Históricas LTB: Colette

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#MujeresBisexuales

 

Sidonie-Gabrielle Colette nació en Saint-Sauveur-en-Puisaye, 28 de enero de 1873. Novelista, periodista, guionista y artista de cabaré. Mujer polifacética, Colette adquirió reconocimiento internacional gracias a Gigi, novela adaptada al cine por Vicent Minelli en 1944. Ingresó en la Academia Goncourt en 1945, presidió esta institución entre 1949 y 1954. Recibió la Legión de Honor.

Fue la menor de los cuatro hijos de Sidonie Landoy, más conocida como “Sido”, apelativo que también heredará, y el capitán Jules-Joseph Colette, un militar de Argelia que perdió una pierna en la batalla de Melegnano. Los retrató su novela Sido, de 1930. Recibió una educación laica y  tuvo una infancia feliz en Borgoña. De allí le vendría su amor a la naturaleza y la  afición por el ejercicio físico.

En su adolescencia contrajo matrimonio con escritor y libertino Henry Gauthier-Villars, apodado Willy, quince años mayor que ella. Firmaba sus obras con el nombre de Willy, su marido, que se apropiaría de la autoría de las novelas de Colette.

Hastiada de las infidelidades  de su cónyuge y de representar un insulso papel de esposa, se dedicó a actuar en espectáculos de music-hall. Reflejó esta experiencia  en La vagabunda. Durante estos años de escándalo y liberación moral, Colette descubrió su bisexualidad  y  tuvo aventuras con varias mujeres. Incluso sostuvo un trío con una de las amantes de su marido, Georgie Raoul-Duval, de soltera Urquhart, de forma que asistieron al festival de Bayreuth juntos en 1901; la escritora plasmaría ese episodio de su vida , con leves retoques, en Claudine en ménage.

En 1906 se divorció de Willi. Tras su ruptura siguió afianzándose como escritora con un gran poder de observación, una notable capacidad para describir la naturaleza y  una gran voluptuosidad y sensualidad expresadas con estilo igualmente fresco y libre.

Tuvo  amantes notables, como la rica heredera norteamericana Natalie Clifford Barney, o Sophie de Morny, marquesa de Belboeuf, más conocida como Mitzi, Missy o tío Max.

La vindicación de los derechos de la carne sobre el espíritu y los de la mujer sobre el hombre constituyen el pilar de su obra, que no ha sido todavía reconocida por la crítica literaria, a pesar de haber recibido grandes honores y reconocimientos. Con una agitada vida sentimental, Colette conoció a Henry de Jouvenel,  periodista, redactor jefe de Le Matin, con el que se casó en 1911 y tuvo a su única hija, que llamará en provenzal Bel-Gazou.

Colette colaboró en el periódico de su esposo, Le Matin, con diversos artículos y reportajes (hasta la Gran Guerra en Contes des mille et une matins). Se divorció de él convirtiéndose, en medio de un gran escándalo, en amante de su hijastro Bertrand de Jouvenel, de diecisiete años al que inició en la escritura. Esta experiencia, ya con cuarenta años, le servirá a Colette para desarrollar los temas y situaciones de dos de sus más famosas novelas, Chéri y Le Blé en herbe.

Colette colaboró con el compositor Maurice Ravel, entre 1919 y 1925, en la composición de la fantasía lírica L’Enfant et les Sortilèges.  Léopold Marchand trabajó con la escritora en las adaptaciones teatrales de Chéri y La vagabunda (en 1921 y 1923, respectivamente.

En 1932 publicó Lo puro y lo impuro, que, según Goudeket, es el más difícil de sus libros y, a la vez, el más original. Dudo que se haya escrito algo más intenso y más exacto sobre los sentidos, especialmente del sexual, acerca de su soberanía y su tristeza . Se trata del originariamente llamado Estos placeres…, una especie de biografía del periodo más tétrico de vida de la poetisa lesbiana inglesa Renée Vivien, que Colette había conocido personalmente. La primera entrega salió en semanario Gringoire, pero el director recibió tantas protestas escandalizadas que no llegó a ver la luz la segunda. Diez años antes, aunque menos brutalmente, El trigo verde había recibido el mismo trato en la sección de cuentos de Le Matin, cuando se había publicado la mitad de la obra.

De 1933 a 1936, asumió la crítica teatral en el periódico Le Journal, como sucesora de  Catulle Mendès y G. de Pavlowski, y durante cinco años asistió a ensayos generales cuatro o cinco días a la semana. En 1936, apareció Mis aprendizajes, que narraba la vida de Colette en la época de las Claudines, y en 1937 publicó su primer volumen de relatos, Bella Vista, al que siguieron otros tres libros destacados: Cuarto de hotel, El quepis y Gigi (1944).

En su periodo de madurez personal y artística, se instaló  en un apartamento cerca del Palais-Royal, en el que vivirá hasta su muerte. Durante ese tiempo hizo escapadas de dos meses en verano a Saint-Tropez y viajes esporádicos a Nueva York, Berlín, España,  Gibraltar,  los fiordos noruegos  y Montecarlo.

En 1935, contrajo matrimonio por última vez con  el periodista de origen judío Maurice Goudeket . Goudeket, después de haber pasado por el campo de concentración de Compiègne (1941-1944), del que Colette no pudo lograr sacarlo, la ayudará al final a soportar una terrible artritis de cadera que la relegó a una silla de ruedas a partir sobre todo de 1944. En 1945 ingresó en la Academia Goncourt.

En 1948, Goudeket empezó a imprimir las Obras completas de Colette.  Pese a su escandalosa vida, y habiéndosele negado un funeral católico por su condición de atea, la República Francesa  le organizó  unos funerales de estado, de forma que ha sido la única escritora francesa que ha gozado de tal honor. Está enterrada en el cementerio del Père Lachaise (París).

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