Tamara de Lempicka bidimensional

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

 

Locos años veinte del siglo XIX, momento en el que tras la caída del Zar y la Revolución Rusa, numerosas personas refugiadas huyen de este país por su afinidad con el anterior régimen y llegan a Europa con gran dificultad y dejando atrás sus títulos y bienes. Entre ellas Tamara de Lempicka (1898/1980) y su familia. Esta es la historia y el punto de partida de nuestra recomendación para esta ocasión: el cómic Tamara de Lempika de Virginie Griner y Daphné Collignon (2017), recientemente editado en España por Planeta Cómic.

Esta pintora, de familia de origen polaco (por parte de madre) y ruso (por su padre) nacida en Varsovia y criada en San Petersburgo, con tan sólo doce años viaja a Italia y queda impactada por las obras del Renacimiento. De entonces a su llegada a París tuvo una fulgurante carrera artística que en 1929 sufre las consecuencias de la crisis económica de la Gran Depresión, pasando progresivamente a su segundo plano e incluso al olvido en décadas posteriores.

El cómic da comienzo con una escena de la noche parisina de fiesta y relaciones entre integrantes de la alta sociedad. Tamara deja su casa cada noche, tras acostar a su hija Kizette, para relacionarse en locales y cabarets, donde establece contactos que le permiten continuar con su trabajo como pintora y retratista. Simultáneamente asiste a clases de pintura y cuenta con el apoyo de algunos de los personajes influyentes de la clase social parisina más acomodada. Lee el resto de la entrada »

¿Y si nos revisamos la transfobia y el privilegio?

Por Pal Gallego (@palgb_)

Acción del 8 de marzo de 2020 del Bloque Bollero. Madrid

Me disponía a escribir un texto teórico, con un montón de argumentos para rebatir todo lo que se ha dicho sobre el temazo de las últimas semanas en redes sociales pero me parece que la solución es mucho más fácil y cercana que esa. Así que ahí va:

LOS DERECHOS TRANS* NO SE CUESTIONAN NI SE DISCUTEN.

Y aquí debería terminar. Pero no.

Aviso de contenido: transfobia, transmisoginia, enebefobia (odio o rechazo a las personas no binarias).

Los derechos de las personas trans* son una cuestión de derechos humanos y deberían recoger a todo el colectivo, también a las personas no binarias. No es ético ver cómo haciendo referencia a lo biológico se borra la identidad de una persona, y más cuando esa persona está en una situación de desventaja en cuanto a su privilegio.

Las personas, independientemente de ser trans* o no, se pueden sentir más cómodas (o no) dentro del binarismo, pero precisamente porque hay algunas que, no solo se sienten cómodas, sino que forma parte de su identidad y se nombran desde ahí, no creo que deba relegarse a otro lugar. Al igual que habrá personas, da igual del colectivo que sean, que se sientan más en sintonía con lo que propone la teoría queer o lo que representa la categoría queer y que no implique ningún borrado para “la mujer”. Por esta razón y porque me hastían las críticas que se hacen, muchas veces sin saber, a ambos términos, quiero arrojar un poco luz que nos sirva a todes para entenderlos mínimamente.

La palabra queer tiene muchos significados pero casi todos confluyen en una misma cuestión, el cuerpo y lo que nos atraviesa y cómo lo hace. Queer, en su origen etimológico significa rare, desviade, que primero se utilizó como cajón desastre para agrupar sujetes fuera de la normatividad (razializadas, putas, tullidas, bis, bolleras, travestis, maricas, precarias, etc); y más tarde se empieza a utilizar como insulto hacia las personas LGTB (y digo LGTB tal cual, sin más siglas) cuando empezaban a visibilizarse las luchas por los derechos de este colectivo, alrededor de los años 70. Es un concepto anglosajón del que nos hemos reapropiado, y ya voy a referirme al Estado español por ser el territorio del que tengo más conocimiento y del que puedo hablar en primera persona, para resignificarlo y dejar atrás el insulto, para que pueda ser una palabra desde la que nombrarnos como disidencias, desde los márgenes. Lee el resto de la entrada »

Alohomora, J.K. Rowling

Por Paco Tomás (@Srpacotomas ).  Director  y guionista de Wisteria Lane (RNE). Creador y guionista de Nosotrx Somos. Escritor: Los lugares pequeños y Algunas Razones.

Foto vía 20 Minutos y GTRES

Apreciada J.K. Rowling:

No soy fan de Harry Potter. Su lanzamiento me pilló interesado en otros parajes. Con lo cual, no he sufrido ninguna decepción al leer tus tuits porque no esperaba nada de ti ni he sufrido esa orfandad emocional que nos asola cuando la creación que admiramos tiene detrás a una persona de valores humanos discutibles. Pero lo que he hecho es documentarme sobre el maravilloso universo que imaginaste para asociarlo con la enorme incapacidad que te impide entender la diversidad humana.

Y me he fijado que existe un personaje en tu imaginario llamado Albus Dumbledore, un mago poderoso, algo paternalista, pero con una admirable moral, que puede echarme una mano en esta columna para intentar aportar, a ti que fuiste capaz de imaginar la Plataforma 9 ¾ pero que no logras entender que existan identidades trans, un poco de luz a tus tinieblas. Como un hechizo para abrir puertas, ya sabes.

Las palabras son, en mi no tan humilde opinión, nuestra más inagotable fuente de magia, capaces de inflingir daño y de remediarlo (Albus Dumbledore)

Es evidente que las palabras, escritas en un tuit o en un argumentario político, pueden inflingir daño y en nuestra mano está el poder remediarlo. Percibo que te sientes injuriada cuando se te recuerda que tu pensamiento teórico es transexcluyente. O sea, TERF. Y te rebelas contra el acrónimo como si fuese un insulto. Vamos, como si las personas LGTB nos ofendiésemos cada vez que nos definen como LGTB. TERF no es un insulto, es un acrónimo anglosajón que significa Trans-Exclusionary Radical Feminist. O sea, Feminista Radical Trans Excluyente. Lee el resto de la entrada »

Históricas LBT: Jane Addams

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#Mujeres lesbianas

Nacida en Illinois el 6 de septiembre de 1860, Jane Addams fue una trabajadora social, feminista y reformadora estadounidense fue una pionera del trabajo social. Lesbiana visible, mujer comprometida con las personas más desfavorecidas, recibió el Premio Nobel de la Paz en 1931.

Tras terminar la escuela, Jane comenzó a estudiar medicina, carrera que abandonó por unos problemas de columna que arrastraba desde su infancia. La imposibilidad de estudiar debido a su maltrecha espalda, la sumió en una fuerte depresión y se le diagnosticó una neurastenia.

En 1882 fue operada por su medio hermano mayor de la columna, y tras seis meses de recuperación, y por prescripción médica, pasó los dos años siguientes visitando Inglaterra, Alemania, España, Italia y Francia junto a su madrastra. Lee el resto de la entrada »

Históricas LTB – Victoria Kent

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#Mujereslesbianas

Victoria Kent en su época como directora general de Prisiones

“Lo humano, que es tan grande como el universo y

 tan pequeño como sus componentes”.

Victoria Kent, abogada, política y activista, nació en Málaga en 1892, en el seno de una familia de clase media. Su padre, José Kent Román y dos de sus hermanos fueron sastres. Aprendió las primeras letras con su madre, María Siano González:

No quería ir a la escuela. Mi madre me enseñó a leer y a escribir; luego tuve profesores particulares (…) pero el intento fracasó. Volvía yo de la escuela triste y sin ganas de comer.

Tozuda y con una gran determinación, Victoria evitó el destino de las niñas escolarizadas de la época, cuyo objetivo era prepararse para ser buenas madres y esposas.

Kent fue una niña moderna e inteligente que supo organizarse para vivir la vida que quería. Tras estudiar magisterio en la Escuela Normal Superior de Málaga y bachillerato en el Instituto General y Técnico Cardenal Cisneros, se empeñó en estudiar derecho en la Universidad Central de Madrid. Con el apoyo de su madre, convenció a su padre, al que la opción elegida por Victoria no le parecía adecuada teniendo en cuenta cual era la dedicación de las mujeres de la época. Lee el resto de la entrada »

Históricas LTB: Lorenza Bötner

Por Charo Alises (@viborillapicara#Mujeres trans

Imagen de JOHANES KOCH

Nos han reducido al Freak Show, a tener que trabajar en la calle y a mendigar, cuando en realidad somos artistas, sencillamente no pintamos con el órgano hegemónico.

Fragmento de Behindert?! (¡¿ Discapacitado?!)

Tesis de licenciatura de Lorenza Bötner.

Nació en Chile, en 1959. Su  familia era  de origen alemán. Le asignan sexo masculino y el nombre de Ernst Lorenz. Con ocho años, cuando intentaba atrapar un nido de pájaros subiendo a un poste de electricidad,  sufre una descarga  y pierde los dos  brazos. La relación de Lorenza con el dolor y con la muerte será crucial en su arte. Su propia vida y su corporalidad se convierten en el centro de toda su obra. Con el tiempo, sintió su cuerpo como femenino y pasó a llamarse Lorenza. Luchó toda su vida por no ser etiquetada como un cuerpo discapacitado ni normativamente masculino.

La resistencia y la disidencia las canalizó a través del arte pero en los márgenes de éste. Lorenza rompe la hegemonía de la mano que rige en la historia del arte y pinta obras de gran tamaño con el pie o con los pies, con sus propias huellas y otras veces pinta pequeños grabados con la boca, sujetando  un pincel o un bolígrafo. También utilizó la fotografía para sus creaciones.

Frente a las expectativas sociales derivadas de la discapacidad que le diagnosticaron, Lorenza se forma artísticamente en la Escuela de Arte y Diseño de Kassel, donde se licenció en 1984 con un gran autorretrato. Lee el resto de la entrada »

¿Quién teme a lo queer? – Lo que somos: autobiografía, ficciones y dramas

Por Victor Mora (@Victor_Mora_G ‏)

Si quieres mandar preguntas o comentarios a Víctor Mora puedes escribir DM o de forma anónima a: https://curiouscat.me/Victor_Mora_G

 

 

Quizá el objetivo más importante de nuestros días es descubrir lo que somos,

pero para rechazarlo.

Michel Foucault.

 

No me atrevo a hablar en nombre de ninguna otra, lejos de perpetuar la idea de que las mujeres trans somos un bloque homogéneo de prácticas e ideas, defiendo nuestro derecho a la cobardía, a la alienación, a ser completas gilipollas, a equivocarnos, a ser unas bocazas y a dramatizar.

Alana Portero.

 

No cambiaría mi lugar por ningún otro, porque ser Virginie Despentes me parece un asunto más interesante que ningún otro.

Virginie Despentes.

 

¿Qué/quién soy? Cuerpo, nombre, memoria, proyección. Lo que somos. Expresión, performance, significante en mapa, cuerpo-texto, herida abierta, preconsciencia. Lo que somos. Ultraconscientes del autoengaño, exposición, venta y consumo. Titubeo, mentiras, verdades como puños, verdades con patas. Fracasos, errores, esperanzas. Lo que somos.

Soy Víctor Mora, y ahora mismo escribo desde un portátil en el salón de mi casa. Esto va cambiando, a veces escribo en bibliotecas o en bares, en cuadernos y libretas. Escribo todos los días y todos los días soy Víctor Mora, aunque ya he asumido que esa persona son varias personas como, creo, cualquiera. He aprendido a convivir con los fantasmas que me componen, a entender que el yo que escribe ahora no es más que uno de ellos y que no es desde luego más importante que el resto. He vivido en Madrid más de la mitad de mi vida. He trabajado la noche y los clubs. He sido imagen, DJ y cantante de una banda electrorock. Fui teleoperador erótico, camarero en saunas gays y dependiente en tiendas de moda gótica. Me maquillaba, tenía el pelo largo y estaba obsesionada con la delgadez. Performaba la feminidad sin considerarme mujer, es decir, sin serlo. Pero sí sabiendo que tenía que explorar lo femenino y expresarlo. Era mi espacio en el género. Era un lugar de emancipación. Fui por fin el putón que tanto ansiaba ser, el de Ziga, el que añora ser la niña que no se atrevió a pedir que la dejaran ir con boa de plumas y sombra azul al colegio. Quise ser Miss Guy de Toilet Boys. Tacones, medias de rejilla, labios rojos, eyeliner, pelo cardado y maquillaje hasta en el corazón, como cantábamos en nuestro primer single post-Naranjo. Lee el resto de la entrada »

A Pepa

Por Laura Ramírez Martín ()

“¡Y nos lo queríamos perder!”, me dijo, después soltó una carcajada. Yo también me reí.

Coincidía con ella sin llegarle al talón en una cierta forma de llevarlo todo al extremo a base de humor negro. No la conocía mucho pero eso sí alcancé a verlo. Le diagnosticaron el cáncer después que a mi y estas miserias unen, te encuentras, te coges cariño. “A ver si nos vemos para hablar de nuestras cosas de cáncer”, nos decíamos, refiriéndonos a las cosas que no puede comprender nadie que no lleve uno encima. Con esto pasa como con la maternidad, en ciertos asuntos solo te entiende otra madre. No llegamos a hacerlo. Y ahora una neumonía mal vista la ha llevado de aquí.

No imagino esa fuerza vencida. Las otras pocas cosas que sé de ella van de tesón, resistencia, lucha, carácter…. El activismo LGTB requiere de todo eso batido a punto de nieve, constante y sostenido el movimiento en el tiempo por no dejar que baje la consistencia. Y eso cansa. Y cabrea. Lee el resto de la entrada »