¿El drama de la adolescencia?

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina)

 

Foto de Nieves Gascón / Localización: Café de la Luz

Durante el sucesivo comienzo de la adolescencia de mis dos hijas, que se llevan tres años, siempre intenté tranquilizar posibles preocupaciones en relación a cualquier conflicto derivado de la construcción de su identidad de género y sexual. Puede gustarte un chico, una chica o un chique, e incluso varias personas por diferentes cuestiones, pero sobre todo no juegues con la autoestima ajena, ni te vengas arriba cuando descubras que gustas, a fin de cuentas todo el mundo puede tener un punto interesante, y sobre todo, nunca te infravalores por sentir fascinación por otra persona.

La adolescencia es un subidón entre cambios hormonales y el descubrimiento de la atracción y deseo sexual por otras, otres u otros. Pero todo en su justa medida, porque hay cosas que no puedes compartir con tu madre y sólo comentas con amistades. ¡Qué pesada eres mamá! Lo he podido oír unas cuatrocientas veces ó más.

En ese descubrir y relacionar e ir construyendo la propia identidad, cobran gran importancia los detalles cotidianos, las relaciones entre iguales, el instituto, las clases, el barrio, las redes sociales, las cosas que me pasan, las que no y las que ya me gustaría que me pasaran, penas, risas y cuando estás para alguien o por alguien.

Vamos entrando en ambiente de típica película o serie de adolescentes, con esos gags sin apenas gracia para personas adultas, pero todo el interés para nuestros hijos, hijas e hijes, que pueden consumir, a eternas e inmóviles dosis adictivas.

Con el objetivo de desengancharles, contamos en esta ocasión con una estupenda alternativa en auténtico estilo teenager, pero con mucha más gracia que las producciones televisivas o cinematográficas y un personalísimo estilo narrativo. Se trata de la novela gráfica Drama (2012), de Raina Telhemeier, neoyorkina, premio de honor de Stonewall en 2016 y publicada en español  en América por la editorial Scholastic, y en España en castellano por Ediciones Maeva, ambas versiones en 2018.

En lenguaje de cómic, se trata del relato de un grupo de adolescentes que estudian en un instituto y realizan un montaje de teatro. Callie, la protagonista, se ocupa de la escenografía y el resto de tareas se distribuyen bajo influencia de estereotipos de género, ya que tanto el maquillaje como vestuario quedan a cargo de chicas, y el liderazgo lo desempeña un chico director de escena y un profesor.

Continuando con el desarrollo de la trama, Callie se siente atraída y confundida porque le gusta Greg, hermano de uno de sus amigos, algo más mayor y que sale con otra chica. Hasta que conoce a Justin y Jesse, dos hermanos muy divertidos. Justin es gay y sin ningún problema manifiesta su atracción hacia otros chicos del instituto. Jesse y Callie se van conociendo, comparten la tarea de escenografía del montaje, llegando a establecer entre ambos, una cercanía por la que Callie se siente atraída por Jesse. Finalmente Jesse, suple de forma urgente y durante la representación, a la protagonista de la obra, con un largo vestido rojo y tras ser besado por  el otro chico protagonista, sale del armario y de su estado de introversión, de forma satisfactoria y  dando un giro en la relación de amistad, sin lugar a dudas, con Callie.

La protagonista es una joven anclada en el mito del amor romántico inherente al rol de mujer predeterminado por la tradición heteropatriarcal. Jesse llega a decirle a Callie: “Tal vez no deberías enamorarte de todos los chicos agradables que conoces”, lo que indica una clara ruptura con el dominante heteropatriarcado, que supedita a la pasividad y dependencia afectiva de las mujeres respecto a los hombres, negando aspectos de autodeterminación, diversidad afectiva y sexual, e independencia.

El relato tiene todos los componentes de las películas de consumo de adolescentes, pero presentados de una forma original y diferente. Las ilustraciones recuerdan el estilo Manga, aunque con un brillante toque policromático y rico en matices, dinámico y muy personal de su autora. Callie de morada melena, con su ortodoncia, inquietud, inteligencia, creatividad y muy divertida, es un personaje que tiene mucho que ver con la trayectoria vital de su creadora, y de fácil identificación para un público joven.

Definitivamente, no logramos entender que esta novela gráfica, haya sido prohibida en 2016 en Estados Unidos, y haya estado recientemente en riesgo de censura por parte de la Junta de Escuelas Católicas de Ottawa, Canadá, por su contenido LGBT+. Sólo podemos pensar en motivos estrictamente LGBTfóbicos en este tipo de medida o tentativa de prohibición, que afortunadamente no ha progresado en el último caso.

Sólo nos queda agradecer el esfuerzo y trabajo de escritores y escritoras, ilustradores e ilustradoras, y editoriales de literatura y relatos infantiles y juveniles, que con su labor contribuyen a la construcción de un mundo mucho más rico y diverso.

¡Disfruten leyendo y hasta pronto!

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