Archivo de la categoría ‘Derechos Humanos’

¿De qué va esto de los derechos trans?

Por Aitzole Araneta (@AitzoleAraneta) es sexóloga, técnica de Igualdad, activista trans y consejera estatal de Podemos  

En la imagen, Aitzole Araneta

 

Más allá del debate teórico, el movimiento por los derechos de las personas trans tiene unos consensos claros.

 

Hace dos semanas veía la luz un documento interno, firmado por, entre otros, dos ministros del PSOE, donde se analizaban varios conceptos e ideas: principalmente la de el sexo como un cúmulo de marcadores biológicos que dictan la verdad en términos biomédicos, y el género, constructo social y cultural, y herramienta de análisis más que categoría inherentemente humana. Una cuestión, la de los términos, que merece un extenso artículo sobre lo que realmente contienen esas palabras, y cómo a través de ellas ordenamos nuestras individualidades y sociedades. Un repaso bibliográfico de obras de referencia pone de relieve que ni el sexo es tal, ni el género es cual.

A nivel práctico, el documento cuestionaba que una persona en situación de transexualidad sea quien dice ser, sin necesidad de que un profesional pueda acreditar, de manera externa, la identidad de nadie -algo por otra parte imposible con los medios y tecnologías de los que disponemos- y que supone el derecho de autodeterminación en la gestión de su identidad de todas las personas (no solo las trans, que son las únicas a las que se les exige este requisito por ley). Por otra parte, también se hacía referencia a leyes que regulan la cuestión.

Llegado este punto, es interesante aclarar cuáles son las propuestas y los consensos de una comunidad trans que tiene establecidas sus líneas rojas desde hace mucho tiempo:

La ley vigente es la Ley 3/2007 reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas – en su día mal llamada Ley de Identidad de Género– es la que regula el cambio de la mención de sexo en los documentos oficiales como el DNI, y que exige ser mayor de edad, y de nacionalidad española. Es la reforma de esta ley la que se defiende en dicho documento.

Sin embargo, la inmensa mayoría de las organizaciones trans no quieren reformar la ley de “identidad de género” de 2007. No es una de las demandas históricas del movimiento trans. La demanda es derogar esa ley y hacer una Ley Integral Trans completamente nueva. ¿Por qué?

Reformar la Ley de Identidad de Género supone asumir el marco que considera enfermas mentales a las personas trans desde 2007, ya requiere de esa certificación externa que defiende el documento -un diagnóstico en clave psiquiátrica- y dos años de tratamiento hormonal. Ya en la tramitación de esta ley de 2007 hubo alternativas que no fueron valoradas. Se trata de una ley inhumana, inaceptable, y salvaje. Una ley que sigue perpetuando el sufrimiento de la comunidad trans.

Derivada de esta Ley, vendrán también al Estado español querellas (muy legítimas) contra el Estado por esterilización. En la ley de 2007 se establece un proceso médico mínimo de 2 años (que se traduce en hormonación obligatoria en la inmensa mayoria de los casos) cuya consecuencia inmediata es la esterilidad. En Suecia, el Estado ya está indemnizando a las personas trans que denunciaron esta esterilización obligatoria. No todas las personas en situación trans piden tratamiento hormonal.

Y por otra parte, excluir a los menores de ser nombrados en clase por su nombre, y referidos como quienes verdaderamente son, medida que viene siendo avalada por el Tribunal Constitucional desde el 2019.O que considere ciudadanos de segunda a quienes tienen una nacionalidad diferente a la española. Es decir, adoptar las resoluciones que la ONU viene marcando desde el 2011 y los Principios de Yogyakarta.

Por compromiso honesto con la comunidad trans, e higiene política elemental, es estratégico derogar esa ley 2007 de Rectificación Registral de Nombre y Sexo. Y hacer una nueva ley Integral que aborde, no solo el cambio de documentación administrativa, sino también que aborde la vulnerabilidad de la comunidad trans, y que ponga encima de la mesa soluciones en el plano laboral, social, educativo, de acceso a servicios de salud, de representación en medios, en el ámbito del deporte o respecto a las violencias específicas que sufren las personas trans.

Es una cuestión simbólica esencial ante atropellos de este calado: derogar, pedir perdón, y reparar a las personas trans con una ley diferente con otros cimientos nuevos y decentes. Una Ley Integral Trans que aborde lo que hace 13 años quedó en el olvido.

Históricas LBT: Stormé DeLarverie

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#MujeresLesbianas

Stormé DeLarverie

 

Stonewall fue una rebelión, un levantamiento, una desobediencia a los derechos civiles, no fue un maldito motín.

Stormé DeLarverie

 

El Stonewall era un bar regentado por la mafia, situado en el barrio neoyorkino de Greenwich Village. En este local,  se daban cita personas LGTB rechazadas por una sociedad y un sistema legal que criminalizaba la disidencia sexual. El bar sufría constantes redadas policiales y los abusos de autoridad con la clientela eran habituales.  En la madrugada del 28 de junio de 1969, en una de esas redadas, se produjo una revuelta que sería el origen de la lucha por los derechos civiles de las personas LGTBI en Estados Unidos y en el resto del mundo. Una de las protagonistas de esa rebelión fue Stormé DeLarverie. Durante unos minutos peleó con varios policías que intentaban detenerla, jurando y gritando. Según algún testigo era “una típica butch de la ciudad de Nueva York” y “una dyke-stone butch”. La golpearon con fuerza en la cabeza por denunciar que le apretaban mucho las esposas. Dicen quienes presenciaron aquello, que Stormé sangraba por una herida en la cabeza mientras peleaba. “¿Por qué no hacéis algo?”, gritó a la gente que miraba impasible la situación. Cuando fue detenida y encerrada en un furgón, la multitud estalló.

Stormé nació en Nueva Orleans el 24 de diciembre de 1920. El padre de DeLarverie era blanco y su madre  una mujer afroamericana, trabajaba como sirvienta para su familia. No tenía certeza sobre su fecha de nacimiento,  así que celebraba su cumpleaños el 24 de diciembre.​ Lee el resto de la entrada »

El doble armario de lxs creyentes LGTBI

Por Óscar Manuel, coordinador del Grupo de Fe y Espiritualidad de la FELGTB (@Felgbt) con motivo del Día de la Diversidad Religiosa y Espiritual

Foto de RRSS de Crismhom

El 24 de junio de 2013 el Consejo de Asuntos Exteriores de la UE adoptó dos directrices en las que instaba a la «promoción y protección de la libertad de religión y creencias» y a la «promoción y protección del disfrute de todos los derechos humanos por las personas lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersex (LGTBI)». Este hecho nos conduce a querer conmemorar que como personas LGTBI tenemos los mismos derechos que el resto de la sociedad y que somos libres en nuestra vivencia espiritual y esta nos libera.

El camino que hemos seguido las personas creyentes no ha sido fácil. Históricamente no hemos sido visibles hasta hace muy poco. Como el resto del colectivo LGTBI hemos tenido que romper prejuicios y armarnos de valor para gritar y liberarnos de los grilletes que nos han impuesto. Lee el resto de la entrada »

Sobre el feminismo radical (RadFem)

Por Marta Mar, socióloga y co-creadora del podcast Territorio Queer

Foto: Marta Mar

Llevo un tiempo un poco desconectada del activismo colectivo, ya que pensaba que había unas ideas básicas sobre las que ya había un cierto acuerdo dentro del feminismo y sentía prioritario hacer un activismo más introspectivo. He seguido informándome, leyendo y escuchando podcast principalmente, y he dedicado mucha energía a cambiar en mi propia vida las dinámicas que yo misma estaba reproduciendo: trabajarme el síndrome de la impostora, empoderarme en el trabajo, cuestionar la prioridad de la pareja sobre el resto de la red afectiva, reclamar cuidados, aceptar mi cuerpo e intentar contribuir a que las mujeres de mi alrededor también lo hagan. Sin embargo, la irrupción en mi vida del discurso RadFem me ha hecho recordar la necesidad del debate público y del activismo colectivo.

Considero que el autodenominado feminismo radical (RadFem, no el feminismo radical molón de los años setenta, de las performances y los grupos de autoconciencia) es un feminismo beligerante, que en el Estado español ha surgido de la hostilidad y el reduccionismo de Twitter, así como de ciertas élites políticas y académicas dentro del movimiento feminista que han visto amenazada su cuota de poder. Es una reacción impulsiva a los señoros y machitrolls y, con el tiempo, a cualquier persona que opine diferente, que sea leída como amenaza a la causa. No cuestiono que las personas que defienden a capa y espada lo que es ser Mujer (con mayúsculas, que todavía no tengo muy claro lo que es) en el ámbito público (redes sociales, la Universidad o en las instituciones) no se hayan encontrado con especímenes de toda ideología e identidad, que las hayan atacado y obligado a defenderse con uñas y dientes. Pero no perdamos de vista que Twitter no es el mundo real, es un nido de ratas, donde la gente pierde cualquier tipo de educación a la hora de expresar sus ideas. Porque a veces, esto parece una cruzada, una conspiración, una guerra. Y no, al final son feministas atacando a otras feministas y, sobre todo, no escuchando, invalidando discursos minoritarios y no creando espacios de encuentro. Lee el resto de la entrada »

Soy elle – Crónica del Orgullo 3

Por Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

Foto: Elvert Barnes

Ha habido un tiempo mejor y quizá no lo haya percibido. Hace tres años que me adentré en la veintena y cada vez siento más seguridad de lo que soy y de como quiero expresarlo.

Por azares del destino, cuando nací lo hice con una vagina y mis padres se encarnizaban en hacerme comprender que era una niña y que tenía un nombre, una ropa, un corte de pelo y unos ademanes que debía que seguir para conseguir la aceptación social.

Antes de cumplir los ocho conseguí hacerles comprender que todo discurre siempre por el mismo camino. Pudieron asimilar que nunca renegué de ser niña, por que, sencillamente, nunca lo fui, por que en aquellos momentos lo sexual no me definía y lo que tenia entre mis regordetas piernas solo me servía para expulsar orina.

En la adolescencia conseguí, tras muchas luchas licitas y clandestinas, bloquear el desarrollo de lo la naturaleza había supuesto para mi y conseguir no tener pechos desarrollados. Lucía con orgullo un exceso de vello y una voz oscura que me alejaba de la femineidad en la que no me sentía a gusto.

Cambié mi nombre y mi DNI y cuando conseguí ser un hombre tampoco estaba de acuerdo con esa denominación. Había luchado tanto y con tanto ardor por algo que acabó por no definirme. Pero no dije nada y empecé la búsqueda interior. Lee el resto de la entrada »

Históricas LTB:  Margarida Borrás

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#MujeresTrans

Margarida Borrás (Mallorca – Valencia, 28 de julio de 1460) fue el primer caso documentado en Valencia, de persona torturada y ejecutada por ser transexual. Llamada originalmente Miquel, hija de un notario importante de Mallorca, Margarida frecuentó los círculos de la alta sociedad valenciana donde aparecía vestida de mujer.

Vicente Adelantado Soriano, en su artículo titulado La pena de muerte como espectáculo de masas en la Valencia del Quinientos, describe las ejecuciones de la época:

Sabemos que asistía mucha gente a estas ejecuciones itinerantes gracias a la pena impuesta, en 1503, a un labrador que atentó contra Fernando el Católico. Condenado a que le cortaran una mano, le vaciaran un ojo, le amputaran la nariz, etc., y le extrajeran el corazón en vivo, la ejecución se llevó a cabo por diversas plazas y dos calles de Barcelona. Se advierte, mediante un bando, que todo aquel que le arroje piedras o atente contra la vida del reo será condenado a muerte, pues la pena la tiene que llevar a cabo el verdugo.

Lee el resto de la entrada »

¿Y si nos revisamos la transfobia y el privilegio?

Por Pal Gallego (@palgb_)

Acción del 8 de marzo de 2020 del Bloque Bollero. Madrid

Me disponía a escribir un texto teórico, con un montón de argumentos para rebatir todo lo que se ha dicho sobre el temazo de las últimas semanas en redes sociales pero me parece que la solución es mucho más fácil y cercana que esa. Así que ahí va:

LOS DERECHOS TRANS* NO SE CUESTIONAN NI SE DISCUTEN.

Y aquí debería terminar. Pero no.

Aviso de contenido: transfobia, transmisoginia, enebefobia (odio o rechazo a las personas no binarias).

Los derechos de las personas trans* son una cuestión de derechos humanos y deberían recoger a todo el colectivo, también a las personas no binarias. No es ético ver cómo haciendo referencia a lo biológico se borra la identidad de una persona, y más cuando esa persona está en una situación de desventaja en cuanto a su privilegio.

Las personas, independientemente de ser trans* o no, se pueden sentir más cómodas (o no) dentro del binarismo, pero precisamente porque hay algunas que, no solo se sienten cómodas, sino que forma parte de su identidad y se nombran desde ahí, no creo que deba relegarse a otro lugar. Al igual que habrá personas, da igual del colectivo que sean, que se sientan más en sintonía con lo que propone la teoría queer o lo que representa la categoría queer y que no implique ningún borrado para “la mujer”. Por esta razón y porque me hastían las críticas que se hacen, muchas veces sin saber, a ambos términos, quiero arrojar un poco luz que nos sirva a todes para entenderlos mínimamente.

La palabra queer tiene muchos significados pero casi todos confluyen en una misma cuestión, el cuerpo y lo que nos atraviesa y cómo lo hace. Queer, en su origen etimológico significa rare, desviade, que primero se utilizó como cajón desastre para agrupar sujetes fuera de la normatividad (razializadas, putas, tullidas, bis, bolleras, travestis, maricas, precarias, etc); y más tarde se empieza a utilizar como insulto hacia las personas LGTB (y digo LGTB tal cual, sin más siglas) cuando empezaban a visibilizarse las luchas por los derechos de este colectivo, alrededor de los años 70. Es un concepto anglosajón del que nos hemos reapropiado, y ya voy a referirme al Estado español por ser el territorio del que tengo más conocimiento y del que puedo hablar en primera persona, para resignificarlo y dejar atrás el insulto, para que pueda ser una palabra desde la que nombrarnos como disidencias, desde los márgenes. Lee el resto de la entrada »

La madre de segunda – Crónica del Orgullo 2

Por Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

Foto: Kat Grigg

Ha arrancado el mes de junio y hoy cumples dos años. Dos vueltas alrededor del sol, dos primaveras, dos veranos, dos otoños, dos inviernos… y en esos 730 días la misma pregunta que sigue martilleando en mis oídos: ¿Quién es la madre de las dos?

Mucho tiempo atrás tu mami y yo decidimos que necesitábamos algo más en nuestra vivencia como pareja. Pensamos en ti y lo hicimos en colores. Iniciamos ambas un tratamiento de fertilidad y quiso el destino que ella te gestara y que yo la cuidara hasta tu nacimiento. Mientras estabas en su interior, protegida en la oscuridad de su vientre,  parecía que el mundo entero se alegraba de que fuéramos a ser madres, en plural, sin distinciones entre una y otra. Fue un tiempo feliz.

Con tu nacimiento todo se complicó. Y no tuvo la culpa un parto de más de 48 horas, ni los estragos que el parto causo en el cuerpo de mi mujer, ni la depresión que se adueño de ella durante los primeros meses y que me hicieron multiplicarme en cuidados y en amor. Ya éramos tres y nada más importaba a nosotras, pero parece que al resto del mundo sí. Lee el resto de la entrada »

Históricas LTB: Eleanor Roosevelt

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#MujeresBisexuales 

En la imagen Lorena Hickok y Eleanor Roosevelt

Escritora, feminista, activista y política bisexual, la llamaron La Primera Dama del Mundo por sus avances en derechos humanos. Anna Eleanor Roosevelt nació el 11 de octubre de 1884, en la ciudad de Nueva York. Sobrina del presidente Theodore Roosevelt, Eleanor era una niña tímida que sufrió la pérdida de su madre con nueve años y la de su padre con diez. En su adolescencia, la enviaron a un internado para que superara su introversión.

Se casó en 1905 con su primo lejano, Franklin D. Roosevelt, que se convertiría en presidente de los Estados Unidos. Tuvieron seis hijos: Anna, James, Franklin (que murió cuando era bebé), Elliott, Franklin Jr. y John.  Eleanor trabajó activamente en el servicio público durante la Primera Guerra Mundial, colaborando con la Cruz Roja Americana. Lee el resto de la entrada »

Soy amor y no estoy muerto – Crónica del Orgullo 1

Por Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

Foto: Camdiluv ♥

Todo el mundo tiene derecho a amar y a ser amado, menos yo. Pasé los mejores años de mi infancia descubriéndome y negándome a partes iguales, intentando engañarme y mintiendo a los demás por el temor a ser lo que era.

Mi primer beso me lo regalé a los 20 años y me sentí culpable durante varios meses de un pecado que no existía. Su cara se me ha desdibujado en la memoria pero sigo sintiendo el calor de sus labios y la humedad de su lengua.

Hasta los 30 años no tuve relaciones sexuales. Furtivas, encarceladas, oscuras como la noche y sucias como los espacios en los que tuvieron lugar. Nunca hubo un te quiero, una caricia de complicidad, una mirada de ternura.

Gracias a estos encuentros con el deseo di con mis huesos en una celda. Vencido y humillado. Fui vejado como nunca imagine que un ser humano pudiera soportar. Tras la libertad vino el señalamiento familiar y social. De aquellos años solo recuerdo las lágrimas de mi madre al despedirme y el odio de mi padre al desterrarme. Lee el resto de la entrada »